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Para administrar eficazmente un negocio, es imprescindible conocer cómo calcular la rentabilidad de una empresa. La rentabilidad del negocio es uno de los aspectos de su gestión que más dolores de cabeza provoca a sus responsables. Y es que hay que tener en cuenta multitud de factores y evaluarlos correctamente. Seguir las mejores prácticas y analizar los resultados de manera regular son sólo algunas recomendaciones para alcanzar el éxito. ¿Quieres conocer el resto?

En este artículo, exploraremos los métodos más efectivos para determinar si tu emprendimiento está generando beneficios reales y cómo optimizar tus estrategias financieras para asegurar un crecimiento sostenible.

¿Qué es la rentabilidad de una empresa?

La rentabilidad de una empresa es, básicamente, la capacidad que tiene dicha empresa para obtener beneficios tras haber realizado una inversión previa. La necesidad fundamental de una empresa para que perdure en el tiempo es la necesidad de ser rentable, de ganar dinero, para poder pagar a todos sus stakeholders, empleados, proveedores, socios, hacienda, seguridad social, etc. ¡Ojo! No debemos confundir la rentabilidad con las ganancias.

Para determinar cómo saber si un negocio es rentable, lo primero que debemos delimitar es la forma en la que mediremos dicha rentabilidad. Esto dependerá, en gran medida, del tipo de negocio con el que trabajemos.

Si bien algunos negocios son heredados, otros inician como hobby o simplemente surgen por alguna oportunidad, sería ingenuo creer que se puede subsistir únicamente con la pasión de trabajar. En este sentido, el cómo saber si un negocio es rentable se vuelve la pregunta del millón de dólares, especialmente si consideramos que la mayoría de los emprendedores no se formaron en el mundo de las finanzas o la administración de empresas.

La contabilidad es la disciplina económica que más correctamente puede dar respuesta a esta pregunta tan fundamental. No obstante, existen otros sistemas más sencillos e intuitivos (aunque menos precisos) de conocer la rentabilidad de una empresa. Para realizar estos modelos es necesaria una simplificación de la realidad compleja en la que se mueven las empresas. Esto nos impondrá unas limitaciones a los resultados que obtengamos.

Como distribuir los ingresos de tu negocio para lograr ser rentable de inmediato

Indicadores clave para evaluar la rentabilidad

Existen varios indicadores financieros que te ayudarán a determinar si tu proyecto es rentable y viable. A continuación, exploraremos algunos de los más importantes:

1. Retorno de Inversión (ROI)

Cuando hablamos de rentabilidad no podemos olvidarnos del ROI, o retorno de inversión. Esta métrica, expresada en tanto por ciento, es muy útil para determinar si tras una inversión concreta, por ejemplo, al lanzar una campaña publicitaria, se han obtenido beneficios. Saber cuál es la rentabilidad de una empresa es imprescindible si se quiere administrar correctamente cualquier negocio.

Tenemos que tener datos concretos para determinar si nuestra inversión ha merecido la pena o si, por el contrario, ha dado lugar a pérdidas importantes. Es la única forma de poder ir adaptando la estrategia financiera de la compañía para alcanzar los objetivos establecidos.

Esta métrica se calcula restando la inversión a los ingresos y dividiendo este resultado por la misma inversión.Fórmula del ROI: (Ingresos - Inversión) / Inversión

Ejemplo: Imagina que una compañía ha invertido 25.000€ en publicidad. Tras pasar doce meses, se calculan unas ganancias de 30.000€.

Cálculo: ROI = (30.000€ - 25.000€) / 25.000€ = 0.2 o 20%

Esto significa que por cada euro invertido, la empresa ha ganado 0.20€.

2. Índice de Rentabilidad

Para saber si un proyecto es rentable y viable contamos con un indicador financiero conocido como índice de rentabilidad. Su fórmula es muy sencilla. Sólo hay que calcular la relación entre los beneficios netos del proyecto y su inversión inicial.

¿Qué son los beneficios netos? Son el resultado de haber restado los costes del proyecto a los ingresos estimados. Por otro lado, la inversión inicial es el dinero destinado para la puesta en marcha del proyecto.

Fórmula del Índice de Rentabilidad: Beneficios Netos / Inversión Inicial

¿Y cómo sabemos si este proyecto es viable? Si el resultado final es mayor que 1 significa que sus beneficios son superiores a los gastos iniciales.

3. Retorno sobre Activos (ROA)

El tercer indicador es el ROA o Return On Assets. Si el resultado está por encima del 5% se considera que hay rentabilidad.

Fórmula del ROA: Ganancias Netas / Activos Totales

Ejemplo: Piensa en un negocio con 200.000€ de activos que ha obtenido unas ganancias netas de 40.000€.

Cálculo: ROA = 40.000€ / 200.000€ = 0.2 o 20%

Su ROA será del 20%.

4. Punto de Equilibrio (PM)

Uno de estos sistemas es el llamado “Punto Muerto” (PM) o “umbral de rentabilidad”. Es el nivel de ventas mínimo necesario para cubrir, con los ingresos obtenidos de las mismas, el importe de los costes generados por la empresa. Veamos cómo podemos hallar el PM de nuestra pequeña empresa. Para ello, usaremos un ejemplo numérico de un comercio al por menor de venta de productos informáticos.

1. Costes Fijos (CF) vs. Costes Variables (CV)

Antes que nada, tendremos que diferenciar los Costes Fijos (CF) de los Costes Variables (CV) de la empresa. Podemos definir como CF aquellos que no fluctúan frente a una variación en el nivel de actividad. Por ejemplo: si incremento las ventas o la producción. El resto de costes de la empresa, para simplificar, podemos considerarlos costes variables.

Algunos de los costes que frecuentemente se comportan como CF son los siguientes.

2. Margen Comercial Promedio (MgC)

Una vez que conocemos el importe de los CF, debemos de estimar el margen comercial promedio de las ventas (MgC) de nuestro negocio. Este valor puede ser muy difícil de saber de forma precisa, pero podemos estimarlo aproximadamente. Supongamos que la mayor parte de la facturación del comercio corresponde a 4 tipos distintos de productos. Además, en cada uno se aplica un margen distinto. En este caso, tendremos que calcular el margen promedio.

3. Cálculo del Punto Muerto

Por tanto, nuestra empresa deberá de tener unas ventas mínimas anuales de 90.000€.

Otros factores a considerar

Además de los indicadores financieros, hay otros aspectos cruciales que influyen en la rentabilidad de tu emprendimiento:

  • Costos ocultos: ¿Cuánto cuesta el producto? Si lo vas a producir de manera artesanal, incorpora los costos que quizá no ves en este momento. El costo no es sólo el de los materiales directos que utilizarás. ¿Vas a usar gas, agua, electricidad, espacio?
  • Valor del tiempo: Finalmente, algo muy trascendente para quienes emprenden y producen por primera vez es considerar su tiempo. Esto es algo que usualmente tampoco tomamos en cuenta. Imagina que realmente estás colaborando para una organización y calcula cuánto te pagarían por hacer este trabajo.
  • Gastos hormiga: Un último tip en este tema: muchos de los que emprendemos por primera vez, no damos valor a los gastos hormiga, es decir, esas cositas que se presentan que no consideramos por pequeñitas. La hoja de papel, el listón de la caja, el producto que no salió bien, la cereza de última hora, etcétera. Eso puede llevar tu emprendimiento a que no florezca como esperas.
  • Precio de venta: ¿Cuál será mi ingreso? ¿Cómo calcularlo? El precio de venta necesita incorporar el costo del producto, más el beneficio que quieres obtener. Es fundamental que consideres un buen balance entre lo que puedes producir y ofrecer. Algo que puede generar grandes temas en el florecimiento de un negocio es que los clientes sientan que el servicio o producto que ofreces no los satisface.

Estrategias para mejorar la rentabilidad

Para saber si un negocio es rentable o no, debemos enfocarnos en indicadores como las ganancias, gastos operativos, gastos en mercancía, e ingresos netos. Esto se puede conocer a través de una declaración de pérdida y ganancia.

Aquí tienes algunas estrategias adicionales para mejorar la rentabilidad de tu negocio:

  1. Análisis mensual: No basta con ver un solo mes.
  2. Punto de equilibrio: El punto de equilibrio es cuando los ingresos igualan a los costos.
  3. Comparación de beneficios: Ya tienes tu beneficio calculado, ¿con qué lo comparas? Si es igual a cero, si has hecho el cálculo teniendo en cuenta el sueldo que te corresponde, es un autoempleo sale comido por servido y a poco que pinches con los ingresos puedes tener problemas para mantenerte.
  4. Gestión continua: Sólo cuando los ingresos superan a los costes, y esto se produce mes a mes, puedes considerar que el negocio da dinero.

Conclusión

La rentabilidad va mucho más allá de generar ganancias en un momento determinado. Aprende a gestionar y administrar las finanzas de una empresa desde donde tú quieras. Como último consejo, te recomendamos que hagas análisis regulares de todas estas métricas para tener una visión real de la situación financiera de la empresa. Con un ERP (Enterprise Resource Planning), tendrás en una única solución todos los datos de tu negocio perfectamente integrados. Desde ITCON podemos ayudarte a disfrutar de los beneficios del ERP que mejor se ajuste a las particularidades de tu empresa.