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La importancia de la formación y el no dejar al azar el fomento de la iniciativa emprendedora fueron elementos entendidos desde que en 1993 James F. Moore avanzó la idea de un «ecosistema empresario», refiriéndose al equilibrio necesario entre los diferentes actores que conforman una comunidad de empresas de similar perfil.

Ninguno de estos dominios debe prevalecer. Es imprescindible el concierto de todos los que conforman esta estructura para crear un saludable ecosistema donde se estimule el emprendimiento.

No menos importante es el dominio de los servicios, donde se ubican la energía, el transporte, la existencia de parques tecnológicos e incubadoras, entre otros apoyos.

El domino de los mercados abarca los clientes y las redes de emprendedores que trabajarán en beneficio de consolidar los productos y expandir su concepto. Y por último, Isenberg coloca la educación en el dominio del capital humano, junto a la fuerza laboral.

Según la academia, los ecosistemas de emprendimiento son un reflejo de la realidad del territorio en el que se enmarca, por lo que cada uno tiene sus propias características. Sin embargo, la mayoría de ellos están compuestos por un conjunto de agentes, los cuales fomentan el espíritu emprendedor y promueven la creación de nuevas empresas y, para ello, la posibilidad de establecer redes, interacciones y sinergias entre ellos es un aspecto fundamental.

Ejemplo de Ecosistema Emprendedor

Tipologías de Emprendimiento Industrial

La transformación del modelo productivo, en favor de uno en el que el emprendimiento y la innovación tienen un rol más importante, también está perfilando el tipo de actividad emprendedora que se está dando en el sector industrial.

Actualmente, las startups industriales se diferencian, sobre todo, en base al tipo de agente que impulsa la iniciativa en cuestión, y podemos distinguir los siguientes modelos:

  • Emprendimiento impulsado por las grandes corporaciones: las grandes empresas líderes en sus sectores siguen siendo tractoras en cuanto al impulso del emprendimiento se refiere, apostando por la innovación y la diversificación de sus líneas de negocio a través del intraempredimiento o mediante inversiones/colaboraciones con startups.
  • Emprendimiento impulsado por pymes: ante los nuevos retos existentes, muchas pymes han optado por colaborar con startups, mediante esquemas de innovación abierta, para facilitar la transferencia de conocimiento y tecnologías sin tener que realizar grandes inversiones a nivel interno en I+D+i.
  • Emprendimiento impulsado por los agentes del conocimiento: destaca cada vez más la participación de las universidades y los centros tecnológicos en la actividad emprendedora, sobre todo, en aquellas iniciativas con un fuerte componente tecnológico (universidades y centros de FP).
  • Emprendimiento impulsado por iniciativa individual/personal: actualmente, la mayoría de las personas que deciden poner en marcha su propia empresa lo hacen por la identificación de una oportunidad de negocio.

Según la muestra de startups encuestada en el estudio, el 73% de las startups industriales participantes en el estudio, han sido creadas por emprendedores independientes.

Igualmente, destaca cómo un 7% se corresponde con spin-offs cuyo origen son agentes científico-tecnológicos (universidades o centros tecnológicos).

Caracterización del Ecosistema de Emprendimiento Industrial Nacional

El ecosistema nacional se caracteriza por estar compuesto por distintos sub-ecosistemas, organizados de forma geográfica y sectorial en torno a los principales núcleos industriales del país, con distintos grados de maduración.

Estos sub-ecosistemas se pueden agrupar de la siguiente manera:

  1. Ecosistemas más maduros: el de la Comunidad de Madrid, el del País Vasco, y el de Cataluña, concretamente el generado en torno a Barcelona.
  2. Ecosistemas intermedios: de la Comunidad Valenciana, principalmente en torno a la ciudad de Valencia, y el ecosistema andaluz de Málaga.
  3. Ecosistemas incipientes: aquellos entornos en etapas tempranas de desarrollo que están comenzando a fomentar y apoyar el emprendimiento, destacan Sevilla, Murcia y Aragón (sobre todo en torno a Zaragoza).

Otros ecosistemas, como Galicia, Asturias y Navarra, se caracterizan por tener mecanismos, instrumentos y agentes, pero la falta de una clara cultura emprendedora hace que no exista una masa crítica suficiente para articular los ecosistemas.

Cada uno de los ecosistemas descritos se singulariza por ser un reflejo de la realidad industrial de cada territorio, por lo que es posible afirmar que la especialización industrial de cada territorio define tipo de ecosistema que se genera alrededor.

No obstante, también existen una serie de elementos en común en todos ellos, imbricados a la realidad del sector industrial nacional:

  • Todos los ecosistemas, sobre todo los maduros y los intermedios, cuentan con una sólida base industrial, y cuanto más desarrollado el tejido industrial, más articulado está el ecosistema de emprendimiento.
  • En la mayoría de ellos hay una estrategia de innovación desplegada, que marca la hoja de ruta para el desarrollo emprendimiento industrial.
  • En todos ellos hay un agente que adquiere el rol de “traccionador” del ecosistema, como por ejemplo la administración pública en el caso del País Vasco, o las incubadoras/aceleradoras en Valencia.
  • En mayor o menor grado, en todos los ecosistemas se han establecido alianzas público-privadas para promover la colaboración y la transferencia de conocimientos entre todos los agentes.
  • El apoyo de las instituciones mediante programas específicos es algo característico de todos los ecosistemas, así como esencial.
  • El rol de los inversores es uno de los más importantes para garantizar el desarrollo de los ecosistemas, porque además de financiación otorgan una validación a las startups que apoyan.
  • En todos ellos se observa la presencia de grandes empresas industriales consolidadas, que actúan como posibles clientes, socios o inversores para las startups.

En cuanto a los agentes, el ecosistema nacional se caracteriza por poseer una masa crítica de agentes considerable, sobre todo de aceleradoras e incubadoras, centros tecnológicos y universidades, y fondos venture capital, aunque las relaciones entre ellos y la transferencia de conocimiento no están del todo optimizadas.

Respecto a las incubadoras y aceleradoras, existen muchas a nivel nacional, regional y local que desempeñan un papel importante en el apoyo a las startups y en la promoción del emprendimiento en España.

Por otro lado, los centros tecnológicos y universidades son agentes fundamentales para el desarrollo de proyectos innovadores, la transferencia de conocimiento y el apoyo a emprendedores en diferentes sectores y regiones del país.

En relación con los fondos venture capital, éstos desempeñan un papel crucial fortaleciendo el ecosistema emprendedor y contribuyendo al desarrollo económico y tecnológico del país.

Considerando otros agentes inversores, el ecosistema nacional no se caracteriza por la presencia consolidada de otros agentes como fondos de inversión, private equity o business angels, lo que puede suponer un perjuicio para aquellas startups que se encuentren en una fase mucho más madura.

En cuanto al sector público, su presencia e imbricación en los ecosistemas es mucho más residual que la del resto de los agentes, excepto en los ecosistemas más maduros y el País Vasco, aunque cada territorio presenta una realidad ligeramente distinta.

Por último, en cuanto a las startups, la mayoría de startups del ecosistema nacional son bastante incipientes, teniendo en cuenta su número de empleados y facturación.

En términos generales, el ecosistema de emprendimiento industrial nacional es un ecosistema en consolidación, aunque basado en gran parte en los esfuerzos de los agentes privados, pero al cual le falta articular las conexiones entre los agentes, para fomentar la transferencia de conocimiento y aprovechar su máximo potencial.

Barreras, Demandas, Necesidades y Facilitadores para la Implantación de Empresas Emergentes

Las principales barreras destacadas por los emprendedores/as han sido el acceso a financiación, tanto pública como privada, el acceso a talento, el acceso a mercado -concretamente en lo que respecta a comercialización- y las barreras legales, entre otros.

Si bien es cierto que España cuenta con un gran volumen de ayudas y programas públicos en pro al emprendimiento industrial, los resultados del análisis muestran cómo el acceso a financiación pública es considerado como la principal barrera a la que se enfrentan las startups industriales.

Mapa del Ecosistema Emprendedor Vasco

La construcción de un ecosistema emprendedor de éxito


Ecosistema Características Agentes Clave
Madrid Maduro, articulado, con inversión y casos de éxito. Administración pública, universidades, aceleradoras, inversores.
País Vasco Maduro, con fuerte apoyo de la administración pública. Administración pública, centros tecnológicos, empresas consolidadas.
Cataluña (Barcelona) Maduro, con visión estratégica a largo plazo. Universidades, centros de investigación, inversores.
Comunidad Valenciana (Valencia) Intermedio, en desarrollo, con incubadoras y aceleradoras. Incubadoras, aceleradoras, universidades, pymes.
Andalucía (Málaga) Intermedio, en desarrollo, con potencial de consolidación. Centros tecnológicos, universidades, inversores.
Sevilla, Murcia, Aragón (Zaragoza) Incipiente, en etapas tempranas de desarrollo. Administración pública, universidades, centros de formación.