Hace años que me apasiona el tema de liderazgo, he leído cualquier cantidad de libros y artículos alrededor de este apasionante concepto. Entre mis conclusiones más importantes es que un verdadero líder fomenta la actitud de liderazgo en el mundo que lo rodea. El liderazgo muchas veces se confunde con autoridad o fuerza, el enfoque auténtico tiene un camino diferente: conectar primero, y liderar después.
Este artículo se inspira en la propuesta de Cuddy, Kohut y Neffinger en “Connect, Then Lead”, la cual enfatiza que la influencia efectiva comienza con la calidez y la empatía, no con la fuerza o la competencia. Este enfoque plantea que, para influir y liderar de manera auténtica, un líder primero debe ser percibido como alguien cálido, comprensivo y digno de confianza antes de mostrar su fuerza y competencia. Como lo sugiere la investigación, los líderes que proyectan competencia sin haber construido una base de confianza tienden a generar miedo y respuestas disfuncionales en sus equipos.
Por eso, este artículo busca analizar ocho rasgos fundamentales del liderazgo auténtico que te ayudarán a no solo ser un líder fuerte, sino uno que las personas elijan seguir voluntariamente. En un enfoque sistémico del liderazgo, es fundamental entender cómo estos rasgos se conectan entre sí para crear un entorno donde la autenticidad, la confianza y la colaboración puedan prosperar.
En un mundo global en constante cambio, el liderazgo resiliente brinda una herramienta eficaz para afrontar la incertidumbre. En un mundo cambiante, la capacidad de adaptarse a las nuevas situaciones resulta clave para la supervivencia de cualquier organización. Así, contar con líderes que promuevan conductas adaptativas y de crecimiento ante la adversidad, contribuirá a mantener la entereza de la empresa y de sus trabajadores.
El denominado como liderazgo resiliente, nos brinda la oportunidad de contar con líderes que inspiren una cultura de superación y aprendizaje en sus colaboradores. En este sentido, las organizaciones resilientes han demostrado tener la capacidad de mantenerse competitivas en el tiempo, dado que tienen la habilidad de combinar la consecución de sus objetivos estratégicos con la habilidad de innovación y adaptación a los cambios del entorno.
No debe ser tan solo un dicho inspirador; es una verdad fundamental sobre la dinámica de equipos y organizaciones exitosas. Si un líder no es capaz de liderar en los momentos complicados, entonces no está cumpliendo con la expectativa más básica de su rol. Las empresas deben cultivar una cultura donde el liderazgo no sea solo una etiqueta, sino una capacidad probada y ejercida activamente bajo presión.
Rasgos Fundamentales del Liderazgo Auténtico
Un líder auténtico es alguien que sabe quién es. Está completamente consciente de sus fortalezas, debilidades, prejuicios y emociones, y usa ese conocimiento para crecer y ser mejor. Otto Scharmer, en su libro Theory U, habla de la importancia del concepto “Presencing” que es la fusión de dos conceptos estar presente y sentir (en otras palabras, cultivar la presencia profunda) como una forma de conectar con nuestro yo interior y ser conscientes de nuestras emociones y acciones (Scharmer, 2016, p. 135).
Imagina liderar un equipo sin saber cómo respondes bajo presión. ¿No crearía esa incertidumbre confusión y estrés? Los líderes autónomos entienden sus disparadores y patrones emocionales, y trabajan activamente en ellos. Esta inteligencia emocional ayuda a crear un entorno seguro y predecible para sus equipos. Álvarez de Mon (2002) menciona cómo Viktor Frankl, durante su tiempo en los campos de concentración nazis, fue capaz de encontrar sentido incluso en el sufrimiento extremo, lo cual lo ayudó a mantenerse firme y ayudó a otros a encontrar esperanza. Otto Scharmer habla de la importancia de la “Presencing” (presencia profunda).
Honestidad
Una de las características más críticas de un líder auténtico es la honestidad. Los líderes honestos no engañan, no esconden y ciertamente no manipulan la verdad para servir sus propios intereses. Su honestidad es lo que establece la base de la confianza en sus relaciones. Ya sea que estén hablando con su equipo, stakeholders, o incluso con competidores, la honestidad construye puentes.
Como menciona John Maxwell en Intentional Living, “La gente compra al líder antes de comprar la visión” (Maxwell, 2015, p. 67). Imagina trabajar para alguien que siempre oculta información o, peor, distorsiona los hechos para parecer mejor. No pasaría mucho tiempo antes de que la confianza se rompa, y una vez perdida, es increíblemente difícil de reconstruir. Los líderes honestos reconocen que la transparencia no se trata de tener siempre respuestas perfectas, sino de ser veraces con la información que se tiene.
Álvarez de Mon (2002) relata cómo la honestidad de líderes como Nelson Mandela, incluso después de salir de prisión, fue fundamental para promover la reconciliación en Sudáfrica.
Nelson Mandela, un ejemplo de honestidad y liderazgo.
Autenticidad
Es simple-las personas se sienten naturalmente atraídas por los líderes que son genuinos. Los líderes auténticos no llevan máscaras ni intentan ser alguien que no son. Robert Greenleaf en Servant Leadership describe que los líderes auténticos lideran sirviendo primero, siendo ellos mismos sin pretensiones y actuando con empatía (Greenleaf, 1977, p. 21).
Autenticidad, la base del Líder tranformador I Romina Lorena Montiel Neuropsicoeducdora
Cuando los líderes se presentan de manera auténtica, permiten que los demás hagan lo mismo. Los miembros del equipo se sienten seguros de traer todo su ser al trabajo-lo bueno, lo malo y lo feo. Saben que su líder no está usando una fachada, y se sienten más cómodos siendo honestos sobre sus desafíos y oportunidades de crecimiento.
En Desde la adversidad, Álvarez de Mon (2002) destaca cómo Nelson Mandela, al mostrarse vulnerable y hablar abiertamente de sus años de prisión, fue capaz de transformar un ambiente de desconfianza en uno de apertura y reconciliación. ¿Cuándo fue la última vez que mostraste tu vulnerabilidad en el trabajo?
Consistencia
La consistencia puede parecer mundana, pero es uno de los rasgos de liderazgo más subestimados. Los líderes consistentes cumplen con sus compromisos-no importa cuán grandes o pequeños sean. Esta consistencia es lo que construye la confianza con el tiempo. Si dices que harás algo, hazlo. Este rasgo también juega un papel vital en cómo tu equipo te percibe.
Cuando los líderes son impredecibles o inconsistentes, los equipos gastan demasiada energía tratando de adivinar qué vendrá después, lo que puede crear ansiedad innecesaria. Álvarez de Mon (2002) cuenta la historia de Winston Churchill, quien durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de las enormes dificultades, se mantuvo consistente en su mensaje de resistencia y determinación.
Propósito
Los líderes auténticos inspiran a otros al tener una visión convincente. Estar impulsado por un propósito significa que trabajas por algo más grande que sólo las ganancias o los indicadores de desempeño. El propósito da significado a las largas horas, a las decisiones difíciles y a los sacrificios.
Como señala Otto Scharmer en Theory U, “El liderazgo no es sobre llegar a un objetivo preestablecido, sino sobre permitir que el mejor futuro posible emerja” (Scharmer, 2016, p. 198). Piensa en los líderes más impactantes a lo largo de la historia. ¿Qué tenían todos en común? Tenían una visión clara-algo más grande que ellos mismos-que inspiró a las personas a unirse a su misión. Los líderes impulsados por el propósito articulan esa visión y hacen que su equipo sienta que están trabajando hacia algo significativo.
En Desde la adversidad, Álvarez de Mon (2002) menciona cómo Martin Luther King Jr., con su visión de igualdad y justicia, logró inspirar a miles de personas a unirse a la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos. Otto Scharmer habla del “futuro emergente”.
Martin Luther King Jr., un líder impulsado por un propósito de igualdad y justicia.
Inteligencia Emocional
Uno de los rasgos más profundos de un líder auténtico es la inteligencia emocional. Es más que estar consciente de tus propias emociones-también se trata de estar en sintonía con los sentimientos y necesidades de los demás. Álvarez de Mon, menciona que “La empatía es la capacidad de conectar con la otra persona y hacerle sentir que sus emociones son comprendidas” (Álvarez de Mon, 2002, p. 112).
La empatía es lo que te permite crear conexiones reales y significativas con las personas a las que lideras. Es la diferencia entre ser un jefe y ser un líder. Cuando las personas saben que entiendes sus luchas, se vuelven más comprometidas e invertidas. Álvarez de Mon (2002) destaca cómo Madre Teresa de Calcuta lideró con una profunda empatía por los más necesitados.
Humildad
Los líderes auténticos irradian confianza, pero lo hacen sin llegar a la arrogancia. Están cómodos consigo mismos y pueden admitir cuando están equivocados, reconocer las contribuciones de los demás y pedir ayuda cuando es necesario. Como lo expresa Greenleaf, “El líder servidor se preocupa más por el bienestar de los demás que por su propia posición” (Greenleaf, 1977, p. 25).
La humildad también significa estar dispuesto a compartir el protagonismo. Un líder humilde no acapara el crédito; reconoce el esfuerzo colectivo que conlleva lograr el éxito. Álvarez de Mon (2002) narra cómo Ernest Shackleton, durante su expedición a la Antártida, siempre puso a su tripulación primero. ¿Cuándo fue la última vez que permitiste que alguien más brillara?
Integridad
El último rasgo-y ciertamente no el menos importante-es liderar con integridad. Los líderes auténticos tienen una fuerte brújula moral. Maxwell en Intentional Living menciona que “El carácter no se desarrolla en la comodidad, sino en los momentos difíciles cuando decidimos hacer lo correcto” (Maxwell, 2015, p. 82).
En Desde la adversidad, Álvarez de Mon (2002) comparte la historia de Dietrich Bonhoeffer, quien se opuso al nazismo y fue ejecutado por su resistencia. En el mundo actual, donde las líneas entre lo correcto y lo incorrecto a menudo parecen difusas, liderar con ética distingue a los líderes auténticos. Se trata de ser justo, tratar a las personas con respeto y defender lo que crees, incluso cuando no es popular.
El liderazgo ético proporciona un sentido de seguridad. Las personas saben dónde te posicionas y entienden que tus valores son innegociables. Imagina un líder que se despierta cada mañana con una visión clara de lo que quiere lograr y una genuina motivación para ayudar a su equipo a llegar allí. Comunica con honestidad, compartiendo no sólo los éxitos sino también los desafíos. Es consistente en sus acciones, para que su equipo sepa que puede contar con él. Es emocionalmente inteligente, percibiendo cuándo alguien en su equipo necesita apoyo extra. Es humilde, reconociendo los esfuerzos de su equipo y contribuyendo a que otros tomen la iniciativa cuando es apropiado.
Liderazgo Resiliente en Entornos VUCA
Algunas competencias que se han relacionado con el liderazgo resiliente son: el pensamiento estratégico, la inteligencia emocional, la capacidad de adaptación y la capacidad de aprendizaje. Estas características las podemos encontrar también en estilos de liderazgo afines tales como el liderazgo transaccional o transformacional. Dadas estas competencias, el liderazgo resiliente resulta de gran utilidad cuando nos encontramos en entornos VUCA, caracterizados por una alta volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad.
Estos entornos necesitan de líderes ágiles, que sepan adaptarse a las nuevas situaciones y aprender de ellas para evitar que se repitan en el futuro. Líderes con confianza en la organización y con una mente abierta a extraer oportunidades de las adversidades.
Competencias Clave para el Liderazgo Resiliente
- Diversificar su actividad: Permite al líder adaptarse a situaciones cambiantes y abordar desafíos desde diversas perspectivas, mitigando riesgos y fomentando la agilidad organizacional.
- Fortalecer su estructura financiera y operativa: Implica la implementación de prácticas sólidas de gestión financiera, así como la optimización de procesos y recursos para garantizar la eficiencia y la solidez operativa de la empresa.
- Establecer sistemas de gestión de riesgos: Permiten al líder anticipar y gestionar de manera proactiva los posibles impactos negativos en la empresa, asegurando una toma de decisiones informada y una mayor resiliencia ante la incertidumbre.
- Gestión eficiente y sostenible de los recursos: Implica maximizar la eficiencia en el uso de los recursos, minimizando desperdicios y promoviendo prácticas sostenibles que aseguren la disponibilidad de los recursos a largo plazo.
- Comunicación efectiva: Promueve la comprensión, la colaboración y la alineación de objetivos entre los miembros del equipo, así como una relación sólida con clientes, socios y otras partes interesadas.
- Autocontrol emocional: Permite al líder mantener la calma, tomar decisiones racionales y mantener relaciones interpersonales saludables, lo que contribuye a un liderazgo más efectivo y a un clima organizacional positivo.
Representación de un entorno VUCA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad).
Impacto del Liderazgo Resiliente en los Trabajadores
El liderazgo resiliente puede actuar como modelado frente a los trabajadores liderados, actuando como fuente de confianza y compromiso, pero también mostrando pautas de conducta resilientes ante las adversidades. Estudios recientes han señalado que este estilo de liderazgo fomenta grupos resilientes, los cuales a su vez han mostrado estar relacionados con una mayor productividad, menores niveles de estrés, o un mayor compromiso en sus colaboradores. Así, contar con líderes con características resilientes promoverá empleados implicados y con confianza en ver las dificultades como retos a superar.
Liderazgo en Tiempos de Crisis
La pandemia derivada por el Covid-19 supuso un evento sin precedentes en el mundo moderno, obligando a la toma de decisiones de gran envergadura con una gran falta de información. No en vano, algunas encuestas y estudios arrojan datos de cómo numerosas empresas han sido capaces de actuar de manera resiliente. En la encuesta realizada por Deloitte y Fortune en 2020 hallaron que el 77% de los CEOs encuestados aseguraron que la pandemia había generado nuevas oportunidades para adquirir ventajas en sus respectivos sectores.
En suma, que las organizaciones afronten periodos de incertidumbre o dificultades sobrevenidas será inevitable, pero la cultura organizacional será clave para afrontarlas de manera eficaz e incluso rentabilizándolas en nuevas estrategias de producción o gestión. El liderazgo resiliente promoverá una cultura de innovación y crecimiento, incluso, en la adversidad.
Beneficios del Liderazgo Resiliente en el Mundo Organizacional
El liderazgo resiliente emerge como un componente indispensable en el panorama organizacional actual, marcado por la volatilidad, la incertidumbre y la complejidad. Los líderes que cultivan la resiliencia no solo son capaces de enfrentar los desafíos con fortaleza y determinación, sino que también inspiran a sus equipos a superar obstáculos y alcanzar niveles excepcionales de rendimiento.
Principales Beneficios:
- Desarrollo de equipos de alto desempeño: Implica fomentar la colaboración, el desarrollo de habilidades, la comunicación efectiva y el establecimiento de metas claras, todo lo cual contribuye a crear un equipo altamente eficaz y cohesionado.
- Mayor compromiso y satisfacción de los empleados/as: Cuando los líderes demuestran resiliencia, empatía y habilidades de comunicación efectiva, los empleados/as tienden a sentirse más valorados, motivados y comprometidos con su trabajo, lo que resulta en un mejor clima laboral y una mayor retención del talento.
- Innovación: El liderazgo resiliente fomenta un ambiente propicio para la innovación al promover la creatividad, la experimentación y la aceptación del fracaso como parte del proceso de aprendizaje. Los líderes resilientes alientan a sus equipos a pensar de manera innovadora y a buscar soluciones originales a los desafíos que enfrentan.
- Mayor eficiencia y productividad: Los líderes resilientes son capaces de optimizar los procesos, asignar recursos de manera efectiva y motivar a sus equipos para alcanzar objetivos de manera más rápida y eficiente. Esto se traduce en una mejora en la calidad del trabajo, una reducción de los costos y un aumento en la rentabilidad de la empresa.
- Mayor capacidad para enfrentar desafíos: Los líderes resilientes son capaces de anticipar y gestionar situaciones adversas con calma y determinación, lo que permite a la organización adaptarse rápidamente a cambios inesperados, resolver problemas de manera eficiente y mantener la continuidad del negocio incluso en tiempos difíciles.
Cómo Deben los Líderes Afrontar la Ira
Ser líder no es una tarea fácil. Es cierto que los líderes tienen mucho poder sobre su equipo y sus subordinados, pero el trabajo también conlleva muchas responsabilidades y presiones. La mayoría de las veces, toda esa presión puede ser difícil de manejar y puede acabar provocando un ataque de ira. Al perder el foco, también pierde la capacidad de procesar nueva información, evaluar y tomar las mejores decisiones. Si percibe una amenaza, puede provocar automáticamente una respuesta de ira.
Un evento puntual puede generar un poco de drama y chismes. Todo esto puede generar un ambiente de animosidad en el trabajo, donde su equipo podría tener miedo de acercarse a usted. Incluso podrían verse obligados a dejar su trabajo. La ira no es una emoción completamente negativa. Si se gestiona y se expresa correctamente, sin duda también tiene sus beneficios. En primer lugar, es necesario que reconozcas tu ira. No niegues que estás enojado ni trates de culpar a los demás.
Estrategias para manejar la ira en el liderazgo.
Estrategias para Manejar la Ira:
- Tomar un descanso: Una de las mejores maneras de manejar la ira como líder es simplemente tomarse un descanso. Puedes salir a tomar un café o simplemente dar un paseo fuera de tu oficina.
- Humor: Reírse un poco puede aliviar la tensión del cuerpo y permitirle calmarse.
- Ejercicios físicos: Los ejercicios físicos pueden relajar los músculos, lo que permite liberar la tensión. Un entrenamiento rápido también te obliga a respirar profundamente, lo que te tranquiliza aún más y reduce tu furia. Tampoco tienes que hacer nada intenso.
- Identificar los desencadenantes: Si llevas un tiempo luchando contra la ira, es posible que sepas exactamente qué es lo que la desencadena. Si las reuniones que se celebran al final del día te estresan, intenta programarlas antes. Sin embargo, esto es solo una solución a corto plazo.
