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El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) es un centro que fomenta desde hace una década el espíritu emprendedor e impulsa la generación de startups. Un centro singular que promueve y potencia la cultura emprendedora para generar una sociedad más innovadora, en la que las personas desempeñan un papel fundamental.

Pertenece a la Fundación de la Universidad de Cantabria para el Estudio y la Investigación del Sector Financiero. El CISE nació en 2012 en el seno de Cantabria Campus Internacional gracias al acuerdo entre el Gobierno de Cantabria, la Universidad y Banco Santander a través de Santander Universidades. Desde su creación ha impulsado programas innovadores que incorporan metodologías ágiles y experiencias reales para estimular la creatividad de las personas.

Así presenta el director de Estrategia y Relaciones Institucionales del Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), Federico Gutiérrez Solana, esta institución sin ánimo de lucro volcada en fomentar el progreso social que acaba de celebrar sus primeros diez años de vida.

“La idea clave es el valor de la creación de una persona emprendedora que quiere y persigue que su actividad profesional sea más productiva para la sociedad en su conjunto”, subraya Gutiérrez Solana.

Misión y Objetivos

El Centro Internacional Santander Emprendimiento aboga por impulsar el talento y la innovación para crear soluciones que contribuyan a cambiar el mundo. Una década en la que, explican ambos responsables, el centro ha ido generando proyectos y descubriendo nuevas oportunidades en diferentes sectores a medida que se adentraba -y profundizaba- en el ecosistema del emprendimiento universitario con un propósito muy claro: impulsar el talento y la innovación y apoyar la creación de soluciones que cambien el mundo.

“Queremos que la persona sea emprendedora, que analice las oportunidades que tiene de mejorar en aquello en lo que es responsable y que el sistema de alguna manera se lo ampare.

Federico Gutiérrez Solana, director de Estrategia y Relaciones Institucionales del CISE, y Manuel Redondo, director ejecutivo, en las instalaciones del centro.

En la consecución de este objetivo general, sobre el que se edificó el plan estratégico del centro, los resultados cosechados a lo largo de esta década reflejan el enorme potencial que esconde el emprendimiento, según coinciden en resaltar los dos dirigentes al unísono.

Pero si de algo se siente especialmente orgulloso Gutiérrez Solana es del grupo humano del centro, actualmente integrado por 27 personas: “Ha sabido entender cuáles son esas necesidades y de trabajar para abrir nuevos espacios innovadores”. En la misma línea, Redondo destaca la componente social de los proyectos puestos en marcha.

“Cada vez que generamos un entorno de apoyo a un colectivo, y ese colectivo luego nos agradece lo que hemos hecho para fomentar su capacidad innovadora o sus competencias personales, lo cierto es que resulta muy gratificante. Porque, al final, no podemos olvidar que detrás de los números hay personas”, enfatiza.

Programas e Iniciativas Clave

Programa Explorer

Banco Santander, junto al Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), lanza la XV edición del programa Explorer con el objetivo de fomentar el emprendimiento joven y apoyar la conversión de ideas en proyectos y soluciones. En los 11 años de historia de Explorer, Banco Santander ha apoyado más de 8.000 proyectos emprendedores, de los que más de 6.800 son de España.

El éxito de Explorer en España en sus primeros años de andadura ha sido el motivo de su gran acogida después en varios países de Latinoamérica: Argentina, Chile, México y Brasil.

Explorer, con una duración de 12 semanas y dirigido a jóvenes de 18 a 31 años, permite a los participantes conectar con una comunidad internacional, recibir formación online con metodología “learning by doing”, mentoría por parte de expertos, validar su idea de negocio y desarrollar las habilidades necesarias para transformarla en una solución viable y sostenible.

La comunidad internacional de networking se basa en sesiones de Q&A con expertos, alumni Explorer y la interacción en plataformas sociales. En estos foros se afianzan conceptos como validación de los modelos de negocio, proyecciones financieras, creación de landing page o pitch comercial.

Patricia Araque, directora ejecutiva de Explorer, ha señalado que el programa “no es solo un itinerario diseñado para aprender a navegar en las primeras etapas del emprendimiento, es también una oportunidad única para formar parte de una comunidad global llena de iniciativa e inquietudes. Por eso decimos que uno no participa en Explorer, se convierte en Explorer.

Así lo confirma Jazmín María Gedikian, participante en Explorer el año pasado con el proyecto Maiti, una aplicación destinada a aumentar la calidad de vida de las personas con alzhéimer. Ella destaca “la gran comunidad que se forma: nos mantenemos todo el tiempo motivados, animándonos.

Workshop en Emprendimiento para Investigadores en Formación

El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) ha abierto el plazo de inscripción de la VIII edición del Workshop en Emprendimiento para Investigadores en Formación que se celebrará de manera semipresencial en septiembre y que ofrece 15 plazas para doctorandos de Cantabria y 20 plazas para el resto de España.

Esta iniciativa es una oportunidad para los doctorandos que estén desarrollando su actividad investigadora en cualquier universidad española de adquirir aptitudes emprendedoras, capacidades innovadoras y competencias para crear empresas de base científica.

La inscripción ya se encuentra habilitada en la página web del programa (www.cise.es/workshop) y permanecerá abierta hasta el próximo 26 de julio. El workshop está coordinado por el CISE con la financiación de la Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades del Gobierno de Cantabria y el apoyo de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

También colaboran la Universidad de Cantabria (UC), a través de su Escuela de Doctorado (EDUC), y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

De las 35 plazas disponibles en esta edición, 15 están reservadas para investigadores que estén llevando su actividad formativa en Cantabria. En el caso de los doctorandos cántabros su matrícula será 100% gratuita gracias al apoyo del Gobierno regional, mientras que para los doctorandos de otras comunidades está cubierto el 90% de la matrícula.

Cuenta con 30 horas de formación que se llevarán a cabo en un formato híbrido para permitir a los investigadores seleccionados conciliar sus actividades de tesis o investigación con la participación en el programa: tres sesiones presenciales en Santander los días 4, 5 y 6 de septiembre y formación a distancia con sesiones online los días 9, 10, 11 y 12 del mismo mes.

Distribuyendo las plazas de manera equitativa, el objetivo es cubrir cada una de las áreas de conocimiento: arte y humanidades, ciencias, ciencias de la salud, ciencias sociales y jurídicas, e ingeniería y arquitectura.

En sus siete ediciones previas, el Workshop en Emprendimiento ya ha formado a más de 230 investigadores y un año más ofrece la oportunidad de formarse en habilidades emprendedoras, creatividad, liderazgo, modelos de negocio y metodología 'Lean Startup', entre otros temas relevantes.

El principal objetivo de esta iniciativa es fomentar la creación de nuevas empresas emergentes o spin-offs basadas en el conocimiento científico.

Se enfoca en fortalecer las competencias emprendedoras de los participantes, ofreciéndoles una visión amplia de las oportunidades que ofrece el mercado innovador y abriendo nuevas salidas profesionales.

La formación estará a cargo de un destacado equipo de expertos de primer nivel donde cada uno de ellos aportará su experiencia y conocimientos en áreas específicas, enriqueciendo así la formación integral que recibirán los participantes del programa.

Infraestructura e Innovación

El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE) ha llevado a cabo el proyecto de generar un nuevo espacio con el que activar y potenciar las nuevas oportunidades en cuanto a conocimiento y generación de ideas, que viene a sumarse a los grandes centros tecnológicos de referencia que existen a nivel mundial.

La idea elegida partió con la premisa inicial de generar un espacio que funcionara como un auténtico motor de ideas y en donde, para el equipo de diseño, las personas definieran las líneas más importantes de todo el proyecto; líneas curvas y sinuosas que discurren por todo el espacio, acentuando la sensación de dinamismo y generando una comunicación con el ecosistema interior que se pretendía implantar.

Se eliminaron todos los elementos intermedios que existían en el espacio para comunicar la relación norte/sur que no era visible, y una vez tamizada la luz generada, se establecía el punto de partida inicial, generando una arquitectura de “escala humana”, que provoca micro arquitecturas insertas en espacios continuos que se entremezclan entre sí, con la intención de crear una naturaleza propia interior, aislada del entorno urbano que le rodea, e integrando en el espacio elementos como la madera, el verde del suelo y la luz del blanco, que evoca y crea un micro clima independiente, aislado y propio.

El anfiteatro (coworking) tiene un sentido muy especial. En torno a esta plaza, se disponen el resto de espacios imprescindibles del proyecto, como es el Aula de emprendimiento, que mediante un sistema de cortina de vidrio móvil se articula como público o privado en función de las necesidades. Aquí se incorporan elementos donde la paleta de color tenía la máxima importancia, con un desorden ordenado cromático que generaría el equilibrio deseado.

El equipamiento se ha cuidado al máximo al disponer mesas de fácil disposición, transportables y plegables, sillas confortables y apilables que permiten establecer distintos formatos de emprendimiento en función de las necesidades que se generen.

En torno a este ágora, se entremezclan los espacios privados que casi parecen también públicos por que no se ocultan y en donde se optimizaron los recursos para que las personas que articulan los procesos creativos estuvieran en un entorno amable, funcional y muy operativo y en donde la comunicación fuera el mecanismo indispensable y primordial que se buscaba potenciar.

Dentro de toda esta máquina se ideó un espacio íntimo y personal para esos momentos en donde se requiere una concentración plena.

La Universidad de Cantabria participa en el primer programa de emprendimiento senior ‘TaleS’

Impacto Regional y Futuro

Por su parte, el director del CISE, Federico Gutiérrez-Solana, ha realizado un balance de estos cinco primeros años de vida del centro, por el que han pasado en este periodo más de 12.000 personas de todo el país, 4.500 de Cantabria.

“Seguramente en el arranque no teníamos el diagnóstico concreto de cuál era la capacidad emprendedora, especialmente asociada al emprendimiento joven”, apostilla el director ejecutivo del CISE, que destaca que, una vez que entras en contacto con el ecosistema universitario y percibido todo el talento, las cifras no asombran: “Te das cuenta de que cada año, en el entorno de cada universidad, existen entre cincuenta y cien personas con ideas emprendedoras que necesitan apoyo para poder consolidarlas y crear un modelo de negocio. No me extrañan estos resultados.

Y es que, en su opinión, y pese a todos los esfuerzos, en España aún no se innova lo suficiente. “¡Ojalá innovara el 20% de las empresas españolas!, tal y como aseguran algunos expertos”, reclama Redondo.

Un hándicap que Gutiérrez Solana achaca en gran medida a la estructura del tejido empresarial español, conformado en su inmensa mayoría por pequeñas y medianas empresas a las que, por su dimensión, les resulta “muy difícil innovar”.

En este sentido, resalta el abordaje conjunto de doce proyectos europeos: “Cada uno de los cuales nos da un conocimiento del apoyo al emprendimiento en distintos ámbitos y sectores. Es decir, nos han ido abriendo nuevos frentes en los que hemos adquirido experiencia y capacidad para poder hacer ofertas novedosas que luego tratamos de migrar al entorno más local y próximo, que es a través del Gobierno de Cantabria”, concede Gutiérrez Solana. Por su parte, Redondo no duda en resaltar la oportunidad de trasladar a sus partners todo ese conocimiento nuevo que van adquiriendo.

En concreto, asegura que el CISE está abordando de forma sistemática dos ámbitos. De un lado, para formar y sensibilizar a los doctorandos jóvenes -los futuros investigadores- de la España universitaria en la utilidad de poner en valor los resultados de sus investigaciones como productos que generan riqueza en la sociedad, y no solo como la creación de conocimiento depositado en artículos científicos.

De otro, el programa I2E, un interfaz para el emprendimiento colaborativo que persigue, con el apoyo del Gobierno de Cantabria, formar conjuntamente a empresarios con iniciativas establecidas y a los investigadores que pueden dar respuesta a esas iniciativas. “Nosotros los que les procuramos es el método para que trabajen juntos.

Para ambos responsables, en Cantabria no falta talento, aunque reconocen que sí cuesta retenerlo: “Porque lo que requiere es oportunidades para desarrollarse”. Y ahí, explica Gutiérrez Solana, es donde precisamente empieza a ser tan importante la cultura emprendedora.

En este punto, ahonda sobre la importancia de brindar al talento un entorno y unos condicionantes que les sean más atractivos que los que les puedan ofrecer otros. “Y en esa concienciación estamos. Ahora, al menos, ya se habla de talento cuando antes se hablaba de súper cualificación, una expresión que me ponía muy nervioso y me dolía muchísimo desde una perspectiva universitaria. Me parecía una definición muy pobre”, afirma Gutiérrez Solana, que considera que si una sociedad consigue que las personas estén mejor cualificadas, lo que tiene que hacer es aprovecharlo, pero no decir que hemos malgastado el tiempo sobre cualificándolas: “Afortunadamente, ese discurso ahora va más en la línea de que, si hay talento, conservémoslo, aprovechémoslo y atraigámoslo para potenciar nuestro entorno.

De otro lado, Redondo considera que se ha dado importantes avances en aras de reducir la excesiva burocracia y conseguir una mayor simplificación administrativa. “Igual no es tan sencillo como en el país europeo en el que más fácil es crear una empresa, pero no es una limitación. Hay una nueva Ley del Startups para favorecer el emprendimiento innovador que ha facilitado mucho los trámites, e incluso incentiva la atracción de emprendedores y empleados de alta cualificación.

Sobre los sectores con mayor potencial de crecimiento en la región, el director ejecutivo del CISE no duda en señalar a la robótica, la inteligencia artificial y las actividades relacionadas con la ingeniería marina, “en la que Cantabria es todo un referente mediante la capacidad de arrastre de la UC y el Instituto de Hidráulica Ambiental”, asegura.

Una opinión que también es compartida por Gutiérrez Solana, quien reafirma la excelente posición de Cantabria desde un punto de vista de conocimiento disruptivo en todo lo relacionado con el agua. Además, recuerda que el CISE está trabajando actualmente con el Gobierno regional y los distintos agentes sociales y la propia sociedad en la definición de cómo estructurar los avances en los ecosistemas que el Ejecutivo ha definido como estratégicos para Cantabria: agua, cambio climático y medio ambiente; industria 4.0; salud y medicina; agro y bioalimentación y entornos rurales; y cultura y turismo.

Después de diez años, ambos responsables coinciden en que el principal reto del centro es su sostenibilidad. Una visión que no varía si la mirada se fija dentro de otra década. “Seguramente el centro estará ligado a las necesidades sociales que existan en ese momento”, precisa Redondo, quien expresa su deseo de que, en ese horizonte, la sociedad ya haya interiorizado la necesidad del emprendimiento.

“Que sea una sociedad madura a nivel de cultura emprendedora que lo que requiere entonces es mayor apoyo para procesos de creación de empresas”, declara, pero admitiendo todo lo que eso tiene de una incógnita: “Hoy estamos encadenando una crisis tras otra y no sabemos qué ocurrirá cuando recuperemos la normalidad y la innovación y la competitividad no estén ya en el día a día de las preocupaciones de la sociedad. Esto también es un reto.