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Adaptar nuestro producto a lo que el mercado demanda y no a nuestro punto de vista es lo más apropiado a la hora de comenzar un nuevo proyecto. Por eso, la Metodología Lean Startup es el concepto de moda en el ámbito de los emprendedores, centrando la atención en las necesidades del cliente consiguiendo un feedback con él y mejorando la versión final del producto.

Técnicamente, podríamos decir que es una filosofía y un sistema que convierte proyectos en realidades empresariales centrándose en las necesidades del cliente y en sus experiencias. Reducir procesos y acciones que en muchas ocasiones no aportan nada, es uno de los objetivos principales de empresarios y emprendedores.

El término fue acuñado por Eric Ries en 2008 en su libro "El Método Lean Startup", en el cual definió esta metodología como "un conjunto de prácticas pensadas para ayudar a los emprendedores a incrementar las probabilidades de crear una startup con éxito. No es una fórmula matemática infalible, sino una filosofía empresarial innovadora que ayuda a los emprendedores a escapar de las trampas del pensamiento empresarial tradicional".

Por eso, para ir modificando la idea inicial hasta la versión final, lo que se trata es de desarrollar productos o servicios en base a lo que demanda el cliente y el mercado.

Ludwig Mies Van der Rohe, diseñador industrial y arquitecto alemán, fue el pionero en aplicar el famoso dicho “menos es más”. Lo hizo en su sector, creando espacios diáfanos sin obstáculos con estructuras mínimas. Precisamente la idea sobre la que se basa el concepto y el método Lean Startup.

Por sí solo el término suena a actual, a digital. Sin embargo, el origen del también llamado lean manufacturing se sitúa en las décadas de los 70 y 80. Fueron los ingenieros de la automovilística Toyota, en Japón y con Taiichi Ono a la cabeza, quienes lo alumbraron.

Posteriormente, Steve Blank, dio una vuelta más al concepto. Este emprendedor de Silicon Valley desarrolló una metodología de validación basada en conocer de primera mano y directamente si el producto o servicio que se trabajaba satisfacía las necesidades del cliente. De esa forma estableció lo que se conoce como “desarrollo de clientes” -Customer Development-.

El tercer nombre clave es el de Eric Ries. Alumno de Blank, este emprendedor escribió El método Lean Startup. En él explica la construcción de esta metodología y cómo es posible aplicarla a todo tipo de proyectos nuevos.

¿En qué consiste el Método Lean Startup?

El método consiste en un aprendizaje validado, es decir, validar una a una las hipótesis que se plantean para la consecución del producto final o la startup definitiva. De esta manera podremos definir y acortar los ciclos del desarrollo de nuestro producto, obteniendo en diversas fases del proceso la opinión del público objetivo con el fin de adaptar el proyecto a sus necesidades sin margen de error.

Sin embargo, la Metodología Lean Startup no garantiza el éxito definitivo, sino que logra que el fallo posible salga mucho más barato y el riesgo sea menor testando pequeñas hipótesis en lugar del producto final. Estos prototipos que se exponen al cliente reciben el nombre de Producto Mínimo Viable (MVP).

El Mínimo Producto Viable es un producto básico con funcionalidades esenciales para testear la reacción del público con respecto al producto o servicio final. Gracias a este proyecto el equipo puede recoger la máxima cantidad de conocimiento validado sobre los consumidores y el mercado, proceso que no exige demasiado esfuerzo. Así, si la hipótesis resulta inadecuada, podremos pivotar (cambiar la estrategia empresarial) respecto a la idea inicial, proponiendo alternativas más próximas a la estrategia óptima. De este modo, es el mercado el que guía la estrategia de negocio.

Con el método Lean Startup se construye el negocio a medida que se obtiene más conocimiento del mercado, invirtiendo sumas importantes únicamente cuando se ha conseguido el aprendizaje. Como consecuencia, permite ahorrar en la cantidad de recursos que se invierten en la fase inicial de un negocio, ya sea tiempo o dinero, y permite invertir más cuando las probabilidades de éxito son altas.

Técnicas del Método Lean Startup

Como hemos señalado, el método Lean Startup surge del interés por ahorrar en los ciclos de desarrollo de los productos. Sin embargo, dependiendo del sector, el optimizar estos procesos implica acciones diferentes:

  • Desarrollo de clientes -Customer Development-: es la instaurada por Steve Blank y la más básica de las tres. Consiste en testear y preguntar directamente al cliente sobre el servicio o producto.
  • Modelo Canvas: utilizar un canvas, de ahí su nombre, que ofrece una plantilla con una serie de cuadrículas.
  • Técnicas ágiles o Scrum: es una de las más habituales hoy en día, ya que se basa en utilizar softwares con herramientas de comunicación mucho más rápidas y directas.

¿Cómo aplicar la metodología Lean Startup?

Ahora bien, ¿cómo se aplica en un negocio toda esta metodología Lean Startup y cualquiera de las técnicas que la componen?

  1. Plantea una hipótesis. ¿Crees que hay personas o empresas que necesitan un servicio o producto? ¿Por qué?
  2. Valida la hipótesis. ¿Piensas realmente que la sociedad compraría tu producto o servicio?
  3. Mide la hipótesis. ¿Cómo o en base a qué indicadores mediarías el nivel de aceptación que podría tener tu producto o servicio en el mercado?
  4. Genera un aprendizaje validado. Aplica los cambios pertinentes en función de lo que hayas obtenido tras confirmar tu hipótesis.
  5. Ciclo repetitivo.

Aplicando el método Lean Startup el resultado es un Mínimo Producto Viable o MVP. Se trata de un producto o servicio muy básico, con las funcionalidades esenciales, y que nace de la reacción que han tenido en una primera fase los clientes potenciales.

Con este proceder, el método Lean Startup ha sido la filosofía capaz de cambiar modelos de negocio mediante la eliminación de “desperdicios”. Eso sí, entendiendo la palabra “desperdicio” como la calificaron en su día los ingenieros del equipo de Toyota dirigidos por Taiichi Ono.

Por otro lado, aunque su éxito está probado a la hora de cambiar planes de negocio y a que es ideal para acortar los ciclos de desarrollo de los productos, el Lean Startup cuenta con sus detractores. Incluso el propio emprendedor puede ser quien acabe perdiendo la pasión por su idea con el método Lean Startup.

En la manera tradicional, los proyectos se concebían en la oficina, se hacía un plan de negocios, se pedía financiación y se lanzaba el producto al mercado.

Pasos para aplicar la Metodología Lean Startup

Para aplicar esta estrategia en una startup es necesario centrarse en el núcleo central del modelo, el círculo metodológico. Se trata de tres pasos planteados como un círculo en constante movimiento, denominado circuito de feedback: Crear-Medir-Aprender.

Puede parecer complicado llevarlo a la práctica, pero si se resume por pasos, es mucho más sencillo:

  1. Conoce a tus clientes antes de lanzar una empresa al mercado.
  2. Idea tu solución a sus problemas.
  3. Plasma tu modelo de negocio.
  4. Desarrolla tu prototipo de producto o servicio.
  5. Obtén las primeras impresiones del cliente.
  6. Rediseña tu producto o servicio en función de los datos obtenidos por parte del público objetivo.
  7. Construye tu embudo de conversión y mide los resultados.
  8. Lanza tu producto o servicio.

En primer lugar, se construye el MVP con las características suficientes para dar a conocer el producto en el mercado y definir un perfil de potencial cliente; después se desarrolla un método de medición fiable y eficaz evaluando los datos obtenidos; finalmente, se consigue un aprendizaje de las necesidades reales del mercado con respecto al producto creado.

La metodología Lean Start-up parte del paso previo de que el emprendedor tiene una idea de negocio basada en una serie de hipótesis o suposiciones de cómo este funcionará. A partir de ahí, la metodología se centra en un circuito de 3 pasos: se comienza por crear un producto mínimo viable, se mide si el producto encaja con lo que quiere el cliente y se aprende. Este proceso se repite de manera continua.

El Circuito Crear-Medir-Aprender

La metodología Lean Startup se basa en un ciclo continuo de tres fases interconectadas:

  1. Crear: Desarrollo de un Producto Mínimo Viable (MVP).
  2. Medir: Recopilación de datos sobre la reacción del mercado.
  3. Aprender: Análisis de los datos y toma de decisiones para iterar o pivotar.

Una vez que acabamos este paso 3 “APRENDER”, el circuito crear-medir-aprender se repite de nuevo ya sea a través de una iteración o de un pivote.

  • Iteración: Se produce en caso de que el producto mínimo viable se ajuste en gran medida a lo que los clientes quieren. La iteración consiste en añadir pequeños cambios para incrementar las funcionalidades del producto con la opinión de los clientes y repetir el circuito creando una nueva versión más avanzada que volveremos a presentar a los clientes.
  • Pivote: Se producen el caso de que el producto no se ajuste a los clientes. Un pivote es algún cambio importante en uno o más bloques del modelo de negocio, ya sea en el propio producto o en otros aspectos. Por ejemplo, puede que el producto sí sea bueno pero que el segmento de clientes que estaría interesado es diferente al que teníamos pensado.

En conclusión, la metodología Lean Startup propone utilizar este circuito ágil donde el emprendedor, una vez establecidas sus hipótesis y suposiciones, las va validando con un producto mínimo viable. Este permite saber con muy poca inversión si la idea que se está́ desarrollando tiene aceptación por los clientes. Si se demuestra que responde al deseo del cliente, se irán incrementando sus funcionalidades (iteración) y, por el contrario, si no encaja en el mercado, se deberá darle un nuevo enfoque al negocio (pivotar).

El circuito se repite una y otra vez durante toda la vida de la startup. La metodología Lean Startup fue impulsada por Eric Ries a través de su libro The Lean Startup.

Ejemplos de Lean Startup

Ejemplo de Lean Startup: Zappos

Nick Swinmurn, uno de los fundadores de Zappos, tuvo una idea de negocio (una visión): quería montar un ecommerce de zapatos. Era el año 2002 y la gente todavía no compraba este producto online. El riesgo era altísimo, ya que este mercado aún no existía.

Lo primero que hizo fue identificar las hipótesis que tenía que validar, y la principal de ellas era si la gente quería comprar zapatos online.

Lo siguiente que hizo fue crear un MVP montando una web muy simple. Fue a zapaterías y sacó fotos de los zapatos que ofrecía en su web. En el caso de que un cliente comprase zapatos en su página, él mismo iba a por ellos a la tienda y se los enviaba (evidentemente en este proceso Nick perdía dinero, pero el aprendizaje que obtuvo de todo esto fue muy importante).

Normalmente lo primero que haría cualquier emprendedor sería contactar con proveedores, montar una web, una pasarela de pagos... Gastando un montón de dinero sin ni siquiera haber validado que es un negocio viable.

Gracias a este proceso, Nick consiguió validar su hipótesis principal: que había hueco en el mercado para su idea de negocio. Además, al enfrentarse tan rápido con sus clientes aprendió mucho (lo que les gustaba de su producto y lo que no, las quejas que les iban surgiendo...). Esta es la fase de aprendizaje, donde sacas las conclusiones necesarias para evolucionar tu modelo de negocio y ajustarlo mejor a la demanda del mercado.

Marcas que han instaurado el método Lean Startup

En cuanto a marcas que hayan instaurado el método Lean Startup, puede parecer que por su nombre sea algo de compañías recientes o que pertenecen a sectores novedosos. Nada más lejos de la realidad. Grandes empresas ya lo implementaron en su momento para mejorar su modelo de negocio y obtuvieron resultados muy positivos.

Los pioneros del lean manufacturing demostraron cómo optimizar los procesos de producción allá por los años 70. A partir de ello, convirtieron a la automovilística nipona en una referencia en cuanto a eficiencia productiva. En 2011, Nike optó por la filosofía Lean Startup y cambió su sistema de producción apostando por una nueva estrategia. Esta buscaba en mejorar la calidad del producto a través de los trabajadores. Intel, considerada como una de las mayores empresas tecnológicas del mundo, pasó de necesitar más de 3 meses para producir un chip a tan solo requerir 10 días.

Validación de la Idea

Si quieres transformar tu idea en un negocio rentable, lo primero que tienes que hacer es validarla.

¿Qué significa exactamente validar una idea?

Significa asegurarte de que el producto o servicio que quieres crear, realmente le aporta valor a un nicho de mercado, ya que cubre una necesidad o resuelve un problema importante.

Ejemplo de validación de idea

Imagina que quieres montar una startup de delivery de comida para oficinas en tu ciudad.

¿Qué sería lo primero que tendrías que hacer?

Muy simple: asegurarte de que hay trabajadores de oficinas interesados en contratar el servicio que ofreces.

¿Qué significa asegurarte de que realmente están interesados?

Comprobar que existe un nicho dispuesto a pagar por el producto o servicio que quieres vender no significa contarles tu idea y que te digan que ‘mola mucho’, que ‘es una pasada’ o que ‘ seguro que lo vas a petar’.

Tienes que asegurarte de que estarán dispuestos a pagar por ella.

Si no están dispuestos a pagar el precio real de tu producto o servicio, mejor que lo sepas cuanto antes. Significará que no ven valor ...

Beneficios Clave del Método Lean Startup

  • Reducción del Riesgo: Minimiza la inversión en ideas no validadas.
  • Acelera el Aprendizaje: Obtén retroalimentación temprana del mercado.
  • Optimización de Recursos: Enfócate en lo que realmente importa a tus clientes.
  • Adaptabilidad: Ajusta tu producto o servicio según las necesidades del mercado.

Lean Startup: Cómo validar tu idea de negocio de forma rápida. #mvp #leanstartups #emprendimiento

Es importante tener integrada esta metodología en el día a día de una startup, no debe aplicarse solo en el inicio o lanzamiento del producto.

Puedes reducir al máximo tus probabilidades de fracaso si, en vez de enamorarte de tu idea como lo hacen la gran mayoría de los emprendedores, optas por aplicar el método Lean Startup desde el minuto uno.

Hace algunos años, cuando surgían nuevas empresas, era difícil que sobreviviesen a un mercado tan competitivo. Aquellas empresas que lo conseguían, fracasaban al lanzar productos o servicios que no eran demandados por la sociedad.

Si tienes pensado crear tu propia empresa startup o lanzar un producto o servicio y todavía no sabes qué es la metodología Lean Startup, cuáles son todos sus beneficios y cómo implementarlo en tu empresa, te invito a continuar leyendo este artículo. Al igual que en el Lean Manufacturing, la filosofía de este método busca eliminar las actividades ineficientes y se enfoca en incrementar el valor de la producción durante la fase de desarrollo. Por tanto, resumidamente, podemos decir que una metodología Lean Startup sirve para desarrollar empresas y productos se basa en la información que nos ofrece los clientes. Esta valiosa retroalimentación se obtiene con el lanzamiento de productos iterativos.

Pilares del Método Lean Startup

  1. Para lanzar una startup o un producto, lo ideal es crear el producto mínimo viable. Este producto no está terminado, pero tiene que tener las características suficientes para dar a conocer el producto en el mercado y poder observar las reacciones del target.
  2. Al ser el lanzamiento de un producto nuevo o de una startup, es necesaria la creación de un sistema de medición con una alta fiabilidad y eficacia.
  3. El tercer pilar del método Lean Startup es el aprendizaje validado. Esto quiere decir que la empresa debe aprender de la información recopilada y del producto creado. Este método da la posibilidad de entender más fácilmente lo que quieren los clientes y aplicarlo para mejorar el desarrollo del producto.

Este modelo se basa en el aprendizaje validado, definiendo y mejorando los ciclos de desarrollo del producto gracias al feedback que se obtiene de los usuarios.

Técnicas Utilizadas en Lean Startup

  1. Esta técnica se basa en comprobar si el producto o servicio cubre las necesidades de los usuarios. Se realiza con encuestas y pruebas.
  2. Es un sistema de gestión del trabajo, el cual se enfoca en la entrega justo a tiempo, pero sin saturar a los trabajadores. Se basa en una serie de principios: calidad garantizada, reducción del desperdicio, mejora continua y flexibilidad.
  3. Son un conjunto de técnicas que se utilizan para la comunicación y el desarrollo de productos. El objetivo es satisfacer las necesidades de los clientes mediante un entorno de transparencia en la comunicación y trabajo en equipo.

Crea el producto mínimo viable para comprobar que tu solución a esa necesidad funciona. Aplica lo aprendido: una vez analizados los resultados provenientes de los stakeholders debe incorporar el feedback a tu producto.

Uno de los mayores errores al lanzar una startup es invertir meses -o incluso años- en desarrollar un producto perfecto… que después nadie compra. El MVP no es un producto incompleto o de mala calidad, sino una versión funcional y sencilla que te permite poner a prueba tu idea en el mercado real. Al lanzar un MVP, obtienes feedback temprano, ahorras recursos y puedes iterar rápidamente.

Ya conoces qué es la metodología Lean Startup, los beneficios, las técnicas y los pasos para aplicarlo en tu proyecto. Dedica el tiempo necesario para buscar una carencia en la sociedad y la solución. Si ya tienes tu idea de negocio, no olvides desarrollar tu producto mínimo viable y ponerlo a prueba para mejorarlo.

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