Seleccionar página

Emprender sin renunciar a un trabajo estable es más común de lo que parece. Muchas personas sueñan con lanzar su propio negocio, pero la idea de dejar un empleo seguro puede generar temor. Según el Informe GEM 2024-2025 sobre la Tasa de Emprendimiento, el miedo al fracaso es un obstáculo para emprender para el 52% de la población adulta. Sin embargo, es posible compaginar ambas actividades con éxito. Aquí te ofrecemos una guía completa para lograrlo.

Emprender sin renunciar a un trabajo estable es más común de lo que parece.

¿Puedo Ser Autónomo y Asalariado a la Vez?

La respuesta es sí, ¡es totalmente posible! Ser autónomo y asalariado a la vez es completamente legal en España. Esto significa que puedes trabajar para una empresa como empleado y, al mismo tiempo, desarrollar actividades por cuenta propia como autónomo. Es una opción que te brinda la oportunidad de tener ingresos estables y explorar tu potencial emprendedor.

Pluriactividad: La Clave para Compaginar Ambos Mundos

La pluriactividad se refiere a la situación en la que una persona trabaja simultáneamente como asalariado y como autónomo. Es importante diferenciarla del pluriempleo, que se refiere a tener más de un trabajo por cuenta ajena, pero sin realizar actividades como trabajador por cuenta propia. Cuando se es pluriactivo, es necesario cotizar a la Seguridad Social tanto como trabajador por cuenta ajena como por cuenta propia.

Ventajas de Ser Autónomo y Asalariado

  • Seguridad financiera: Mantienes un ingreso estable mientras desarrollas tu negocio.
  • Experiencia y aprendizaje: Adquieres conocimientos en diferentes ámbitos profesionales.
  • Networking: Amplías tu red de contactos tanto en tu empleo como en tu emprendimiento.
  • Desarrollo personal: Fomenta la disciplina, la organización y la capacidad de gestión.

Cómo Empezar a Emprender Mientras Trabajas

Para lanzar tu negocio propio, debes trazar un plan de acción en el que definas cómo gestionar tu nuevo proyecto. A partir de entonces, estructura tus tareas y separa ambos trabajos para enfocarte en los objetivos de cada actividad laboral. Una agenda o cualquier herramienta de planificación te serán de gran ayuda.

Aquí te damos algunos consejos prácticos:

  1. Planifica tu tiempo: Recuerda que para emprender con un trabajo estable deberás llevar al extremo la organización de tu tiempo. Planifica la semana, aprende a priorizar tareas y delega cuando sea posible.
  2. Organiza tus finanzas: Dos trabajos implican dos fuentes de ingreso. Separa correctamente las finanzas de ambas actividades para organizarte a nivel personal y profesional. Los libros de contabilidad también deberán estar en orden.
  3. Aprovecha la tecnología: La tecnología podrá ayudarte -y mucho- en la gestión de tu negocio. Utiliza herramientas para la gestión de proyectos, la comunicación y la automatización de tareas.
  4. Construye tu red de contactos: Interésate por el networking (ampliar tu red de contactos profesionales). Es más importante de lo que muchos piensan.
  5. Sé paciente: Teniendo en cuenta que trabajando para otra empresa dispones de tiempo limitado para dedicar a tu negocio, deberás ser paciente. Los inicios siempre son duros.

Aspectos Legales a Tener en Cuenta

Compaginar más de una actividad profesional es algo completamente legal en España. Sin embargo, es crucial revisar tu contrato laboral para asegurarte de que no existe ninguna cláusula de exclusividad o no competencia que te impida emprender. Muchos prefieren ocultarlo a sus compañeros o jefes. Si tu contrato restringe la actividad, tienes la posibilidad de solicitar permiso a tu empresa. Es recomendable que en este caso hagas un acuerdo por escrito.

Incompatibilidades y Excepciones

En algunos países determinadas profesiones reguladas prohíben la combinación de dos actividades por motivos éticos. Ese es el caso, por ejemplo, de abogados, notarios, jueces o doctores. En España solo se da dicha situación para funcionarios públicos, según lo establece la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de Incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas y el Real Decreto 598/1985, de 30 de abril, sobre incompatibilidades del personal al servicio de la Administración del Estado, de la Seguridad Social y de los Entes, Organismos y Empresas dependientes.

Sin embargo, existen ciertas excepciones y en algunos casos, puede autorizarse la compatibilidad previa solicitud.

Escenarios para Dejar tu Trabajo y Emprender

Existen tres escenarios principales, desde el más favorable hasta el menos:

  • Tener dinero para emprender: Si tienes ahorros que te permiten subsistir y emprender, ¡lánzate! Pero hazlo con un business plan sólido y realista.
  • Tener acceso a financiación para montar tu negocio: Conseguir un préstamo puede ser una opción, aunque implica deudas. Si tienes una idea clara y viable, ¡adelante! Deja tu trabajo y emprende.
  • No tener dinero para emprender: Aquí te presento las tres burbujas del dinero en el emprendimiento:
    • Dinero para subsistir: Realiza trabajos que no estén directamente relacionados con tu emprendimiento, pero que te proporcionen ingresos para vivir.
    • Cash: Crecimiento empresarial no exponencial: Son los primeros trabajos que te permiten crecer a nivel empresarial, aunque no te lleven directamente a tus objetivos finales.
    • No Cash: Crecimiento empresarial exponencial: Tareas relacionadas con tu empresa soñada, cuyos resultados no son inmediatos, pero son necesarios para alcanzar tus metas.

Herramientas y Técnicas para la Productividad

Invertir en productividad es invertir en ti y en tu proyecto. Algunas herramientas útiles incluyen:

  • Dropbox: Para tener todo el material de tus proyectos en un sitio seguro.
  • Toggl: Para medir tu tiempo y recursos.
  • KanbanFlow: Para gestionar proyectos y tareas.
  • Slack: Para una comunicación fluida con el equipo.
  • LastPass: Para gestionar accesos y contraseñas.

También, la tecnología podrá ayudarte -y mucho- en la gestión de tu negocio.

Errores Comunes y Cómo Evitarlos

Aquí hay algunos errores que debes evitar al compaginar un trabajo y un emprendimiento:

  • Abrir el correo electrónico o mirar las redes sociales al empezar el día.
  • No gestionar el estrés y descuidar la salud.
  • No delegar tareas y tratar de hacerlo todo tú mismo.
  • No priorizar tareas y procrastinar.

Consejos Finales

Para concluir, te dejamos algunos consejos clave:

  • Tómate tu proyecto en serio.
  • Mantén una actitud positiva.
  • Aprende cuándo renunciar a tu empleo o a tu proyecto.

Con organización, persistencia y una visión clara, es posible emprender y trabajar al mismo tiempo. No vamos a engañarnos. Las ganas de emprender pueden aparecer en cualquier momento. Cuando decimos ganas, podemos decir también la oportunidad, las ideas o la necesidad. Y cuando decimos en cualquier momento, incluimos la etapa de estudiante, las épocas en las que se buscan nuevas experiencias laborales y, por supuesto, cuando se trabaja.

Cómo EMPRENDER SIN RENUNCIAR a tu empleo: la forma MÁS SEGURA de empezar.

Esta última posibilidad es mucho más habitual de lo que pueda parecer. De hecho, tal vez sea la más frecuente. Una vez que se empieza a trabajar, se pueden ver muchas más oportunidades y se conoce mejor el entorno y el mercado. Además, la experiencia, la relación con otras personas y la necesidad de progresar, pueden empujar fuertemente en las ganas de emprender.

¿Cuándo Deberías Considerar Renunciar a tu Trabajo?

Como último consejo, queremos que tengas esto claro. Salvo situaciones extremas, en las que veas que tu salud o tu vida personal están llegando a unos puntos insostenibles, no debes renunciar a tu trabajo para emprender una nueva aventura. El enfoque tiene que ser distinto, y no queremos que los riesgos acaben convirtiéndose en una situación indeseable. No renuncies a tu trabajo para emprender. Aunque no estés contento, el trabajo te da estabilidad en muchos aspectos, no solo el económico, y te permite seguir en contacto con otras personas que tal vez te puedan ser de ayuda en tu nueva aventura. Una renuncia precipitada puede terminar siendo una renuncia no definitiva, y no hay nada peor que tener que dar marcha atrás y repetir los pasos que ya se creían superados. Lo que tienes que pensar es que estás emprendiendo para poder renunciar.