Seleccionar página

Una radiografía sobre el espectro empresarial catalán sería un calco de lo que es hoy día su sociedad dentro del marco de la convivencia más estricta. Desde la observación de este contraste habría un acuerdo prácticamente unánime en el diagnóstico de qué le está pasando a la economía catalana: pérdida de peso e influencia en el conjunto del Estado. Pero difieren las interpretaciones sobre las causas y sus responsables. Mientras una parte del mundo económico lo atribuye al Estado y su dejadez con Cataluña, otra ve en el *procés* el origen de todos sus males.

Conocida pues dónde se asienta la castigada economía catalana, lo que buscan unos y otros es trabajar para resarcirse y revertir la situación, pero por vías absolutamente contrapuestas y de ahí las visibles discrepancias de criterio sobre cómo abordar las soluciones. El riesgo es que en la balanza las opciones más radicales que defienden los patronos independentistas van ganando peso por la displicencia de quienes les minusvaloraron pero ahora ya les califican de «Ejército».

Manifestación independentista en Cataluña. Fuente: Marca.com

Nuevos Liderazgos y Expectativas

No obstante, hay una parte del empresariado que aprecia que en el último año y medio haya habido un cambio de liderazgos empresariales provocado por el relevo generacional en casi todas las instituciones, organizaciones empresariales y lobbies económicos, porque lo vislumbran como una oportunidad. «Sin dejar de estar a la expectativa: hay que ver cómo trabajan».

Quienes así piensan son los más reticentes a admitir que Eines de País -la iniciativa impulsada por la ANC y que ha conseguido que los tentáculos del separatismo alcancen a la presidencia de la Cambra de Comerç de Barcelona y con ésta hayan obtenido representación en otros muchos organismos- les coló un gol por la escuadra porque se habían confiado. Pero lo cierto es que el aterrizaje del empresario independentista Joan Canadell en la Cambra ha hecho que una parte del establishment económico se revuelva en sus sillas. «Algunos lo veníamos insinuando», admiten.

Están a la expectativa de cuáles serán sus primeras decisiones, aunque de momento, Canadell les está dando una de cal y otra de arena. Cofundador de la asociación de empresarios independentistas Cercle Català de Negocis, Canadell ya ha avisado de que lanzará «consultas» sobre el derecho a decidir y la monarquía. Pero entre los empresarios más catalanistas hay quiénes se preguntan: ¿Es que hasta ahora quienes lideraban determinadas instituciones no estaban también haciendo política? ¿O es que esa otra política sí que se nos antojaba mejor?

Respetan y ponen en valor las labores realizadas porque han sido responsables en los últimos años, pero en la renovación de las instituciones ven una oportunidad para abrir nuevas perspectivas, aunque sea desde la diferencia y con ciertos matices, para tirar adelante una economía como la catalana. Se han hecho las cosas bien, pero tal vez haya la oportunidad de hacerlo mejor, advierten, porque consideran que el relato en el fondo sigue siendo el mismo: beneficiar a la economía y generar riqueza. Los nuevos dirigentes no dejan de ser empresarios, amonestan para contrarrestar las críticas y las calificaciones de separatistas que se les lanzan.

Diálogo Empresarial y Líneas Rojas

Con cierta tranquilidad están a la expectativa y reconocen que los nuevos liderazgos en Foment del Treball -con la presidencia del ex diputado democristiano Josep Sánchez Llibre- ha facilitado retomar el diálogo con Pimec -en la que permanece Josep González, próximo a las tesis convergentes- y readmitir a la vallesana Cecot, la organización que lidera Antoni Abad. En el fondo ésta sigue siendo una de las cuestiones que marca la línea roja en el mundo económico catalán. Entidades de la reputación del Círculo de Economía -que está apunto de renovar su presidencia con la marcha de Juan José Brugera, presidente de Colonial, y la incorporación de Javier Faus, consejero delegado de Meridia Capital- y la propia patronal Foment descartan esta vía y apuestan por un mejor sistema de financiación autonómico, que el Estado cumpla con las inversiones en infraestructuras...

La Búsqueda de Soluciones y el Rol de las Instituciones

Los planteamientos generales entre Brugera y Faus no tienen por qué distar mucho. El Círculo, con representación de la gran empresa, se ha centrado siempre en la solución política para lo que consideran un problema político y de encaje entre Cataluña y España que pasa por el diálogo y grandes consensos, y ha advertido de los perversos efectos del *procés* en la economía y al Govern -en especial a su presidente Quim Torra- de la inquietante falta de actividad legislativa en Cataluña.

No pensaron igual Pimec o Cecot, la fundación privada de empresarios FemCAT y la propia Cambra de Comerç de Barcelona, con Miquel Valls al frente, a la hora de suscribir el llamado Manifest del Far, en el que con una treintena más de entidades abogaban por el derecho a decidir como una demostración de calidad democrática. Una defensa que aún hoy hacen suya al entender que la mejora de la calidad democrática de un país revierte directamente en su desarrollo económico, y también social.

A FemCat pertenece Pau Relat, desde diciembre pasado presidente de Fira de Barcelona, con el beneplácito de la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y la Cambra de Barcelona cuando aún mandaba Valls. Relat defiende que a las instituciones se llega para cumplir con un mandato con objetivos económicos, no para hacer política, pero admite que en Cataluña hay poco sentido, poca lealtad institucional, en parte porque se ha perdido. Habla de recuperar la colaboración institucional y la vieja política, la de los consensos.

El presidente de la Fira, como Faus o Pau Guardans, pertenecen a una generación de ejecutivos -que ronda los 50 y 60 años- ya en la parte alta de sus trayectoria profesional que quieren que el conflicto Cataluña-España se resuelva por los cauces del consenso. Guardans preside Barcelona Global, por la que antes pasaron Gonzalo Rodés, Marian Puig, Joaquim Coello, Emili Cuatrecasas y su impulsora Maria Reig. La asociación divulga la capital catalana para que recupere su reputación nacional e internacional castigada por la conflictividad que ha generado la inestabilidad política e inseguridad jurídica, Son gente preparada, honesta, sensata como la gran mayoría de los empresarios catalanes, se dice en los círculos de poder, a los que en su mayoría pertenecen.

Empresarios e Iniciativas Independentistas

Mientras algunos empresarios apoyan abiertamente la independencia, ya sea por convicción o por beneficio económico, otros prefieren mantener un perfil bajo, priorizando la estabilidad de sus negocios. De hecho, un importante dirigente de una patronal regional me comentaba que quienes apoyan el proceso de ruptura iniciado por Puigdemont “son los nietos” de quienes fundaron las empresas.

Sin embargo, hay quien sí se ha atrevido a sacar la patita y dar el salto. De apoyarse en la deriva de la independencia. Bien por convicción, bien porque durante este tiempo el bolsillo se ha llenado. No deja de ser un negocio. Es el caso, por ejemplo, de los 'emprendedores' que han surgido a raíz de la ola de la independencia. Uno de sus líderes es Albert Castellón, que también fue el artífice de la recuperación de las cervezas Moritz a través de una "catalanidad desacomplejada". Nos encontramos también con Petrolis Independents, que se define como la primera gasolinera de bajo coste "que desde el primer día sólo tributa en Cataluña". Aunque hay más empresas, como Catalunya Freedom, que hace la ropa de 'alta gama' relacionada con la independencia. O la web banderacatalana, que vende todo tipo de artículos relacionados con la independencia de Cataluña.

Es también el caso de otros empresarios con mucho más peso. Ahí está, por ejemplo, FemCat, una organización empresarial que aboga por “hacer de Cataluña uno de los mejores países del mundo”. En ella hay empresarios de todo tipo y colores. Entre ellos, por ejemplo, Mireia Tomás, presidenta del consejo familiar de Agrolimen, la empresa de Gallina Blanca o Biocentury, controlada por la familia Carulla. De hecho, uno de sus miembros, Artur Carulla, que ha sido el que más bandera ha hecho de la independencia, últimamente se reconoce tan sólo un buen catalanista.

FemCat se hacía conocida para el resto de España cuando saltó el escándalo de la financiación de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC). Se trata de una familia clave en todo el proceso de independencia, vital en la era Pujol y de Mas. El bolsillo invita a apoyar la deriva de la independencia. ¡Cómo no! ¡Es el negocio! Está montado -exclusivamente- alrededor del nacionalismo.

Figuras Destacadas y su Postura

Tenemos ilustres -y acomodados- empresarios a los que no les duelen prendas al reconocer su lealtad al movimiento catalanista. Quizá el que menos lo oculta es uno de los socios fundadores de Mediapro, Jaume Roures. Su nombre aparece sistemáticamente en todas las plataformas de apoyo al proceso soberanista desde hace años. Una plataforma que promueve el referéndum del 1-O, y que ha financiado la emisión de un documental producido… ¿Adivinan por quién? ¡Justo! ¡Por Mediapro! Eso sí, Roures -que de esto sabe mucho- también es prudente y ha remarcado en numerosas ocasiones que “negociar” es la clave para solventar este problema.

También muy cercana al proceso de la independencia ha estado Sol Daurella. Es la presidenta de Coca-Cola European Partners, su embotelladora en Europa. El cargo a Daurella le duró poco. En febrero tuvo que presentar su dimisión tras la que se montó para que abandonara, boicot a Coca-Cola incluido en redes sociales. “Motivos personales e incompatibilidad” propiciaron su adiós. ¿Hubo llamada desde Atlanta? De hecho, ha desaparecido de la escena pública. Máxime después de que su marido, Carles Vilarrubí, apareciese en los ‘Papeles de Panamá’.

Un sí pero no. Así se podría definir, por ejemplo, el apoyo a la independencia de Víctor Grifols. El fundador de la compañía que lleva su apellido, cotizada en el Ibex, es amigo personal de Artur Mas. Se ha manifestado públicamente en numerosas ocasiones sobre sus ideas. Consejos vendo que para mí no tengo, porque mientras reclama independencia, buena parte de su negocio se iba a Irlanda. ¿Cuestión de impuestos? ¡Ah, no! Es que el precio del billete a Los Ángeles -donde tiene sede Grifols en Estados Unidos- sale más barato que desde El Prat.

¿Y qué decir de la familia Raventós? Una de las grandes fortunas catalanas, herederas del imperio Codorníu y dividida en torno a la independencia. Sin embargo, una sociedad de la familia, Unipost, sí ha estado en el ojo de la polémica. Corrían los días anteriores al 9N de 2014, con Artur Mas planteando su referéndum, y tratando de enviar por correo papeletas electorales. Correos se niega y, en 48 horas, la empresa de los Raventós comienza el reparto.

Podríamos seguir. No sólo hay empresarios. También encontramos economistas como Xavier Sala i Martín, que forma parte de Diplocat, y que ha defendido en numerosas ocasiones las bondades de una Cataluña independiente.

Nuevos Movimientos y Desafección

Empresarios, políticos y activistas diversos se están desligando de los partidos independentistas tradicionales y buscan amparo en la nueva plataforma Dempeus per la Independència (DxI), formada hace escasos días como organismo crítico a los protagonistas del *procés*. Carles Puigdemont, en otro tiempo líder y guía del movimiento soberanista, está en caída libre y los apoyos en estos círculos son cada vez menos. La última encuesta del CIS catalán, el Centro de Estudios de Opinión (CEO) sitúa a Puigdemont como el segundo líder que más rechazo produce en Cataluña tras Ignacio Garriga, de Vox. Quienes hasta hace poco estaban cerca de él, le adoraban y le financiaban, han comenzado a desfilar hacia otras formaciones, con el fantasma de la lista cívica siempre presente y convirtiéndose ya en una seria amenaza.

El último en unirse a Dempeus es el empresario Jordi Roset, propietario de Petrolis Independents, una red de gasolineras que apuesta por la separación de España sin complejos y que en su momento apoyaba y financiaba a Carles Puigdemont y al Consell de la República. Petrolis Independents llegó a regalar viajes a Waterloo para visitar al fugado. En un principio, eran dos socios: Roset y Joan Canadell, que luego fue nombrado presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona para acabar como diputado de Junts en el Parlament, donde sigue en la actualidad. Canadell vendió hace un par de años las acciones de Petrolis Independents a su socio Roset y este es ahora el propietario único del pequeño holding.

A finales de 2023, Roset fue uno de los desencantados que exigió transparencia en el Consell de la República, justamente cuando empezaban a correr los rumores sobre el desbarajuste económico del chiringuito y los gastos onerosos de la cúpula fugada en Waterloo. Ahora da la estocada final a Puigdemont posicionándose al lado de la nueva plataforma. “Hoy hemos renovado la estelada de casa. Por mucho que el procesismo nos quiera rendidos, conmigo no podrán. Ahora, el primer objetivo es acabar con los partidos autonomistas que se hacen llamar independentistas. Es la hora de Dempeus per la Independència”, escribió el domingo, junto a una foto de la bandera estelada ondeando en uno de sus balcones.

El empresario Carles Fité, del Centre Català de Negocis (CCN) y vocal de la Cámara de Comercio de Girona, es otro de los que apuestan también por la nueva plataforma soberanista, que nace como reacción a los partidos que han dirigido el *procés* y contra la perpetuación de una “casta” dentro de las instituciones separatistas, como la ANC. David Fernández, empresario y exvicepresidente de la ANC hasta hace un par de años, es otro de los que se ha pasado con armas y bagaje a la nueva marca con el objetivo de sacudir el tablero electoral. Fernández era un radical, cuyos planteamientos coincidían en gran manera con los de Junts.

Carles Santacruz, factótum de plataformas históricas, opina que “la independencia se declara en el Parlament". "Las instituciones son autonómicas porque están gobernadas por autonomistas. Llenarlas de independentistas es posible. Sólo Dempeus per la Independència se plantea hacer esto. Por eso, les doy apoyo y trabajaré con ellos para conseguirlo”, subraya.

Dempeus per la Independència se presentará oficialmente dentro de un mes, pero ya ha dado mucho que hablar. A sus activistas les ha trasladado que deben dejar atrás “el derrotismo y abrir una nueva etapa alentadora y firme que nos lleve a culminar la independencia”. Su núcleo duro lo conforman 250 personas que pertenecen a 35 comarcas de Cataluña.

Pero la verdadera piedra en el zapato de Puigdemont es que los rebeldes que se alinean ahora con Dempeus tienen un as en la manga: piensan promover una lista cívica que compita con los partidos tradicionales, cuestión que la propia ANC zanjó con una consulta interna en la que apenas hubo participación, pero que no ha sido olvidada por un sector soberanista muy enfadado con los que consideran políticos pactistas que les han dejado tirados.

Empresas y Posturas Frente al Independentismo

Como el resto de la sociedad catalana, el ámbito empresarial está fracturado por el reto independentista lanzado por el Gobierno autonómico y sus aliados. Los responsables de muchas compañías prefieren guardar silencio, sobre todo si son contrarios a la ruptura con España. Esto se debe a la capacidad de presión de la Generalitat de Cataluña, de la que dependen jugosos contratos públicos y la redacción de numerosos reglamentos y otras normas legales. Sin embargo, algunas grandes firmas sí han tomado partido de forma abierta en un sentido o en otro.

Las dos grandes entidades financieras con sede en Cataluña, CaixaBank y Banco Sabadell, ocupan un lugar destacado entre las empresas que han alertado sobre las consecuencias negativas de la independencia. No sólo la gran banca se ha expresado contra la independencia. También lo han hecho grandes empresas y empresarios de otros sectores. En algunos casos incluso han pasado a los hechos, en forma de traslado a otras partes de España. El ejemplo más destacado es el de Naturhouse, grupo de alimentación y dietética presente en más de 30 países. Esta compañía anunció este verano que trasladaba su sede social de Barcelona a Madrid.

Otros empresarios no han hecho las maletas, al menos por el momento, pero se han posicionado de forma clara contra la secesión. El presidente de la farmacéutica Almirall, Jorge Gallardo, es uno de ellos. En septiembre de 2015, de cara a las elecciones autonómicas que se iban a celebrar, se dirigió mediante videoconferencia a los trabajadores advirtiendo que una declaración unilateral de independencia supondría la salida de Cataluña de la Unión Europea. El presidente de Freixenet (una de las marcas de cava catalán más conocidas), José Luis Bonet, que además ostenta la presidencia de la Cámara de Comercio de España, ocupa un lugar destacado entre los empresarios que se han opuesto de forma abierta a la independencia.

Si una farmacéutica, Almirall, destaca entre las grandes firmas contrarias al independentismo, otra es el estandarte empresarial de los partidarios de la ruptura con España. Víctor Grifols, fundador y expresidente de la farmacéutica Grifols, lleva apoyando de forma abierta el reto secesionista desde 2014. El holding Agrolimen, propietario del grupo alimentario Gallina Blanca, pertenece a una de las grandes familias catalanas más independentistas, los Carulla. Entre ellos destaca Artur Carulla, presidente del grupo, muy cercano al expresidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, y que ha expresado de forma abierta su apoyo a la ruptura con España.

Antón Raventós, presidente de la empresa de mensajería Unipost, ha demostrado su apoyo a la independencia con hechos. Esta firma era la encargada de enviar el material para la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre, que fue incautado por la Guardia Civil.


Empresarios y Empresas Catalanas: Posturas Frente al Independentismo
Sector Empresas/Empresarios Postura
Financiero CaixaBank, Banco Sabadell En contra de la independencia
Alimentación Naturhouse Trasladó su sede fuera de Cataluña
Farmacéutico Almirall (Jorge Gallardo) En contra de la independencia
Cava Freixenet (José Luis Bonet) En contra de la independencia
Farmacéutico Grifols (Víctor Grifols) A favor de la independencia
Alimentación Agrolimen (Artur Carulla) A favor de la independencia
Mensajería Unipost (Antón Raventós) A favor de la independencia

Al margen de las grandes empresas, sí hay numerosas pequeñas y medianas compañías que han tomado partido a favor de la independencia. Fuentes conocedoras del entramado empresarial catalán han explicado los motivos a ALnavío. Según han dicho: “En el ambiente que hay en Cataluña, donde tienes que negociar un reglamento o la renovación de una concesión, donde el peso de la economía pública es atosigante, mantener posiciones abiertamente contrarias a un gobierno separatista te puede perjudicar. Según estas mismas fuentes, la situación para los no separatistas es especialmente dura fuera de Barcelona y sus alrededores: “Existe un ambiente de temor. Fuera de la zona metropolitana el relato y el paisaje son absolutamente separatistas.

¿Cuál es el impacto económico que tendrá la independencia de Cataluña de España?