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En el dinámico mundo del emprendimiento y la innovación, las startups se han convertido en un motor clave de crecimiento económico y desarrollo tecnológico. Pero, ¿qué es exactamente una startup y qué la diferencia de una empresa tradicional?

Una startup es una empresa joven orientada a desarrollarse de forma rápida en el arranque, y que está definida en torno a un producto o servicio innovador que da respuesta a una necesidad. En su traducción del inglés, el término start-up significa “puesta en marcha”, por tanto, se puede definir como el periodo inicial de una empresa, el comienzo o arranque de un nuevo negocio.

Características Clave de una Startup

Las startups se distinguen por una serie de elementos que las hacen únicas:

  • Jóvenes: Compañías familiarizadas con un ambiente joven, moderno y tecnológico, que tras nacer, intentan conseguir financiación.
  • Escalables: El principal atributo de una startup es la velocidad y la capacidad con la que puede crecer y generar ingresos de una forma rápida. Asimismo, son capaces de incrementar su producción y ventas sin necesidad de aumentar sus gastos.
  • Tecnológicas: Son negocios que se basan en ideas innovadoras para satisfacer una nueva necesidad en el mercado. Estos emprendedores se apoyan en las tecnologías digitales para evolucionar.
  • Pequeños costos: El punto de partida de las startups es mantener los costes bajos de producción para crecer más rápidamente.
  • Negocio altamente adaptable: Las startups trabajan con ideas en constante cambio condicionadas por la evolución tecnológica, por tanto puede modificar sus objetivos, métodos o incluso el modelo de negocio a lo largo de su desarrollo.
  • Alto nivel de riesgo: En las startups el riesgo financiero es mayor que en la empresa tradicional ya que no tienen un mercado bien definido y, por su carácter innovador, no han sido puestas a prueba en el mercado real.
  • Carácter temporal: La startup tiene un carácter limitado en el tiempo, finaliza con su conversión en negocio estable. En otros casos, el final es lo opuesto, desaparecen (no son pocas las que fracasan).

Además, las startups suelen demostrar una especial flexibilidad a la hora de orientar y reorientar su negocio hacia el éxito. Eso es pivotar: aplicar cambios a su modelo de negocio para corregir errores o ajustar aspectos puntuales que lo harán más efectivo. Saber pivotar, y no cerrarse en un modelo inicial, suele estar acompañado de buenos resultados.

✅ Cómo Empezar una Startup o Negocio Digital

Diferencias entre una Startup y una Pyme

Es relevante saber distinguir entre pyme convencional y startup. Las pymes convencionales salen al mercado tras haber invertido una cierta cantidad de dinero y debe esperar un tiempo para comenzar a disfrutar de beneficios. Las startups, en cambio, salen rápidamente al mercado para lograr el crecimiento y financiación necesarios a través de la transformación digital.

Aquí te mostramos algunas diferencias clave:

  • Los objetivos: Las startups se caracterizan por tener ideas innovadoras y tienen como objetivo crecer de forma acelerada y grandes ganancias a corto plazo. Una pyme, por el contrario, busca afianzar su presencia en el mercado de manera continuada no necesariamente es su objetivo principal es convertirse en gran empresa.
  • El mercado: Una startup aspira a llegar a un mercado amplio y un acelerado crecimiento, busca crear una necesidad comercial de interés general o llevar un servicio a un gran número de consumidores. Las pymes, por el contrario, surgen como una respuesta a un problema y un mercado delimitado.
  • La financiación: Las startups dependen normalmente de la aportación de inversores y de asistencia financiera. Por otro lado, las pymes generalmente surgen a partir del uso de los propios recursos del emprendedor o mediante la adquisición de créditos.
  • El tamaño: Las pymes son micro, pequeñas y medianas empresas por su número de empleados y nivel de ingresos, su tamaño financiero y organización. Las startups pueden tener un número reducido de personal y, sin embargo, obtener ganancias millonarias.
  • Tecnología e innovación: son empresas que nacen y se basan en ideas innovadoras para satisfacer una nueva necesidad en el mercado. Se apoyan en las tecnologías digitales para evolucionar, mientras que las pymes pueden contar con tecnologías de última generación, pero no basan su modelo de negocio en la innovación.
  • Enfoque global: El objetivo de una startup es crecer y expandirse rápidamente, pero con un enfoque más amplio y global, frente a las pymes que tienen como objetivo un mercado local o nacional.
  • Juventud: son compañías emergentes, que se encuentran en las primeras etapas de gestión de marca, ventas y contratación de empleados. No disponen de un posicionamiento previo.
  • Coste inicial reducido: Las startups nacen con la premisa de costes bajos de producción para crecer más rápidamente y así aumentar su margen de beneficios. De hecho se inician con escaso personal, y sin sede propia, muchas comienzan en oficinas compartidas (coworking).

Tipos de Startups

Además de la startup propiamente dicha, en función de crecimiento se puede hablar de distintos tipos de startups:

  • Scaleups: son startups con una trayectoria y una tendencia de crecimiento consolidadas.
  • Startups escalables: Se caracterizan por tener una idea que pueden explotar a un bajo costo y reproducirla en diversos contextos, generalmente son del sector tecnológico, ya que con recursos modestos pueden llegar a todo el mundo.
  • Startups sociales: Estas empresas no tienen como propósito obtener grandes ganancias, sino ofrecer un servicio o producto de calidad a la mayor cantidad de consumidores posibles. Son un ejemplo de cómo hacer negocios con un enfoque de responsabilidad social.
  • Startups comprables: Son proyectos de negocio que buscan ser atractivos para un comprador más grande o que son rentables y enfocados a que otros puedan adquirirla e integrarla a su organización.
  • Startups primarias: Son aquellas que surgen de un interés por parte del desarrollador, de los emprendedores y de los inversionistas como un proyecto con identidad propia.
  • Startup secundarias: Se caracterizan por no ser el proyecto principal de una empresa. Algunos desarrolladores trabajan en ellas para la generación de plataformas, soluciones o software innovado. Surgen como un servicio a otros empresarios.

Financiación de una Startup

A diferencia de las pymes, las startups priorizan en gran medida la inversión de capital externos. Las dos fuentes de ingresos principales al inicio son mediante el capital aportado por los fundadores (bootstrapping) y el equity-funding, que no es otra cosa que dar participaciones o acciones de la empresa a un inversor a cambio de dinero. Ese inversor puede llegar de muy diferentes formas, como pueden ser:

  • FFF (Family, friends and fools): Se refiere a personas cercanas al entorno del emprendedor que aportan un capital reducido para apoyar cuando el proyecto está dando sus primeros pasos, y resulta pronto para disponer de la confianza de un inversor externo.
  • Capital semilla: Este aporte económico se realiza en una fase inicial de la empresa, más por el potencial de la idea y el equipo que la lleva a cabo, que por los resultados.
  • Crowfunding: Consiste en obtener la financiación a través de un colectivo o grupo de personas, vía Internet.
  • Business Angels: Estos ángeles de los negocios, son personas especializadas en startups, que deciden apostar por determinados proyectos, con una inversión económica personal.
  • Subvenciones públicas: Existen diferentes opciones para conseguir inversión pública, ya sea a nivel Estado o Comunidades Autónomas, para las startups.
  • Incubadoras o aceleradoras: Se dedican a ayudar a acelerar el crecimiento de la startup, lo que da una mayor posibilidad de éxito, al estar tuteladas por expertos, y que luego pueden participar en la financiación del proyecto.
  • Venture Capital: Se refiere al concepto de capital riesgo, y que tiene lugar con la startup ya avanzada en su propuesta. Son aportados por fondos especializados de inversión y en mayores cantidades que otros tipos de financiación.

Ejemplos de Startups Exitosas

Algunos ejemplos de startups que han alcanzado el éxito son:

  • Spotahome: Inspirada en el éxito de empresas como Airbnb, la compañía surgió por un interés en ofrecer un servicio de alquiler de mediana y larga estancia.
  • Clip: Esta empresa fintech que ofrecer un sistema de bajo costo a las pequeñas y medianas empresas con el fin de que pudieran aceptar pagos por medio de tarjetas de débito y crédito.
  • NotCo: Aprovecha la tecnología para generar productos alimentarios sanos y responsables con el medio ambiente de manera automática.
  • Cabify: Esta startup española opera ya en Portugal y América Latina, además de en 36 ciudades de España, por supuesto, y se define a sí misma como la forma más segura y fácil de moverse por la ciudad.
  • Glovo: Se trata de una empresa barcelonesa de micromensajería.

En España, destaca Barcelona, que en el ranking de ecosistemas emergentes de 2023 ha subido cinco posiciones con respecto a 2022, alcanzando el cuarto puesto mundial por detrás de Copenhague, Hong Kong y Detroit.

La Ley de Startups

El pasado diciembre el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, más conocido como Ley de Startups, que ahora se encuentra en tramitación parlamentaria, paso previo para su aprobación definitiva, que se espera que pueda llegar antes de final de año. En este texto legal se incluyen medidas fiscales, se eliminan trabas burocráticas y se flexibilizan trámites para fomentar la creación y la inversión en startups.

En el texto del proyecto de ley se define a una startup como una empresa de nueva creación o de menos de 5 años, 7 años en el caso de empresas de biotecnología, energía, industriales y otros sectores estratégicos o que hayan desarrollado tecnología propia diseñada íntegramente en España, independientes de otras empresas, que no coticen en un mercado de valores, no distribuyan ni haya distribuido beneficios, tengan carácter innovador y tengan un volumen de negocios anual de hasta 5 millones de euros.

Consejos para Empezar una Startup

¿Qué es necesario para empezar una startup?

  • Piensa en soluciones a problemas cotidianos: la filosofía de las startups es buscar soluciones prácticas a problemas del día a día.
  • Buscar soluciones creativas y prácticas: las startups, además de ser negocios rentables, también se basan en estrategias simples y creativas, que nadie antes había puesto en práctica.
  • Piensa en soluciones que sean escalables: el servicio que ofrecen tiene un fuerte potencial de crecimiento para conseguir rápidos beneficios y ganancias sin necesidad de invertir en infraestructuras.
  • Usar la tecnología para ofrecer el mejor servicio o producto: cualquier startup, sin importar el tipo de producto o servicio que vende, se apoya en los recursos tecnológicos y de innovación.
  • Establecer cuáles son los objetivos y los plazos de cada uno: una startup debe tener muy bien definidos sus objetivos a corto, medio y largo plazo.
  • Planificar el negocio económicamente: definir cuánto presupuesto necesitas para comenzar la startup y cuánto dinero aportará cada socio.
  • Buscar crowdfunding: si no cuentas con presupuesto suficiente para desarrollar tu idea de negocio, puedes buscar financiación a través del crowdfunding.
  • Formar un equipo: asegúrate de contar con un equipo preparado para crear tu startup.

El primer paso, la clave del éxito para crear una startup, es que los emprendedores y startups acepten que lo que tienen es una serie de hipótesis no testadas (básicamente, buenas suposiciones). El segundo paso para crear una startup tiene que ver con la metodología ágil de emprendimiento lean startup y el concepto “salir fuera”, que se usa como una aproximación de customer development (desarrollo de cliente) para testear sus hipótesis planteadas. El énfasis está en la agilidad y rapidez.