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“Las que conducen y arrastran al mundo”, escribió Víctor Hugo, “no son las máquinas, sino las ideas”. La idea es el ADN de cualquier obra humana; también en el emprendimiento. Es el punto de partida de un proyecto de negocio, la luz que ilumina y muestra el mapa del camino para avanzar. Pero solo con la idea no basta.

Para alcanzar el éxito en un emprendimiento vas a necesitar apoyarte en las herramientas que te ayudan a desarrollar una idea de negocio y ser consciente de tus limitaciones y de la situación del sector en que quieres emprender. Desde el primer momento debes tener claro que has de partir de una base real. Si la idea no puede ser rentable, mejor busca otra en tu cajón de las ideas. Seguro que la encuentras.

A veces nos surgen ideas de negocio innovadoras sin quererlo y otras, por más que nos estrujamos la cabeza, no conseguimos hacer brotar ni una sola. En esta fase lo que queremos es encontrar problemas de nuestro segmento de clientes, que son el punto de partida de muchas metodologías, como por ejemplo, lean startup. Es el momento de empezar a generar ideas innovadoras. Pero el primer paso para saber «cómo se generan las ideas de negocio«, pasa por no centrarnos en soluciones, lo que buscamos en esta fase son problemas.

En Holded no queremos que desaproveches un talento que puede ser muy útil para ti y para el conjunto de la sociedad. Por eso, queremos explicarte cuáles son las mejores fórmulas para desarrollar una idea de negocio con éxito. Vamos a ello.

Como Generar Ideas de Negocios - La Guía Definitiva [Curso Animado]

¿Tienes una idea de negocio?

Quien más quien menos se despierta alguna vez con una idea emprendedora rondándole la cabeza. Pero no podemos considerar que todas sean ideas factibles de negocio. Por mucho que observes que no tienes competencia, no trates de vender hielo donde la temperatura no pasa del bajo cero ni paraguas en una ciudad en la que no llueve.

La imaginación es libre, pero a veces vuela por encima de las limitaciones que marca la realidad. Si tu mentalidad emprendedora no acaba de dar con el concepto idóneo, te echamos una mano dejándote una lista de 10 ideas de negocio rentables e innovadoras. Todas ellas cuentan con unas características que prometen que desarrollar la idea de negocio tenga muchas posibilidades de éxito.

Son innovadoras, responden a necesidades que tienen grupos concretos de la sociedad y tienen una buena relación entre el coste de producción y la respuesta económica. Es decir, son rentables y útiles para los consumidores. Y esto último es importante: en el emprendimiento es esencial la empatía, trabajamos para satisfacer a los usuarios.

Pasos Para Desarrollar Una Idea de Negocio

1. Documenta tus ideas

“Los suspiros son aire y van al aire”, escribía el poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer. Pues a las ideas les pasa un poco igual. No puedes dejarlas flotando como un suspiro; has de darles consistencia. Para poder hacer buen uso de ellas tienes que "bajarlas" desde la abstracción al mundo real. Convertirlas en un proyecto con forma y fondo. Hoy la tecnología nos ha abierto un sinfín de posibilidades.

Existen herramientas que te permiten documentar los conceptos, guardarlos y compartirlos para que personas de confianza te den esa visión externa tan importante para comprender qué falla y en qué estamos dando en el clavo. Un software original y muy productivo cuando das los primeros pasos del emprendimiento es Mindmeister, que permite generar mapas mentales y estimular lluvias de idea, los famosos brainstorming.

Es tan sencillo como escribir en el centro del mapa tu idea de negocio e ir generando desde el ramas que te lleven a ideas secundarias, presupuestos, conceptos de la competencia aprovechables, elementos diferenciadores. Además, puedes enriquecerlo con imágenes, vídeos, comentarios, hojas de cálculo o PDFs que profundicen en algún concepto. Con esta herramienta vas a poder estimular el flujo de pensamiento y, lo mejor de todo, podrás compartirlo con las personas en las que confíes para que intervengan en tu idea y la puedan mejorar a partir de su experiencia o su capacidad innovadora.

Los conceptos que complementan a la idea de negocio inicial surgen a menudo de forma inesperada. Por ello, contar con un lugar donde subrayarlos y desplegarlos es una opción que debe tener en cuenta cualquier emprendedor. Evernote es probablemente el software más popular para hacerlo. Este software funciona como el mejor aliado para una persona con vocación de emprendimiento.

¿Eres de los que necesitas un paseo para organizar pensamientos? Evernote te permite guardar notas de voz en un archivo o, gracias a su reconocimiento de voz, pasarlo a un archivo de texto. Además, puede archivar todos los documentos útiles para desarrollar tu idea de negocio. Imágenes, infografías, informes… Tu memoria pasa a estar organizada en una aplicación que podrás visitar cuando quieras, desde tu teléfono móvil si lo crees conveniente. Además, es posible compartir todos estos documentos con quien desees.

2. Establece metas y fechas limite

Ya tienes la idea documentada y razonada. Llega el momento de estructurarla: establecer prioridades, ordenarlas, indicar fechas límite. Las ideas pueden surgir caóticas. Nuestra recomendación es muy clara: ve por partes, trabaja por proyectos. Y déjate ayudar por las herramientas más convenientes.

A todo ello es a lo que nos referimos cuando hablamos de la gestión de proyectos. Tienes la visión global del proyecto, pero te falta empezar a desarrollar tu idea de negocio y eso has de hacerlo a partir de un plan integral compuesto por tareas. Cada una de ellas debe tener un objetivo claro, debe avanzar hacia una meta, tener un tiempo establecido para que se cumpla y estar orientada a lograr un resultado global.

El software de Holded es ese aliado que nunca te va a fallar y que te va a hacer las cosas más fáciles. A medida que vayas avanzando con las tareas podrás observar de un solo vistazo cómo avanza el proyecto, cuáles son los problemas más acuciantes, cuánto tiempo te está ocupando y cómo se puede gestionar desde el punto de vista presupuestario. Todo en el mismo lugar, observando si son realistas las metas y las fechas límite que propusiste.

3. Valida tu idea de negocio

Una vez que has dado los pasos que permiten definir que la idea de negocio puede ponerse en marcha, es el momento de investigar si realmente tiene mercado, si tiene potencial para ser rentable. Ponemos un ejemplo: ideas como Cabify o Uber, por innovadoras que fueran, no eran viables en tiempos en los que el uso del smartphone no estaba extendido entre los usuarios.

Antes de dar cualquier paso en falto es básico saber si hay espacio en el mercado para tu producto o servicio y si los potenciales clientes reúnen las condiciones sociales, culturales y económicas para apostar por él. Para tener toda la información necesaria es importante ir paso a paso, no correr demasiado. Lo primero es tener claros los datos del segmento del mercado al que te diriges. Todos los productos tienen un público objetivo.

Si la marca busca vender soluciones tecnológicas que ayuden a sus padres con sus bebés, lo primero que debe conocerse es cuál es la tasa de natalidad del país y la evolución de la misma en los últimos años. A partir de ahí se puede definir qué número máximo de personas que pueden estar interesadas en la marca. Tras ello es el momento de analizar a la competencia directa.

Has de saberlo todo sobre cuántas empresas están especializadas en servicios tecnológicos para bebés y qué volumen de venta tienen. Si escasean los datos, pueden profundizar en su crecimiento en los últimos años o sus apariciones en medios especializados. Has de conocerlo todo, probar su producto y valorar en qué aspectos los mejoras para potenciarlos cuando hagas campañas que publiciten tu marca.

Investiga la fórmula en que los consumidores acceden a marcas parecidas a la tuya. Si generan mucho engagement en redes sociales, si aparecen en medios especializados, qué tipos de webs tienen. No se trata, de plagiar lo que hacen otros, tu producto debe estar definido por su propia personalidad. Pero sí de saber como interactúa el consumidor con otras marcas del sector. Analiza la tendencia de penetración de la tecnología en el mercado en que actúas, cómo crees que va a ser recibido y qué financiación necesitas para poder llevarse a cabo.

¿En qué tiempo crees que alcanzarás el retorno de la inversión inicial y empezarás a ser rentable? Salir a hablar con los clientes es el paso fundamental para comprobar si todo lo que nosotros hemos ideado se cumple en realidad. La mayoría de los procesos fracasan porque los emprendedores con una buena idea de negocio se quedan sin realizar este paso, sin comprobar si sus ideas se fundamentan en necesidades reales. Por lo tanto, como solemos aconsejar, el estudio de mercado debes hacerlo tú mismo. Tú eres quien debe hablar con los clientes.

4. Crea un plan de negocio

Llega el momento de la verdad. La documentación, el inicio de la gestión del proyecto y la validación del mismo te confirma que sí, que el negocio puede salir adelante. Vamos a poner sobre el papel la hoja de ruta que facilite desarrollar una idea de negocio y hacerlo con éxito. Tres puntos hay que tener muy en cuenta desde el principio: el aspecto financiero, cómo esperamos que se desarrollen las operaciones y la fórmula para llegar al posible consumidor mediante la comunicación y el marketing.

Te dejamos unos consejos que son válidos para todo plan de negocio, sea cual sea el tipo de emprendimiento. Ha de ser breve, describir claramente el producto o servicio indicando su valor y cuál es nuestro planteamiento en el corto, medio y largo plazo, explicar los recursos que necesita, contar con una información financiera precisa, detallar con qué personal vas a contar para su desarrollo y hacer una valoración de la competencia y de nuestras virtudes frente a ella.

Un paso muy útil que nos lleva a poner sobre el papel lo que tenemos entre manos y así entender sus puntos positivos y sus dificultades es el llamado análisis DAFO, una herramienta de análisis estratégico que te va a ayudar a dar un paso más al desarrollar la idea de negocio y facilita que el análisis estratégico sea efectivo. Se trata de una matriz compuesta por cuatro cuadrantes de análisis en los que se incluyen las Debilidades, las Oportunidades, las Fortalezas y las Amenazas del negocio. Es esencial que este análisis sea puramente objetivo, que esté sustentado en datos verificables. A partir del análisis de los componentes de esta matriz es posible realizar comparaciones y plantear las líneas de acción para desarrollar la idea de negocio.

Las fortalezas se plantean como elementos internos, es decir, parten de la empresa misma. En esta parte del cuadrante se incluyen los recursos, las destrezas, las capacidades y talentos más sólidos y que te ayudan a tener una ventaja competitiva sobre el resto de negocios. Las oportunidades son aspectos también positivos pero externos, es decir, relacionados con el entorno en que vamos a competir. En este punto se incluye la forma en que la idea de negocio puede penetrar en el mercado, cómo aprovecha los nichos de mercado no demasiado explorados.

Por su parte, las debilidades forman parte de nuevo del esquema interno de la empresa. Es muy importante tener la capacidad de reconocerlas y ser sinceros. Son los aspectos mejorables, aquellos factores internos que suponen un obstáculo para la organización. Identificándolas puedes poner en marcha las soluciones que nos permitirán contrarrestarlas. Las amenazas son elementos externos, ya que provienen del entorno. Son los aspectos externos que ponen en riesgo el desarrollo del negocio, que limitan la efectividad de la estrategia o incrementan los riesgos. Desde competidores a aspectos legislativos o cortapisas tecnológicas que debes tener en cuenta para desarrollar la idea de negocio.

5. Crea una marca

Ya casi tienes el negocio a punto. Pero falta una parte esencial: la marca y el logo. El rostro de la idea, lo que te hace único y reconocible por parte de los consumidores: la identidad. Empecemos con el nombre. De nuevo, la mejor fórmula se encuentra en pasar al papel las ideas que la creatividad inspira. Lo ideal es que hagas una lista de palabras que se relacionen con el objeto de la empresa.

Apúntalas en un papel y descarta aquellas que sean difíciles de pronunciar, las que puedan resultar malsonantes y las que puedan tener significados equívocos en otros idiomas. Una vez reducida la lista es el momento de hacer un pequeño estudio de mercado entre personas que conocen lo que queremos hacer, pero también entre las ajenas al negocio. Nunca está de más que te echen una mano.

Existen numerosas herramientas que generan un nombre de marca a partir de una palabra, de una idea o de un concepto. Logaster tiene, por ejemplo, un generador de nombres muy útil. También Business Name Generator es una solución que plantea un buen número de nombres de marca. La marca debe ser única y diferencial. Es decir, has de tener el máximo cuidado para evitar que el nombre de la marca coincida con el de otra empresa que ya existe en el mercado. También tenemos ayuda en este sentido.

En España, por ejemplo, existe un buscador de marcas por denominación asociado a la Oficina de Marcas y Patentes del Ministerio de Industria Comercio y Turismo. Basta con introducir las palabras que quieres que conformen la marca para confirmar si la idea que tienes ya la esbozaron otros antes que tú. Otro servicio que resulta de gran ayuda y ofrece todo tipo de información y recursos sobre las marcas es la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea. No dejes de entrar en su web antes de registrar la marca que va a conformar la identidad de tu idea de negocio.

Es recomendable que tu marca esté acompañada de un eslogan que defina el tono de tu empresa y que sea identificable para el usuario. Este eslogan acompañará a tu marca en las campañas publicitarias o estrategias de marketing. No en vano, los eslóganes han sido parte troncal de algunas de las mejores campañas publicitarias de la historia. Todo el mundo reconoce el Just Do It de Nike, por ejemplo. Y parte del éxito de Apple en sus inicios estuvo relacionado con su eslogan “Piensa diferente”, que resaltaba la mentalidad innovadora y la dimensión tecnológica de la compañía.

También aquí vas a tener ayuda si las musas no te visitan. Shopify, por ejemplo, cuenta con un creador gratuito de eslóganes que da un servicio muy interesante a las pymes. Basta introducir una palabra asociada a tu marca y al instante te aparecerán decenas de eslóganes posibles relacionados con ella. Una vez que tenemos nombre y eslogan, es el turno de crear la primera imagen visual que nos va a definir, el logo.

Es posible que las musas del diseño no se hayan fijado en ti o en nadie de tu equipo en el reparto de talentos. En ese caso, si el presupuesto te lo permite, siempre está bien contratar un servicio profesional. Pero si te atreves a lanzarte por el camino de la creatividad la tecnología nos sirve de gran ayuda. Programas de diseño como Canva te acompañan para generar un logo de manera muy sencilla en escasos minutos. También Adobe Creative Cloud Express te ofrece gran cantidad de plantillas que podrás modificar y moldear según el estilo que te interesa para la marca.

Ah, y no puedes olvidar una parte esencial para oficializar la marca: el registro. Aquí te contamos todo lo necesario sobre cómo registrar una marca o un nombre comercial en España.

6. Lanza tu negocio

Y el último paso para desarrollar tu idea de negocio es, como no podía ser de otro modo, el lanzamiento. Llega el turno de aprovechar los principales canales que permitirán visibilizar tu negocio. Podemos diferenciar entre canales B2C (Business to Consumer), centrados en la relación entre el negocio y el consumidor f...

Convertir una idea de negocio en una realidad tangible es un proceso que exige planificación, disciplina y visión estratégica. El primer paso para transformar una idea en una empresa es validar su viabilidad real. Por ejemplo, un emprendedor que lanza una aplicación para reservar servicios de jardinería sin validar su demanda podría invertir en desarrollo, publicidad y personal sin confirmar si su público realmente utiliza canales digitales para contratar jardineros.

Este tipo de errores son comunes cuando se omite la validación. Por el contrario, al realizar pruebas de mercado y recopilar datos reales, el emprendedor puede confirmar la utilidad de su producto, ajustar su modelo y optimizar recursos antes de escalar. Una vez validada la idea, es esencial estructurarla en un plan de negocio detallado. Contar con conocimientos de gestión de proyectos puede ser un diferenciador clave.

El siguiente paso consiste en asegurar recursos financieros, tecnológicos y humanos. Muchas ideas se estancan por falta de planificación en este aspecto. Sin embargo, más allá de obtener financiamiento, el reto está en asignarlo estratégicamente. La certificación ESB (Entrepreneurship and Small Business - Universal Exam), reconocida internacionalmente, proporciona estas competencias. Con el plan aprobado y los recursos en marcha, llega el momento de conectar con el mercado.

Al combinar contenido educativo sobre ingredientes sostenibles con promociones para primeros compradores, logra atraer clientes que comparten sus valores y transformarlos en embajadores de marca. Se recomienda aplicar revisiones periódicas de resultados financieros, operativos y de satisfacción del cliente. Los líderes con formación en estándares internacionales, como ISO 21502, tienen mayores recursos para implementar sistemas de evaluación continua que prevengan fallas y fortalezcan la calidad de gestión. Hacer realidad una idea de negocio requiere creatividad, validación, planificación y ejecución estratégica, pero también una sólida formación.

Técnicas para Impulsar la Creatividad

Para poder obtener ideas de valor en nuestra empresa que nos ayuden a crear y modificar los productos y procesos es absolutamente necesario trabajar la creatividad y hacerlo de forma planificada y estructurada. En ocasiones podemos tener algunos bloqueos en nuestra creatividad. Por esa razón, se han desarrollado una serie de técnicas en grupo que nos ayudan a generar ideas.

  1. Brainstorming: Se conoce también como tormenta de ideas y es la técnica más extendida. Se trata de una técnica grupal que busca generar el mayor número de ideas posible en un tiempo determinado que suele ser una hora. Los participantes aportan todas las ideas que se les van ocurriendo y de la cantidad finalmente se obtienen ideas de calidad. Existe una variante escrita de esta técnica que se llama Brainwriting. Normalmente se aplica con grupos que no se conocen, con grupos que tiene dificultades de expresión o con equipos muy jerarquizados en los que se evita que los participantes filtren las ideas ante la presencia de los directores.
  2. Seis sombreros para pensar: Se trata de una técnica promovida por Edward de Bono, uno de los mayores expertos en creatividad y padre del pensamiento lateral.
  3. SCAMPER: Es una técnica creada por R.P. Crawford y es muy útil para mejorar productos existentes.
  4. Los 5 porqués: La técnica de los 5 Porqués es una herramienta de análisis creada para entender en profundidad las causas reales de un problema. Se basa en un principio muy simple: formular la pregunta "¿por qué?" cinco veces seguidas para llegar a la causa raíz de un problema.
  5. Mapas Mentales: El mapa mental es una técnica gráfica muy útil para la generación de ideas por asociación y para organizar la información. Para aplicarla escribimos en el centro el problema o reto y de ahí irradian los temas relacionados con el problema dando una estructura nodal.

Consejos Adicionales

  • Reflexiona sobre tus fortalezas: Nunca debes olvidar los puntos fuertes de tu proyecto inicial, los que hicieron que tu negocio empezara a funcionar.
  • Busca apoyo externo: Muchas veces es aconsejable buscar puntos de vista externos que nos ayuden a ver problemas que no podemos observar por nuestra cuenta. Una buena labor de coaching, o un mentoring que te ofrezca nuevas soluciones pueden constituir una ayuda muy valiosa a la hora de reorientar tu negocio.
  • Analiza tu recorrido y observa a tu competencia: Afronta las decisiones contundentes. Estás en un momento crítico para tu negocio, y es el momento de tomar las decisiones que sean necesarias, por muy radicales que puedan parecer.