El contrato de franquicia ha ganado popularidad en España, reflejado en el crecimiento del sector. La Asociación Española de Franquiciadores (AEF) presentó un informe que destaca el incremento en el número de redes, establecimientos, empleos generados y facturación global. Sin embargo, también se ha observado un aumento en el número de franquiciados que buscan asesoramiento legal debido a diversas problemáticas. Este artículo aborda los aspectos más importantes relacionados con la duración de un contrato de franquicia, los elementos esenciales a considerar antes de firmar, y cómo proteger tus derechos.
Motivos Comunes por los que un Franquiciado Busca Asesoramiento
Con respecto al contrato de franquicia, existen varias razones por las cuales un franquiciado puede buscar asesoramiento legal. Las más comunes incluyen:
- No coincidencia entre la realidad y el plan financiero proporcionado por el franquiciador.
- Abandono o falta de asistencia por parte del franquiciador durante la gestión del negocio.
- Situación financiera grave e insostenible para el franquiciado.
- Presión por parte de la marca para el pago de royalties que no pueden ser cubiertos.
Asesoramiento Especializado Antes de Firmar un Contrato de Franquicia
Es crucial que los potenciales franquiciados busquen asesoramiento legal especializado antes de firmar cualquier contrato. Los contratos de franquicia suelen ser de larga duración, oscilando entre cinco y diez años, con posibles renovaciones. Un abogado especializado puede identificar cláusulas desproporcionadas y proteger tus intereses.
Datos Importantes a Conocer del Franquiciador
Antes de firmar un contrato, es fundamental conocer bien al franquiciador. Desde 2018, ya no existe un registro de franquiciadores, lo que dificulta el acceso a información relevante. Anteriormente, se podía acceder a:
- Datos de identificación del franquiciador (nombre, razón social, capital social).
- Acreditación del título de propiedad o licencia de uso de la marca.
- Descripción general del sector de actividad.
- Experiencia de la empresa franquiciadora (fecha de creación, evolución, desarrollo de la red).
- Estructura y extensión de la red en España (número de establecimientos, explotados directamente o bajo cesión).
Lamentablemente, esta información ya no está disponible públicamente.
Aspectos Clave a Considerar Antes de Firmar un Contrato de Franquicia
Para evitar problemas futuros, considera los siguientes aspectos antes de comprometerte:
1. Información Precontractual
Recaba toda la información legalmente requerida del franquiciador al menos veinte días hábiles antes de firmar cualquier documento o entregar dinero. Esta información debe ser revisada por un abogado especializado.
2. Contenido y Características del Contrato de Franquicia
El contrato de franquicia es un contrato de adhesión, donde las cláusulas no suelen ser negociables. Esto puede resultar en cláusulas desproporcionadas impuestas por el franquiciador. Un abogado puede identificar y ayudarte a entender estas cláusulas.
3. Información Sobre Previsiones o Resultados del Negocio
Aunque la ley no exige que el franquiciador proporcione previsiones de ventas, si lo hace, esta información debe estar basada en estudios fundamentados. La falta de estudios específicos para tu zona puede llevar al fracaso.
4. Elementos Esenciales del Acuerdo de Franquicia
Presta atención a las fuentes de aprovisionamiento (proveedores). Si estás obligado a adquirir productos exclusivamente de ciertos proveedores, esto debe beneficiarte en precio y calidad. También, asegúrate de entender los términos de cualquier depósito o aval bancario requerido.
5. Estudiar el Local en el que se va a Ubicar el Negocio
Asegúrate de que el local sea idóneo y cumpla con las normativas. Verifica si tienes exclusividad territorial y cuál es el radio mínimo de protección entre franquiciados.
6. Publicidad y Promoción del Negocio
Entiende cómo se gestiona el pago periódico para publicidad y promoción de la franquicia. Este canon debe estar claramente definido y ser transparente.
7. Realizar el Pago Correspondiente
El canon de adhesión o entrada a la franquicia suele ser no reembolsable, independientemente de la evolución del contrato. Ten esto en cuenta antes de realizar cualquier pago.
El Contrato de Franquicia como Eje Básico
El contrato de franquicia es la pieza fundamental que regula la relación jurídica entre el franquiciador y el franquiciado. En algunos casos, antes de la firma final del contrato, se firma un precontrato de franquicia o de reserva de zona.
Precontrato de Franquicia
Suele ser habitual en muchas enseñas la disposición de un documento contractual. A modo de opción de compra de la franquicia para el potencial franquiciado, permite a las partes avanzar en la realización de ciertas operaciones y análisis, con anterioridad al otorgamiento del contrato con el que se pretenda regular el definitivo acuerdo.
Este documento puede recibir varios nombres; precontrato, contrato de reserva o acuerdo de intención. No significa para el franquiciado más que una posibilidad preferente de adhesión a la red, mediante la explotación de un centro operativo en un mercado que habrá de establecerse con anterioridad.
En el acto de otorgamiento del precontrato, el adquirente abonará al franquiciador una cantidad a cuenta del derecho de entrada. Todo ello siempre y cuando el franquiciador cumpla con lo dispuesto en Real Decreto 201/2010, de 26 febrero, en su artículo 3, de Información precontractual al potencial franquiciado.
Contrato de Franquicia
El contrato de franquicia va a ser el documento final que regule los derechos y obligaciones de franquiciado y franquiciador durante toda la vigencia de la relación. En este documento se plasma la voluntad de los firmantes de entablar una relación empresarial a través del sistema de franquicia.
El franquiciado deberá exigir que el documento que firme regule de forma clara e inequívoca las obligaciones que el sistema de franquicia impone al franquiciador y cumplir con las exigencias de la normativa.
Esta regulación es aplicable sólo a los acuerdos de franquicia, y permite el establecimiento de cláusulas cuyo contenido, en otro tipo de acuerdos distintos a los de franquicia, podría devenir nulo por ser contrario a las normas de defensa de la competencia.
Esta exención es únicamente aplicable a lo que la propia normativa define como acuerdo de franquicia y que, necesariamente, debe incluir:
- La cesión de la marca al franquiciado
- La transmisión del Know-How (Saber Hacer)
- La prestación de asistencia continuada al franquiciado durante toda la vigencia del contrato
La ausencia de cualquiera de estos tres elementos impide la calificación del acuerdo en cuestión como de franquicia.
Por todo esto, es necesario que ambas partes sometan a un riguroso estudio el contrato con anterioridad a su otorgamiento. Este es el mejor medio de evitar sorpresas desagradables en el futuro. La relación contractual de la franquicia nace para durar en el tiempo, y un conflicto no contemplado podría acarrear un perjuicio grave para ambas partes.
Deberá ajustarse, el Contrato de Franquicia al Derecho Nacional, al Derecho Comunitario y al Código Deontológico. El contrato reflejará los intereses de los miembros de la red de Franquicia, protegerá los derechos de propiedad industrial e intelectual del Franquiciador, y mantendrá la identidad común y la reputación de la red de Franquicia.
El Franquiciador y los Franquiciados son conscientes de que colaboran en un sistema en el que están unidos sus intereses (tanto a corto como a más largo plazo). La flexibilidad del sistema y el sentido de las responsabilidades de cada uno han sido la base del éxito de la Franquicia.
Las relaciones entre las partes deberán permitir, por tanto, seguir las evoluciones necesarias para mejorar el funcionamiento de la red de franquicia y la satisfacción del consumidor. El Franquiciador establecerá en el contrato escrito, de forma completa y precisa, los derechos, obligaciones y responsabilidades de las partes.
El contrato deberá reflejar la estrategia de la red de franquicia. El contrato no impondrá a las partes interesadas restricciones que no sean necesarias para alcanzar los objetivos. El equilibrio del contrato se apreciará de forma global en función del interés de la red de franquicia. El marco contractual permitirá la expresión de un diálogo permanente y propiciará las soluciones de conciliación.
Todo contrato y todo acuerdo contractual por los que se rijan las relaciones entre Franquiciador y Franquiciado serán redactados o traducidos por un traductor jurado en la lengua oficial del país en el que se establece la franquicia. Las copias del contrato firmado se remitirán inmediatamente al Franquiciado.
Puntos Esenciales del Contrato de Franquicia
El contrato de franquicia establecerá sin ambigüedades las obligaciones y responsabilidades respectivas de las partes, así como cualquier otra cláusula material de la colaboración. Los puntos esenciales del contrato de franquicia son los siguientes:
- Los derechos del Franquiciador.
- Los derechos del Franquiciado.
- Los bienes y/o servicios proporcionados al Franquiciado.
- Las obligaciones del Franquiciador.
- Las obligaciones del Franquiciado.
- La duración del contrato, fijada de modo que permita al Franquiciado amortizar las inversiones específicas de la franquicia.
- Las condiciones de renovación del contrato, si procede.
- Las posibilidades en que podrá efectuarse la cesión o la transferencia de los derechos derivados del contrato, así como las condiciones de prioridad del Franquiciador.
- Las forma de utilización por el Franquiciado de los símbolos pertenecientes al Franquiciador: distintivo, marca, marca de servicio, logotipo y todos los demás símbolos característicos.
- El derecho del Franquiciador de hacer evolucionar su concepto de franquicia.
- Las cláusulas de rescisión del contrato.
- Las cláusulas que prevean la recuperación, por el Franquiciador, de cualquier elemento material o inmaterial que le pertenezca, siempre en el caso de finalización del contrato antes del plazo previsto.
Además de estos puntos esenciales, es importante considerar otros aspectos relevantes que se detallan a continuación:
- Condiciones de la franquicia: Inversión requerida, canon de entrada, royalties mensuales, ubicación y exclusividad geográfica.
- Transmisión del know-how: Formación del franquiciado y transmisión de conocimientos.
- Derechos de uso de marca: Condiciones de cesión de marca y acciones que requieren aprobación del franquiciador.
- Soporte al franquiciado: Apoyo del franquiciador en gestión, programas informáticos, comunicación y resolución de dudas.
Podemos clasificar las franquicias en función de múltiples criterios. El más importante tiene que ver con el el propósito comercial y las características de la franquicia que va a operar.
- Franquicia comercial: El franquiciador proporciona todo lo que necesita el franquiciado para que pueda expandir su negocio.
Debe existir un reconocimiento expreso de los derechos de propiedad industrial del franquiciador (logotipos, marca, símbolos y demás signos distintivos del negocio).
Franquiciador y franquiciado son partes patrimonial y jurídicamente independientes.
El elemento esencial del contrato de franquicia es la transmisión por el franquiciador al franquiciado de un know how o saber hacer. La normativa lo define como el conjunto de conocimientos derivados de la experiencia del franquiciador relativos a la explotación del negocio.
Es habitual regular la obligación del franquiciado de aprovisionarse de forma exclusiva a través del franquiciador o de proveedores autorizados por este.
Deberá especificarse con claridad el territorio donde operar y sus condicionantes.
La duración habitual del contrato de franquicia es de 3 a 5 años.
Aunque los acuerdos de franquicia se realizan con carácter “intuitu personae” es necesario incluir cláusulas de cesión del contenido objeto del contrato de franquicia.
Revisión y Adaptación del Contrato
Es importante reconocer que el contrato de franquicia puede necesitar ajustes en el futuro para adaptarse a las necesidades cambiantes del negocio. Es fundamental que el contrato establezca claramente cómo se pueden realizar estos cambios y cuál sería su impacto en las operaciones del franquiciado. Esto puede incluir procedimientos específicos para proponer y negociar cambios, así como la notificación adecuada y el tiempo de implementación.
El contrato de franquicia puede incluir disposiciones detalladas sobre la resolución de disputas, como la mediación o el arbitraje. La mediación implica la intervención de un tercero imparcial que ayuda a las partes a llegar a un acuerdo mutuo, mientras que el arbitraje implica la presentación de disputas ante un árbitro neutral que emite una decisión vinculante.
En España, existen disposiciones legales destinadas a proteger los derechos de los franquiciados, como la Ley de Contratos de Franquicia (Ley 7/1996, de 15 de enero). La revisión minuciosa del contrato de franquicia es una etapa crucial en el proceso tanto para el franquiciante como para el franquiciado.
Duración del Contrato de Franquicia
La duración del contrato de franquicia suele estar entre 5 y 20 años, dependiendo de la empresa y el sector. Es crucial leer bien el contrato antes de firmar para entender todos los términos y compromisos.
La posibilidad de prórroga o renovación es habitual, pero dependerá de las condiciones establecidas por el franquiciador.
Resolución del Contrato por Parte del Franquiciado
El pilar fundamental del derecho de obligaciones es que los contratos deben ser cumplidos. En un contrato de franquicia de duración determinada, el plazo pactado es un elemento esencial del acuerdo.
El franquiciador ha realizado una inversión en la selección, formación y puesta en marcha del franquiciado, esperando recuperarla y obtener beneficios a través de los royalties durante todo el periodo contractual.
El Riesgo del Negocio
El franquiciado es un empresario independiente. El franquiciador no garantiza el éxito del negocio, sino que proporciona las herramientas para desarrollarlo (marca, know-how, asistencia técnica y comercial). La falta de consecución de las expectativas económicas se considera parte del riesgo normal de cualquier negocio.
Pretender resolver el contrato por este motivo equivaldría a trasladar indebidamente el riesgo empresarial del franquiciado al franquiciador.
Cláusula Rebus Sic Stantibus
Esta doctrina, de aplicación muy restrictiva por los tribunales, permite la modificación o resolución de un contrato cuando se produce una alteración extraordinaria, imprevisible y sobrevenida de las circunstancias que rompe radicalmente el equilibrio de las prestaciones.
Consecuencias de la Resolución Unilateral
Si el franquiciado decide poner fin al contrato de forma anticipada y sin causa justificada, su actuación se podría calificar como un incumplimiento contractual. Esto facultaría al franquiciador para exigir una indemnización por los daños y perjuicios sufridos, con base en el Artículo 1.101 del Código Civil.
La indemnización que el franquiciador podría reclamar habitualmente comprende tanto el daño emergente (los gastos directos que la resolución le haya ocasionado) como el lucro cesante (los beneficios que el franquiciador ha dejado de obtener como consecuencia de la resolución del franquiciado).
En resumen, la resolución unilateral anticipada de un contrato de franquicia por parte del franquiciado, basada exclusivamente en que el negocio no alcanza la rentabilidad deseada, puede tener consecuencias muy graves para el franquiciado.
Renovación del Contrato de Franquicia
La renovación de un contrato de franquicia es esencial para la continuidad del negocio, permitiendo a los franquiciados seguir operando bajo una marca reconocida y beneficiándose del apoyo continuo del franquiciador. Los contratos suelen durar entre 5 y 10 años, siendo revisados y renovados para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.
Antes de la renovación, es crucial evaluar el desempeño del franquiciado, incluyendo ventas, calidad del servicio, cumplimiento de estándares y satisfacción del cliente. Las condiciones del contrato pueden ajustarse para reflejar cambios en el mercado, estrategias empresariales o actualizaciones legales.
Una comunicación clara y abierta es fundamental durante el proceso de renovación. Ambas partes deben discutir problemas y buscar soluciones conjuntas. Asegurarse de que el franquiciado reciba formación y apoyo continuo es vital para el éxito a largo plazo.
Revisar el estado financiero del negocio es esencial para asegurar su viabilidad. Las renegociaciones pueden ser complicadas, requiriendo compromiso y disposición para encontrar un terreno común. Es crucial que el nuevo contrato cumpla con todas las normativas legales vigentes.
Si el franquiciador ha cambiado su estrategia de marca, el franquiciado debe adaptarse. Comenzar las discusiones de renovación con suficiente antelación puede evitar prisas y permitir una negociación reflexiva. Es recomendable consultar con asesores legales para asegurar que todas las condiciones del nuevo contrato son claras y justas.
| Aspecto | Descripción |
|---|---|
| Duración Típica | 5 a 10 años |
| Evaluación Previa | Desempeño del franquiciado (ventas, calidad, cumplimiento) |
| Ajustes Posibles | Tarifas de regalías, territorio, obligaciones de marketing |
| Comunicación | Abierta y clara entre franquiciador y franquiciado |
| Asesoramiento Legal | Recomendable para ambas partes |
Mantener una actitud de cooperación y respeto mutuo durante todo el proceso de renovación puede facilitar la resolución de conflictos y asegurar una relación de trabajo positiva en el futuro. La renovación de un contrato de franquicia es un proceso fundamental que requiere una planificación cuidadosa, comunicación efectiva y disposición para adaptarse a los cambios.
Entrar en el mundo de las franquicias es una excelente opción para emprendedores que desean beneficiarse del reconocimiento de una marca establecida. Sin embargo, antes de lanzarse a esta aventura, es esencial comprender plenamente el contrato de franquicia, ya que este documento establece los cimientos de la relación entre el franquiciante (dueño de la marca) y el franquiciado (operador de la franquicia).
Diariamente aumenta el número de empresas que optan por el sistema de franquicia como modelo de crecimiento empresarial para su negocio. Este método tiene como beneficio principal, el desarrollo y expansión de la compañía de una manera rápida y eficaz.
¿Qué es el Contrato de Franquicia?
El sistema de franquicia funciona gracias a la existencia del contrato de franquicia: “un documento privado suscrito por dos partes, el franquiciador y el franquiciado. En dicho acuerdo, una empresa (el franquiciador) cede a otra (el franquiciado) el derecho a la explotación para comercializar ciertos productos y/o servicios, todo ello a cambio de una contraprestación económica”. El franquiciador, es quien coloca las normas y pautas que garantizarán el crecimiento del negocio.
Es una forma de expansión comercial de mucho éxito, pues permite la rápida introducción del franquiciador al mercado, mediante inversiones limitadas y ofrece al franquiciado el beneficio de montar un negocio más rápidamente.
Tanto el franquiciado como el franquiciador, tienen una relación regulada mediante un documento escrito donde se encuentran una serie de derechos y deberes implícitos en su relación. Este documento es de obligado cumplimiento durante su vigencia.
¿Qué debe incluir un contrato de franquicia?
A continuación, se explican los ítems fundamentales que debe tener todo contrato de franquicia y donde se plasman los elementos esenciales de la relación jurídica:
- Identificación de partes: Se identifican a los agentes del contrato. El franquiciador debe ser titular del derecho a licenciar la marca, el franquiciado debe aparecer a título personal además de aparecer en su sociedad. Esto es importante, porque hay que recordar que las franquicias no se dan a una sociedad si no a un empresario.
- Información precontractual: En este apartado el franquiciador debe incluir y mencionar toda la información necesaria que ha desarrollado de la franquicia. En otras palabras, debe exponer los datos de identificación: titularidad de la marca, sector de actividad al que pertenece y su descripción, la experiencia de la empresa franquiciadora, delimitar el territorio, precisar las características de la franquicia y su explotación y establecer estructuras de diálogo, entre otros.
En el contrato debe especificarse también todo sobre la marca que se licencia: Qué marca es, en qué clase se licencia, por cuánto tiempo es concedida y quién es el propietario.
- Obligaciones del franquiciado: Esta es una parte relevante del contrato de franquicia, pues el franquiciador debe asegurarse que el franquiciado va a aplicar el modelo de negocio que se ha propuesto. La franquicia no debe inventar ni cambiar. Por tal razón, el franquiciador necesita exigir que el franquiciado y su equipo trabajan igual que los demás.
- Obligaciones del franquiciador: En este apartado se identifican los aspectos a los que se obliga al franquiciador. En relación con la marca, las obligaciones del franquiciador no se agotan en el momento de perfección del contrato, sino que se extienden durante la vigencia del mismo. Es importante aclarar que, dentro de sus obligaciones en este ámbito, debe estar la de realizar todos los actos jurídicos que se requieran para que los derechos que la marca cedió, conservan la funcionalidad y el valor. El franquiciador tiene el deber de prestar asistencia y asesoramiento al franquiciado durante toda la vida del contrato de franquicia para realizar la actividad en las condiciones acordadas.
- Pactos de exclusivas: En este punto, se pactan distintas exclusivas de distribución que pueden afectar a ventas, a compras, a territorios, etc. Hay tres tipos de exclusivas:
- Exclusivas territoriales o de zona
- Exclusivas de suministro
- Exclusivas de oferta
- Cláusulas de suministros: En esta sección, se regula cómo el franquiciado va a comprar las mercaderías. Los temas para tener en cuenta son: sistema de pago, frecuencia de pedidos, compra en firme, compra en depósito, sistema de entrega, tratamiento de las devoluciones, actualización de precios e introducción de nuevos productos.
- Duración del contrato: El contrato de franquicia tiene una duración aproximada entre cinco y diez años, con o sin posibilidad de prórroga o renovación. Lo normal es que se establezca una prórroga automática en los contratos que son inferiores a 10 años de duración. La posibilidad de pactarse una franquicia por tiempo indefinido es otra opción, en cuyo caso se puede proveer el derecho de denuncia unilateral para las partes. Respecto a las causas de resolución, el franquiciador tiene la obligación de informarle al franquiciado con mínimo 6 meses de anticipación, su intención de no renovar el contrato.
