Enrique Roca (Lorca, 1965), es un empresario español que ha desarrollado gran parte de sus negocios en la zona costera de Orihuela y Alicante. Recientemente adquirió el complejo Plazarte situado en Murcia. A continuación, exploraremos su trayectoria y su relación con el Real Murcia.
Estadio Enrique Roca de Murcia
Inicios y Trayectoria Profesional
Enrique Roca es abogado. "Soy abogado, aunque antes estudié Medicina. Pero no acabé, estudié hasta tercero y me pasé a Derecho. Ejercí de abogado cuando era joven y acudía a los juicios. Pero desde hace veinte años me dedico solo a la actividad inmobiliaria.
El primer trabajo que tuve fue en el BBVA. El banco me mandó a una sucursal de Torrevieja. Conocí esta zona y en los tres primeros años me di cuenta de que era un mercado bueno para trabajar. Dejé el banco y me monté un despacho de abogados en Torrevieja.
Con el dinero que fui ganando como abogado compré mi primera parcela en la urbanización Las Filipinas, en Orihuela Costa, y otra en Torrevieja. Al año se revalorizaron y las vendí. Con ese dinero pude seguir la actividad inmobiliaria.
Durante la crisis aproveché para viajar, en 2007, 2008 y 2009. En aquella época estaban cayendo todos con la crisis inmobiliaria, incluidos muchos amigos míos. En 2006 vi la crisis venir, todo el mundo compraba y vendía inmuebles. Era obvio que esto podía desplomarse.
Tenemos centros comerciales y propiedades. También hemos comprado en Murcia, en el complejo Plazarte. Pero mi grueso de los negocios está en la costa de Orihuela y en Torrevieja. Es una zona con muchos extranjeros, con un alto poder adquisitivo y en la que hemos trabajado muy bien estos años. Este turismo es muy activo; es un tipo de cliente que demanda muchas viviendas y gasta mucho dinero.
«Si no eres serio en este sector, pierdes la credibilidad y no haces operaciones. Si no eres serio en este sector pierdes credibilidad y no puedes hacer operaciones. El sector inmobiliario se basa en la confianza. Si te tienen miedo no te van a comprar ni a vender. Hay que despertar confianza.
Cualquier empresario que lo sea de verdad es empresario durante 24 horas al día y 365 días al año. Debe ser así. No hay empresarios de lunes a viernes; si hay un incendio el domingo, el empresario tiene que venir a apagarlo.
Incursión en el Real Murcia CF
Enrique Roca va a pasar a la historia del Real Murcia. No es un patrocinador más con los que cuenta el club ya que desde hoy será el primer empresario que ponga su nombre al estadio donde juega sus partidos el club con vida más antiguo de la Región. Desde Lorca iba con mi padre a La Condomina. Teníamos un Seat 1.500 y nos íbamos a ver al Murcia.
El acuerdo abarca cuatro años y Roca, que tenía que pagar 200.000 euros por cada una de las cuatro temporadas, obtendría un descuento si realiza el pago de una tacada, una fórmula que permitiría a la entidad grana realizar diferentes pagos relacionados con el concurso de acreedores que afectan a la entidad. Roca está dispuesto, incluso, a entrar en el accionariado de la entidad. De hecho, preguntó por sus acciones a Mauricio garcía de la Vega (en principio, cerca de un 10%), aunque el mexicano le pidió 800.000 euros, una cantidad que Roca entiende excesiva.
Desde la sombra, sin querer irrumpir en el día a día y con su apoyo silencioso a una entidad que, sobre todo hace unos años, lo necesitó sobremanera. Este es Enrique Roca, un abogado lorquino que desde el 2019 patrocina el naming comercial del Real Murcia.
Es una operación entre lo sentimental y lo comercial. Yo no tengo una empresa como tal ni una marca que quiera promocionar. Quiero ayudar al club, aunque a la larga pueda producir resultados.
Esta directiva está poniendo todos los cimientos para salvar al Real Murcia. Van a conseguir bajar mucho la deuda y con una ampliación de capital razonable todo puede ir muy bien. Ahora es el momento de participar; hace un año era más arriesgado. Los empresarios buscan seguridad, y esta directiva la da.
Son profesionales de prestigio. Es impagable, están echando un montón de horas. Sin ellos yo no hubiera apoyado al club. Si finalmente tuviera voz y voto, me gustaría que estuvieran. Además, conozco mucho a algunos de ellos. Jugamos los miércoles al fútbol en La Flota y siento la ilusión que tienen por salvar al Real Murcia.
Es un tema que quiero dejar claro. No he hablado con él de sus acciones, no tengo ningún trato. No me ha pedido 800.000 euros. Lo más limpio es ir a una ampliación y que el dinero vaya a las cuentas del club.
Antes no era posible, el club estaba en manos de Samper. Después de él comencé a pensar que el escenario era otro. Yo, de momento, tengo pocas acciones, pero es posible que participe en la próxima ampliación. Desde que llegó la Parmu y los actuales gestores todo ha cambiado, han empezado a solventar cosas. En la anterior ampliación todavía daba miedo, no existían los veinte profesionales que hay ahora trabajando y que están transmitiendo confianza a la gente.
Enrique Roca, con 53 años, tiene 3 hijos y actualmente está divorciado.
El fútbol es mi pasión. También la música; toco la guitarra y el piano. Tengo oído musical y me apasiona la música brasileña. Llevo tiempo sin viajar porque tengo muchos negocios que llevar adelante.
Creo que juego muy bien, me gusta tocar de primeras. Me gusta jugar en el centro del campo. La pido mucho y la suelto rápido, soy un distribuidor de juego. Después de cada partido hablábamos mucho. Todo ha cambiado ahora.
Que entre todos los murcianos llevemos al Murcia a Primera.
La gente que no está pendiente de la actualidad del equipo pregunta quién es, pero, ¿a él también le comentan mucho esa circunstancia? El empresario responde: "La verdad que me lo dicen mucho, es bastante llamativo. Cuando voy a cualquier sitio en Murcia, Madrid o Alicante me preguntan: "¿Es usted Enrique Roca el del estadio?".
Aliviado, recuerda cómo fue su irrupción en la entidad de la capital del Segura: "Fueron momentos difíciles. Estaba el Real Murcia en causa de liquidación e incluso se decía que en diciembre del 2019 se iba a producir. Esto lo firmé en julio, me lo propuso Chema Almela y al principio me pareció una broma. Después lo vimos y me pareció una oportunidad buenísima, un orgullo poder patrocinar el estadio del Murcia. Y sí que estaba yo advertido de lo mal que estaba la entidad con una deuda de más de cuarenta millones y con una más que posible liquidación a la vuelta de la esquina. Aún con eso, me pidieron 600.000 euros por adelantado, mas el IVA, que fueron más de 800.000 euros, y acepté dar el paso al igual que Tornel y otros dieron sus pasos".
Él se considera muy aficionado al club grana. Además de su vinculación, también reconoce que tiene cierta amistad con el actual máximo accionista: "Yo con Felipe Moreno me llevo muy bien, ya somos amigos desde hace 20 años y hemos estado a punto de hacer algún negocio y hay que agradecerle la situación con el club. También hay que hacerlo con los que estuvieron antes. Tornel, Agustín Ramos, Paco de Prevemur y todos los que han puesto dinero, no sólo a Felipe. Que es evidente que ha puesto más dinero que nadie, pero hay parte de la deuda que ya estaba pagada por los anteriores, así que hay que agradecerle a empresarios y particulares", apostilla.
Sobre la última negociación, con momentos delicados, Roca relata: "Aquello fue una situación tensa, ellos hicieron el plan de reestructuración y dentro de él estaba la resolución de algunos contratos. Entramos en las negociaciones Felipe y yo que no fueron fáciles. Yo tenía un contrato que no he incumplido nunca. Cuando tú no has incumplido y encima has pagado por adelantado, pues cuesta entender que tengas que pagar bastante más. Pero Felipe movió sus cartas e hizo la función que tenía que hacer, yo también y al final llegamos a un acuerdo que es lo que vale".
Lo que parece evidente es que la relación entre el inmobiliario de Lorca y la actual directiva es proactiva. "Se ha firmado un nuevo contrato, pago más para que el club reciba más dinero. Está firmado, hay que ser objetivos y se tiene que cumplir. Lo que tiene que ocurrir es que este año subamos a Segunda División". Por otro lado, parece que esta vinculación va a ir más allá. "Yo no soy nada conflictivo, se lo dije a los abogados de Felipe y del club. Los conflictos no le convienen a nadie. Al principio se hablaron de unas cantidades inasumibles y excesivas o por lo menos para mi, pero al final entraron en una postura racionable y yo no quiero dar problemas. Hice un esfuerzo y de hecho ya he pagado mi parte de la temporada 2024-25".
Por último, deja claro que espera seguir haciendo cosas con el escudo centenario: "Quedé ahora en marzo en hablar con Felipe Moreno con ciertas cosas que quiere mejorar del estadio y que aquí no quiero desvelar porque no quiero ser imprudente... Creo que vamos a colaborar, no porque él lo necesite o no tenga capacidad económica, claro que tiene y también más socios. Pero sabe que no soy polémico y no le voy a dar problemas. Verás que no he hecho ninguna declaración cuando estaba la situación tensa.
En el seno del club son optimistas con la 2024-25 y la zona noble tiene plena confianza con el proyecto y su entrenador Fran Fernández.
Felipe Moreno toma el control del Real Murcia CF
Desde este miércoles, el Real Murcia CF tendrá un marcado acento cordobés. Así es, el club levantino celebró su Junta General Extraordinaria de Accionistas en el Estadio Enrique Roca, con un quórum total presente de capital de 2.583.012,82 de euros que corresponde a un porcentaje del 64,94% de asistencia. Todos los puntos del día planteados fueron aprobados.
Con todo, lo más significativo fue el desembarco en la entidad del empresario cordobés Felipe Moreno que, tras varias semanas de negociaciones, ha logrado hacerse con el control del equipo murciano. Pero no solo eso, sino que también, aprovechando la ampliación de capital votada en la junta, se acordó un aumento de las acciones por valor de otros ocho millones de euros, que irá desembolsando a lo largo de las próximas semanas. Igualmente, según apunta el diario Iusport, su idea es que se produzcan otras dos ampliaciones de capital más hasta llegar a los diez millones.
Sea como sea, lo que es innegable es que Felipe Moreno ya es el máximo accionista de la entidad al poseer el 70% del capital social del Real Murcia CF, club que se encuentra actualmente en la cuarta posición del Grupo II de la Primera RFEF y que el cordobés aspira a llevar a Primera División.
Muchos paisanos suyos se preguntarán quién es Felipe Moreno. Nacido en la localidad de Torrecampo, perteneciente a la comarca de Los Pedroches, la cual abandonó a los 8 años para trasladarse junto a sus padres a Madrid, en concreto, a Leganés, donde se vio obligado a dejar los estudios siendo un niño para empezar a trabajar y llevar dinero a casa.
Profundamente arraigada en el imaginario colectivo de todos los murcianos, la historia centenaria del Real Murcia ha traído consigo luces y sombras. Salva Oliva, presidente de la Federación de Peñas del Real Murcia, describe al equipo de sus amores como “un club centenario que siempre ha paseado el nombre de la ciudad por toda España con orgullo”. Aunque se podría decir que, en las últimas décadas, las sombras se han impuesto a las luces por goleada.
“A los once años de su fundación, ya empezaron los problemas”, apunta a esta redacción Enrique Baeza, accionista del club grana y periodista especializado en su historia, sobre la que está escribiendo su cuarto libro. Pero el mayor incremento del endeudamiento del club coincidió con la presidencia de Jesús Samper, entre los años 2001 y 2015. En 1998, cuando Samper tomó el control del Real Murcia y lo transformó en una sociedad anónima, el club debía alrededor de 700 millones de pesetas -más de 4 millones de euros-.
Lo que fue el mayor hito deportivo de la historia reciente del Real Murcia se convirtió en una pesadilla en los despachos. A nivel económico, ascender a Primera División en 2007 fue un “desastre”, empezando por los contratos televisivos, que Samper decidió negociar por su cuenta, sin seguir el ejemplo de otros clubes: “Firmó un contrato con Mediapro de cincuenta millones de euros durante cinco años, diez millones por temporada. Ese contrato era bastante mejor que el del Recreativo de Huelva o el de Osasuna, por ejemplo, en aquella época.
La caída del ladrillo también golpeó con fuerza la gestión de Samper. Tras un polémico convenio urbanístico aprobado por el Ayuntamiento de Murcia, que incluía también la construcción de un centro comercial, miles de viviendas y un campo de golf, el Real Murcia se mudó del centro de la ciudad a la zona norte en un cambio de estadio. No iban desencaminados. La justicia murciana llevó el proyecto a juicio en 2018 tras detener a varios implicados en 2010, acusados de prevaricación, blanqueo de capitales, malversación y cohecho.
Tanto altos cargos del consistorio murciano como el propio Samper, que ideó el proyecto, fueron imputados. La foto final no incluyó ningún campo de golf, tampoco el número de viviendas proyectadas, ni siquiera una ciudad deportiva para el Real Murcia. Sí que se construyó un centro comercial, que Samper vendió a la multinacional francesa Klépierre por 233 millones de euros, en lo que fue “un gran negocio” para el empresario, según relata Baeza. El estadio Nueva Condomina, ahora llamado Enrique Roca, se inauguró en 2006.
Una infraestructura poderosa, con capacidad para 31.500 espectadores y unas instalaciones muy superiores a las de otros equipos de la misma categoría, pensado para un Real Murcia de Primera. El descenso a Segunda División fue la grieta que hizo tambalearse toda la infraestructura construida por Samper. “El Murcia se llevó muy poco de todo aquel negocio que se generó”, lamenta Baeza. A partir de entonces, todo fue cuesta abajo.
La toma de control del club por parte de Felipe Moreno en 2022 hizo que los murcianistas comenzaran a ver la luz al final del túnel, al menos en lo económico. Desde que el empresario cordobés, expropietario del Club Deportivo Leganés, se convirtiera en presidente y máximo accionista del Real Murcia, la inyección de capital ha sido continua.
Tanto que el club logró deshacerse por completo de su deuda pública el pasado mes de mayo. Además, según un informe desvelado en junio por Onda Regional de Murcia, el equipo cerró el ejercicio de la temporada pasada con un superávit cercano a los 400.000 euros. Algo que, según Baeza, solamente ha ocurrido “nueve o diez veces contadas en la historia”.
En el mes de julio, el Tribunal Supremo anuló una ampliación de capital promovida desde la directiva del Real Murcia en noviembre de 2018, que ofrecía una acción del club por 1,22 euros a compradores de todo el mundo con el objetivo de sanearlo económicamente. La justicia la consideró nula tras la impugnación del entonces presidente, Mauricio García de la Vega, que era propietario de un 84% de las acciones en aquel momento, aunque no estaba al frente de la gestión del Real Murcia.
El empresario mexicano había ejercido su derecho a adquirir esas acciones porque así lo permitía una cláusula del contrato que había firmado un año antes al ponerse al frente del proyecto. Sin embargo, tras una gestión polémica, se encontraba inmerso en una guerra societaria con otros directivos por el control real del club. Para Baeza, la sentencia del Supremo implica que “todo lo que se ha hecho en 2018 en adelante no vale, porque el dinero que se ha puesto es deuda”.
Los más de 20.000 aficionados que compraron acciones desde 94 países distintos han pasado a ser acreedores, y el capital social ha quedado reducido a una cifra muy baja. El Real Murcia presentó hace dos semanas un Plan de Reestructuración que contempla la quita de un 85% de esa deuda y prevé distintas fórmulas de pago a los acreedores. Y es que, con la aprobación del plan, la deuda vigente queda fijada en algo más de 32 millones de euros, sumando socios y acreedores.
Periodistas deportivos y aficionados coinciden en que la deuda ya no es una cuestión que pueda poner en jaque la supervivencia del equipo, como sí ha sucedido en otros momentos de la historia del club. La positiva gestión de Moreno de los últimos años parece haber despejado todas las dudas, pero la situación económica va de la mano de lo deportivo, tal y como apunta Oliva desde las peñas murcianistas. “Sin una situación económica estable en el club, no puedes acometer fichajes como los de este verano y no puedes mantener una estabilidad en la plantilla.
Además, el tan ansiado ascenso a Segunda lleva años sin producirse y, para Oliva, “es difícil saber por qué”. Si bien cree que la plantilla quedó algo descompensada este verano, otros aficionados piensan que la cuestión se reduce a mala suerte. “Además de la mala suerte, creo que se necesita un proyecto que vaya muy sobrado para ganar en esa categoría, y no es el caso.
Baeza cree que ascender de categoría tampoco acabaría con todos los problemas del equipo centenario. “Aunque tengas mayores ingresos, los gastos también son grandes por cómo está estructurado el club. La salud económica plena se recupera en Primera División”, advierte.
Atrás quedan los tiempos en los que el Real Murcia comenzaba la pretemporada, desde principios hasta la mitad del siglo XX, jugando contra el Real Madrid en casa. Baeza recuerda que no todos los equipos podían pagar su caché, y el Real Murcia llegó incluso a ganar al equipo de la capital a mediados de los años 20. También logró un empate notable durante la última temporada que jugó en Primera. Ahí está la clave para el periodista: “Se crea una identidad.
“La gente ve al Murcia como algo sentimental, algo de aquí de la tierra, algo muy nuestro. Mire usted, este equipo iba a desaparecer, pero hicimos las pulseras y lo salvamos. Hicimos una ampliación de capital y conseguimos que la gente se involucrara. Las cifras lo demuestran: cada fin de semana que juega en el Enrique Roca, al Real Murcia lo acompañan alrededor de 15.000 personas. Una afluencia más que notable, teniendo en cuenta que juega en Primera Federación (Primera RFEF), la tercera categoría del fútbol nacional.
“No se entiende el Real Murcia sin Murcia, igual que no se entiende Murcia sin el Real Murcia”, asegura Oliva. El empresario loquino Enrique Roca. Enrique Roca (Lorca, 1965), va a pasar a la historia del Real Murcia. No es un patrocinador más con los que cuenta el club ya que desde hoy será el primer empresario que ponga su nombre al estadio donde juega sus partidos el club con vida más antiguo de la Región. El acuerdo abarca cuatro años y Roca, que tenía que pagar 200.000 euros por cada una de las cuatro temporadas, obtendría un descuento si realiza el pago de una tacada, una fórmula que permitiría a la entidad grana realizar diferentes pagos relacionados con el concurso de acreedores que afectan a la entidad.
Enrique Roca ha desarrollado gran parte de sus negocios en la zona costera de Orihuela y Alicante y recientemente adquirió el complejo Plazarte situado en Murcia. Roca está dispuesto, incluso, a entrar en el accionariado de la entidad. De hecho, preguntó por sus acciones a Mauricio garcía de la Vega (en principio, cerca de un 10%), aunque el mexicano le pidió 800.000 euros, una cantidad que Roca entiende excesiva.
Aunque nacido en Lorca, sus negocios se han desarrollado en la Vega Baja, y especialmente, en la costa, creciendo sus operaciones en Orihuela y Torrevieja, con la compra venta de parcelas de terreno y otros negocios paralelos. Dirigió una gestoría en Torrevieja, gestoría Roca, para asesorar a clientes extranjeros, especialmente a noruegos, con los que ha hecho múltiples operaciones que lo han convertido en un empresario solvente. Construyó un centro comercial en Orihuela Costa, el International Business Center, área comercial que explota. Posee un lujoso chalet en Altorreal.
| Aspecto | Detalle |
|---|---|
| Nombre Completo | Enrique Roca |
| Lugar de Nacimiento | Lorca, España (1965) |
| Profesión | Abogado y Empresario Inmobiliario |
| Negocios Principales | Desarrollo Inmobiliario en Orihuela y Alicante |
| Incursión en el Real Murcia | Patrocinador del estadio, que lleva su nombre |
