El emprendimiento es un tema de actualidad perenne y debate constante. Sin embargo, en los últimos años, ha habido una creciente preocupación por la forma en que se utiliza la palabra emprendimiento y la percepción que se tiene de ella. Algunas personas creen que el término ha sido manoseado y que se ha convertido en una especie de cliché que se usa para vender todo, desde productos hasta servicios y programas de capacitación.
En primer lugar, es importante comprender lo que significa realmente el término emprendimiento. En otras palabras, se refiere a la acción de acometer algo nuevo y asumir los riesgos que conlleva ese proceso. Llegados a este punto, a más de uno le vendrá a la mente esa habitual sentencia, made in USA, que dice que, si no te arruinas alguna vez en la vida, nunca triunfarás.
Sin embargo, en los últimos años, ha habido una tendencia creciente de barnizar con glamur el emprendimiento, presentándolo como una solución mágica para todos los problemas y una forma fácil de hacerse rico rápidamente. Para ellos, el término y su representación, han perdido su significado original. En realidad, el emprendimiento no es para todos. No todos tienen la personalidad, habilidades o recursos necesarios para ser un empresario exitoso. Además, incluso aquellos que tienen lo que se necesita, deberán afrontar desafíos significativos en el camino hacia el éxito.
Otro factor que ha contribuido a la percepción de que el emprendimiento es una palabra maldita es la creciente y desalentadora brecha entre los emprendedores exitosos y los que transitan el camino hacia la cima. Sé tu propio jefe. Porque emprender por tu cuenta suele ser mucho más duro que tener una nómina de una compañía que te paga cada fin de mes. El emprendimiento no es para todos, y aquellos que buscan convertirse en emprendedores deben estar preparados para enfrentar desafíos significativos en el camino hacia el éxito.
En definitiva, el emprendimiento es una oportunidad emocionante y desafiante para aquellos que buscan crear sus propios negocios y tomar riesgos empresariales.
Cómo vestir para una entrevista de trabajo | Está to guapo | GQ España
La Importancia del Código de Vestimenta en el Emprendimiento Moderno
¿Elegante o casual? ¿Cómo visten los emprendedores cuando quieren impulsar sus start-ups para buscar inversores? Parece una pregunta trivial, pero los expertos y emprendedores afirman que el código de vestimenta importa. Los fundadores se mueven por una línea muy fina: deben dar una impresión acertada a los inversores que su empresa necesita, al mismo tiempo que reflejan su visión. La clave, cuentan los expertos, es conocer al público, ya que un traje no es siempre la opción idónea.
Suranga Chandratillake, socio de la londinense Balderton Capital, cree que la forma de presentarse es importante: "las reglas no son muy rígidas, pero es mejor no ir en pantalón corto. En la misma semana he visto gente que viste desde camisas a trajes, pero la opción de traje y corbata no es frecuente". Presentarse ante un presidente no es lo mismo que ir a una entrevista de trabajo. "Cuando estás en una entrevista para un banco, ellos están valorando si pueden ponerte de cara al público", explica Chandratillake, pero aclara que los ejecutivos se preocupan menos por ese aspecto: "un emprendedor puede crear una compañía en pijama".
Para Chandratillake, es obvio cuando alguien lleva algo fuera de su vestuario habitual, y eso puede mandar señales contradictorias. Sin embargo, Chandratillake sostiene que los ejecutivos tienen un problema de vestuario mayor que el de los emprendedores. "Una vez, tuve una reunión con algunos emprendedores jóvenes justo después de una reunión formal; llevaba traje y me sentí fuera de lugar", recuerda Chandratillake.
Bill Reichert, director gerente de la compañía Garage Technology Ventures en Silicon Valley, considera que los mejores emprendedores mantienen un equilibro entre los clientes y los ejecutivos. "¿Cómo vestirías si estuvieras en una reunión con un grupo de clientes? Si estás creando un juego de realidad virtual, probablemente vestirías una camiseta con un logo. Si estás vendiendo una empresa de software, entonces llevarías un blazer, incluso un traje", explica Reichert. El caso opuesto es el vestuario de un ejecutivo. "En Silicon Valley, no es del todo creíble. Alguien mayor vistiendo camiseta y vaqueros no es algo habitual", opina Reichert.
Pero hay ocasiones en las que el vestuario no es tan importante. Mitchell Kertzman, director gerente en Hummer Winblad Venture Partners de San Francisco, comenta que "los emprendedores que vienen a nuestra compañía suelen ser ingenieros, lo que dicen es muchísimo más importante que cómo visten". Aun así, Kertzman advierte que es mejor evitar los extremos: "no vayas a una entrevista vestido ni como si fueses a la playa ni como un modelo profesional. Tras tu marcha, quieres que sigan hablando de tu producto, tu equipo, tu tecnología, tu plan empresarial, pero no de cómo vas vestido".
Simon Menashy, socio en la compañía de inversión de capital MMC Ventures, insiste en la idea de que no importa lo que se ponga el emprendedor, ya que lo importante es mostrar una imagen de confianza y seguridad. "Esto no quiere decir que haya que vestir un traje, sino que seas inteligente a la hora de elegir. Si tu start-up se dedica a la moda o vende joyería, lleva puesto el producto", comenta Menashy y añade que un emprendedor debe inspirar a la gente a seguirle, y la vestimenta es parte de ese proceso.
Es muy importante el saber estar, la comunicación verbal y la no verbal que se muestra a través de nuestros gestos, y sobre todo le voy a dar la importancia al saber vestir porque con ello va la primera impresión qué nos hacemos de alguien.
Debéis tener en cuenta el tipo de sector en el que os movéis, para saber cómo adecuar el vestuario. Por ejemplo si vuestro negocio trata de servicios informáticos pues no es necesario aparecer con un traje, o al extremo totalmente opuesto camiseta, tejanos y ambas. El punto intermedio que deberíais tener en cuenta, consta de un punto arreglado pero informal. Un aspecto muy formal con traje, corbata puede dar sensación de poca cercanía, demasiada seriedad y distancia. Cuando hablamos de una empresa dedicada al mundo de las finanzas, la abogacía, notaría… la vestimenta a utilizar debe ser más formal.
Influencia Cultural y Generacional en el Vestuario Empresarial
¿Hay diferencias culturales entre Londres, Silicon Valley, Asia o EEUU? Kertzman cree que "es una cuestión de gusto personal, en el caso de los ejecutivos, más que una regla generalizada". Kertzman añade que, tras 50 años en el mundo del software, ha visto los cambios que ha experimentado la moda en el mundo empresarial. "Hace 10 años, el único momento en que vestí un traje fue para recibir a unos visitantes japoneses, y ahora son los japoneses los que visten de manera más informal. Creo que, al menos entre los emprendedores del software, la vestimenta es informal", explica Kertzman.
En cuanto a los emprendedores, Pip Jamieson, fundadora de la compañía The Dots, una red profesional para empresas creativas, considera que el vestuario es importante ya que "vivimos en un mundo de prejuicios inconscientes, por lo que es mejor tomar en serio la forma de vestir". Jamieson advierte sobre el error de elegir un vestuario que se aleje del estilo que usamos habitualmente, ya que las relaciones que se establezcan con los inversores serán a largo plazo y no se puede fingir eternamente. La empresaria aconseja incluir algún elemento llamativo; los ejecutivos ven a muchos emprendedores cada día y es difícil distinguir a unos de otros.
Solo un 23% de los abogados usan traje a diario en el país norteamericano. Existe cierto consenso entre los expertos para creer que el declive del dress code en la empresa tiene un origen generacional. Es complicado de concretar, pero los pocos estudios que hay publicados apuntan hacia esa misma dirección. Este factor generacional se une con otros tantos culturales y socioeconómicos.
A finales de los 90, muchas empresas descubrieron que flexibilizar el código de vestimenta mejoraba el ambiente y el rendimiento. El boom de lo informal a principios de siglo conllevó un relajamiento excesivo de este tipo de políticas. Para algunas empresas, esta solución implica un cambio de orientación completo, y para otras la simple introducción de puntos de fuga a lo largo de la semana.
Más Allá del Traje: La Evolución del Vestuario Empresarial
El mundo ha cambiado, y a ninguno de los que nos movemos en este utópico espacio de libertad y oportunidades, lleno coworkings y startups se nos ocurriría llevar un traje salvo exigencias del guion o porque tengamos que enfrentarnos a un severo tribunal de inversores. Para Pablo el traje representaba una igualdad de oportunidades y un sistema más justo donde no debemos dejarnos llevar por las apariencias. Intenté explicarle la importancia simbólica de la ropa cuando se busca un cambio cultural dentro de una organización y le puse como ejemplo a Chema Alonso, que vistiendo como le da la gana es miembro del Comité Ejecutivo de Telefónica.
Los hombres ya se pueden ir olvidando del traje y las mujeres del 'tailleur' de chaqueta y falda. Steve Jobs, Mark Zuckerberg, Peter Chou, Larry Ellison, Richard Branson... además de revolucionar el mundo de la tecnología han transformado (¿sin querer?) la vestimenta con la que hay que acudir al trabajo. Eligiendo un uniforme para su día a día Zuckerberg quería demostrar su compromiso con su ocupación. No es necesario ser un "dejado", pero si los grandes CEO's de las empresas más poderosas han abandonado la etiqueta, ¿por qué los comunes empleados tienen que ir de punta en blanco?
Es cierto que existen profesiones, como la de comercial, donde los códigos de vestimenta están muy codificados, pero para la mayoría de trabajadores llevar hoy una indumentaria excesivamente formal puede ofrecer una imagen conservadora que llegue a provocar hasta rechazo. Llevar unos vaqueros denota que uno no es extravagante y que está dispuesto a integrarse en su ambiente de trabajo como si fuera uno más
La paradoja moderna del estilo está en saber vestir de calle, pero con distinción. Lo complicado, por tanto, es no caer en el falso lujo, pero tampoco que parezca que uno sale a comprar el pan, y, por supuesto, no crear combinaciones grotescas. El asunto es peliagudo ya que las normas han cambiado mucho. Lo que ahora toma relevancia son los pequeños detalles. Minúsculas variaciones pueden ocasionar que, a pesar de que llevas puesto lo mismo que todo el mundo, tu indumentaria sea inadecuada para tu profesión: basta pensar en cómo los informáticos llevan códigos de vestimenta diferentes a los de profesores y periodistas.
Claves para un Vestuario Adaptado a tu Personalidad y Profesión
A continuación te damos las claves para encontrar ese justo punto medio y para que aprendas a adaptarlo a tu ocupación y a tu personalidad.
El Secreto está en los Vaqueros
El caso de los 'jeans' es el mejor ejemplo de cómo el estatus de una prenda no depende del tejido en sí, sino de cómo se interpreta socialmente el hecho de llevarla puesta. Estos pantalones han tenido un papel muy relevante en el trabajo de la clase obrera de diferentes países. Posteriormente fueron adquiriendo prestigio (actualmente existen vaqueros a precios desorbitados) al ser transformados en indumentaria 'casual' por famosos y miembros de las clases altas.
Llevar puestos unos vaqueros denota que la persona no es extravagante y que está dispuesto a integrarse en su ambiente de trabajo como si fuera uno más. La gracia de esta prenda consiste en aceptarla como base y elegir con inteligencia las pequeñas particularidades que están más en sintonía con nuestro cuerpo, nuestra forma de ser y nuestro empleo. El color (más claro o más oscuro), la forma ('skinny', 'loose', 'slim'...) y los detalles (rotos, desgastados, con letras, descoloridos, etc.) ofrecen multitud de variantes con las que jugar. Ir a comprar un vaquero es, de hecho, una tarea que puede llevar horas hasta encontrar aquel que se adapte mejor a nosotros. Otra manera de darles un toque de personalidad es a través del cinturón que usamos como complemento.
Las Zapatillas no son Solo para Correr
Es curioso cómo ha cambiado la percepción de los zapatos. Es mucho más difícil alcanzar ese término medio del que hablamos con este calzado: los zapatos demasiado cuidados y brillantes resultan lujosos, mientras que si están desgastados proyectan una imagen desaliñada. Hoy en día existen zapatillas sobrias y elegantes que son perfectas para vestir. El truco está en huir de los colores flúor, de las zapatillas de 'running', así como de otras opciones exageradas propias del mundo de los deportes, como las botas de baloncesto o de trekking. Las zapatillas estilo 'classic' o aquellas con suela plana que se diseñan para la calle s...
Un hombre de negocios en traje equivalía a éxito en su trabajo. Esta relación se ha hecho evidente en los negocios durante años. Sin embargo, en la última década esta tendencia está cambiando y hay muchos perfiles masculinos que han lanzado exitosos proyectos en distintas áreas en todo el mundo y no necesariamente vestían con traje. Con esta premisa, nace #DockersChallengers , un proyecto estrechamente conectado con la esencia de la marca Dockers y el espíritu emprendedor que les caracteriza. Un movimiento apoyado por hombres con una mentalidad que les lleva a seguir su pasión, en contra de las convenciones existentes, aquellos que arriesgan y ven oportunidades donde los otros ven obstáculos. Dispuestos a conocer aún más los hábitos de vestimenta de este tipo de perfiles, desde Dockers ha llevado a cabo con más de 1.600 hombres el estudio The Work Dress Code Study , del que se desprenden nuevos usos y prioridades a la hora de vestirse para ir a trabajar. Además de la imagen profesional, hay otras razones para el uso del conjunto clásico, como la necesidad de impresionar a los demás (24,4%), mostrar autoridad (24,3%) o proyectar la imagen de una persona importante e influyente (20,2%). En relación con si sigue estando actualizado, 6 de cada 10 encuestados consideran que no está obsoleto en contextos laborales. En comparación con el resto de los países, el porcentaje de españoles que consideran el uso del traje en el trabajo desfasado es el más alto (51,1%). Los británicos tienen una opinión similar a los españoles en este aspecto. En la pregunta de cómo se sienten con la ropa en el trabajo, solo 1 de cada 4 hombres afirma que trabaja mejor con un traje . Con respecto a la sensación causada por la posibilidad de escoger la ropa en el trabajo, 7 de cada 10 hombres europeos de cualquier generación y país analizado coinciden con que les hace sentir más cómodos.
Dockers presenta The New Casual Book , una completa guía visual de estilo y continuación de la guía Casual Business Wear y se la hizo llegar o a 25.000 directores de recursos humanos de todos los Estados Unidos, sugiriéndoles que sus empleados cambiaran el traje por unos pantalones chinos los viernes, dando lugar así al Casual Friday. Cuando se desglosa por países, los británicos tienen la proporción más alta de aquellos que consideran que un traje, corbata y zapatos es el conjunto ideal para combinar trabajo con actividades fuera del trabajo, con un 22,3% comparado con otras opciones más informales.
¿Qué es la Etiqueta y Vestimenta Profesional?
Si bien la cuestión de qué es la etiqueta y vestimenta profesional puede tener una definición estándar, estas pautas pueden variar según la industria, la cultura de la empresa y la ubicación geográfica. Parece una pregunta sencilla de responder, pero en realidad alberga tantos matices que la convierten en una duda de solución subjetiva. El problema aparece cuando valoramos la flexibilidad que existe a la hora de aplicarlo.
La vestimenta profesional requiere un enfoque formal. Para los hombres, incluye el uso de trajes bien ajustados en colores conservadores, combinados con una camisa de manga larga impecable y una corbata sencilla. Las mujeres suelen optar por un traje de falda o pantalón en tonos similares con una blusa modesta. En cuanto a definir qué es ser profesional, el calzado incluye zapatos de vestir pulidos para los hombres, mientras que las mujeres suelen elegir tacones cerrados o zapatos planos neutros, todo ello complementado por accesorios minimalistas y una apariencia impecable.
Entonces, ¿qué es la etiqueta profesional?
Beneficios y Desafíos del Dress Code
"La vestimenta es un medio importante de autoidentificación y definición de roles”, sostienen Bowman y Hooper. En la empresa esto afecta a cuestiones como la productividad, la atracción de talento, la cultura corporativa, el trabajo en equipo o la confianza interna.
- Refuerza la autoridad de los altos mandos: El dress code es un símbolo de control que permite a los managers disuadir divergencias operativas o éticas a la hora de ejecutar acciones y desarrollar proyectos.
- Reduce el mobbing y la discriminación laboral: Especialmente por cuestiones culturales y socioeconómicas.
- ¿Incrementa la productividad?: Depende. Lo hará si el dress code seleccionado concuerda con las especificaciones del sector y con la naturaleza de la actividad desempeñada.
La mayoría de las experiencias negativas derivadas de esta práctica se generan por aplicaciones incorrectas en contextos inadecuados.
- Sin disuasión no hay dress code: Para que el código funcione se tienen que establecer penalizaciones contundentes.
- Escucha y sé flexible: El éxito depende de que los afectados por la decisión -los empleados- estén implicados en el desarrollo de las políticas.
- Predica con el ejemplo: Los primeros que han de cumplir el código de vestimenta son los directivos y mánagers.
Habilidades Clave del Emprendedor Exitoso
Un emprendedor moderno debe poseer una serie de habilidades clave para destacar en el competitivo mundo de los negocios:
- Capacidad de detectar las oportunidades: El impacto que generan los emprendedores reside en la calidad de sus ideas y en su capacidad para detectar nichos en el mercado donde innovar y ofrecer mejores servicios, soluciones e incluso crear nuevas necesidades.
- Capacidad innovadora: En el mundo de los emprendedores, las buenas ideas son tan importantes como la correcta ejecución de las mismas. Es por ello que la capacidad innovadora es primordial para ser un emprendedor y cultivar esa creatividad que te ayude a adaptarte a los nuevos tiempos, a los cambios del mercado y a llevar tu negocio tan lejos como sea posible.
- Saber adaptarse a los cambios: Para los emprendedores, sobre todo para aquellos que se desarrollan en el ámbito digital, el cambio es algo frecuente y no se pueden permitir el lujo de quedarse atrás cada vez que uno ocurre.
- Capacidad de liderazgo y toma de decisiones: La diferencia entre un emprendedor exitoso y uno que no cumple sus metas reside en la capacidad de tomar las decisiones más adecuadas para la salud de su negocio, empezando por elegir un equipo profesional y cordial que pueda identificar, agrupar, controlar y garantizar las tareas y recursos necesarios para la continuidad de la empresa.
En resumen, el emprendedor moderno debe ser capaz de equilibrar la imagen que proyecta con sus habilidades y conocimientos, adaptándose a las circunstancias y manteniendo siempre una actitud profesional y segura.
| País | % que considera el traje desfasado | % que prefiere traje para trabajo y actividades fuera |
|---|---|---|
| España | 51.1% | N/A |
| Reino Unido | Similar a España | 22.3% |
