La historia de Curro Rodríguez es un ejemplo de superación y de triunfo, que sin duda inspira a seguir luchando contra todos los obstáculos para conseguir un sueño. Es una travesía vibrante, donde se narra la odisea de Curro Rodríguez, presidente y fundador de Ly Company Group y Ly Holding Capital, un empresario tenaz y rebelde que jamás aceptó lo políticamente correcto ni encajó en los moldes de la conformidad.
Hoy, tras décadas de trabajo incansable, ha fundado más de 30 empresas por todo el mundo y gestiona miles de millones de euros. Ahora saborea las mieles del éxito al frente de Ly Company, una de las empresas con más rápido crecimiento en Europa. Sin embargo, sus inicios están marcados por el fracaso, la ruina y la superación.
Curro Rodríguez, fundador de Aqualy y Ly Company. Fuente: La Opinión de Málaga.
Curro Rodríguez es un emprendedor de Alhaurín de la Torre y el fundador de Aqualy, una empresa que manufactura agua de calidad en envases sostenibles como son los breaks y que se puede encontrar en todas partes del mundo como en la Fórmula 1, en el Roland Garrós o en los Cabify. Antes de alcanzar el éxito pasó por un camino que no fue nada fácil y probó suerte llegando a crear hasta 32 empresas, desde una granja de caracoles o un cocedero de mejillones. Todo esto mientras trabajaba como técnico de emergencias en el 061.
Curro Rodríguez: La Ruina de los Mejillones, Las Llamadas de Acreedores y Cómo Se Supera EL FRACASO
Primeros Pasos y Desafíos Iniciales
Al principio empezó con algo que no era realmente una empresa, sino un hobby: una granja de caracoles. Un negocio lento. Le puso ímpetu, mucho esfuerzo y empezó a vender muchísimo. Y en ese momento vinieron los grandes y me arruinaron.
Después montó un cocedero y metí mejillones. Poco a poco me fui recuperando. No ganaba dinero, pero empecé a pagar las cosas. Como se necesitaba mucha mano de obra, contraté a mucha gente. Y en 2008 llegó a Galicia una marea roja que obligó a cerrar las bateas durante ocho meses.
Todos los días me llegaban, a las 05:00 de la mañana, dos o tres palés de mejillón vivo. Lo que hacíamos era cocerlos. Aquello fue tremendo, porque me pilló recuperándome de lo anterior y con todo apostado a esto. Ahí viví una ruina personal. Me embargaron parte del sueldo que recibía en el 061; las cuentas bancarias a cero. No podía pedir más dinero a mis amigos o a la familia. Y eso me pilló con dos niños.
La Ruina Personal y la Búsqueda de Nuevas Oportunidades
"Viví una ruina personal. Tuve que aguar biberones, pedir cheques de comida." Muchos amigos psicólogos me hablaban de los pensamientos suicidas. Que un amigo, que suministraba las telas de las colchonetas de todos los chiringuitos de la playa, me dejó y me puse a vender colchonetas. Todos los días hacía entre 20 y 25 kilómetros. Otro amigo me dejó soldar.
Y en el taller, pese a los embargos, me quedó el recinto donde tenía el cocedero con las cámaras de frío. Resulta que el hombre que vino a llevárselas me dijo: 'Si quieres te puedo enseñar a cortar pescado y me vas dando algo todas las semanas''. Se venía por las noches a enseñarme. Y empecé a trabajar con mayoristas de pescado.
Como conocía Marruecos de la época de los caracoles, decidí irme a ver qué conseguía con el asunto del pescado. Allí logré el contacto de una persona que me daba el pescado, me lo traía a Málaga y así todas las semanas. Hasta que decidí plantear algo en Marruecos. Empecé con 20, con 30, con 40 trabajadores y llegué a tener 800. Y llegué a vender muchas sardinas en el golfo de Guinea, que es un producto muy habitual en la zona porque es económico. Lo que hacíamos era coger la sardina, embalarla de forma muy barata y la metíamos por el golfo de Guinea.
En una ocasión, cruzando Mauritania, llegó un coche de la ONU a recogerme y me pusieron una metralleta en lo alto. Es sorprendente lo que me cuenta. Cuando me pilló lo del mejillón tenía una deuda brutal de mercancía. Vinieron una noche a cobrar. Me dijeron: 'vas a pagar por las buenas o por las malas'. Yo incluso me había guardado un cuchillo por lo que pudiera pasar. De película total. Pero me abrí. Les dije: 'haced lo que queráis, pero es que yo lo que tengo es esto, nada más, no puedo hacer otra cosa'.
María Jesús Ruiz y Curro Rodríguez. Fuente: Diario Sur.
El Punto de Inflexión y el Nacimiento de Ly Company
En 2013 mi cuerpo se rebela de una forma brutal y me da un infarto. Un tromboembolismo y me estalla un disco de la espalda. Me declaran no apto en el 061; sólo podía hacer trabajos administrativos. "Mi etapa en el 061 me enseñó mucho. Cuando llevas 20 años entrando en casas en situaciones hostiles, viviendo tragedias. ¿Recuerda el accidente de Cerrado de Calderón en el que atropellaron a un niño y al padre? Fui el que asistió con mi equipo.
Sí, descubrí el envasado en brik. Rápidamente cogí mucha relevancia. El reto era conseguir 4 millones de euros teniendo cero. Ese fue el origen de Ly Company, que se inauguró en 2017. En ese momento no era con agua, empezamos con aceite de oliva, pero vimos que no funcionaba. Si tienes un producto muy bueno, pero el cliente no tiene la sensación de que es bueno, no vale para nada.
Y eso me pilla con una de las pocas fábricas en el mundo capaces de envasar el producto que más se vende, que es el agua. Nos ponemos a ello y empieza a sonar el teléfono. Llega un momento que llega Cabify y te lo pone en 10 millones de manos. Y ahora tenemos casi 2.000 marcas, más de 250 cadenas hoteleras, que acuden a nosotros.
Casi seguro. Nosotros estamos apoyados en cuatro patas. Una de ellas es la solidaridad. Tenemos una fundación y donamos el 30% del beneficio de la Fundación Life Company, impulsando proyectos chulísimos, como colaborar con los niños en desamparo que están tutelados por la Junta de Andalucía. Otra de las patas es la sostenibilidad. Nuestro envase no es el mejor, es el menos malo.
Inventamos un producto que no existía. Hemos pasado de ser una startup a una multinacional en dos años. Somos la empresa con más velocidad. Según Financial Times somos la número 33 en mayor crecimiento en Europa.
Estamos más que doblando cada año. Nos ha pillado un círculo virtuoso después de un círculo vicioso tremendo. El miedo lo tuve dos meses antes del COVID. 2019 fue un año fantástico, fue el primero que hicimos bueno. 2020 empezó muy bien, en enero triplicamos el mismo mes del año anterior. En febrero, igual. Recuerdo que mi mujer me decía: 'no somos personas a las que nos vaya tan bien, esto no puede estar pasando'. Llegó marzo con el COVID. Y nos pilló montando una planta en República Dominicana y otra en Italia. Ahí lo pasamos mal. Pero conseguimos aguantar el chaparrón.
Ahora el vértigo te da menos miedo, pero sigo llevando el síndrome del impostor. Ahora trato de diversificar mucho. Cuando lo pasas como yo lo he pasado y empieza a llegarte el reconocimiento… Te llama un presidente, un alcalde; estás en una reunión con esos tíos a los que sólo veías en la tele. Antes iba en una ambulancia, me estaba estrellando continuamente y pidiéndole a todo el mundo. Eso cuesta mucho superarlo. Es verdad que cada vez me pasa menos, pero como voy subiendo escalones, el síndrome del impostor sigue un poco ahí.
El Compromiso Social y la Sostenibilidad
A pesar de su espíritu atrevido algunas de estas empresas tuvieron más éxito que otras, e incluso le llevaron a la ruina y es que Curro pasó por una época de dificultades económicas en las que tuvo que recurrir a los servicios sociales para mantener a su familia y pedir comida para sus tres hijos. Fue entonces cuando nació la idea de fundar Aqualy, una empresa muy comprometida con el medioambiente con la intención de reducir el consumo de plástico.
Curro, además de estar comprometido con el medioambiente, es muy consciente de las realidades sociales y por eso creó la fundación Ly Company Agua y Vida que ayuda a pequeñas empresas, startups y muchas otras organizaciones, a la que destinan el 30% de sus ingresos. Además colabora con proyectos solidarios nacionales e internacionales como un orfanato en República Dominicana.
Aqualy empezó a venderse en los hoteles y en empresas de VTC y comenzó a exportar a la zona del Caribe hasta contar hoy en día con filiales por todo el mundo en países como Italia, México, Brasil, Alemania, Arabia, Japón y Francia.
Curro Rodríguez. Fuente: Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre.
Formación y Superación Personal
No, yo quería ser inspector de Policía. Fui de los primeros graduados en Criminología. Lo hice en Barcelona. Después me hice un MBA Executive y luego una especialización de Administración y Dirección de Empresas.
Mi padre fue el jefe de compras de Álvarez Fonseca, que era como la referencia de moda antes de que llegase El Corte Inglés. Iba a comprar a La Coruña, a una tiendecilla en la que le atendía una señora que se llamaba Rosalía.
Datos Financieros y Crecimiento
Los datos financieros de Ly Company reflejan su rápido crecimiento y éxito en el mercado:
| Año | Facturación |
|---|---|
| 2021 | 4 millones de euros |
| 2023 | Más de 20 millones de euros |
| 2024 (Proyección) | Más de 35 millones de euros |
En la fábrica de España, de aquí de Málaga, puedo estar sacando en torno a 120.000 envases de 330 mililitros. Eso vienen a ser 35 metros cúbicos. No es nada. Una cervecera gasta 10.000 metros cúbicos. Hay industrias de alimentación que gastan unos 9 millones de litros al día. Yo no tiro agua. Todo va para beber y al final la metes en el circuito terciario. En mi localidad no estoy ni entre los cinco primeros consumidores de agua.
Cuando vendes agua siempre te relacionan con la sequía. Pero es importante que se sepa que el agua envasada es súper renovable.
Málaga y el Futuro
¿En Málaga queremos ser una ciudad grande o una gran ciudad? Mi idea es que podamos crear una gran ciudad, pero la gente tiene que quererlo. Si queremos pensar que una persona o una pareja con un sueldo básico van a poder vivir en el Centro… Esto no va a pasar. La gente tiene que saber que tiene que vivir en Leganés, en Fuenlabrada, en Móstoles, en Alcalá de Henares y aquí pasa igual. Porque si no, la ciudad no va a crecer. Yo mismo no vivo en el Centro.
Para esto hay que tener buenas comunicaciones, un tren litoral, hay que poder mover a la gente para que no esté jodida viviendo fuera, sino que disfrute haciéndolo y viniendo a Málaga.
Una de las directivas de Google decía una frase que traducida viene a ser: 'Ojo con esto que está pasando en esa ciudad del sur de Europa que se llama Málaga'. Creo que Andalucía se ha convertido en un territorio muy estable, que no solo ha crecido, sino en la que el empresario andaluz ahora se lo cree. Antes estábamos como en segunda fila. Y Málaga es el motor económico. Pero eso tiene un coste.
