El asesinato del centrocampista brasileño Daniel Correa Freitas, jugador del Sao Paulo, conmocionó al mundo futbolístico y a la sociedad brasileña. El caso, marcado por la brutalidad del crimen y las controvertidas circunstancias que lo rodearon, ha tenido un largo recorrido judicial hasta llegar a una sentencia.
Daniel Correa Freitas, el futbolista asesinado.
El Crimen y el Descubrimiento
El cadáver del jugador fue encontrado el pasado 27 de octubre mutilado y con evidencias de haber sido torturado. El cuerpo de Daniel fue encontrado el sábado pasado en una zona boscosa, cerca de una carretera secundaria de Sao José dos Pinhais.
Las autoridades buscan además a otros tres sospechosos por su supuesta participación en el asesinato del jugador, según informó el comisario Amadeu Trevisan, encargado del caso, en una rueda de prensa. La policía presentará cargos por homicidio calificado y coacción de testigos contra la familia implicada en el asesinato del centrocampista brasileño Daniel Correa Freitas, jugador del Sao Paulo, informaron fuentes oficiales.
Los Sospechosos: Detenciones y Acusaciones
Los arrestados son un hombre, identificado como Edson Brittes Júnior, la esposa de éste y su hija de 18 años, quien invitó al futbolista a su fiesta de cumpleaños en la localidad de Sao José dos Pinhais, en la región metropolitana de la ciudad de Curitiba, en el sur de Brasil. El principal sospechoso es precisamente Brittes Júnior, quien es empresario y fue detenido este jueves junto su esposa y su hija.
La esposa y la hija del empresario también fueron detenidas de manera temporal por un plazo máximo de treinta días porque "estuvieron todo el tiempo en el escenario del crimen y posiblemente dieron algún tipo de ayuda", según el comisario. La Fiscalía brasileña denunció a siete personas implicadas en el asesinato del centrocampista Daniel Correa Freitas, cuyos derechos deportivos eran propiedad del Sao Paulo, informaron fuentes oficiales.
Entre los denunciados se encuentran el empresario Edison Brittes Júnior, autor material y confeso del crimen; su esposa, Cristiana Brittes y su hija Allana, de 18 años. De los siete denunciados, seis ya está en prisión y la séptima, una joven de 19 años, responderá en libertad al proceso.
Edison Brittes, que defiende que asesinó a Correa porque este habría intentado violar a su esposa, tesis negada por la Policía, y los tres amigos que le acompañaron en el auto responderán por homicidio triplemente calificado: motivo fútil, medio cruel e imposibilidad de defensa de la víctima. También se les acusa de ocultación de cadáver, corrupción de menor y fraude procesal.
La Noche del Crimen: Reconstrucción de los Hechos
Correa, que jugaba en calidad de cedido en el club Sao Bento, de la segunda división brasileña, llegó el pasado viernes 26 de octubre a Curitiba, ciudad próxima de Sao José dos Pinhais, para asistir a la fiesta de cumpleaños de la joven Allana Brittes, que se prolongó hasta altas horas de la madrugada. Concluida la celebración, el futbolista y otra decena de personas, incluidos la familia Brittes, fueron a la residencia de estos últimos en Sao José dos Pinhais.
De acuerdo con las investigaciones, el futbolista, de 24 años, habría sido sorprendido en la cama con la mujer de Brittes, principal sospechoso, motivo por el cual recibió una paliza, para posteriormente ser trasladado en el maletero de un coche a un local cercano donde fue cometido el crimen. Según las autoridades, antes de ser sorprendido, el joven centrocampista mandó fotografías a sus amigos en las que aparecía él con la esposa del principal acusado, quien al parecer estaba dormida.
La mujer de Brittes alegó ante las autoridades que había sufrido un intento de violación por parte del jugador, una versión que fue corroborada por Edison Brittes en un vídeo divulgado a medios locales. "La puerta estaba cerrada, él había entrado en la habitación, se había quitado la ropa y cerrado la puerta. Yo tiré la puerta y él estaba encima de mi esposa, que gritaba socorro", contó Brittes, quien dijo haber actuado en nombre "de todas las mujeres de Brasil".
Según las autoridades, el jugador recibió una paliza dentro de la casa donde se encontraban, después recibió un corte en el cuello y los órganos genitales le fueron extirpados cuando todavía estaba vivo, aunque inconsciente. "Daniel, según testigos, se movía y estaba vivo", resaltó Trevisan, encargado del caso. El comisario explicó que, según los análisis toxicológicos, Correa estaba "bastante ebrio", pero no drogado, y "totalmente indefenso" cuando fue "dominado" por cuatro personas, entre ellas Edson Brittes, quien se encuentra en prisión, al igual que su esposa y su hija. Luego fue arrastrado desde el maletero del auto hasta la zona boscosa donde fue encontrado el pasado 27 de octubre.
El abogado de Eduardo, uno de los detenidos, habló sobre los hechos: "La realidad es que con el mismo objetivo se asociaron para hacer la castración de la víctima de Daniel. Después de las agresiones verificadas en la casa, hubo una invitación de Brittes para que fueran juntos a atar a Daniel.
Edison habría pedido ayuda a los demás para cargar el cuerpo hasta el matadero, pero ninguno de los tres aceptó ayudar.
El 'Caso Daniel', como se le conoce en Brasil, se ha convertido desde entonces en un podcast documental sobre crímenes.
Las Investigaciones y la Confesión
Durante el desarrollo de las investigaciones, 21 personas, entre amigos, testigos y familiares, fueron interrogadas por las autoridades para esclarecer este crimen que ha conmocionado al mundo futbolístico brasileño. Así lo explicó este martes en una rueda de prensa el comisario de la Policía Civil de dicha localidad, Amadeu Trevisan, quien dijo tener "seguridad" de que la familia Brittes "mintió" en la declaración ofrecida a la policía.
"Ellos comenzaron mintiendo, inventaron una historia, cambiaron la versión, la modificaron, con coacción de testimonios", señaló Trevisan. Edison Brittes ya contó en aquel entonces su versión del caso: el futbolista había acudido al cumpleaños de Allana Brittes y aquí lo encontró el empresario en la cama con su mujer.
El principal sospechoso, Brittes Júnior, "habría sido sorprendido en la cama" con la mujer de Brittes, principal sospechoso, motivo por el cual "recibió una paliza", para posteriormente ser trasladado en el maletero de un coche a un local cercano donde fue cometido el crimen. "Con certeza (fue torturado) porque recibió una paliza dentro de la casa y después tuvo el cuello cortado y los órganos genitales extirpados", afirmó Trevisan.
El Juicio y la Condena
Una vez concluido el informe policial, la Fiscalía analizará si presenta denuncias o no contra los siete sospechosos y en caso de que sean aceptadas irán a juicio. Ya hay sentencia para el asesino de Daniel Correa, futbolista del Sao Paulo que en octubre de 2018 fue asesinado y mutilado por acostarse con su mujer. El empresario Edison Brittes ha sido condenado a 42 años de cárcel por torturar hasta matar al jugador, que entonces tenía 24 años. Aunque Brittes confesó el asesinato al día siguiente, han sido necesarios seis años para llegar a una sentencia. En los días siguientes a su confesión, su esposa, Cristiana Brittes, y su hija Allana, de 18 años, también fueron sospechosas del crimen y arrestadas.
Edison Brittes confiesa el asesinato.
"Fue una exageración por parte del autor por más que (Daniel) hubiera tenido una relación con su esposa, algo que aún no sabemos. Fue un exceso, totalmente desproporcionado. No había necesidad de haberle exterminado y mucho menos de esa forma insidiosa y cruel", señaló Trevisan. "No hay ningún misterio. Allí había una fiesta en la que había jóvenes, un matrimonio de adultos, padres que estaban promoviendo el aniversario de una hija de 18 años y que dejaron que aquella situación se saliera absolutamente de control", señaló el fiscal Joao Milton Salles en rueda de prensa.
Por su parte, el comisario Amadeu Trevisan, responsable de la investigación, tildó a Edison Brittes de "psicópata".
