Victorino Alonso García, nacido en La Vid de Gordón, León, el 26 de agosto de 1952, es un empresario español dedicado principalmente a la industria de la minería del carbón. Es Ingeniero Superior de Minas por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de Oviedo. Tras finalizar sus estudios, se centró en las empresas familiares, ocupando diversos puestos para obtener un amplio conocimiento de la explotación minera.
A partir de 1985, Alonso asumió responsabilidades de dirección en las empresas mineras familiares y comenzó la expansión de su grupo empresarial con la adquisición de nuevas explotaciones, que actualmente se integran en Unión Minera del Norte, S.A.
Mina a cielo abierto. Fuente: Wikipedia
Expansión Empresarial y Auge en la Minería
Con la llegada de la crisis del sector en los años 1980, Alonso comenzó la expansión de su grupo empresarial adquiriendo explotaciones en quiebra. Así, adquirió en un primer momento dos de las empresas mineras más importantes de El Bierzo: Victoriano González y Antracitas de Gaiztarro.
En 1994 compró Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), la mayor compañía privada de explotaciones carboníferas del país, que se encontraba en quiebra y en poder de Caja España. Esta operación fue investigada por la Unidad Especial de Vigilancia y Represión del Fraude Fiscal de Castilla y León, que intentó determinar la procedencia de los 2000 millones de pesetas que Alonso había depositado para la compra.
A través de su empresa Unión Minera del Norte (UMINSA), Alonso se hizo con la práctica totalidad de la cuenca minera palentina. En 1998 adquirió Hullas de Barruelo, y en septiembre de 1999, la Junta de Castilla y León autorizó la absorción por parte de UMINSA de todas las empresas del sector que quedaban en la cuenca palentina.
En 2006 se hizo con el control de la compañía asturiana Hullas del Coto Cortés, S.A. que junto a Minero Siderúrgica de Ponferrada, S.A. conforman actualmente la empresa Coto Minero Cantábrico, S.A.
Alonso también ocupa el cargo de Presidente de Carbunión, la Federación Nacional de Empresarios de Minas de Carbón, y la ramificación de sus empresas incluye sociedades dedicadas a la construcción, a los servicios industriales y a los medios audiovisuales.
Diversificación Empresarial
En el año 2000 diversificó el Grupo Empresarial con la adquisición de dos empresas constructoras (Ferpi, S.A. Además, ha desarrollado empresas de fabricación de maquinaria, siendo las más importantes Macneny, Promining y Mackina Westfalia.
Otras empresas de su propiedad dedicadas a sectores varios son Talleres Alneba S.A., Industrial Cienfuegos S.A., Centuria, Herramientas del Bierzo S.L. y Pérez Fojo S.L.
Controversias y Problemas Legales
El nombre de Victorino Alonso ha venido habitualmente ligado a distintos delitos. Las explotaciones a cielo abierto son otra de las actividades industriales de Alonso que le han reportado importante animadversión, sobre todo entre el sector ecologista, debido a diversas explotaciones de estas características que lleva a cabo en Reservas de la Biosfera de la provincia de León.
Una de las actitudes más censuradas del Grupo Alonso es la de no pagar las nóminas de los obreros hasta no recibir las ayudas pactadas con la administración. En enero de 2010 el Consejo de Ministros autorizó la concesión a Unión Minera del Norte de 81,6 millones de euros, y a Coto Minero Cantábrico de 55,2 millones.
En 2011, el movimiento de indignados del 15M organizó un encuentro de comisiones medioambientales en Sosas de Laciana (Villablino), con el objetivo de denunciar y divulgar las diversas explotaciones a cielo abierto realizadas por el grupo Alonso, así como la presunta represión a diversos colectivos de la zona por solicitar el cierre de estas explotaciones.
Protestas contra Victorino Alonso. Fuente: eldiario.es
Destrucción de la Cueva de Chaves
En mayo de 2009, varios colectivos denunciaron a la empresa Fimbas de Victorino Alonso por la destrucción llevada a cabo en la Cueva de Chaves, en el parque natural de la Sierra y Cañones de Guara (Huesca), en 2008, uno de los dos yacimientos del Neolítico más importantes de la península ibérica, que albergaba restos arqueológicos únicos.
El 11 de noviembre de 2016, el titular del Juzgado de lo Penal número uno de Huesca condenó a Alonso a dos años y medio de cárcel y al pago de una indemnización de 25,5 millones de euros por la destrucción absoluta del referido yacimiento neolítico. Según la sentencia, Alonso vació el yacimiento en su totalidad, usando los sedimentos y restos arqueológicos para el rellenado de diques en un río adyacente.
Condenas y Situación Actual
En 2018, el TC ratificó la condena al empresario de dos años de cárcel y el pago de 25,5 millones por la destrucción del yacimiento neolítico de la cueva de Chaves. Tres años después, la sentencia aún no se ha ejecutado.
En 2023, Alonso fue condenado a cinco años de cárcel por explotar una mina a cielo abierto sin licencia. Su caída se produjo porque ya no era útil para el Estado, superado por el cambio climático y la descarbonización.
Las condenas leonesas, por delito medioambiental, a un año y diez meses de cárcel por El Feixolín, en Villablino, y cuatro por Nueva Julia, en Cabrillanes, se tendrán que cumplir entre rejas, pero además van aparejadas a una responsabilidad civil millonaria que se traducirá en días de privación de libertad a mayores si Victorino Alonso no paga.
Un episodio rocambolesco destaca en sus últimos años: la desaparición de 600.000 toneladas de carbón de sus reservas, que atribuyó "al viento". La industria carbonera murió en España en 2019, cuando Victorino echó el cierre tras ser condenado por el Supremo a pagar 46’8 millones de euros por la desaparición del mineral.
Según denuncia Filón Verde, de momento se han invertido 35 millones de euros en recuperar los terrenos dañados en la zona, salidos en su inmensa mayoría de las arcas públicas, del Ministerio de Transición Ecológica y de la Junta.
La condición de 'insolvente' del que fuera el mayor empresario minero de este país le va a acarrear que su estancia entre rejas se alargue por impago y dificulta la concesión de un posible indulto.
Lo que todavía no ha pagado son los 25,5 millones de euros de multa que se le pusieron y que deberá subsanar en principio de solidaridad con la empresa Fimbas.
Un dinero público destinado a restaurar la antigua mina de Alonso ya que las fianzas de la explotación resultaron insuficientes para devolver a su estado el cielo abierto.
Tabla resumen de condenas:
| Delito | Condena | Importe |
|---|---|---|
| Destrucción Cueva de Chaves | 2 años y medio de cárcel | 25,5 millones de euros |
| Delito Medioambiental (El Feixolín) | 1 año y 10 meses de cárcel | Responsabilidad civil millonaria |
| Delito Medioambiental (Nueva Julia) | 4 años de cárcel | 24,3 millones de euros |
| Explotación mina sin licencia | 5 años de cárcel | - |
La defensa de Victorino Alonso: 'No hay prueba contra el empresario sino publicidad maliciosa'
Los 'Pandora Papers' y Victorino Alonso
La primera vez que aparecía el nombre del 'rey del carbón' en los Pandora Papers fue en septiembre del año 1996, cuando se constituye la sociedad Herriard Limited en las Islas Vírgenes Británicas, “que expidió un poder general en nombre de Alonso unos días más tarde”.
Tampoco fue la única. Hubo otra más reciente en Panamá, a través de la sociedad Neilmar Investments, creada el 21 de junio de 2016. A nombre de esta empresa se abrió en mayo de 2017 una cuenta destinada “a la administración de inversiones en activos financieros”, resaltan.
Pandora Papers. Fuente: DW
El Libro 'Don Vito'
Es la historia que Cristina Fanjul y Víctor del Reguero cuentan en ‘Don Vito, una historia de mafia, política y carbón’ (Ed. Akal), en el que describen una trama de corrupción que orbita alrededor del empresario minero Victorino Alonso, pero que tiene otros «colaboradores necesarios» como administraciones, cargos políticos, sindicatos, empresarios y la «sociedad en general» para conformar un saqueo en toda regla de miles de millones de euros de fondos públicos que nunca llegaron a destinarse a sus fines.
Aunque Victorino Alonso cumple actualmente condena por delitos medioambientales en la prisión de Soto del Real, los autores del libro aseguran que su negocio sigue campando a sus anchas por los mismos territorios que expolió, a través de empresas auxiliares que actualmente se llevan los millonarios fondos públicos destinados a restaurar los destrozos que el propio empresario minero «cometió y que nunca pagó» pese a que estaba obligado por contrato al abrir cada explotación.
