Con el tiempo, más empresas recurren a consultores externos para recibir asesoramiento y consultoría. Esto no es negativo, ya que indica que están tomando medidas para enfocarse en sus objetivos y lograr un crecimiento sostenible.
Sin embargo, antes de contratar a un consultor externo, es crucial entender las diferencias entre asesoría y consultoría. Es importante destacar que la simple contratación de un asesor o consultor no hará desaparecer los problemas de una empresa por arte de magia. Su función principal es identificar las causas de estos problemas y proponer soluciones orientadas al crecimiento empresarial.
Diferencias Clave entre Asesoría y Consultoría
La asesoría y la consultoría comparten muchos puntos en común, especialmente al definir sus conceptos básicos. A grandes rasgos, la principal diferencia radica en la duración de los servicios: la asesoría tiende a ser un proceso continuo, mientras que la consultoría se enfoca en resolver problemas específicos y puntuales.
Para resumir las diferencias clave, la siguiente tabla proporciona una visión general:
Diferencia entre un consultor y un asesor | Carlos Garcia
| Característica | Asesoría | Consultoría |
|---|---|---|
| Enfoque | Análisis continuo y prevención | Resolución de problemas puntuales |
| Duración | Largo plazo | Corto plazo |
| Objetivo | Crecimiento y cumplimiento legal | Solución de problemas específicos |
| Seguimiento | Continuo | No continuo |
Vamos a conocer cuál es la diferencia entre consultoría y asesoría y cuál debes elegir para tu empresa. A menudo, confundimos los servicios de consultoría con los servicios de asesoría creyendo que son sinónimos. Pero la realidad es bien distinta, existe una diferencia entre consultoría y asesoría, ya que poco tiene que ver los servicios que ofrece un consultor con los servicios que ofrece el asesor.
Para entenderlo, es necesario conocer qué pueden aportar las dos figuras para un negocio.
¿Qué es la Asesoría?
El trabajo de un asesor se centra en analizar el estado financiero de una empresa, sus oportunidades de negocio y el rendimiento que obtiene. En esencia, el asesor proporciona la seguridad de que las cuentas de la empresa están en orden y que la productividad está bien encaminada para el crecimiento.
El asesor es el profesional que tiene conocimientos legales, administrativos, fiscales y contables. Su principal tarea es acompañar a todo tipo de negocios, empresas o autónomos, para analizar sus cuentas y evaluar el rendimiento del negocio.
Mediante la asesoría de empresas o autónomos, el asesor prepara los documentos fiscales y contables del negocio y los presenta a la Administración, analiza las cuentas del negocio y hace previsiones que aseguren el crecimiento de la empresa o de la actividad del autónomo.
Mediante la supervisión y el análisis continuo de la organización, el asesor previene situaciones de riesgo para la empresa. Además, se encarga de dar consejos a la empresa o al autónomo, asegurándose que siempre se cumple con la legalidad vigente.
Poder tener toda la información del negocio supervisada por el asesor es clave para toda empresa o autónomo que quiera conocer la evolución del trimestre en todo momento. Una forma de conseguirlo es trabajar de forma online con la asesoría. Mediante un programa como Quipu, un asesor te ayuda a analizar la situación de tu negocio durante el trimestre y a hacer previsiones que aseguren el crecimiento de tu empresa.
¿Qué es la Consultoría?
La consultoría, por otro lado, se centra en la resolución de problemas específicos que puedan surgir durante el desarrollo de la actividad de una empresa. Es crucial entender que el consultor no realiza un seguimiento continuo del progreso de la empresa después de resolver el problema, ya que su contratación se limita a abordar esa cuestión puntual.
En cambio, a diferencia de la asesoría, la consultoría es un servicio puntual. Cuando hay un problema en la empresa que requiere un análisis a fondo, es el consultor quien acude al negocio y se encarga de hacer una revisión y dar las pautas para remediar el problema.
El consultor no tiene una perspectiva histórica de la empresa ni hace seguimiento del negocio. Se trata de un servicio puntual, generalmente para empresas, en la que se evalúa un departamento o toda la empresa con el fin de definir unas pautas que ayuden a solucionar una problemática en el negocio.
Asesoría vs. Consultoría: ¿Cuál Necesita tu Empresa?
La elección entre asesoría y consultoría dependerá del objetivo que persigas al buscar ayuda externa. Si tu empresa necesita prevenir problemas y supervisar sus cuentas para asegurar el bienestar y el crecimiento, la asesoría es la opción adecuada. Un asesor te proporcionará datos y previsiones para que puedas conocer la situación actual y futura de tu negocio, evitando sorpresas inesperadas.
Si quieres que un asesor te ayude a hacer crecer tu negocio sólo tienes que solicitar un asesor certificado.
En cambio, si existe un problema específico que requiere una solución, la consultoría empresarial es la mejor opción. Un consultor analizará la situación y te ofrecerá las pautas necesarias para resolver el problema.
- Asesoría de empresas: Por un lado, la asesoría de empresas te ayuda a prevenir situaciones y supervisa tus cuentas para asegurar el bienestar y el crecimiento de la empresa. De este modo, puedes estar tranquilo sabiendo que tu información está siempre supervisada por un experto que se asegura de hacer cumplir a tu empresa con la legalidad vigente.
- Consultoría empresarial: En cambio, deberás elegir un servicio de consultoría empresarial si existe una problemática en tu empresa a la que quieres poner solución. El consultor analizará la situación y te ofrecerá las pautas para que puedas intervenir en tu empresa y remediar la problemática.
Conforme el asesor revisa la información de tu negocio, te ofrece datos para que puedas ver en todo momento cuál es la situación de tu empresa, con previsiones de negocio que te permitan conocer el estado actual y futuro de tu negocio y, de este modo, evites las sorpresas a final de trimestre.
Asesoría y Consultoría Empresarial en la Administración Pública
En el ámbito de la Administración Pública, la consultoría puede abarcar diversas áreas, desde la mejora de la eficiencia en la gestión hasta el asesoramiento jurídico en la elaboración de leyes y normativas. Sin embargo, esta práctica ha generado controversia, especialmente cuando se recurre a consultoras externas para tareas que podrían ser realizadas por funcionarios públicos con la experiencia y el conocimiento necesarios.
Algunos argumentan que esta externalización implica un coste económico considerable para la Administración, además de desvalorizar el papel de los funcionarios públicos. El Consejo de Estado, tal y como está recogido en la Constitución, es el supremo órgano consultivo del Gobierno. El Consejo se pronuncia a través de sus dictámenes que emite a petición de la autoridad consultante, en los que expresa su criterio sobre las cuestiones consultadas.
Estas consultas pueden ser preceptivas (obligatorias) o facultativas. Los dictámenes deben emitirse, con carácter general, en el plazo máximo de dos meses desde la entrada del expediente en el Consejo de Estado, salvo petición de urgencia por parte del órgano consultante. Entonces el plazo será de 15 días o inferior, a fijar por el Gobierno.
Un ejemplo representativo es el de AESA, el organismo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible encargado del cumplimiento de las normas de aviación civil en España. El proceso se inició con un diagnóstico detallado de la situación actual. Se analizaron tanto los procesos internos, involucrando a la organización en todos los niveles, como las expectativas y perspectivas del sector y de los actores clave de la industria sobre los servicios de AESA.
Sede de la AESA en Madrid.
Como resultado, se definieron 47 acciones de mejora agrupadas en nueve objetivos y dos líneas estratégicas, sentando las bases para la transformación de la entidad, como se recoge en su nuevo Plan Estratégico 2024-2027, presentado en febrero de 2024.
Además, Ineco está prestando apoyo a la Agencia en la elaboración y proceso de aprobación de su contrato de gestión para el periodo 2025-2028.
El Origen de la Consultoría
Ayudar a las empresas y organizaciones de todo tipo a adaptarse a los cambios sigue siendo una de las principales tareas de la consultoría, que no nace en un despacho, sino en las primeras grandes fábricas de EEUU durante la segunda Revolución Industrial, a finales del siglo XIX. En sus orígenes, además, la consultoría está vinculada a la ingeniería.
De hecho, son precisamente profesionales de la ingeniería los primeros en observar cómo trabajan los operarios y estudiar cómo aumentar y mejorar la producción en masa, ahorrando tiempo y costes.
Al compartir luego sus experiencias y métodos con otros industriales, y, casi enseguida, también con gobiernos y todo tipo de organizaciones que solicitan su consejo, se convierten en los primeros consultores.
Las dos guerras mundiales también estimularon la demanda de servicios de consultoría por parte del sector público, ya que los gobiernos, principalmente el de EEUU, recurrieron al consejo de expertos de distintas disciplinas para ayudar en el esfuerzo bélico.
Cadena de montaje de Ford, en 1913.
La Evolución de la Consultoría
La consultoría y la gestión de empresas tienen “las mismas raíces”, como señala la OIT, la Organización Internacional del Trabajo de Naciones Unidas. Así, a lo largo de los últimos 100 años, serán los consultores los encargados de difundir las diferentes tendencias y escuelas de pensamiento que fueron surgiendo sobre la manera de gestionar las organizaciones.
En los primeros momentos, el objetivo era aumentar el rendimiento de las fábricas. Ésa era la finalidad de las recomendaciones de los primeros consultores, ingenieros como los estadounidenses Frederick Winslow Taylor, autor del primer best-seller del management, “Los principios de la organización científica del trabajo”, publicado en 1911, o Harrington Emerson, que, en la misma línea de Taylor, denomina a sus recomendaciones “ingeniería de la eficiencia”.
Y no sólo los empresarios e industriales solicitan sus consejos, sino también gobiernos como los de México, China, Japón, Perú, Polonia y la Unión Soviética.
La demanda impulsa la profesionalización y las dos primeras empresas de consultoría como tales, (y todavía en activo) nacen en 1914; la fundada por el químico Arthur D. Little, y la Booz Allen Hamilton.
Las grandes consultoras actuales nacen en el periodo de entreguerras, cuando en 1926 un profesor de contabilidad de la universidad de Chicago, James O. MacKinsey, funda su empresa, de la que tras fallecer se escindirá otra rama que adquiere el nombre de su socio más antiguo, A.T Kearney. También en 1926 , el estadounidense de origen francés Charles E. Bedoux abre una oficina de su firma en Londres, aunque no sobrevivió a la II Guerra Mundial.
En las décadas de los 30 y 40 aparecen las consultoras especializadas en recursos humanos , como William Mercer, Hay Group y otras.
A partir de los años 60 las grandes compañías se instalan en Europa. En las dos décadas siguientes se producen numerosas fusiones y reestructuraciones en el sector, que diversifica sus actividades más allá de la búsqueda de la eficiencia, abarcando la auditoría contable, la asesoría legal y fiscal y las nuevas tecnologías.
Consultoría Digital y la Administración Pública
Así, entre los servicios de consultoría digital que la compañía presta actualmente, destacan los relacionados con la modernización de la administración de Justicia, una profunda reforma que no es sólo tecnológica, sino también organizativa y procesal, como recoge el Plan Justicia 2030.
La compañía aporta a este gran proyecto de Estado más de 500 profesionales de distintas especialidades, que trabajan desde 2016 para el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes en una gran variedad de proyectos innovadores.
Otro proyecto de gran relevancia es la creación de un Espacio Nacional de Datos de Salud o data lake sanitario-almacenamiento masivo en la nube de datos en todo tipo de formatos- para el Ministerio de Sanidad y la Agencia Estatal de Administración Digital, AEAD (anteriormente Secretaría General de Administración Digital).
Las técnicas de big data permitirán analizar y obtener información procedente de múltiples bases de datos de todas las comunidades autónomas, para la investigación médica y el diseño de políticas de salud pública más eficientes.
Ineco también proporciona apoyo técnico a la AEAD en la modernización de todo el sector público, en iniciativas derivadas de las diferentes medidas del Plan de Digitalización de las Administraciones Públicas 2021-2025.
Estos recursos se articulan mediante oficinas técnicas, como las del del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, PRTR. Un equipo de más de 170 personas trabaja desde 2021 para los ministerios de Transportes y Movilidad Sostenible y Transición Ecológica en proyectos financiados con los fondos europeos Next Generation.
