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Adentrarse en el mundo de los seguros puede parecer complicado, con términos como «prima», «póliza», «siniestro» y «cobertura». Dos conceptos que a menudo generan confusión y son cruciales para entender realmente qué estamos contratando son: la franquicia y el período de carencia. En algunos países, la franquicia se denomina “deducible”.

Comprender estas diferencias no es solo una cuestión de terminología; es fundamental para tomar decisiones informadas al contratar o renovar un seguro, ya sea de coche, hogar, salud o vida. Una mala interpretación puede llevar a sorpresas desagradables justo cuando más necesitas el respaldo de tu aseguradora.

En este artículo, vamos a centrarnos en la franquicia, explicando en qué consiste, cómo funciona, qué cubre y cuál es su precio (habitualmente), entre otros aspectos.

¿Cómo funciona el seguro de coche con franquicia? | Ambler

¿Qué es una Franquicia en Seguros?

Una franquicia en seguros es el importe económico a partir del cual una póliza se activa ante un siniestro. Es una cantidad por la cual el asegurado es su propio asegurador, ya que en caso de siniestro soportará con su patrimonio la parte de los daños que le corresponda. Se trata por tanto de un límite inferior que delimita una póliza con precisión.

La franquicia (a veces también llamada deducible) es un concepto relativamente sencillo de entender una vez que se explica. Se trata de la cantidad de dinero que tú, como asegurado, acuerdas pagar de tu propio bolsillo en caso de que ocurra un siniestro, antes de que la compañía de seguros comience a cubrir el resto de los gastos asociados a ese evento específico, siempre hasta el límite establecido en la póliza.

Su propósito principal es doble:

  • Reducir el coste de la prima: Generalmente, a mayor franquicia, menor será la prima (el precio) del seguro. Al aceptar asumir una parte del riesgo, la aseguradora puede ofrecerte una tarifa más económica.
  • Evitar reclamaciones menores: Desincentiva la presentación de reclamaciones por daños de bajo coste, lo que ayuda a mantener las primas más estables para todos los asegurados al reducir los gastos administrativos y de gestión de siniestros pequeños.

La franquicia es muy habitual en:

  • Seguros de coche: Para daños propios.
  • Seguros de hogar: Para daños materiales como roturas, robos o daños por agua.
  • Algunos seguros de salud: Especialmente en pólizas internacionales o de reembolso, donde el asegurado paga una cantidad inicial por ciertos servicios médicos.

Es crucial recordar que la franquicia se aplica por cada siniestro.

El funcionamiento de la franquicia que se incluye en un seguro de coche es sencillo: el cliente acuerda una cantidad con la aseguradora, al contratar la póliza, que será la que tendrá que pagar (asumir por cuenta propia) si se produce un siniestro.

Por su uso habitual es la más popular. Su funcionamiento podría variar según la compañía, ya que cada una podrá aplicar su criterio y poner sus normas, pero en la práctica la gran mayoría de las compañías han unificado criterios y funcionan de manera muy similar.

En base a lo anterior, se define un seguro de coche a todo riesgo con franquicia como el que incluye, como su propio nombre indica, una franquicia.

En cuanto a la responsabilidad civil del asegurado, un seguro de coche con franquicia ofrece cobertura total. La franquicia solo se aplica en caso de daños propios.

La franquicia del seguro no afecta a las coberturas, sino al importe que paga el asegurado en caso de presentar un parte.

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¿Cómo Funciona en la Práctica?

Imagina que tienes un seguro de coche con una franquicia de 300 €. Si tienes un accidente y la reparación cuesta 1.000 €, tú pagarás los primeros 300 € y la aseguradora cubrirá los 700 € restantes. Si la reparación costase solo 250 €, tendrías que asumir tú el coste total, ya que no supera el importe de la franquicia.

Por ejemplo, si tienes una franquicia de 500 € en tu seguro de coche y sufres un accidente cuyo coste de reparación asciende a 2.000 €, deberás pagar los primeros 500 €, y la aseguradora cubrirá los 1.500 € restantes.

Se contrata un seguro a todo riesgo con franquicia, estableciendo el importe (de esta) en 300 €, y se tiene la mala fortuna de abollar el coche en el garaje. Si los daños son leves, la reparación de la chapa va a tener un coste más bajo (pongamos que es de 150 €). Dado que es una cifra es inferior a la franquicia, significa que, de dar un parte al seguro, el tomador es quien tiene que asumir el coste de la reparación (y no la aseguradora).

Tipos de Franquicia

Existen diferentes tipos de franquicia que pueden aplicarse en una póliza de seguro:

  • Franquicia fija: Un importe determinado, independiente del siniestro y del quantum, que permanecerá inalterable. Por ejemplo, una franquicia de 300 € en un seguro de hogar.
  • Franquicia porcentual: O variable, si lo prefieres. Se trataría, como ya intuirás, de un importe que se concretará a partir del quantum del siniestro en forma de porcentaje.
  • Franquicia mixta: Evidentemente, una mezcla de ambos.
  • Franquicia progresiva: No se establece un valor fijo en la franquicia, sino que esta va variando aumentando progresivamente con el número de siniestros que se producen en la anualidad del contrato.
  • Franquicia temporal: Donde se establece un espacio temporal que se resta en la indemnización del siniestro.

Ejemplos Prácticos para Entender la Franquicia

Para ilustrar mejor cómo funciona la franquicia, veamos algunos ejemplos concretos:

  • Ejemplo: En un seguro de automóvil se establece una franquicia o deducible de 300 euros. Si el vehículo sufre un accidente con daños valorados en 250 euros, la entidad aseguradora no indemnizará al asegurado. Hasta un valor de 300 euros (la franquicia) cualquier daño será asumido por el asegurado. Si el siniestro se valora en 1.000 euros, la aseguradora indemnizará 700 euros, que es el exceso de coste sobre la franquicia.
  • Un usuario tiene contratado un seguro de coche con franquicia de 300€. Si tiene un accidente y el valor del siniestro es de 900€, el usuario paga los 300€ correspondientes a la franquicia, y la aseguradora cubre el resto, es decir, 600€.

Seguro a Todo Riesgo con Franquicia

El "seguro a todo riesgo con franquicia" es una modalidad de seguro de vehículo que ofrece una cobertura más amplia que el seguro a terceros, ya que incluye la protección contra daños propios del vehículo en caso de un siniestro. Sin embargo, a diferencia del seguro a todo riesgo sin franquicia, en este tipo de póliza el asegurado acuerda pagar una cantidad predeterminada llamada "franquicia" en caso de presentar un siniestro o reclamación amparada por la póliza.

Es importante destacar que el seguro a todo riesgo con franquicia es especialmente adecuado para aquellos conductores que desean una protección completa para su vehículo en caso de siniestro, pero que están dispuestos a asumir cierto nivel de responsabilidad económica en caso de reclamación.

Optar por un seguro a todo riesgo con franquicia tiene varias ventajas. En primer lugar, reduce considerablemente el coste de la prima, lo que te permite tener una cobertura completa a un precio más asequible. Además, es ideal para quienes no tienen siniestros con frecuencia, ya que solo pagarás la franquicia si sufres un incidente.

¿Cuándo y Cómo se Paga la Franquicia?

La franquicia solo se paga cuando ocurre un accidente. Es por eso que el seguro a todo riesgo se recomienda para aquellos conductores que no sean muy propensos a tener accidentes. En caso de que suelen ocurrir a menudo, este tipo de coberturas no se recomienda.

Es necesario tener en cuenta que la compañía de seguros debe informar al asegurado sobre el monto y la forma de pago de la franquicia al momento de contratar la póliza. Además, el asegurado debe estar preparado para efectuar el pago de la franquicia en caso de presentar una reclamación, ya que la compañía de seguros no procederá con la cobertura total de los daños hasta que se haya realizado dicho pago. Por ello, es esencial revisar cuidadosamente los términos y condiciones de la póliza para comprender cómo se aplicará la franquicia en caso de siniestro.

Deducible vs. Franquicia: Un Análisis Comparativo

A menudo, al contratar un seguro, nos encontramos con términos como "deducible" y "franquicia" que pueden generar confusión. Aunque ambos implican un gasto por parte del asegurado antes de que la compañía de seguros cubra el resto, existen diferencias cruciales que determinan la manera en que se compensan los daños o pérdidas.

La siguiente tabla resume las diferencias clave:

Característica Deducible Franquicia
Definición Pago fijo que realiza el asegurado antes de que la compañía cubra el resto. Umbral por debajo del cual el asegurado asume la totalidad de los costes. Por encima, la aseguradora cubre el 100%.
Impacto en pérdidas menores El asegurado paga una parte proporcional. El asegurado asume la pérdida total.
Impacto en pérdidas mayores El asegurado paga el deducible, la aseguradora el resto. La aseguradora cubre la totalidad de la pérdida.
Tipo de pago Siempre se paga (a menos que la pérdida sea cero). Se paga solo si la pérdida supera la franquicia.

En términos generales, la ventaja que destaca, sobre las demás, es el precio que se paga por la prima de un seguro a todo riesgo con franquicia que es, como ya se ha indicado, inferior al que se abonaría si no la tuviese. Pero no es la única.

Eso sí, como se indica en el apartado anterior, existe una diferencia en el precio de un seguro de coche a todo riesgo con franquicia, que suele ser más bajo si se compara con una póliza que no la tenga.

¿Cuándo Conviene un Seguro con Franquicia?

  • El seguro con franquicia es más recomendable para coches con tres o más años de antigüedad o si no estamos dispuestos a pagar por todos los daños que sufra el coche en circulación, por ejemplo golpes sin contrario identificado, abolladuras por aparcamiento o actos vandálicos.
  • Si prefieres pagar menos en primas: Conviene un deducible alto o una franquicia alta.
  • Si quieres evitar gastos en accidentes medianos o grandes: Conviene una franquicia simple.
  • Si deseas tranquilidad y tener control del gasto: Conviene un deducible bajo y fijo.
  • Si manejas poco o casi no usas el vehículo: Una franquicia puede ser más económica a largo plazo.

La principal diferencia, que no la única, entre un seguro a todo riesgo con franquicia y uno sin ella es, sin duda, el hecho de que, en el primer caso, el tomador se hará cargo de parte del coste de los daños que se produzcan en un siniestro (el que se prefija en la franquicia), lo que no ocurre en el segundo caso (en el que la aseguradora se responsabiliza de la totalidad).

Un seguro de automóvil es un producto verdaderamente personalizado, con unas características u otras en función de cada conductor, por lo que los perfiles más adecuados para un seguro a todo riesgo con franquicia son también relativos.

Está claro que si el usuario contrata una póliza con franquicia y no tiene siniestros, se beneficiará con el descuento sobre la póliza.