Cris Lozano, un nombre ligado a algunos de los locales de ocio más conocidos de Madrid, como Buddha del Mar, que fue epicentro de la vida nocturna de los famosos durante dos décadas, y a personajes del corazón, como Jaqueline de la Vega y Óscar Lozano, falleció a los 70 años a causa de un infarto mientras se encontraba en Bali, donde tenía una residencia y pasaba parte del año.
Ubicación de Bali, Indonesia.
Ayer, y según adelantaba «¡Hola!», Cris Lozano falleció en su casa de Bali a causa de un infarto. Tenía 70 años y desde hacía tiempo sufría problemas de corazón. Nada más conocer la triste noticia, una de sus hijas ha puesto rumbo a Bali. "Estamos destrozados.
Inicios y Ascenso en el Mundo del Ocio
El triunvirato de Cris, Ángel y José Lozano, llegó a Madrid desde Jaén con la democracia, y tras unos comienzos inciertos se consolidaron con el tiempo como los monarcas del ocio de la capital. Formaban el trío perfecto y esculpieron sin ninguna dificultad el esquema de la noche madrileña más exitosa de la década de los ochenta y noventa.
Quién les iba a decir a José Cris y Ángel Lozano, cuando en 1987 inauguraron su primer local, en un modesto inmueble en la calle Fernández de los Ríos, al que apodaron Perfil, que iban a llegar a ser los emperadores de la noche madrileña: «Era una época en la que todo se empezaba a inventar y tuvimos la suerte de estar allí en aquel momento».
Al poco tiempo llegó el palacete que marcó la diferencia de la marca de los Lozano, uno de los pilares más sólidos del Madrid de la noche de finales de los 80: Archy, algo más que un adjetivo superlativo, por donde desfilaron personalidades nacionales e internacionales del mundo de la cultura, la política y el ocio. Igual te encontrabas a Agustín Rodríguez Sahagún, que almorzaba en el restaurante al lado de Marta Sánchez o Miguel Bosé. A Mecano, La Unión o Alaska ensayando sus siguientes acordes o a Imanol Arias y José Coronado que no se perdían ni un sarao nocturno, siempre amparados por la icónica Cuqui Fierro.
De Felipe VI a Miguel Bosé Los Lozano supieron crear en el templo de la modernidad, esa mezcla explosiva de juventud, guapa y marchosa que tanto vendía. Allí, también veíamos al que hoy es Rey de España, Felipe VI y a sus hermanas las Infantas Cristina y Elena que no se perdían una. Archy fue el embrión de lo que fue el ocio nocturno en Madrid. Ejecutivos de alto standing, bellezas de cualquier sexo que se fotografiaban para la gloria del papel cuché, personajes de pedigrí que han quedado ya inmortalizados en la historia de los tiempos. «Era un conglomerado exótico donde confluye toda la fauna nocturna», sentencia su creador.
El apellido Lozano se convirtió en todo un clásico de las noches capitalinas: referencia obligada en el ocio de Madrid. José tiene claro que la fórmula familiar funcionó. José Lozano dejó la localidad de Santiago de la Espada en Jaén, para emigrar a Madrid con apenas 12 años.
Expansión a Marbella
Del Oh Madrid al Oh Marbella. Pero su destino era otro: la hostelería y no tardaría mucho en llegar: su Oh Madrid y su Oh Marbella. Poco antes habían creado Oh Marbella: «Siempre hemos tratado de ser un poco pioneros e innovadores en todo lo que hemos emprendido, nos ha gustado romper esquemas. Y en Marbella fletamos desde Madrid aviones con periodistas y celebridades nacionales que lo llenaban todo. En Marbella venía Enrique Iglesias todas las noches porque era muy amigo de la casa. Pero esos tiempos han terminado y debemos volver a inventar para que Marbella recupere el brillo de antes», detalla.
Ahora, José Lozano, uno de los tres míticos hermanos, ha recogido el testigo y vuelve a Marbella con El Mercato della Fontanella, un concepto similar al mítico Archy, que marcó un antes y un después en las noches de la ciudad que nunca duerme: «He llegado a Marbella después de 20 años de la inauguración de Budha, y me he encontrado una ciudad a la deriva, que hay que reinventar. Hay que recuperar la esencia de esa Marbella del glamour, y de gente guapa que siempre fue el epicentro de la Costa del Sol. Es necesario distraer la atención de los que piensan que esto no tiene remedio, porque sí lo tiene. En este nuevo negocio que acabo de abrir, con socios americanos, vuelve a renacer el espíritu del mítico Archy que encandiló a muchas generaciones de la época de los 90. Vuelve a ser un lugar de encuentro de los de siempre».
Puerto Banús, Marbella.
Cuando hablamos de Archy, a José Lozano le arropa la melancolía de aquellos tiempos de gloria, que nunca se borra del iris de los que triunfaron un día. Archy fue para Madrid, lo que Studio 54 fue para Nueva York.
Un Amor Mediático: Cris Lozano y Jacqueline de la Vega
Hubo un tiempo -a principios de los años 90 y hasta su divorcio, en 2005- en que no había crónica de sociedad donde los nombres de Cris Lozano y Jacqueline de la Vega no aparecieran impresos en negrita. Él era un exitoso empresario de ocio nocturno -fue el propietario de locales capitalinos tan emblemáticos como ¡Oh, Madrid! Se casaron en diciembre de 1991 en Ciudad de México y a lo largo de esa década formaron una rutilante y omnipresente pareja en cualquier sarao madrileño.
Cris Lozano y Jacqueline de la Vega.
La vida de Cris Lozano dio para mucho, incluso para cobijar una de las historias de amor más mediáticas del cuore. Fue la de uno de los empresarios que edificaron el imperio Lozano, el famoso romance que aún muchos recuerdan, cuando, en una comida, Cris Lozano puso los ojos en la modelo Jacqueline de la Vega y nunca más se pudieron apartar el uno del otro. Su hermano, José Lozano, recuerda este flechazo como «un amor a primera vista». Cris estaba casado y tenía dos hijos, pero la pasión por Jackie rompió todas las barreras.
Jackie, la modelo más racial del Madrid de los noventa, se había convertido en una de las personalidades más importantes del mundo de habla hispana. Con 14 años ya desfilaba en algunas de las pasarelas mexicanas, para luego aterrizar en España, donde se convirtió en una de las presentadoras más queridas de las televisiones. La pareja se casó en 1992. Incluso, Jacqueline acompaño a Cris en su andadura política como presidente de la Comunidad de Melilla.
En 1992 Lozano contrajo matrimonio con la mexicana Jacqueline de la Vega, que entonces vivía su mejor momento profesional y era uno de los rostros imprescindibles de la televisión. Se divorciaron en 2005, aunque desde entonces han mantenido una excelente relación: "Cris es una persona excelente y muy honesta", dijo entonces la modelo.
A pesar de los reveses de una historia de ida y vuelta, la modelo siempre habló de la afabilidad que existía entre ambos, incluso en crisis: «Cris es una persona excelente y muy honesta. Ha habido mucha complicidad en nuestra relación y, sobre todo, mucha comunicación».
Jacqueline de la Vega mantenía una extraordinaria relación con el empresario Cris Lozano, con el que estuvo casada durante años. Una de las anécdotas que contaba Lozano sobre la mexicana era que su mujer se levantaba una hora antes que él para que no la viera sin arreglar. “Y no se puede ser más guapa”, concluía.
Esa cercanía fue manifestada por ella cuando se despidió de él a través de su perfil de Instagram con un emotivo mensaje: “No puedo describir con palabras el dolor que siento al ver partir a mi compañero de viaje, mi maestro, mi amigo, mi amor, de esos amores que ni el tiempo ni una separación pueden cambiar. Toda una vida a su vera, viviendo su pasión por la vida, un visionario que veía futuro donde el resto no lo hacía. Gobernador, empresario, padre amado de Teresa y Diana, buen hermano, buen hijo, buen tío, amado amigo y mejor persona. Hicimos un viaje en el que vivimos cientos de vidas y nada cambió nunca entre nosotros, mi guía mi fuerte mi búnker, el me enseñó a tener alas y a usarlas”.
Jacqueline de la Vega también compartió: “Ayer me dijo: ¿sabes que siempre he sido feliz, porque he pensado que todo el mundo era bueno? Aunque a veces la gente se pierde en la ambición y en lo que realmente no importa, hoy es uno de los peores días de mi vida. Se fue esta mañana, amaba demasiado y el corazón no puede con tanto. Estoy rota y creo que nunca me curaré, es un desgarramiento conocer el amor incondicional y perderlo así. Hoy el mundo ha perdido a un ser impecable. Gracias Cris por tanto amor. Cada minuto del resto de mi vida estarás aquí dentro de mi alma. No me enseñaste a vivir sin ti”.
En 2018, Cris muere a causa de un infarto. El marido de la presentadora perdió la vida a los 70 años, mientras se encontraba en Bali, donde tenía una residencia y pasaba parte del año. Numerosos post como «rota por dentro porque nuestra relación era algo espectacular. Este hombre fue mi confidente, amigo, socio y siempre ocupará un lugar muy especial en mi corazón», aparecían de parte de la modelo que se encontraba sin fuerzas para poder superar esta perdida.
Tras finalizar su relación con Josu Fernández, inició otra con el ejecutivo Luis Matoso, pero actualmente vive sin pareja y fuera de los focos a caballo entre Bali y Madrid, dedicándose a su propia empresa de moda y diseño. Jackie cumplirá pronto 65 años y conserva esa aura de la eterna juventud, que solo saben conseguir los que trabajan internamente su espíritu.
En 2005, la presentadora ponía fin a su matrimonio con Cris Lozano. Una relación que no dejaba descendencia, aunque la mexicana asegura que los deseaban. En 2006, Jacqueline de la Vega volvió a casarse con Josu Fernández, fruto del cual nació su único hijo, Iker, tras someterse a un tratamiento de fertilidad. Sin embargo, la pareja no supera sus continuas crisis, por lo que la actriz decide romper la relación. En 2012, conoce a Luis Matoso, un ejecutivo con quien mantuvo una breve relación. Sin embargo, el corazón de la presentadora siempre estará con Cris Lozano, a quien rindió un sentido homenaje en el momento de su muerte en 2018 a causa de un infarto, en Bali, a los 70 años: "Me siento rota por dentro, porque nuestra relación era algo espectacular. "Estoy rota y creo que nunca me curaré, es un desgarramiento conocer el amor incondicional y perderlo así. Hoy el mundo ha perdido a un ser impecable. Gracias Cris por tanto amor.
Durante los años 90, Jacqueline de la Vega fue una de las grandes estrellas de la televisión. Su presencia en la pequeña pantalla era sinónimo de glamour, elegancia y carisma. Con una sonrisa que iluminaba cualquier plató y una soltura innata frente a las cámaras, esta presentadora mexicana se ganó un hueco privilegiado en el corazón de la audiencia.
Hoy, lejos de las cámaras, vive en Bali, donde ha construido un nuevo presente como empresaria y diseñadora, rodeada de naturaleza y lejos del frenesí mediático que marcó los inicios de su carrera. Allí ha encontrado un refugio en el que puede desarrollarse plenamente tanto en lo personal como en lo profesional. Vive a caballo entre Bali y Madrid, aunque es en la isla asiática donde ha levantado un pequeño imperio empresarial basado en sus pasiones: la moda, el diseño y el alojamiento turístico.
En Bali, la expresentadora de televisión ha fundado su propia línea de ropa, que refleja su estilo boho-chic, relajado y con una fuerte influencia de las culturas orientales. Sus diseños apuestan por los tejidos naturales, los cortes fluidos y una estética que fusiona la elegancia y la comodidad. Además de la moda, Jacqueline también ha creado su propia línea de cosméticos, todos ellos elaborados con ingredientes naturales y enfocados al cuidado del cuerpo de forma saludable.
Pero su faceta más emprendedora se ha manifestado sobre todo en el ámbito del alojamiento turístico. En la actualidad, Jacqueline es propietaria de varios hoteles y locales de restauración en Bali. Establecimientos que, según ha mostrado en sus redes sociales, están muy en sintonía con su filosofía de vida: respeto al medio ambiente, bienestar, contacto con la naturaleza y un estilo cuidado al detalle.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, una de sus hijas (tenía dos de una relación anterior a la de la mexicana), puso rumbo a la isla. Su sobrino, Óscar Lozano, conocido por su vinculación también al mundo de la noche, por ser el padre del primero hijo de Carmen Morales y por haber mantenido una relación con Belén Esteban, aseguró estar destrozado por la triste pérdida.
La modelo Estefanía Luyk ha sido de las primeras personas en mostrar sus condolencias en las redes.
Casi de inmediato, y al tiempo en que amigos de la expareja dejaban testimonios de su pesar en las redes sociales - Estefanía Luyck, Raquel Meroño, Lucía Hoyos... -, Óscar Lozano , ex de Carmen Morales y Belén Esteban - ponía rumbo a la isla indonesia, no sin antes confirmar a «¡Hola!» que el fallecimiento de su tío había sido inesperado. La modelo Estefania Luyk, que ha utilizado las redes sociales para despedirse de su buen amigo. «Se nos ha ido un ser increíble. Un maestro entre los maestros. Al pésame se han sumado otros rostros conocidos como Lucía Hidalgo , Raquel Meroño o Vicky Sanz .
Jacqueline de la Vega habla de su separación
El empresario hostelero Cris Lozano ha fallecido este lunes a los 70 años de edad, a causa de un infarto, según ha podido confirmar HOLA.com. El propietario de algunos de los locales de ocio más conocidos de Madrid, que padecía problemas de corazón desde tiempo, ha muerto en su casa de Bali, donde pasaba largas temporadas.
