En el contexto económico actual, la empresa e iniciativa emprendedora transversal se han convertido en un motor fundamental para el crecimiento y el empleo. Desde 2008, Europa ha enfrentado una de las crisis económicas más severas de los últimos cincuenta años, con un aumento significativo en el número de personas sin empleo. Ante estos desafíos, la Estrategia Europa 2020 y el Plan de Acción de Emprendimiento 2020 buscan establecer las bases para un desarrollo más sostenible, promoviendo la educación y formación en emprendimiento para impulsar la creación de empresas.
El Plan de Acción de Emprendimiento 2020 propone tres áreas de intervención inmediata, una de las cuales es educar y formar en materia de emprendimiento para promover el crecimiento y la creación de empresas. Las encuestas indican que entre el 15% y el 20% de los estudiantes que participan en un programa de miniempresas en la enseñanza secundaria crearán luego su propia empresa, y esa cifra es de tres a cinco veces mayor que la de la población en general.
Consciente de la necesidad de potenciar esta cultura emprendedora, el Departamento de Educación ha adoptado una serie de decisiones dirigidas a reforzar la potenciación de las competencias necesarias para el emprendimiento en todas las etapas educativas y, especialmente, en el alumnado de formación profesional, entre las que se encuentran determinadas modificaciones curriculares, desarrollo de nuevas metodologías y aplicación de herramientas utilizadas en el mundo real de la empresa.
Es importante tener claro que las ideas de negocio deben estar basadas en una oportunidad de negocio. En ocasiones, la oportunidad de negocio no está en el entorno esperando a ser identificada, sino que es creada por la acción innovadora del emprendedor.
El módulo Empresa e iniciativa emprendedora contiene la formación necesaria para desarrollar la propia iniciativa en el ámbito empresarial, tanto hacia el autoempleo como hacia la asunción de responsabilidades y funciones en el empleo por cuenta ajena.
Este libro explica una serie de iniciativas emprendedoras llevadas a cabo en seis países diferentes: todas ellas tienen duraciones muy distintas, van dirigidas a etapas educativas diversas, desde la educación infantil hasta la educación secundaria.
El emprendimiento se define como “una competencia transversal que se aplica a todos los ámbitos de la vida: desde promover el desarrollo personal hasta participar activamente en la sociedad, (re)acceder al mercado laboral como empleado o como autónomo y también crear empresas (de valor cultural, social o comercial)”.
12 Claves para desarrollar una Mentalidad Emprendedora 🧠
¿Qué es la Iniciativa Emprendedora?
La iniciativa emprendedora se define como la capacidad de una persona para transformar ideas en acciones. Surge con la identificación de una posible oportunidad y la forma de explotarla, lo que se conoce como la idea de negocio. Ambos son conceptos nucleares en el proceso emprendedor.
Es importante destacar que emprender no se limita a crear una empresa o ser empresario. Tradicionalmente, se ha entendido que el emprendedor es alguien que detecta un negocio con ánimo de lucro y asume obligaciones con un riesgo económico. Sin embargo, esta definición no abarca a aquellas personas que desarrollan proyectos importantes sin crear un negocio, o que innovan dentro de sus empresas, los llamados intraemprendedores.
Sin duda merecen más el calificativo de emprendedores que aquel que invierte con el único fin de ganar dinero. En esa apuesta por el emprendedor que innova para generar bienestar social y avanzar a un mundo más sostenible, se fomenta una serie de habilidades transversales y multifuncionales.
Tipos de emprendedores:
- Emprendedor tradicional: Detecta una necesidad en el mercado y monta un negocio para satisfacerla.
- Intraemprendedor: Trabajadores dentro de una empresa que impulsan nuevos proyectos con una mentalidad innovadora.
- Emprendedor innovador: Tiene un enfoque explorador en tecnología y modelos de negocio disruptivos.
- Emprendedor social: Su objetivo es generar un impacto positivo en la sociedad o en el medioambiente.
- Inversionista: Detecta oportunidades con alto potencial de rentabilidad e invierte en proyectos.
- Emprendedor en serie: Gestiona diferentes proyectos a la vez y ve el emprendimiento como una forma de vida.
El crecimiento económico y el empleo de un país dependen de sus empresas y, en última instancia, de los emprendedores que las crean.
Características de la Iniciativa Emprendedora
La iniciativa emprendedora ¿es necesaria? Sin duda, la iniciativa emprendedora es esencial para la economía y el desarrollo de cualquier país en pleno siglo XXI. Más allá de generar riqueza, el papel de los emprendedores contribuye a satisfacer cada vez mejor las necesidades del mercado y la sociedad actuales. Por lo tanto, el espíritu emprendedor contribuye al bienestar de la sociedad.
Algunas características clave de los emprendedores incluyen:
- Curiosidad constante
- Capacidad de adaptación
- Toma de decisiones
- Construir y liderar equipos
- Perseverancia
Fases Clave en la Iniciativa Emprendedora
El proceso emprendedor suele comenzar con la detección de una oportunidad de negocio, que puede considerarse, literalmente, una oportunidad de negocio.
Si analizamos el proceso, probablemente seamos capaces de identificar una serie de etapas comunes.
Dentro de las fases encontramos:
- Fase de detección de necesidades: El punto de partida (y elemento más importante) de cualquier proyecto es que exista una necesidad insatisfecha y un mercado o cliente potencial dispuesto a pagar por ello. Es la fase más creativa, ya que se trata de buscar soluciones novedosas, que pueden parecer locas, pero que pueden ser la solución. De ahí saldrá la IDEA y la PROPUESTA DE VALOR para atender al cliente (atender su dolor y reforzar sus alegrías).
- Ideación: generar ideas disruptivas y creativas -pensar fuera de la caja- que aporten valor al cliente. Es una metodología para crear soluciones innovadoras a partir de un reto o problema del usuario, o necesidades de las personas, combinando pensamiento creativo con racionalidad.
- Lean Startup: Busca construir productos que satisfagan las necesidades de los clientes, minimizando los riesgos y el desperdicio de recursos, mediante un ciclo constante de “construir, medir y aprender” para iterar y adaptarse al mercado. Se puede usar tanto en la fase inicial, para detectar problemas y necesidades, como en fases posteriores, para validar con el propio usuario si nuestra idea las soluciona y sus posibles fallos, así como para diseñar nuestra estrategia de marketing.
- Business Model Canvas: Basado en el lienzo Business Model Canvases, Lean Canvas ofrece una forma más sencilla, tanto para ideas de negocio como para proyectos innovadores, desde la comprensión real del problema: idear soluciones, probar, recibir retroalimentación y aprender hasta validar con éxito con una idea escalable.
Cada vez que tomamos algún tipo de decisión nos transformamos en planificadores. La planificación no garantiza el éxito del proyecto, pero es una fase que debe pasar toda persona que desee poner en marcha su idea de negocio.
¿Cómo Fomentar la Iniciativa Emprendedora?
Para fomentar la iniciativa emprendedora, es importante:
- Desarrollar una mentalidad emprendedora: El éxito como emprendedor no solo depende de la habilidad para lidiar con los números y las finanzas. No olvidemos que la iniciativa emprendedora se identifica con la construcción de soluciones de una manera que no se ha hecho antes. Por fortuna, la mentalidad emprendedora se puede desarrollar con tiempo y esfuerzo.
- Pensar «fuera de la caja»: La curiosidad, la inquietud y la creatividad son la base del espíritu empresarial. Se trata de identificar una idea de negocio basada en una oportunidad detectada en el mercado. Conviene diferenciar ambos conceptos. Una idea de negocio en sí misma puede no resultar fructífera.
- Acceso a financiación: La falta de financiación es uno de los principales muros que frenan las iniciativas emprendedoras.
- La formación empresarial: La formación empresarial resulta vital para que una iniciativa empresarial llegue a buen puerto. De hecho, aprender los principios subyacentes para dar vida a un negocio debería ser tarea obligada de cualquier persona con iniciativa emprendedora.
A través de la formación no sólo se adquieren habilidades y conocimientos para generar ideas de negocio o desarrollar y hacer realidad empresas propias, sino que se profundizan en áreas clave para el emprendimiento como las finanzas, las ventas, el marketing o la contabilidad. En conclusión, el aprendizaje continuo debe ser una máxima de cualquier emprendedor que tenga como objetivo prepararse para el éxito.
El Papel de la Educación Emprendedora
La Comisión Europea desarrolló el marco de referencia EntreComp, Marco europeo de la competencia emprendedora. Este marco establece una herramienta que posibilita analizar la orientación emprendedora de los planes de formación y estudios en la UE.
En España, la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) introdujo novedades en los currículos de las distintas materias, entre ellas, los contenidos relativos al emprendimiento, a la educación financiera y a la cultura económica en general.
Este libro explica una serie de iniciativas emprendedoras llevadas a cabo en seis países diferentes: todas ellas tienen duraciones muy distintas, van dirigidas a etapas educativas diversas, desde la educación infantil hasta la educación secundaria.
La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
