Cada día con más intensidad se oye hablar de emprendedores y emprendedoras, de la cultura de la innovación, de la necesidad de descubrir y reinventar negocios para así poder avanzar hacia nuevos modelos de empresa o modelos sociales.
La cultura emprendedora es el conjunto de valores que proporcionan a las personas las habilidades necesarias para enfrentarse de forma exitosa a los constantes cambios que se producen en nuestro entorno.
En el entorno empresarial actual, el término emprendedor ha llegado a significar más que la mera capacidad de convertir una idea en proyecto real, un plan en una empresa. Hoy, ser «emprendedor» describe una habilidad y mentalidad caracterizada por la innovación, la creatividad y la asunción de riesgos calculados.
La cultura emprendedora es lo que muchas empresas esperan lograr, aunque no es tan fácil fomentarla ni hacerla prosperar. De hecho, una cultura emprendedora y empresarial debe cultivarse a través de acciones bien planificadas que empiezan por la definición de objetivos y el modelado, y se refuerzan con la comunicación.
¿Qué es la cultura emprendedora?
Volviendo a la definición de cultura emprendedora, diremos que es la que permite la disrupción en la sociedad. Replantea modelos de negocio existentes y descubre nuevas oportunidades.
La cultura emprendedora se define como los conocimientos, habilidades y valores necesarios para poder crear, implementar y desarrollar un proyecto determinado. Es una manera de definir cómo debería ser un emprendedor ideal.
No sólo se trata de ideas o de capacidades, sino que todo esto se basa en una actitud favorable. Para poder llevar a cabo este proceso de manera correcta es necesario tener ciertos conocimientos y habilidades relacionadas con el mundo empresarial.
Tener cultura emprendedora significa, sí o sí, la capacidad de detectar oportunidades en el mercado y saber cómo aprovecharlas. También está muy relacionada con los conceptos de iniciativa y proactividad.
En otras palabras, una persona emprendedora debe tener iniciativa para llevar a cabo sus propios proyectos, no buscar depender de una persona externa.
La importancia de la innovación
La innovación, según el diccionario de la Real Academia Española, es la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. Para Carme Artigas, la innovación no es una capacidad (como la creatividad) sino un proceso, una actividad que culmina en un resultado final que conduce al progreso. Es el resultado de aplicar la creatividad, pero también necesita métodos y tecnología para desarrollar nuevos productos o servicios o en la mejora de nuestro entorno.
En este sentido, los expertos consideran que la innovación debe formar parte de las competencias del emprendedor, junto con la iniciativa, la persistencia, la capacidad de asumir riesgos, etc.
Desde su punto de vista, las pequeñas innovaciones son las que marcan la diferencia. Así pues, podemos concluir que la innovación es una de las herramientas del emprendedor, pero no la clave del éxito; ésta pasa por ser capaz de comprometerse y tener una actitud adecuada.
A medida que los líderes empresariales se esfuerzan por aumentar la competitividad, la creación de una cultura emprendedora y empresarial se confirma como una ventaja importante.
Piensa por un momento en lo que hace un emprendedor: analiza estratégicamente las tendencias del mercado, identifica oportunidades, calcula riesgos, toma decisiones e inspira a otros a seguirle.
Una vez se cuenta con esta base, hay que asegurar una buena comunicación. El primer paso para crear una cultura emprendedora es anunciar que se está abierto a sugerencias y luego recompensar claramente a quienes generan nuevas ideas.
Por último, cabe recordar que la innovación solo es posible si los miembros del equipo saben que no serán penalizados si una idea falla. Apostar por una cultura emprendedora y empresarial es el secreto para desarrollar una ventaja competitiva.
Características de la cultura emprendedora
- Motivación: A un nuevo proyecto hay que ponerle todas las ganas e ilusión para intentar por todos los medios conseguir el objetivo que te propongas. Si tu idea de negocio te motiva, tendrás un pensamiento de continuo aprendizaje y crecimiento. Además, todo el esfuerzo invertido no te supondrá ningún problema.
- Iniciativa: Este atributo hace que la persona que la posee pueda tomar decisiones propias sin necesidad de ser persuadido por nadie. Además, ayuda mucho a tener poder de decisión.
- Innovación: Para hacer frente a la competencia en un mercado muy competitivo es necesario diferenciarse. Esto puede conseguirse gracias a la innovación. Productos o servicios diferentes o incluso un proceso de fabricación más eficiente puede ser la diferencia que haga que la empresa sea exitosa.
- Trabajo en equipo: Sin embargo, un negocio en el que se trabaja en equipo tiene muchas más posibilidades de ser exitoso. Al contar con más personas se pueden encontrar soluciones innovadoras gracias a la suma de ideas y esfuerzo.
- Responsabilidad: Otra parte de la responsabilidad en un proyecto es crear un equipo, cuidarlo y escucharlo. Por último, está la responsabilidad de ser respetuoso con el medio ambiente y el resto de las personas.
- Adaptación: Adaptar los productos, servicios y otras cuestiones importantes en función de las conclusiones obtenidas del estudio de la competencia puede hacer que tu negocio destaque frente al resto.
Existen otras muchas cualidades del concepto de cultura emprendedora que son positivas en cualquier ámbito y especialmente en los negocios pero si cuentas con la motivación, la iniciativa y la adaptación necesaria tienes mayores posibilidades de que tu idea se convierta en todo un éxito. Si crees que cuentas con todas o la mayoría de las características que te he comentado, adelante con tu idea.
Garantizar el éxito de una empresa no es posible. Sin embargo, si quieres emprender, algunas características de la cultura emprendedora ayudarán a aumentar las posibilidades de que el negocio funcione. Algunas de estos elementos de la cultura emprendedora son innatas, pero otras pueden aprenderse a base de formación y experiencia relacionada.
Cómo desarrollar una ACTITUD EMPRENDEDORA - Clave para una VIDA PLENA | Mario Alonso Puig
La cultura emprendedora también está muy relacionada con la asunción de riesgos. Cualquier iniciativa de negocio tiene una serie de riesgos asociados, lo que implica que existe la posibilidad de perder dinero. Una persona con cultura emprendedora debería saber identificar el riesgo de una iniciativa de negocio, analizar sus posibles beneficios y saber cuándo asumir riesgos y cuando no.
También es muy importante conocer los mecanismos para reducir los riesgos asociados a una iniciativa, algo que únicamente es posible con una base sólida de márketing y administración de empresa.
Por último y posiblemente una de las características más importantes y que se considera menos relevante es la capacidad de delegar tareas. Un buen emprendedor es consciente de sus características, de sus puntos fuertes y puntos débiles.
Aun así, como se ha mencionado, la capacidad de delegar es imprescindible para cualquier emprendedor. Necesita saber cuales son sus habilidades y a quién puede acudir para solucionar sus carencias. A pesar de esto e incluso en estos casos, una base sólida de marketing y ADE es imprescindible para cualquier emprendedor. Aunque un experto en marketing gestione tus ventas, debes comprender qué es lo que está haciendo y cuáles son sus objetivos.
Otra de las habilidades de un emprendedor tiene que ser la de crear contactos. Nadie nace con cultura emprendedora. Es una habilidad que se desarrolla con el tiempo y la práctica a base de identificar oportunidades de mercado y asumir los riesgos necesarios.
Fomento de la cultura emprendedora
La cultura emprendedora consiste en identificar las oportunidades y reunir los recursos suficientes para transformarlas en una empresa.
En los últimos años, el modelo de crecimiento económico ha entrado en crisis. Los expertos coinciden en señalar que la sociedad productiva debe evolucionar hacia un modelo más moderno, acorde a las nuevas necesidades y a las actuales claves de la competitividad. En este marco, el Círculo de Empresarios destaca la necesidad de fomentar la actitud y las condiciones que impulsen el espíritu emprendedor y la creación de iniciativas productivas.
Saber qué es la cultura emprendedora y cuáles son sus características es muy importante si estás pensando en montar tu propio negocio. La cultura emprendedora y empresarial es el conjunto de habilidades que consiguen que se puedan crear y reinventar negocios que son necesarios para la sociedad.
Con la mentalidad y cultura emprendedora se consigue aplicar la innovación y crear nuevas estrategias y modelos de negocios que encajen mejor en la realidad actual. La cultura organizacional emprendedora es fundamental para que las personas no tengan barreras psicológicas a la hora de poner en funcionamiento una empresa para hacer realidad una idea.
Las ganas, ilusión, tenacidad y curiosidad son algunas de las características de la cultura emprendedora que ayudan a hacer frente a los obstáculos y a conseguir los objetivos propuestos.
Crecer personal y profesionalmente puede contribuir a que la sociedad sea mejor, a través de nuevos negocios que aporten valor. La clave para el emprendimiento es tener motivación para ello.
Iniciativa Emprendedora: Un Componente Esencial
La iniciativa emprendedora se define como la capacidad de una persona para transformar ideas en acciones. Sin duda, la iniciativa emprendedora es esencial para la economía y el desarrollo de cualquier país en pleno siglo XXI. Más allá de generar riqueza, el papel de los emprendedores contribuye a satisfacer cada vez mejor las necesidades del mercado y la sociedad actuales. Por lo tanto, el espíritu emprendedor contribuye al bienestar de la sociedad.
Beneficios de la Iniciativa Emprendedora
- Estimula el crecimiento económico y el cambio social.
- Promueve la innovación.
- Favorece el desarrollo industrial y mejora las empresas actuales.
Del mismo modo, los bienes y servicios innovadores que ofrecen los empresarios reducen la dependencia de procesos y tecnologías obsoletas, favoreciendo el cambio social. Para ello, la innovación es clave, además de ser impulsora de diferentes técnicas efectivas de productividad.
Las nuevas ideas de negocio de los emprendedores pueden impactar de forma directa en las empresas existentes, contribuyendo a su desarrollo y expansión. Por este motivo, tiene sentido cultivar, motivar y remunerar las iniciativas emprendedoras en la medida de lo posible, tanto desde las instituciones públicas como privadas.
¿Qué hace falta para llegar a ser un emprendedor?
Si nos detenemos a crear una definición de emprender, ayudándonos de la RAE, coincidimos que emprender es comenzar o llevar a cabo una obra, acción o negocio que tiene una cierta dificultad o riesgo (incertidumbre). Conociendo la definición, ¿en qué áreas será necesario educar para emprender?
- Creatividad y pensamiento innovador: un emprendedor, consigue ver lo que los demás todavía no han descubierto, rompe las reglas y crea algo nuevo sin seguir una pautas ya establecidas.
- Fortaleza y voluntad: emprender como hemos definido tiene cierta dificultad o riesgo, para llevar una idea a cabo se necesita fuerza y voluntad para no tirar la toalla.
- Autonomía: el emprendedor es una persona autónoma que toma decisiones por sí mismo aceptando sus responsabilidades. Pero cuidado, esto no significa que esté solo, siempre puede contar con consejo o ayuda si lo ve necesario, aunque sea él quién posea la última palabra.
- Capacidad de gestionar la presión y la frustración: no todo sale bien a la primera, es más casi nunca sale bien a la primera, el emprendedor sabe bien que la paciencia es la madre de la ciencia.
- Capacidad de análisis crítico: ¿no ha funcionado? Volvemos a empezar, pero haciendo un análisis crítico de que no ha funcionado.
- Motivación y confianza en sí mismo: un emprendedor tiene claras sus capacidades y fortalezas y se vale de ellas para alcanzar sus objetivos.
- Pensamiento inductivo y deductivo: de esta forma será capaz de resolver los problemas que van surgiendo a lo largo de toda su vida.
- Orden y capacidad de gestión del tiempo.
- Capacidad de autoaprendizaje: el emprendedor nunca deja de aprender.
Fomento de la Cultura Emprendedora en la Educación
El emprendedor educativo es clave para fomentar una cultura emprendedora de forma transversal desde una edad temprana, ya que es sinónimo de impulsar la creatividad, la autonomía y el trabajo colaborativo. Repercute en la formación integral de los alumnos.
Fomentar la cultura emprendedora en las aulas va mucho más allá de formar a alumnos para que estos creen sus propios negocios; también es sinónimo de impulsar la creatividad, la autonomía o el trabajo en equipo.
La cultura emprendedora se debe incorporar a las aulas de forma transversal y desde una edad temprana.
Ideas de Actividades para Trabajar el Emprendimiento en el Aula
Lógicamente, las actividades relacionadas con el emprendimiento deben adaptarse a cada edad y tipo de alumno. Es aquí donde entra en juego el rol del emprendedor educativo, el cuál lleva a cabo distintas iniciativas entre las que destacan:
- Trabajos en equipo: Realizar trabajos en grupo implica saber colaborar con los demás, compartir ideas, aprender a dialogar y ceder, entender que cada uno tiene diferentes capacidades…
- Concursos de ideas: Plantear un problema al que los alumnos deben ofrecer una solución valorando la creatividad y la solución a la que se ha logrado llegar.
- Creación de empresas: Realizando todos los pasos necesarios como si fuese real, lo cual incluye un plan de negocio, acta de constitución, cargos, productos o servicios, imagen corporativa, solicitud de un crédito, etc. En el caso de cursos superiores como Bachillerato o ciclos de Formación Profesional (FP), se pueden poner en marcha durante un tiempo determinado.
- Talleres: En los que se combine la parte práctica y la experimentación con la gestión de emociones. No solo se trata de “aprender a hacer” sino también de “aprender a pensar”.
- Recursos digitales: En la Red existen diferentes iniciativas relacionadas con el emprendimiento en colegios e institutos, desde simuladores de empresas como formaTenred a programas de educación financiera de diferentes entidades como Money Town o KitCaixa Jóvenes Emprendedores.
- Encuentros con emprendedores: Para conocer casos reales, sus dificultades, proceso… Es fundamental que estos encuentros sean con profesionales de diferentes sectores y que incluyan también iniciativas que acabaron fracasando.
- Visitas: A escuelas de negocios, pymes, startups… para entrar en contacto directo con diferentes realidades empresariales.
Beneficios de Fomentar la Cultura Emprendedora en la Educación
- La creatividad.
- La autonomía y confianza en uno mismo.
- El trabajo en equipo y la socialización.
- El liderazgo y la responsabilidad.
- La empatía.
- La capacidad para asumir riesgos y adaptarse a los cambios.
- El espíritu crítico.
- La responsabilidad.
- Aprender a gestionar el fracaso y la frustración.
Es decir, impulsar el emprendimiento educativo engloba más ámbitos que el financiero; desarrollar una verdadera estrategia emprendedora en el sistema educativo repercute en la formación integral de los alumnos. Además, hay que tener en cuenta que el emprendimiento real puede ir ligado al área social, cultural, deportiva, etc.
«Los Estados miembros deben estimular las aptitudes emprendedoras a través de maneras de enseñar y aprender nuevas y creativas desde la educación primaria, además de prestar una atención particular, desde la enseñanza secundaria hasta la superior, a la oportunidad de crear empresas como objetivo de carrera.
Con un aprendizaje basado en la resolución de problemas concretos y en la relación con las empresas, la experiencia del mundo real ha de integrarse en todas las disciplinas y adaptarse a todos los niveles de la educación. Todos los jóvenes deben vivir una experiencia de emprendimiento práctica como mínimo antes de abandonar la enseñanza obligatoria».
Obstáculos y Soluciones
Existen varias causas que dificultan el desarrollo de la cultura emprendedora, pero el Círculo de Empresarios destaca las dificultades para llevar a cabo la propia idea como uno de los principales elementos desmotivadores para los emprendedores. Las dificultades financieras, administrativas y reguladoras para iniciar un negocio, la imagen social del empresario, la propia actitud ante el fracaso… son condicionantes que frenan el desarrollo de la cultura emprendedora.
Estos datos coinciden con las opiniones recopiladas por el Observatorio Socioeconómico de Segovia, que muestra que las principales dificultades que tienen los empresarios segovianos a la hora de impulsar sus negocios son la ausencia de apoyos económicos, las políticas fiscales imperantes y la burocracia legal y administrativa.
La falta de financiación es uno de los principales muros que frenan las iniciativas emprendedoras. Contamos con escasos fondos de capital riesgo en España.
Cómo Fomentar la Iniciativa Emprendedora: Ingredientes Clave
- Desarrollar una mentalidad emprendedora: Enfrentarse a retos y situaciones desafiantes, asistir a eventos empresariales para crear redes de contactos o apoyarse en mentores experimentados que guíen al emprendedor por su nueva aventura empresarial y ofrezcan nuevas perspectivas al emprendedor.
- Pensar «fuera de la caja»: La curiosidad, la inquietud y la creatividad son la base del espíritu empresarial. Se trata de identificar una idea de negocio basada en una oportunidad detectada en el mercado.
- Acceso a financiación.
- La formación empresarial: resulta vital para que una iniciativa empresarial llegue a buen puerto. De hecho, aprender los principios subyacentes para dar vida a un negocio debería ser tarea obligada de cualquier persona con iniciativa emprendedora. A través de la formación no sólo se adquieren habilidades y conocimientos para generar ideas de negocio o desarrollar y hacer realidad empresas propias, sino que se profundizan en áreas clave para el emprendimiento como las finanzas, las ventas, el marketing o la contabilidad.
En cuanto a los adultos y a nivel personal, en primer lugar hay que perder el miedo a arriesgarse. El éxito empresarial no es una cuestión de azar ni de casualidad sino de autoconfianza, ingenio, observación, estudio y preparación, trabajo, realismo y valor. Por ello, es importante planificar, organizar, examinar y conocer el mercado, la economía y nuestras propias capacidades.
Programas y Proyectos de Fomento del Emprendimiento
El proyecto educativo Enseñar Para Emprender, más conocido como “EPE”, es un proyecto donde los más pequeños y pequeñas se convierten en auténticos protagonistas de la cultura emprendedora. El objetivo es que se conviertan en empresarios y empresarias, de forma ficticia, y aprendan los distintos pasos a seguir para abrir un negocio. De este modo, se impulsa la cultura emprendedora entre la juventud tinerfeña, de manera lúdica, y se inculcan valores como el trabajo, el compañerismo, la solidaridad o la superación personal.
El proyecto educativo Idéalo está promovido por la Universidad de La Laguna desde su Fundación General, dirigido al profesorado y alumnado de educación secundaria, bachillerato y formación profesional. Asimismo, se plantea como propuesta de apoyo para el desarrollo de la asignatura “Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial” de Educación Secundaria.
Tanto si estás planteandote emprender, como si tu necesidad es aportar visión emprendedora a diferentes colectivos, cualquier ayuda es bienvenida. Podemos empezar atendiendo a jornadas gratuitas para orientarnos y, si ya conocemos algo, pasar a las “píldoras” o cursos especializados que van a permitirnos integrar la cultura emprendedora en nuestra vida.
Cultura emprendedora en el contexto digital
La cultura emprendedora en el contexto digital se refiere a un conjunto de valores, prácticas y mentalidades que fomentan la innovación, la creatividad y la toma de riesgos dentro de las empresas digitales.
Las empresas digitales pueden fomentar una cultura emprendedora alentando la colaboración, la experimentación y el aprendizaje continuo. Esto se puede lograr mediante la creación de entornos de trabajo abiertos donde se valoren las ideas de todos los empleados.
Adoptar una cultura emprendedora en una empresa digital puede traer varios beneficios, como un aumento en la innovación, una mayor agilidad para adaptarse a cambios en el mercado, y una mejora en la satisfacción y retención de los empleados.
Uno de los principales desafíos que enfrentan las empresas digitales al implementar una cultura emprendedora es la resistencia al cambio. Los empleados pueden estar acostumbrados a jerarquías tradicionales y procesos establecidos, lo que puede dificultar la adopción de nuevas formas de trabajar.
El papel de la educación en el entorno digital
La educación juega un papel crucial en la formación de una cultura emprendedora al equipar a los individuos con las habilidades y el conocimiento necesarios para innovar y liderar en el entorno digital.
