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¿Un emprendedor nace o se hace? La respuesta no es sencilla, aunque si hay un modelo de negocio que pone un poco más fácil la idea de tener una empresa ese es, sin duda, el de las franquicias. ¿Imaginas tener tu propio negocio, pero sin empezar desde cero? Desde cafeterías hasta gimnasios, el abanico de opciones es tan amplio como variado, por lo que el mercado ofrece alternativas para todos los gustos. Eso sí, además de saber qué es una franquicia antes de lanzarte a emprender, conviene tener claras sus implicaciones, ventajas y desventajas o qué necesitas para convertirte en franquiciado.

En este post, te explicaremos qué es una franquicia, cómo funciona y cuáles son sus ventajas e inconvenientes. Además, exploraremos el funcionamiento de las franquicias, desde una perspectiva general hasta enfocarnos específicamente en el caso de España y en el sector inmobiliario.

🚀 Qué es una FRANQUICIA sus VENTAJAS y DESVENTAJAS🔥

¿Qué es una Franquicia?

Cuando hablamos de qué es una franquicia nos referimos a un modelo de negocio en el que una empresa (el franquiciador) otorga a otra persona o entidad (el franquiciado) el derecho de usar su marca, sistema operativo, productos o servicios bajo unas condiciones previamente pactadas. Por tanto, la franquicia es una relación comercial entre dos partes: el franquiciador, es decir, la empresa que cede los derechos para comercializar su marca y el franquiciado, el emprendedor o inversor que adquiere estos derechos.

Una franquicia se caracteriza, en segundo lugar, por tener un modelo de negocio que está definido, lo que significa que sabe, por ejemplo, los productos o servicios que comercializa o cuál es su público objetivo. En base al modelo de negocio, y de cara a aplicarlo en las franquicias, se elaboran los manuales de operación. En ellos, y con detalle, se explican los procesos a seguir, con respecto al producto o servicio que se ofrece, de forma que las franquicias, en su totalidad, mantengan un mismo nivel de calidad.

En tercer lugar, y es clave en una franquicia, son los acuerdos (por escrito y en forma de contrato) que se establecen entre el franquiciador y el franquiciado, en los que se establecen los compromisos del primero y las responsabilidades del segundo (respecto a la relación empresarial que van a comenzar).

Por último, y no menos importante, una franquicia tiene que valorar, de entre todas las opciones, su ubicación, ya que es uno de los factores clave del éxito.

¿Cómo Funciona una Franquicia en la Práctica?

Una vez tienes clara la idea general, llega el momento de comprender cómo funciona una franquicia en la práctica. El franquiciador pone a tu disposición todo lo necesario para replicar su negocio: desde la elección del local hasta la imagen del establecimiento, pasando por la formación del equipo y los procedimientos de gestión. El franquiciador proporciona al franquiciado soporte continuo, capacitación y asistencia técnica para garantizar el éxito de la franquicia. A cambio, el franquiciado paga al franquiciador regalías o comisiones periódicas.

Este sistema funciona porque ambas partes se benefician. La marca crece sin asumir directamente los costes de abrir nuevos puntos de venta, y tú accedes a un proyecto ya validado, con el respaldo de una estructura que te acompaña desde el inicio. Eso sí, aunque el negocio sea tuyo, deberás seguir las directrices marcadas por la franquicia. Hay estándares que deberás respetar, desde la atención al cliente hasta la decoración del local. Todo esto se recoge en un contrato donde se detallan las condiciones, derechos y obligaciones que asumen ambas partes.

En resumen, una franquicia es un modelo de negocio que permite a los emprendedores tener acceso a una marca reconocida y a un sistema probado, a cambio de una inversión inicial y el cumplimiento de ciertas condiciones establecidas por la empresa matriz.

Elementos Clave del Funcionamiento de una Franquicia

Para conseguir llevar a cabo la relación comercial, una franquicia suele exigir, por un lado, un contrato de unos 5 años prorrogables y, por otro, un canon de entrada. Este canon es una inversión inicial que incluye los diferentes aspectos de puesta en marcha de la franquicia mencionados anteriormente (know-how, marca…)

En algunas ocasiones a estas dos obligaciones se le añaden los conocidos como royalties (derechos de autor), entre los que se encuentran los derechos de explotación, para pagar de forma periódica por los servicios prestados, o los royalties de publicidad.

Si bien es cierto que es la base de su “puesta en marcha”, hay que saber que el franquiciado, al inicio de la “relación empresarial”, tiene que desembolsar una pequeña cantidad de dinero, a la que se irá sumando, mensualmente, un porcentaje (fijo o en relación a lo “ganado”).

Por tanto, el franquiciador proporciona al franquiciado el know-how necesario para operar el negocio de manera exitosa, incluyendo manuales de operación, entrenamiento y apoyo continuo. A cambio, el franquiciado se compromete a seguir las directrices y estándares establecidos por el franquiciador.

El contrato de franquicia es el documento clave que regula la relación entre franquiciado y franquiciador. En él se detallan las obligaciones del franquiciador, que debe transmitir al emprendedor todas las claves necesarias para explotar su modelo de negocio y su marca con éxito.

Pasos para Crear una Franquicia

  1. Revisar las diferentes opciones y escoger la que mejor se adapte a los intereses, las habilidades y el presupuesto del que se dispone.
  2. Ver si se cumplen los requisitos financieros que esta exige. En ellos se incluyen, por ejemplo, el pago inicial (el canon de entrada) y los royalties que, mes a mes, se tendrán que abonar al franquiciador.
  3. Pedir una copia del contrato de la franquicia al franquiciador.
  4. Si se requiere de una ubicación física, buscar el emplazamiento apropiado para ella.
  5. Antes de “rubricar” el contrato de la franquicia, se tiene que haber optado por una forma jurídica para la empresa y realizado los trámites para constituirla.
  6. Dar un paso adelante en materia de formación.
  7. El proceso de creación de una franquicia se cierra con su apertura, cerciorándose de que se dispone de todos los suministros, equipos y personal necesarios. También se ha de obtener cualquier licencia o permiso requerido por las autoridades locales.

Ventajas de Lanzar una Franquicia

Una de las ventajas más interesantes de cómo funcionan las franquicias es que permiten emprender con una marca ya posicionada. ¿El principal atractivo? Básicamente la reducción considerable de los riesgos y es que, sobre el terreno, el modelo ya ha sido previamente testado en el mercado. Además de esto, las franquicias ofrecen otros beneficios:

  • Reduce riesgos: El franquiciado reduce los riesgos que puede conllevar el emprendimiento cuando se alía con una marca de éxito probado y ya desarrollado.
  • Formación: Antes de comenzar su actividad, el franquiciado recibe formación previa y un asesoramiento para poner a punto su local.
  • Comunicación y marketing: El emprendedor puede aprovechar las herramientas de comunicación y marketing ya implantadas en la franquicia.
  • Pertenecer a una comunidad: Al formar parte de una red de franquiciados, el emprendedor no está solo. Puede preguntar a otros emprendedores sobre su experiencia y resolver sus dudas sobre el negocio.
  • Se favorecen de la publicidad que otras franquicias de la marca han hecho previamente.
  • Se suelen contar con unas opciones de financiación más ventajosas.

Inconvenientes de Montar una Franquicia

Aunque no todo son bondades. Antes de poner en marcha una franquicia, ya sea con un préstamo personal, los ahorros de tu vida o cualquier otro tipo de financiación, también es importante conocer sus implicaciones. A pesar de que emprender con una franquicia puede tener muchas ventajas, también pueden existir algunos inconvenientes que hay que tener en cuenta y sopesar:

  • Costes: El franquiciado debe pagar un porcentaje de sus beneficios por los derechos de formación, experiencia y conocimientos que se le ofrecen. Dependiendo de la red de franquicias a la que pertenezca, esos costes varían, por lo que es importante conocer toda la información con antelación.
  • Menos libertad: La franquicia evita riesgos pero también implica que se pierdan algunas libertades de decisión. Al acceder a este sistema, hay que aceptar una serie de exigencias como el color del local, la manera de producir los productos o la forma de venderlos, entre otros.
  • Dependencia: Un último inconveniente sería la dependencia con el resto de franquicias de la red.

Antes de Invertir: Análisis y Consideraciones

Ahora que ya sabes qué es una franquicia y cómo funciona ¿estás decidido a invertir? El punto de partida, en todo caso, debe ser el análisis, pero también tener claro que estás buscando.

  • Perfil e intereses. ¿Eres más de poner tu talento al servicio de los fogones o de acompañar a mentes inquietas en un centro de formación? Antes de buscar cómo funciona una franquicia en cuestión piensa qué tipo de negocio encaja mejor, no solo con tus intereses, sino también con tus habilidades, tiempo disponible o margen de inversión.
  • Investiga el mercado. No todas las franquicias funcionan igual en todos los lugares por eso es importante analizar la competencia, la demanda o el tipo de público al que vas a dirigirte.
  • Conoce la franquicia en profundidad. Saber qué es una franquicia determinada a través de sus canales oficiales está bien, pero más allá de esa información, tómate tu tiempo para estudiar el contrato y revisar los términos. Inversión inicial, canon de entrada, royalties, formación, exclusividad territorial, duración del contrato… Todo suma.
  • Evalúa la inversión y busca financiación. Una franquicia puede requerir desde unos pocos miles de euros hasta cifras mucho más altas, dependiendo del sector. Aunque existen diferentes opciones, si necesitas ayuda para arrancar, siempre puedes recurrir a un préstamo personal.
  • Asesórate legal y financieramente. Contar con un abogado o asesor especializado en franquicias puede ahorrarte sorpresas.
  • Formación y apertura. Una vez firmado el contrato, comienza la formación. Esta parte es clave porque es donde aprenderás el funcionamiento del negocio, la filosofía de la marca y las herramientas necesarias para gestionar el día a día. Después, llega el momento de abrir las puertas y lanzarte a la aventura.

El Auge de las Franquicias en España

Invertir en una franquicia puede ser una excelente manera de iniciar tu camino empresarial con una red de apoyo detrás. No se trata solo de comprar un negocio, sino de integrarte en un sistema que ya ha demostrado funcionar. Según datos extraídos del informe “La Franquicia en España” (2021), elaborado por la Asociación Española de Franquiciadores, en España hay un total de 1.381 franquicias. Una cifra que ilustra la importancia de este sistema.

Además, cada sector tiene sus propias particularidades y regulaciones, por lo que es fundamental investigar y comprender cómo funciona una franquicia en el área específica de interés.

Interdomicilio es una empresa integral de servicios y ayuda domiciliaria para las familias. Interdomicilio con una agencia matriz en Zaragoza y hoy cuenta con más de 70 franquicias en España y más de 10 en Portugal.

Tipos de Franquicias

Al contrario de lo que muchos piensan, no todas las franquicias son iguales:

  • Franquicias comerciales: en este caso, la empresa franquiciadora proporciona a la franquiciada no solo su marca, sino también todos los elementos que necesita para trabajar (directrices, herramientas, productos, etc.).
  • Franquicias de servicios: son aquellas que no venden productos, sino servicios con base en una metodología. Las más habituales son las agencias inmobiliarias.
  • Franquicias industriales: lo que hace la empresa franquiciadora es ceder el derecho de producción y venta de uno o varios productos dentro de un determinado territorio.

Requisitos para Crear una Franquicia

Si estás pensando en abrir una franquicia, debes cumplir una serie de requisitos:

  • Estar dado de alta como autónomo o empresa: el primer requisito para crear una franquicia es estar dado de alta como autónomo o empresa. Esto implica, en ambos casos, registrarse en la Agencia Tributaria y en la Seguridad Social (para cumplir con las obligaciones fiscales y laborales que corresponden).
  • Pagar un “canon” de entrada: hay ocasiones en las que, para unirse a una franquicia, el franquiciado tiene que pagar una “tarifa de entrada” al franquiciador (cuyo importe es variable, dependiendo de la marca y el tipo de negocio del que se trate).
  • Pagar royalties: otro requisito a cumplir, al crear la franquicia, es el abono de una parte de los beneficios o de las ventas que se obtienen, de forma periódica, al franquiciador.
  • Entender el contrato: el contrato de franquicia es un documento legalmente vinculante que otorga el permiso para el uso de la marca y establece los derechos y obligaciones de ambas partes.
  • Registrar la franquicia: tras abrir la franquicia, y en los 3 meses posteriores, se procede a su registro (en la oficina de la Comunidad Autónoma que le corresponda). Se tendrán que aportar, cuando se soliciten, datos generales de la franquicia (nombre o razón social, domicilio, etc.), de los derechos de propiedad industrial o intelectual y, también, la acreditación de la titularidad y de la licencia de uso.