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La tauromaquia salmantina ha perdido a uno de sus grandes exponentes. Victoriano Posada, un caballero que honró la tauromaquia y a su patria, falleció a los 90 años en su casa de Guayaquil, Ecuador.

Un torero realizando un lance de capote.

Primeros Años y Vocación

Victoriano Posada nació en Salamanca el 1 de abril de 1930. Su infancia transcurrió en tiempos difíciles, marcados por la Guerra Civil. Tras abandonar la escuela, comenzó a trabajar en un bar americano llamado El Corzo, situado en la calle Toro de su ciudad natal. Este ambiente despertó en él un mundo de inquietudes y el deseo de emular a los grandes toreros que frecuentaban Salamanca durante el invierno para prepararse en sus ganaderías.

Entre estos toreros destacaban figuras como Manolete, Pepe Luis Vázquez, Pepín Martín Vázquez y Domingo Ortega, con quienes coincidió en el campo. La buena relación de Victoriano con la gente del toro y con el dueño del bar, Alfonso Coquilla, le facilitó el acceso al campo, donde comenzó a destacar por sus buenas condiciones y su planta.

Inicios en la Tauromaquia

El 14 de octubre de 1949, actuó en Alba de Tormes como sobresaliente en un festejo, vistiendo por primera vez un traje de luces. A partir de 1950, comenzó a torear regularmente en novilladas y festivales, ganándose el respeto de la afición.

Florentino Díaz Flores, un taurino abulense afincado en Salamanca, se fijó en él y decidió apoderarlo. Bajo su tutela, Victoriano se preparó para dar el salto con picadores.

Debut con Picadores y Éxito Novilleril

El 8 de junio de 1952, debutó con picadores en la plaza de Vista Alegre, compartiendo cartel con Paquiro y Pacorro. Su éxito fue tal que repitió varias tardes en ese escenario, manteniendo el alto nivel del debut. También triunfó en plazas importantes como La Monumental de Barcelona y Las Ventas, donde se presentó con una novillada de Barcial.

En esa ocasión, la prensa destacó su habilidad como muletero y su toreo al natural, pausado y largo. El 6 de agosto, volvió a Madrid y cortó dos orejas, consolidándose como una de las figuras de los novilleros. En esa campaña sumó cuarenta y dos paseíllos, la mayoría en ferias de postín.

Alternativa y Trayectoria como Matador

En 1953, toreó sus últimas novilladas y tomó la alternativa el 23 de mayo en La Monumental de Barcelona, siendo apadrinado por el venezolano César Girón y testificado por el albaceteño Juan Montero. Lidió ganado de Alipio Pérez-Tabernero Sanchón. Tras confirmar en Madrid, completó la temporada con veinticinco corridas.

En octubre, viajó a América para torear en cosos de Colombia y Ecuador, tierra que adoptaría como suya. Logró éxitos en las plazas más importantes de estos países. De regreso en España, sumó quince corridas de toros, con notables triunfos en Salamanca, donde gozaba de gran afecto y admiración.

Legado y Vida en Guayaquil

Victoriano Posada dejó la huella de un torero de mucha clase y un muletero excepcional. En Guayaquil, disfrutaba de la visita de paisanos como el Niño de la Capea y Dámaso González. En 2014, recibió la visita de Vicente del Bosque, con quien compartió su admiración mutua.

Hombre hogareño, fue padre de una larga familia a la que adoraba. Además de su pasión por el toreo, Victoriano fue un excelente pintor y siempre se mantuvo al tanto de lo que ocurría en la Fiesta.

Mapa de Ecuador, país donde Victoriano Posada pasó sus últimos años.

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