Seleccionar página

La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) es una ley con una filosofía profundamente mercantilista, aunque se ha tratado de maquillarla. Plantea la educación como un factor dependiente de los procesos económicos y enfocada a potenciar esos procesos, anteponiendo las necesidades de los mercados a la formación integral y a la construcción de una sociedad más justa y cohesionada.

En las propuestas educativas debe partirse de un principio básico: no hay educación sin ideología (Torres, 1994). Sin transmisión de una concepción del ser humano, de una visión de cómo debe ser la sociedad, de cómo convivir y relacionarnos, de qué derechos y deberes proponemos, de qué prioridades establecemos en lo que consideramos importante o secundario a la hora de construirnos y desarrollarnos como personas y sociedad.

La cultura del emprendimiento que la ideología neoliberal impulsa en la educación busca enseñar a no identificarse con lo público; a desinteresarse y a asumir que el bien común quedó obsoleto, que cada persona solo depende de su destreza individual para vivir y que vivir significa fundamentalmente conseguir más dinero.

Impulsan su promoción a través de un discurso que reviste esta categoría de “emprendedor” dentro de un hálito mágico …que les presenta como generadores de desarrollo y bienestar, creativos líderes innovadores y visionarios, personas “hechas a sí mismas”, que transforman y construyen nuevas realidades y cimientan el cambio social que requieren las sociedades actuales.

La mitología de los emprendedores, es la reedición del mito del “sueño americano”, pero un sueño convertido en pesadilla de autoexplotación. … Plantean aquí la necesidad de que los trabajadores y las trabajadoras pasen a ser autónomos o “pequeños empresarios” sometidos a las reglas del juego de las grandes empresas.

El objetivo no es otro que descargar en la persona toda la responsabilidad de su futuro laboral. Se decía que la burbuja del emprendimiento neoliberal ha calado también en el sistema educativo: la LOMCE insiste en el “fomento del espíritu emprendedor” y lo mete en clase, tanto transversal (todas las asignaturas deben fomentarlo) como específicamente (“Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial” es una de las optativas que propone).

Se hizo con la LOMCE una reforma educativa con la idea de formar trabajadores competitivos en el mercado local y global. El gobierno ha favorecido el que sean voluntarios y voluntarias adscritos a las entidades financieras, causantes de la estafa financiera, los que impartan la educación financiera, en vez de las personas afectadas por los abusos financieros o las asociaciones de consumidores y consumidoras que tratan de defenderlas.

El programa oficial de la Junta de Castilla y León, Educar para Emprender, se desarrolla con empresas y cámaras de comercio que incluso ya han elaborado materiales didácticos. Se ven compelidos a no hacer simplemente figuras de arcilla o plastilina sin que se busque una estrategia para darle un carácter “emprendedor” a esta actividad, aunque se denomina eufemísticamente “innovador”.

Porque en Educación Financiera “se enseña a no cuestionar el modelo financiero actual, una herramienta que permitiría a las futuras generaciones “planificar su ahorro para la jubilación y la cobertura de sus necesidades de salud”.

El presidente del Banco español BBVA, Francisco González, junto a la reina Máxima de Holanda y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, presentó en París, a finales de mayo de 2017, el Informe PISA 2015 sobre Competencia Financiera, elaborado por la OCDE y financiado y patrocinado por el Banco BBVA. Este “PISA financiero” destaca tres elementos clave para obtener un mejor conocimiento financiero: el nivel socioeconómico del estudiante, su evolución académica y la participación de la familia en la educación financiera de los hijos y las hijas, pues según su interpretación, “los estudiantes en cuyas casas se habla de economía adquieren mejor puntuación”.

Pero el BBVA y las entidades financieras también pretenden controlar lo que se enseña sobre economía en los colegios. BBVA: “continuamos invirtiendo en programas de educación financiera”. Se hizo hincapié en que todo eso que se estaba programado desde entidades ajenas a lo educativo está dando resultados.

Cuando se habla de educación se está hablando de ver a qué tipo se quiere aspirar. Estamos hablando de una educación general, universal, obligatoria. La educación pública, pagada por todos y todas, tiene la obligación de dar una formación integral y promover valores ciudadanos y capacidad crítica. Lo primero que hay que plantearse en este y otros temas relativos a la educación es, precisamente, para qué concebimos la educación: para un desarrollo personal o para un desarrollo económico, no ya de un país sino, debido a la globalización, de los grandes capitales, la banca, las multinacionales.

En la primera opción la línea deberá ser diseñada por profesorado y profesionales de la pedagogía y la educación en general. La segunda opción queda en manos de las grandes corporaciones. No se trata de no incluir la economía en el historial de aprendizaje del alumnado. Se pasó después a debatir sobre todas las ideas que habían salido en la sala hasta ese momento. Otra cuestión hacía alusión a los medios de comunicación que transmiten una imagen social falsa.

En la mayoría (los considerados conservadores pero también los progresistas) existen programas dónde se exalta el emprendimiento como un culto al espíritu empresarial, que supone la consecución del éxito, cuando en la práctica no es cierto y no es lo mismo una pequeña iniciativa en la que una persona gasta sus ahorros o su paro (que luego se queda sin protección ninguna) que una gran empresa que acapara el mercado y está sobradamente respaldada.

También la imagen pública que se da de esta realidad superindividualista se potencia de múltiples formas (como el planteamiento de las charlas Tedx) o todo un arsenal de “modas” y etiquetas, generalmente en inglés. Se preguntaban las personas asistentes también por la reacción que puede estar teniendo ante este tipo de economía financiera la comunidad educativa y el profesorado. Por una lado se hacia ver que el profesorado y las familias se “adaptaban” como podían.

El profesorado ya que está sujeto a la ley al modelo. Es de la realidad que se parte. A partir de ahí en las aulas se le da un planteamiento más educativo o menos, se le aporta más o menos creatividad. En todo caso se entre a “jugar” en el terreno marcado por el planteamiento de educación financiera que llega. Por ultimo una cuestión controvertida era si la economía era una ámbito que debiera estar presente o no en el currículo. Es una faceta de la vida de las personas, se decía y dejarla fuera del currículo supone una pérdida para la futura ciudadanía.

En el debate se contestaba que no se ponía en duda que se impartiera, la cuestión era con qué orientación, en manos de quien se deja y a partir de qué edad. En la Tribu Educa, con la colaboración del MEPLYG, pensamos que es este un tema con incidencia social y planteamiento educativo importante que es importante debatir y sobre el que hay que dar alternativas.

Es esencial comprender las cualidades que definen a un emprendedor. El espíritu emprendedor forma parte del talante de las personas. Este espíritu puede localizarse en cualquier sector y tipo de negocio. La iniciativa empresarial también contribuye a fomentar la cohesión económica y social en regiones cuyo desarrollo se está quedando rezagado, mejorando la eficacia o innovación. Se debe fomentar el desarrollo económico y de la comunidad a partir de lo que el territorio posee, así como la realización personal.

Según la Wikipedia, ‘emprendedor’ es una persona que comienza una acción, obra, negocio o empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro. Desde otro punto de vista, el término se refiere a quien identifica una oportunidad de negocio y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha, encontrando la necesidad de crear o innovar. En este artículo vamos a analizar los distintos tipos de emprendedores que existen.

Existen varios tipos de emprendedores:

  • Por necesidad: Aquellos que se ven obligados a emprender hasta que la crisis ha azotado a la sociedad.
  • Sociales: La envidia es el deporte nacional de España. La sociedad es muy cruel con las personas que fracasan con un negocio empresarial.
  • Profesionales: En España, existe una gran cantidad de profesionales acomodados, como, por ejemplo, los funcionarios.
  • Personales: Muy relacionado con el primer punto.

Pese a estos riesgos, cada vez más personas se han decidido a dar el paso y emprender. Cada emprendedor sigue su camino, convirtiéndose en empresario. En muchas ocasiones, las circunstancias ajenas obligan a invertir las ganancias en beneficio de la propia empresa. Emprendedor en serie: estos son los que arr...

El emprendimiento social tiene una gran importancia. GEM distingue cuatro tipologías: ONG, organizaciones sin ánimo de lucro, híbridas (con ingresos propios y donaciones) y con ánimo de lucro. Estos últimos son una minoría, pero suponen una alternativa intermedia a los extremos tradicionales de ONG y empresa privada.

No trabajan solo para engrosar una cuenta de resultados. "Me di cuenta de que solo pensaba en cómo generar más ingresos, cómo lanzar nuevos productos... tiene que haber un balance", dice Manuel Roca, de Atrapalo.com, una de las principales agencias de viajes online en España, con 200 empleados y 200 millones de euros de facturación. "Si te va bien en la vida, creo que debes devolver algo a la sociedad".

YOKOI KENJI | EMPRENDIMIENTO