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En el dinámico y competitivo mundo de los negocios, el emprendimiento puede manifestarse de diversas formas, cada una con sus propias características y motivaciones: desde los copycats y los spin-offs hasta el enamoramiento y las pymes. Cada uno de estos tipos de emprendimiento tiene su espacio y puede alcanzar el éxito si se lleva a cabo de manera adecuada. A continuación, exploraremos las distintas opciones para comprender mejor sus características y cómo pueden integrarse en el panorama empresarial actual.

Tipos de Emprendimiento

La historia nos ha enseñado que ante un periodo de cambio y dificultades como en el que nos encontramos es cuando surgen las mejores ideas y negocios. Emprender en tiempos de crisis, a veces, no es cuestión de deseo, sino de necesidad.

Existen diferentes tipos de emprendimiento que se clasifican según sus características, habilidades y rasgos de personalidad del fundador. El emprendimiento suele clasificarse en cuatro tipos: pequeñas empresas, startups escalables, grandes empresas y emprendedores sociales. Estos modelos se centran más en el negocio en sí que en las habilidades del fundador.

Sin embargo, ya sea por su personalidad, relación con el entorno o intereses, es posible establecer una tipología para todos aquellos que optan por poner en marcha su propio negocio o impulsar compañías ya asentadas.

Además, hay muchas tipologías de emprendimiento y, por tanto, muchas clasificaciones de emprendedores. Hablamos de alguien al que cualquier cosa le genera curiosidad. Por este motivo, está interesado en aprender de cualquier cosa tanto relacionada con su actividad personal como profesional. Por eso mismo, el emprendedor curioso no tiene miedo de llegar hasta el final con sus ideas, aunque en ocasiones puedan encontrarse con que su ideal inicial sobre el proyecto era un error.

A continuación, exploraremos algunas de estas formas de emprender, que se alejan del modelo tradicional de los negocios:

Emprendimiento Copycat

¿Cómo IDENTIFICAR OPORTUNIDADES de EMPRENDIMIENTO?

El emprendimiento copycat implica replicar un modelo de negocio ya existente y próspero, adaptándolo a nuevos entornos o contextos. Este enfoque se basa en la premisa de que una fórmula comprobada en un mercado puede reproducir su éxito en otro con ajustes mínimos. Las personas emprendedoras que adoptan este modelo, al observar tendencias y prácticas exitosas, identifican oportunidades para introducir productos o servicios similares en diferentes geografías o segmentos de mercado.

Las características clave del emprendimiento copycat incluyen un menor riesgo inicial, ya que al seguir un modelo probado, las personas emprendedoras pueden reducir la incertidumbre asociada a la creación de un negocio completamente nuevo. Además, es esencial la adaptación cultural y local. Aunque la idea original se copia, resulta crucial adaptarla a las particularidades del nuevo mercado, lo que implica realizar ajustes en el producto, servicio, marketing y operaciones para asegurar una integración adecuada.

Ejemplos de emprendimiento Copycat:

  • Glovo: es un claro ejemplo de un copycat de entrega a domicilio bajo demanda, similar a empresas como Uber Eats y Deliveroo.
  • Cabify: fundada en 2011 en Madrid, es una plataforma de transporte que replica el modelo de negocio de Uber.

Spin-offs

¿Cómo IDENTIFICAR OPORTUNIDADES de EMPRENDIMIENTO?

Las spin-offs son estrategias clave para la innovación y el crecimiento, donde nuevas entidades surgen de organizaciones existentes, instituciones académicas o entidades públicas. Las spin-offs corporativas se originan cuando una empresa matriz decide separar una parte de su negocio para formar una nueva entidad independiente. Este tipo de emprendimiento suele aprovechar los recursos, la tecnología y el conocimiento de la empresa matriz, pero opera de manera autónoma.

Las características de las spin-offs incluyen el apoyo de la empresa matriz, que proporciona respaldo inicial en términos de recursos financieros, infraestructura y conocimiento. Además, las spin-offs gozan de independencia operativa, lo que les permite ser más ágiles y responder rápidamente a las oportunidades del mercado.

Por otro lado, las spin-offs académicas representan una forma dinámica en la que universidades y centros de investigación transforman y financian descubrimientos científicos y proyectos de investigación y desarrollo tecnológico en empresas comerciales.

Emprendimiento por Enamoramiento

¿Cómo IDENTIFICAR OPORTUNIDADES de EMPRENDIMIENTO?

El emprendimiento por enamoramiento consiste en la creación de un negocio impulsado por la pasión, el propósito y el compromiso personal de la persona emprendedora con una idea o causa específica. Para este modelo, la motivación principal no es exclusivamente el beneficio económico, sino la satisfacción personal y el entusiasmo por el proyecto. Este tipo de emprendimiento se caracteriza por una fuerte motivación intrínseca y un compromiso inquebrantable con la visión y los valores que impulsan el negocio. Además, estas personas fundadoras aspiran a generar un impacto positivo en la sociedad o a resolver problemas que los apasionan.

  • Tiempo parcial: la mayoría inicia negocios por enamoramiento mientras mantiene empleos a tiempo completo u otras responsabilidades. Esto les permite explorar su pasión de manera gradual sin renunciar a la estabilidad financiera de su trabajo principal.
  • Tiempo completo: algunas personas se comprometen por completo con su pasión desde el inicio.

Varias personas fundadoras españolas comparten sus perspectivas sobre el emprendimiento por propósito y a tiempo parcial en España.

  • Laura Tejada, CEO de Wavveup señala: “Creo firmemente que emprender por propósito es una fuerza de energía increíble en las subidas y bajadas del emprendimiento, tanto para los fundadores como para los equipos. Conectar este propósito personal de las personas es clave para inspirar y motivar a los demás.”
  • Ricardo García Zorzo, CEO de FLipFlow, comenta: “Una forma muy sabia de empezar un proyecto es construir desde la seguridad, y cuando tenemos datos de que realmente hemos encontrado petróleo, hacer el all-in."

PYMES (Pequeñas y Medianas Empresas)

¿Cómo IDENTIFICAR OPORTUNIDADES de EMPRENDIMIENTO?

Las pymes (pequeñas y medianas empresas) son esenciales para la economía global debido a su capacidad para generar empleo y dinamizar el desarrollo económico. Caracterizadas por su tamaño reducido en términos de personas empleadas y volumen de negocio anual, las pymes destacan por su flexibilidad y adaptabilidad, lo que les permite responder rápidamente a las necesidades del mercado. Al mantener relaciones cercanas con sus clientes obtienen una ventaja en términos de servicio y lealtad.

Ejemplos de éxito de PYMES en España:

  • ZARA: comenzó como una pequeña tienda en La Coruña, en 1975, y se transformó en una marca global gracias a su modelo de negocio innovador y eficiente. ZARA implementó un sistema de producción y distribución rápido y mantiene una estrecha relación con sus clientes, permitiendo una rápida adaptación a las tendencias de moda.
  • 100 Montaditos: empezó en el año 2000 con la apertura de su primer local en la playa de Islantilla. La idea era sencilla pero innovadora: ofrecer una selección de 100 pequeños bocadillos a precios muy accesibles. Esta propuesta captó rápidamente a una amplia clientela, atraída por la calidad y la diversidad de los productos.

La Economía Social: Otra Forma de Emprender

Las cooperativas y, por extensión, la economía social, aportan otra lógica empresarial al tejido productivo diferente a la de la empresa de capital tradicional. Los franceses potenciaron el concepto de Economía Social y la calificaron como "la otra forma de emprender". Con ello querían decir que iniciar una empresa cooperativa concreta los valores que se han definido para ese tipo de sociedades. Ello inicia una lógica determinada, distinta de la lógica que apoya la empresa de capital tradicional.

Es importante subrayar la importancia de una u otra lógica, porque ésta determinará el método de funcionamiento del modelo empresarial elegido. Cuando un grupo de personas deciden iniciar la experiencia empresarial desde la economía social están tomando una decisión que difiere del emprendedor tradicional, que busca un hueco de mercado que le permita rentabilizar su inversión. Es decir: invierte para ganar dinero.

A diferencia del anterior, el grupo de inversores de la economía social se apoya en otros valores (en otra lógica): es un grupo (siempre es colectivo), que busca aportar soluciones a un problema social (desempleo, exclusión social, desarrollo local...) o, simplemente, desea crear una empresa más integradora, distinta de lo que le ofrece el mundo empresarial habitual.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) dice que estas empresas son colectivas porque entre varios pueden hacer lo que solos no podrían hacer. No es la posesión de capital inicial el motor sino la percepción de crear una actividad económica desde la colectividad.

La lógica de iniciar una empresa integrada en la economía social nace desde la percepción de que es preciso aportar soluciones empresariales a problemas sociales (que no son atendidos por la iniciativa privada o son generados por la acción de ésta) o desde la percepción colectiva de que se puede crear algo que es de todos frente a la concepción individualista (competitiva) de la empresa tradicional.

Por ello, la propia ley de economía social dice que su primer “principio orientador” es: “la primacía de las personas y del fin social sobre el capital, que se concreta en gestión autónoma y transparente, democrática y participativa, que lleva a priorizar la toma de decisiones más en función de las personas y sus aportaciones de trabajo y servicios prestados a la entidad o en función del fin social, que en relación a sus aportaciones al capital social”. Por ello es “otra forma de emprender”.

Tipos de Emprendedores

España es país de emprendedores. Aun así, debemos destacar que el país se encuentra por debajo de la media europea, que está en el 7,8%. Una gran parte de quienes emprenden lo hacen porque han detectado una oportunidad de negocio. Pero hay muchas más razones, así como distintos tipos de emprendedores.

Con la crisis que se inició sobre el año 2007, muchas personas se quedaron sin trabajo y tuvieron que buscar nuevas oportunidades laborales. En la dura senda por encontrar un empleo estable, se plantearon crear su propio negocio y emprendieron. Este tipo de emprendedor abarca diversidad de características, desde los que partieron de cero sin conocimientos para poner en marcha una empresa a los que, con estudio y práctica, ya sabían crear planes económicos.

Algunos emprendedores explican que no era su finalidad la de crear un negocio ni tan siquiera se lo habían planteado nunca. Pero, quizás por estar en el lugar adecuado y en el momento oportuno, por contactos o por haber trabajado con emprendedores como clientes, un buen día se vieron inmersos dentro de un proyecto de emprendimiento. La suerte es un factor importante en los negocios, si bien esto va acompañado de mucho esfuerzo y trabajo.

También existe el emprendedor innato. Es el que ha nacido para emprender. Aunque pueda parecer extraño, no hay tantos emprendedores de este tipo, porque ideas hay muchas pero que se puedan llevar a la práctica y que cumplan una necesidad en el mercado, no tantas. El visionario detecta oportunidad, la implementa y consigue resultados con éxito. Suelen creer enormemente en su proyecto y lo llevan a cabo a pesar de incertidumbres y contratiempos. Con ideas innovadoras, con alta autoestima, son apasionados de su trabajo y motivan al resto de sus compañeros para creer en su proyecto.

El emprendedor inversionista es aquel que, a diferencia del resto de emprendedores, suelte contar con capital para invertir y lo que le interesa es ver crecer su propia empresa. No suele tener una alta capacidad emprendedora e innata, pero son muy buenos en un área en particular. Esto hace que tengan unas capacidades y conocimientos superiores para crear, idear e implantar un producto o servicio. Suelen trabajar en equipo porque es una pieza importante del mismo, ya que el innato lo requiere para especializarse.

Aunque los principios básicos del emprendedor son los mismos, las habilidades que necesitan variarán dependiendo del tipo de negocio que queramos iniciar. Convertirse en empresario requiere la capacidad de definir estas diferencias y señalar los elementos únicos que se necesitan.

Otras Clasificaciones de Emprendedores

  • Emprendedor corporativo.
  • Emprendedor "listo para empezar". Tiene la idea, el equipo y la tecnología a su alcance.
  • Emprendedor asociado. No posee la idea inicial, pero integra sus valores para que el proyecto evolucione.
  • Emprendedor visionario.
  • Emprendedor recién llegado.
  • Emprendedor inversionista. Cuenta con los recursos y el capital necesario para invertir en proyectos rentables.
  • Emprendedor especialista. Alberga un gran conocimiento sobre un área, de tal modo que se orienta a un sector concreto.
  • Emprendedor multifuncional. Dedica su esfuerzo a varios proyectos ejecutados en paralelo.
  • Emprendedor intuitivo. Sus acciones están guiadas por impulsos o corazonadas.
  • Emprendedor apasionado.
  • Emprendedor persuasivo.

Habilidades Comunes de los Emprendedores Exitosos

Los emprendedores, sobre todo aquellos que alcanzan el éxito con sus negocios, poseen ciertas peculiaridades comunes que les diferencian de otras figuras como los empresarios.

  • Curiosidad. Explorar nuevos caminos e impulsar nuevos servicios permite abrir nuevas oportunidades.
  • Adaptabilidad. A lo largo de su trayectoria, los emprendedores deben hacer frente a escenarios en continuo cambio.
  • Capacidad de decisión. Emprender también significa tomar decisiones complejas.
  • Formación de equipos.
  • Persistencia. Los emprendedores poseen una alta capacidad de resiliencia.

Tipos de Emprendimiento Según su Naturaleza

  • Emprendimientos escalables. Ideados para registrar grandes tasas de crecimiento a través de la innovación a corto y medio plazo. Desde el inicio su objetivo es expandirse de manera rápida y tener presencia en diferentes países.
  • Emprendimientos de oportunidad.
  • Emprendimientos de pequeñas empresas. Es el tipo de emprendimiento más común y extendido.
  • Emprendimientos sociales. Generan productos y servicios con el objetivo de resolver problemas sociales. Suelen ser organizaciones sin ánimo de lucro y cuyo fin no es obtener ganancias ni riquezas.
  • Emprendimientos innovadores.
  • Emprendimientos espejo.
  • Emprendimientos culturales. Desarrollan soluciones y productos mediante la promoción de la cultura.
  • Emprendimientos por necesidad.
  • Emprendimientos ambientales. Permite a empresas y personas reducir su huella ambiental.

Etimología y Evolución del Concepto de Emprendimiento

Etimológicamente la palabra proviene del latín vulgar (in, en, y prendĕre) cuyo significado es coger, atrapar, tomar. Así, desde su origen la palabra ya estaba asociada al concepto de “atrapar” oportunidades. No obstante, su origen moderno proviene del francés entrepreneur que finalmente se conceptualizó como pionero. Por lo tanto, parece que también implica iniciar de manera novedosa un proyecto.

Desde su etimología, observamos como el concepto de emprender implica riesgo asociado a esa nueva idea de negocio además de innovar. Esta idea de emprendimiento que acabamos de expresar tomó fuerza en el siglo XIX y hasta ahora es una de las ideas predominantes acerca del concepto cuando se pregunta ¿qué es emprender? La mayoría de la gente aún lo asocia a una visión económica relativa a generar un negocio, empresa o proyecto financiero. Es así es como se entiende en la mayoría de las universidades y escuelas de negocios.

Para entender qué es un emprendedor, hemos de remontarnos al origen más profundo de la palabra. Aplicando un enfoque más global al concepto y no centrándonos solo en lo económico. Muchos especialistas entienden que un emprendedor es “un constructor del entorno y un facilitador de cambios”. Este nuevo enfoque es lo que permite entender la rápida adaptación de muchas empresas tras la crisis sanitaria.

Esta extensión del concepto de emprendimiento ha afectado a la manera en la que se emprende o incluso, se ha producido a la inversa. Nuevas formas de emprender han generado que se replantee el concepto de emprendimiento. Esto se ve reflejado en los numerosos artículos y taxonomías existentes relativas a clasificar a los emprendedores o los proyectos de emprendimiento.

En cuanto al objetivo de los proyectos, años atrás, eran eminentemente empresariales, financieros o económicos. Así destaca la aplicación de lo tecnológico en proyectos sociales o sanitarios sobresaliendo la tendencia del healthtech. También destacan la e-culture o cultura digital que ha generado una nueva forma de entender el ocio, arte y cultura.

En relación al abordaje o aproximación del enfoque, ya no solo se entiende el emprendimiento como innovador o hacia afuera. Ya que existen exitosos casos de emprendimiento de imitación en otros mercados y hacia adentro, como el intraemprendimiento.