Empezar y avanzar con un negocio puede ser difícil, ya que se necesita de tiempo, energía e inversión para tener los resultados que se esperan. En esa situación surgen un montón de emociones y pensamientos que te limitan para encontrar nuevas soluciones. Es importante tener en cuenta que esas creencias, que tomamos como “verdades”, a veces pueden abrirnos posibilidades, pero en otras pueden limitar nuestras acciones y lo que queremos alcanzar.
Una creencia es una idea que internalizamos, en general sin darnos cuenta, y que marca una dirección en nuestro comportamiento. Así, incorporamos nuestras creencias más poderosas a partir de las cuales interpretamos el mundo y actuamos. Es importante que te tomes un momento para empezar a identificarlas. Empezar a reconocerlas es un gran paso para transformarlas y que dejen de ser una limitación.
Emprender digitalmente se ha convertido en una opción atractiva para muchas personas que buscan independencia financiera, flexibilidad y un proyecto propio. Sin embargo, junto con el entusiasmo y la libertad, también llegan los miedos e inseguridades que pueden paralizar incluso a los más preparados. No es raro que quien empieza un negocio online se pregunte si está haciendo lo correcto, si será capaz de competir, o si tiene lo necesario para sostener su emprendimiento en el tiempo. Los miedos e inseguridades tienen también una base evolutiva: nuestro cerebro está programado para protegernos del riesgo y la incertidumbre.
Afortunadamente, estos miedos no son insuperables. Con las estrategias y enfoques adecuados, es posible convertir esas inseguridades en motivación y crear un camino claro hacia el éxito. Los miedos e inseguridades al emprender digitalmente suelen estar relacionados con la incertidumbre del entorno, la falta de experiencia, la presión social o incluso la autoexigencia desmedida. Estos miedos e inseguridades pueden adoptar formas distintas: miedo al fracaso, miedo al juicio ajeno, inseguridad económica, temor a no estar a la altura, o pánico a equivocarse.
Identificando Tus Creencias Limitantes
¿Alguna de estas frases te suena familiar?
- "No soy lo suficientemente bueno."
- "No tengo suficiente experiencia."
- "El éxito es para los demás, no para mí."
- "No tengo suficiente dinero."
- "Si fallo, seré un fracaso."
Es importante reconocer estas creencias limitantes para poder superarlas y avanzar en el camino hacia el éxito como emprendedor.
¿Cómo detectar las creencias limitantes de un emprendedor?
Las creencias limitantes son aquellas ideas o pensamientos que limitan el potencial de una persona, y los emprendedores no son la excepción.
PARA DETECTAR LAS CREENCIAS LIMITANTES DE UN EMPRENDEDOR, AQUÍ HAY ALGUNAS SUGERENCIAS:
- Escucha activamente lo que dice el emprendedor: Presta atención a las frases que usa, y en particular a aquellas que comienzan con «No puedo», «No sé cómo» o «Es imposible». Estas frases pueden indicar que el emprendedor tiene creencias limitantes sobre lo que es posible.
- Observa su comportamiento: Las creencias limitantes también se pueden ver en el comportamiento del emprendedor. Si un emprendedor siempre evita ciertas situaciones o tareas porque cree que no puede hacerlas, esto puede indicar una creencia limitante.
- Haz preguntas: Pregúntale al emprendedor acerca de sus metas, planes y sueños. Si sus respuestas indican que no cree que pueda lograr lo que quiere, es posible que tenga una creencia limitante.
- Observa cómo maneja los desafíos: Cuando el emprendedor se enfrenta a un desafío, presta atención a cómo reacciona. Si inmediatamente se rinde o pierde la confianza en sí mismo, esto puede ser una señal de una creencia limitante.
- Ofrece apoyo y aliento: Si crees que el emprendedor está lidiando con una creencia limitante, ofrécele apoyo y aliento. Hazle saber que crees en él y que crees que es capaz de lograr sus metas.
Recuerda que las creencias limitantes son comunes y normales, y que a menudo pueden superarse con la ayuda adecuada. Si detectas una creencia limitante en un emprendedor, ayúdalo a encontrar formas de superarla y alcanzar su máximo potencial.
Creencias Limitantes Comunes en Emprendedores
Hay creencias del emprendedor que le limitan su acceso al éxito. Cada persona tiene sus propias creencias limitantes, pero hay varias que son comunes en muchos emprendedores.
- «VENGO DE UNA FAMILIA CON PROBLEMAS POR ESO ME CUESTA TENER ÉXITO»: Hay personas que tienen un apego tan grande por las raíces, por el lugar de origen y por la familia, que les hace creer que ellos “son y serán” iguales que su familia. Es una especie de “lealtad” o “solidaridad” que no los lleva a ningún lado. Nosotros no elegimos donde nacer ni la familia que nos toca, pero sí elegimos lo que hacemos con nuestra vida una vez que tenemos cierto grado de conciencia. Venir de una familia inculta, pobre, sin apoyo, etc., no determina nuestro futuro. En realidad: nos motiva a ser mejores.
- «ES MUY ARRIESGADO Y NECESITO UN SALARIO MENSUAL»: Todos tenemos compromisos económicos que cumplir y mucho más si estamos en familia, pero; ¿Quién dijo que deberías renunciar a tu trabajo? Es curioso que la mayor parte de los emprendimientos, inician cuando llega el desempleo, pero si decides emprender desde la seguridad y confianza que te da estar trabajando, adelantaremos mucho camino. El apoyo de tu círculo familiar es clave y, por esto mismo, será el gran motivador para avanzar en tu emprendimiento.
- «SE NECESITA TENER SUERTE PARA CONSEGUIR CIERTAS COSAS»: La suerte es el punto de intersección donde la oportunidad y la preparación se encuentran. Si llega el momento y no estás preparado, entonces tendrás mala suerte. Sin embargo, entiendo la definición de “suerte” de muchas de estas personas (hechos aleatorios ajenos a nuestro control y que nos afectan) pero créeme, este tipo de suerte juega una pequeñísima parte en nuestras vidas. Una, dos o diez cosas que nos hayan sucedido por “mala suerte” no interfiere en las miles de cosas que hacemos con plena consciencia y bajo nuestro total control para conseguir nuestras metas.
- «SOY MUY VIEJO O MUY JOVEN PARA EMPRENDER»: Tener mayor experiencia no te hace viejo. Por el contrario, es una oportunidad para emprender desde el conocimiento que has acumulado durante esos años, seguramente tendrás un círculo profesional y ellos serán tu mejor marco de referencia, incluso pueden convertirse en tus clientes o en tu apoyo profesional. Encontrarás amplias oportunidades gracias a ese camino recorrido. Por el contrario, si te crees muy joven, te invito a leer historias inspiradoras de emprendedores como Bill Gates y Mark Zuckerberg que desarrollaron sus negocios prácticamente desde la universidad. Ellos son personas con ejemplos reales y que en algún momento decidieron dar el primer paso. La edad no es un factor relevante, lo que necesitas es motivación, disciplina y determinación para hacer lo que otros no se atreven.
- «NO TENGO DINERO/CONTACTOS/EXPERIENCIA Y POR ESO NO ME VA BIEN»: Todos carecemos de ciertas cosas. Lo bueno de las carencias, es que son tan solo “agujeros” que debemos rellenar.¿TE FALTA DINERO? Pide un préstamo, un crédito o ahorra para conseguirlo.¿TE FALTAN CONTACTOS? Júntate con personas que te puedan servir de apoyo para lo que necesitas.Y, por favor, no me digas “no es tan fácil” (porque ese comentario me haría pensar que quieres obtener las cosas sin esfuerzo). Tenemos que identificar nuestras carencias y planificar la manera de eliminarlas. No usarlas como excusa.
- «NECESITO MUCHO DINERO PARA EMPRENDER»: Si quieres ganar debes invertir, desde tu talento, tiempo y dedicación, estamos hablando de inversión. Quién está dispuesto a invertir está dispuesto a ganar, derriba la creencia de escasez porque desde ella limitas tu conexión con la abundancia, idealmente busca contar con un ahorro para superar cualquier imprevisto. Emprender puede resultar incluso económico, si lo haces desde tu experiencia y conocimiento, ofreciendo tu talento como asesor o consultor y de esta manera el mayor activo será tu propio conocimiento.
- «HAY QUE ANALIZAR TODO MUY BIEN ANTES DE DAR EL PRIMER PASO»: Esta creencia es muy común entre muchos emprendedores que buscan la seguridad y estabilidad en todo lo que hacen. Estoy de acuerdo en que no podemos lanzarnos sin tener conciencia de los riesgos, pero no hace falta tenerlo todo “bajo control” antes de dar el primer paso. Muchos emprendedores siguen esperando que llegue el momento correcto y la oportunidad correcta, en vez de dar el primer paso y dejar que la inercia, junto a la preparación, los guíen por el camino correcto.
- «…ES QUE MI CASO ES DIFERENTE»: Esta es la peor de todas. Somos tan especiales y al mismo tiempo tan ególatras, que pensamos que nuestro caso se sale de cualquier norma y tenemos condiciones especiales que nos hacen ser como somos y tener los resultados que tenemos. Creemos que nuestras condiciones son más difíciles, más crueles y más injustas que las del resto de las personas. Es un autoengaño condescendiente y complaciente que justifica nuestras acciones a través de frases como: “él ha conseguido tener éxito porque (cualquiera de las razones), pero para mi no es tan fácil porque (cualquiera de las excusas)”. Todos tenemos problemas, obstáculos y dificultades. De nosotros depende usarlos como excusa o como retos para volvernos cada día más fuertes, más ágiles y mejores en lo que hacemos.
- «NO TENGO LOS SUFICIENTES CONOCIMIENTOS»: Vivimos en un mundo cambiante y seguramente si quieres entregar valor te interesará actualizarte, mejorar tus competencias y habilidades para construir tu idea emprendedora con mayor solidez y seguridad. Estar dispuestos a la mejora constante solo depende de tus ganas de avanzar. Recuerda que, quien no se prepara para competir desde la innovación y creatividad puede quedar fuera de la carrera.
- «NO SOY BUENO/A PARA VENDER»: Esta es una de las creencias más comunes en el mundo del emprendimiento y a la vez una paradoja pues queremos tener clientes, pero no queremos vender, esperamos que estos lleguen solos. Detrás de esta actitud existe un miedo al rechazo, al revisar esta creencia es evidente que en la mayoría de los casos el acto mismo de vender es relacionado como algo malo, en el inconsciente se cree que vender es querer aprovecharse del otro o sacar ventaja, incluso es vinculado con mendigar o rogar. Recuerda que sin clientes no hay ingresos, y sin ingresos, por supuesto no sobreviviremos.
- «TENGO MIEDO A FRACASAR»: El miedo al fracaso es considerado una de las creencias que más limitan el espíritu emprendedor, es normal sentir miedo desde la incertidumbre, pero la diferencia, es la forma cómo lo usas. Según estudios realizados por la revista Harvard Business Review, existen varias fuentes de miedo al fracaso, entre ellas; la seguridad financiera, la capacidad personal/autoestima, la capacidad de la empresa para cumplir su promesa, entre otras. El emprendedor suele gestionar el miedo a su favor para motivarse, y lo empuja a realizar sus mejores esfuerzos para formarse, actualizarse y convertirlo en su mejor aliado hacia el éxito.
- «AHORA NO ES BUEN MOMENTO PARA EMPRENDER»: Con la nueva realidad provocada por el COVID-19, los mercados están enfrentando nuevos desafíos y también problemas económicos que no podemos negar, pero ten en cuenta que históricamente en medio de las grandes crisis también surgen oportunidades y negocios rentables. Evocando aquella frase que dice; “donde unos lloran, otros venden pañuelos”, sabemos que quejarse no es la solución, así que piensa que siempre habrá caminos y oportunidades, el mundo digital abrió un sinnúmero de opciones para impulsar a los emprendedores.
Superando las Creencias Limitantes
Una vez que identificaste tus creencias limitantes podés descubrir cómo empezar a superarlas.
- Para lograrlo es necesario pensar sobre la creencia limitante y descubrir cómo transformarla en otra idea que te abra a más posibilidades para actuar.
- Para aplicar esto hay que recordar que las creencias no son hechos. Un hecho es algo que podemos comprobar y verificar, es objetivo; no depende de la persona que lo observa. Por ejemplo, vendí 5 productos este mes. Por el contrario, si crees que no tenés la experiencia suficiente para vender, es subjetivo y solo es tu opinión. No tenés 100% certeza de que es así.
- Al encontrarlo vas a identificar un contraejemplo que pruebe que esa creencia no es válida. Seguramente podés encontrar a alguien que creas que no tiene la experiencia suficiente para vender y que haga exactamente lo que querés hacer.
- Ahora te propongo que te tomes un tiempo de reflexión para que identifiques cuál es el costo de seguir actuando en base a esa creencia limitante.
Me encantaría que te lleves como recordatorio la importancia de no dejar que tus creencias te retengan en un presente que querés cambiar y que te impidan avanzar con tu emprendimiento.
Pasos para Superar las Creencias Limitantes
- Identifica tus creencias limitantes. Para ello presta atención a tu voz interior, es decir, a cómo te hablas a ti mismo. ¿Qué te dices en momentos de desafío? ¿Eres excesivamente crítico contigo? ¿Qué emociones experimentas vinculadas a determinadas creencias? Miedo, inseguridad, ansiedad… ¿Qué situaciones específicas desencadenan ciertos pensamientos negativos?
- Cuestiona tus creencias. Una vez identificadas, es el momento de cuestionar su validez. ¿Qué evidencias la sustentan? ¿Qué pruebas las contradicen, es decir, has tenido éxito en situaciones similares?
- Reemplaza tus creencias limitantes. Si las pruebas no son concluyentes, es el momento de sustituir esas creencias por otras más positivas y realistas. Por ejemplo: “Puedo aprender y mejorar” en lugar de “Nunca seré un gran líder”.
- Actúa. Es el momento de llevar a cabo una serie de acciones concretas que desafíen tus miedos. Supongamos que te consideras nefasto con los idiomas y después de identificar, cuestionar y reemplazar esta creencia, descubres que está basada en experiencias pasadas.
Este proceso es lento y muy personal. Cada uno se enfrenta a diferentes desafíos en función de sus creencias. Necesitas conocer tus capacidades y posibilidades independientemente de tus creencias.
✨ Cómo Identificar y Romper Creencias Limitantes ¡Manifiesta Mejor! - Cristy de la Torre
Otras Creencias Limitantes Comunes y Cómo Combatirlas
A continuación, se presentan algunas creencias limitantes adicionales que pueden afectar a los emprendedores, junto con estrategias para superarlas:
| Creencia Limitante | Estrategia para Combatirla |
|---|---|
| "Mañana empiezo" (Procrastinación) | Arranca con una tarea pequeña y acábala. Divide grandes objetivos en tareas más manejables. |
| "Necesito una gran meta en mi vida" (Presión por tener un gran propósito) | Relájate, puedes cambiar de opinión. Céntrate en pequeñas metas que te acerquen a un objetivo mayor. |
| "No sé por dónde empezar" (Parálisis por análisis) | Desglosa el objetivo en tareas más pequeñas. Busca ayuda y una hoja de ruta clara. |
| "No sé lo que quiero" (Falta de claridad) | Identifica lo que no quieres. Enfócate en lo que te gusta, inspira y motiva. |
| "No tengo tiempo" (Falta de priorización) | Cambia el discurso: prioriza tus actividades. Analiza cómo inviertes tu tiempo en redes sociales o televisión. |
| "No tengo dinero" (Limitaciones financieras) | Busca soluciones que no requieran inversión. Negocia con el banco y muévete para desbloquear la situación. |
| "No sé lo suficiente" (Síndrome del impostor) | Reconoce que nadie lo sabe todo. Identifica tus carencias y sigue aprendiendo. |
| "Soy un fraude" (Miedo al éxito) | Habla con otros y comparte tus sentimientos. Reconoce que el síndrome del impostor es común. |
| "No necesito a nadie" (Independencia extrema) | Pide ayuda en cosas pequeñas. Confía en los demás y delega tareas. |
| "A todo el mundo le va mejor que a mí" (Comparación constante) | Compara tu situación actual con tu pasado. Enfócate en tu propio camino y progreso. |
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