Como fundador de una startup, la salud financiera de tu negocio es una prioridad principal. Durante las primeras etapas impredecibles de un negocio, la contabilidad puede ayudar a las startups a obtener claridad financiera. Al realizar un seguimiento cuidadoso de los ingresos, los gastos, los activos y los pasivos, las startups pueden tomar decisiones inteligentes sobre el crecimiento y las inversiones. Al mantener registros financieros detallados y precisos, las startups pueden demostrar a los posibles inversores que son fiables y tienen un fuerte potencial de crecimiento.
Una buena contabilidad también ayuda a gestionar el flujo de caja y garantiza que las startups cumplan con la normativa financiera y la legislación fiscal, lo que les ayuda a evitar sanciones y problemas legales. Los problemas de flujo de caja son una de las principales razones por las que casi la mitad de las startups fracasan en los primeros cinco años, lo que pone de manifiesto la importancia de tener unos procesos contables precisos.
En última instancia, la contabilidad es una herramienta estratégica que respalda la sostenibilidad y el crecimiento, ya que proporciona información que dirige a las startups hacia el éxito.
Aquí te revelamos algunas recomendaciones para llevar la contabilidad de tu startup:
- Software de contabilidad: Este será un gran aliado. Cualquier emprendedor que se precie, sabe que es fundamental llevar al día las cuentas de la empresa, hay grandes herramientas que ayudan a este tipo de empresas a controlarlas. De ahí que contar con un software de gestión será una gran ayuda. Este te permitirá llevar una buena y minuciosa contabilidad. Este tipo de herramientas ayudan a controlar, valorar y tomar decisiones importantes para el negocio. Además, hoy en día hay distintos tipos de programas de contabilidad que están online y adaptados a la actividad que se desarrolle.
- Plan y estrategia: Lo ideal, al comenzar un proyecto empresarial, sería tener un plan de negocio con sus correspondientes estrategias a seguir. Por supuesto, en él se deberá incluir el plan financiero. Esto nos servirá de guía a la hora de desarrollar el negocio. Así, deberá de plantearse de antemano dónde se van a realizar las inversiones. Este plan empresarial habrá que ir revisándolo para poder adaptarlo a las situaciones que se den en la empresa a lo largo del tiempo.
- Analizar los datos: La contabilidad debe de ofrecernos datos financieros precisos. De ello dependen muchas de las transacciones y proyectos que pongamos en marcha. Debemos conocer de antemano los costes que tendremos como pueden ser los alquileres, gastos financieros, marketing, descuentos, bonos, etc. Así, podremos clasificarlos si son directos o indirectos. De esta manera, podremos imputárselos a según qué parte del negocio, qué producto o qué canales, en el caso de que tengamos más de un canal. Para facilitarnos la tarea, toda esta información ha de presentarse progresivamente (mensualmente, por trimestres, semestres, etc.).
- Planes realistas: No solamente hay que fijarse en los datos que refleje la empresa en el momento actual. También deberá hacerse una previsión a futuro realista para prever el crecimiento de la empresa. Para esto es muy útil tener datos sobre ingresos y gastos en tiempo real. Esto nos facilitará detectar los problemas y aportar una solución a los mismos.
- Sistema de facturación sin fallos: Es importante que el sistema con el que realicemos las facturas no tenga ningún tipo de error. Es imprescindible tener un control sobre las mismas porque evitará que perdamos dinero.
- Ayuda de un experto: Si no se tienen conocimientos contables, lo más recomendable es contar con un experto que lo realice por nosotros. Así, podrás mantener al día tu contabilidad, sin apenas esfuerzo. Los buenos asesores son fundamentales para poder llevar el control financiero y la contabilidad. No hay que olvidar que, por un lado, por ley es obligatorio llevar una contabilidad de nuestra actividad económica. Por otro lado, debemos cumplir con Hacienda con las liquidaciones trimestrales y anuales.
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Conceptos Básicos de Contabilidad para Startups
Toda startup debería seguir estos conceptos básicos de contabilidad:
- Extractos bancarios y de tarjetas de crédito: Concilia estos extractos con regularidad para detectar cualquier error o discrepancia.
- Ingresos y gastos: Haz un seguimiento de todo el dinero que entra (por ejemplo, ventas, inversiones) y todo el dinero que sale (por ejemplo, alquiler, salarios, suministros).
- Facturas y recibos: Mantén un registro de todas las facturas que envías y de todos los recibos que recibes.
- Registros de nóminas: Si tienes empleados, lleva un registro de sus salarios, impuestos y cualquier otro beneficio que ofrezcas.
- Activos y pasivos: Mantén una lista de todo lo que tu startup posee (activos) y todo lo que debe (pasivos).
¿Necesitan Contables las Startups?
Un contable puede ofrecer a las startups grandes ventajas. Mientras que algunos emprendedores pueden gestionar las tareas básicas de contabilidad al principio, los contables profesionales aportan un alto grado de experiencia y eficacia, especialmente a medida que la empresa crece. Estas son algunas de las razones por las que las startups pueden encontrar útiles a los contables.
- Experiencia financiera: Los contables tienen conocimientos especializados en gestión financiera, leyes fiscales y requisitos reglamentarios. Pueden proporcionar información y consejos que van más allá de la teneduría de libros básica.
- Ahorro de tiempo: Dirigir una startup exige mucho tiempo y energía. Al externalizar las tareas de contabilidad, los emprendedores pueden centrarse en las actividades principales del negocio, como el desarrollo de productos, el marketing y el compromiso del cliente.
- Precisión y cumplimiento: Los contables se aseguran de que los registros financieros sean precisos y cumplan con todas las leyes y regulaciones pertinentes. Esto reduce el riesgo de errores que podrían dar lugar a sanciones financieras o problemas legales.
- Optimización fiscal: Los contables están bien versados en las leyes fiscales y pueden identificar oportunidades de ahorro fiscal. También pueden garantizar que las empresas cumplan con todas las obligaciones fiscales con prontitud, evitando sanciones por presentaciones tardías o incorrectas.
- Planificación y estrategia financiera: Los contables pueden ayudar con la planificación financiera, la elaboración de presupuestos y las previsiones. Ayudan a las startups a establecer objetivos financieros realistas y a desarrollar estrategias para alcanzarlos.
- Relaciones con los inversores: Los estados financieros precisos y preparados profesionalmente ayudan a atraer y retener a los inversores. Los contables pueden preparar los documentos e informes necesarios para demostrar la salud financiera y el potencial de crecimiento de una startup.
- Controles internos y prevención de fraude: Los contables pueden establecer controles internos que protejan los activos de la startup y reduzcan el riesgo de fraude. Esto es especialmente importante a medida que la empresa escala y las transacciones financieras se hacen más complejas.
- Escalabilidad: A medida que una startup crece, sus operaciones financieras se vuelven más complejas.
Cómo Empezar la Contabilidad de una Empresa Nueva
Sigue estos pasos para poner en marcha los procesos contables para una nueva empresa.
- Separa las finanzas de la empresa de las personales: Abre una cuenta bancaria aparte y una tarjeta de crédito específicas para las transacciones de tu empresa. Esto hace que sea mucho más fácil hacer un seguimiento de los ingresos y gastos, simplificando a la vez la preparación de impuestos.
- Elige un método contable: Elige entre la contabilidad de caja, que registra los ingresos cuando se reciben y los gastos cuando se pagan, o la contabilidad de ejercicio, que registra los ingresos cuando se ganan y los gastos cuando se producen. La contabilidad de caja es más sencilla, pero no proporciona una imagen tan precisa de las finanzas de una empresa como la contabilidad de ejercicio.
- Configura un gráfico de cuentas: Crea una lista de categorías para tus ingresos y gastos, como «Ventas», «Alquiler» o «Sueldos». Esto ayuda a organizar tus datos financieros y generar informes.
- Haz un seguimiento de los ingresos y gastos: Registra cada transacción, sin importar cuán pequeña sea. Usa un software de contabilidad o una hoja de cálculo para mantener todo organizado. Asegúrate de clasificar correctamente cada transacción en tu gráfico de cuentas.
- Concilia extractos bancarios: Compara periódicamente tus extractos bancarios con tus registros contables para detectar cualquier error y asegurarte de que todo coincida.
- Prepara estados financieros: Los siguientes estados financieros básicos son una parte importante de la contabilidad de cualquier negocio.
Software de Contabilidad para Startups
El software de contabilidad puede ser una excelente manera para que una startup mejore su contabilidad. Este software automatiza tareas como la facturación, el seguimiento de gastos y la elaboración de informes financieros, lo que libera un tiempo valioso para otras prioridades. Reduce el riesgo de error humano en los cálculos y la entrada de datos y mantiene los datos financieros organizados y accesibles en un solo lugar. También genera informes y dashboards que pueden ayudarte a entender tu rendimiento financiero y a tomar decisiones con conocimiento de causa.
Estas son algunas de las opciones de software de contabilidad más populares para las startups:
- QuickBooks en línea: QuickBooks es fácil de usar, completo y se integra con muchos otros sistemas comerciales. Es una solución eficaz para la mayoría de las startups.
- Xero: Xero es conocido por su interfaz clara y sus funciones completas. Es una buena opción para las startups que quieren una experiencia más moderna e intuitiva.
- Zoho Books: Zoho Books es una opción económica que aún ofrece funciones clave de contabilidad. Es una buena opción para startups en etapa inicial con recursos limitados.
- FreshBooks: FreshBooks está dirigido a autónomos y pequeñas empresas. Sus puntos fuertes son la facturación y el seguimiento de los gastos.
- Wave: Wave es una opción gratuita con funciones básicas de contabilidad. Es un buen punto de partida para startups en fase muy inicial con transacciones mínimas.
Ten en cuenta los siguientes factores para determinar qué software es el más adecuado para tu startup.
- Necesidades del negocio: ¿Qué funciones necesitas? Por ejemplo, ¿necesitas facturación, seguimiento de gastos, gestión de inventario o contabilidad de proyectos? Haz una lista de lo que debes tener y de lo que te gustaría tener.
- Presupuesto: Los precios de los programas de contabilidad varían ampliamente. Determina cuánto estás dispuesto a gastar y busca opciones que se ajusten a tu presupuesto.
- Facilidad de uso: Elige un software que sea fácil de usar para ti y para tu equipo. Una interfaz fácil de usar te ahorrará tiempo y frustraciones.
- Integraciones: ¿El software se integra con otros sistemas que utilizas, como el banco, el procesador de pagos o el sistema de gestión de relaciones con los clientes (CRM)?
- Escalabilidad: ¿Crecerá el software con tu empresa?
Costes Contables para Startups
Los costes contables de las startups varían mucho en función de varios factores, como el tamaño y la complejidad de la empresa, el método contable elegido (por cuenta propia, subcontratación o contratación de un contable interno), el escenario de la empresa y las necesidades contables específicas. Si tienes una pequeña empresa y finanzas sencillas, considera la posibilidad de encargarte de tu propia contabilidad al principio, ya que suele ser la opción más rentable. Muchos cursos y recursos gratuitos en línea pueden ayudarte a aprender los conceptos básicos de contabilidad e invertir en un buen software de contabilidad puede automatizar tareas y ahorrarte dinero en servicios de contabilidad a largo plazo.
Si quieres trabajar con expertos, negocia con contables y gestores para obtener las mejores tarifas posibles.
A continuación, se muestra un desglose de los costes previstos en función de tu enfoque contable.
Contabilidad por cuenta propia
- Software de contabilidad: Éste suele ser el mayor gasto para las startups que llevan su propia contabilidad. Los precios pueden variar desde los gratuitos (para planes básicos) hasta cientos de dólares al mes para funciones más avanzadas.
- Formación y recursos: Puede que necesites invertir en cursos en línea, libros o seminarios web para aprender los conceptos básicos de contabilidad. Estos costes varían en función de los recursos que elijas.
Contabilidad externa
- Servicios de teneduría de libros: Suelen oscilar entre 100 y 500 $ al mes, según el número de transacciones y la complejidad de tus libros.
- Servicios contables: Por las tareas más avanzadas, como la preparación de estados financieros, la presentación de impuestos y los servicios de asesoramiento, es probable que pagues mensualmente entre 500 y varios miles de dólares.
- Servicios de director financiero virtual: Para la orientación financiera estratégica y el apoyo a la toma de decisiones de alto nivel, un director financiero virtual puede costar entre 1.000 y 5.000 dólares al mes.
Contable interno
- Salario: Los salarios varían según la experiencia, la ubicación y el tamaño de la empresa.
- Beneficios: También deberás tener en cuenta el coste de prestaciones como el seguro médico, las cotizaciones para la jubilación y las vacaciones pagadas.
- Gastos generales: Los costes adicionales pueden incluir espacio de oficina, equipo y software.
Costes adicionales
- Preparación de impuestos: Si no te sientes cómodo presentando tus propios impuestos, tendrás que contratar a un profesional de impuestos. Los costes varían dependiendo de la complejidad de tu situación fiscal.
- Honorarios de auditoría: Si tu startup crece hasta cierto tamaño o recibe financiación, es posible que tengas que someterte a una auditoría, que conlleva comisiones asociadas.
Elegir la Forma Jurídica Adecuada
Elegir la forma jurídica de una startup es una decisión que impacta directamente en la organización, la financiación y el nivel de riesgo. Elegir la forma jurídica de tu startup no es un trámite, sino una decisión estratégica que condiciona tu velocidad de ejecución, el acceso a capital y tu riesgo personal. Una elección acertada te da protección, orden y credibilidad desde el primer día; una equivocada te frena cuando más necesitas crecer.
La forma jurídica determina el alcance de la responsabilidad frente a deudas y reclamaciones, lo que impacta directamente en el patrimonio personal. Define también cómo tributan los beneficios y los mecanismos para distribuirlos entre quienes participan en la empresa. Afecta la facilidad para incorporar personas socias, emitir participaciones o acciones, articular planes de incentivos y negociar con agentes inversores.
En el día a día, influye en los trámites de constitución, en las obligaciones contables y en los costes de cumplimiento. Antes de elegir la forma jurídica, conviene elaborar una previsión de 12 a 24 meses que incluya ingresos estimados, necesidades de financiación, dimensión del equipo y principales riesgos operativos.
La composición del equipo fundador debe definirse con claridad -número de personas socias, reparto de capital y funciones- y, si procede, incorporar un esquema de vesting que vincule la permanencia a los derechos sobre participaciones. A partir de ahí, la fiscalidad se analiza con datos comparativos (IRPF frente a Impuesto sobre Sociedades), deducciones aplicables y coste total de constitución y cumplimiento (notaría, registro, contabilidad y asesoría).
Finalmente, si se prevé operar fuera de España o atraer socios no residentes, conviene considerar la facilidad para incorporar inversión extranjera, crear filiales o emitir instrumentos convertibles, lo que suele demandar estatutos flexibles y capacidad para gestionar ampliaciones de capital.
Inversión externa: ¿se prevé la entrada de agentes inversores (business angels, o fondos de capital riesgo)? Internacionalización: ¿el modelo de negocio tiene una proyección internacional?
Responder con detalle a estas cuestiones permite comparar con criterio las alternativas (autónomo, SL, SA, etc.), cuantificar su impacto y elegir la forma jurídica más alineada con los objetivos, el riesgo y el ritmo de crecimiento del proyecto.
- Autónomo: Adecuado para validar una idea con baja facturación y necesidad de simplicidad. Permite iniciar rápido, con costes de constitución reducidos y gestión directa. A cambio, la responsabilidad es ilimitada y se tributa en IRPF por rendimientos de actividades económicas. Suele ser una opción temporal antes de migrar a sociedad.
- SL (Sociedad Limitada): Es la forma jurídica estándar para startups en España con uno o varias personas socias. La SL es compatible con entrada y salida de personas socias, ampliaciones de capital y planes de incentivos (stock options y phantom shares), y encaja con la mayoría de las rondas tempranas. Sin embargo, este tipo de sociedad requiere contabilidad formal, depósito de cuentas y cumplimiento societario.
- SA (Sociedad Anónima): Aporta mayor formalidad y flexibilidad para emitir distintas clases de acciones, estructurar rondas relevantes y acceder a mercados de capitales. Algunas startups migran de SL a SA cuando el tamaño y la inversión lo justifican.
- Figuras sencillas para colaboraciones: Figuras sencillas para colaboraciones con bajo riesgo y sin intención de escalar ni captar inversión. Su constitución es económica, pero la responsabilidad de quienes participan es amplia y su encaje para startups con ambición de crecimiento es limitado.
