En el vasto universo de las letras y el marketing, destacan figuras femeninas que han dejado una huella imborrable. Este artículo explora la vida y obra de Penelope Lively, una renombrada escritora británica, y presenta el inspirador perfil de Fabiola Torres, una líder destacada en el mundo del marketing.
Penelope Lively: Una Voz Literaria Inconfundible
Penelope Lively (El Cairo, 1933) forma parte del extenso grupo de escritoras británicas que inscribieron en la literatura la experiencia de las mujeres, al amparo de los cambios sociales y las nuevas tendencias críticas del siglo XX. Fue sin duda Virginia Woolf quien marcó el camino tanto de Lively como de Margaret Drabble, Rosamond Lehmann, Antonia Byatt, Antonia White, Iris Murdoch, Fay Weldon, Doris Lessing, Muriel Spark o Elizabeth Taylor; estoy ignorando a muchas más, pero se necesitaría una enciclopedia para recuperarlas.
Estas autoras, si bien fueron conocidas en su tiempo, han tardado mucho más que sus compañeros escritores en alcanzar la fama merecida o en ser traducidas a otras lenguas. Lively es autora de una extensa obra literaria, así como de libros infantiles y guiones para radio y televisión.
La fama le llegó a los cincuenta años con su séptima novela, «Moon Tiger», que recibió el prestigioso Premio Booker en 1985 y la lanzó al ruedo internacional. En 1989 la reina Isabel II le concedió la Orden del Imperio Británico y Lively fue ya recibida en la Sociedad Real de Literatura.
«Moon Tiger» está narrada por Claudia, una anciana inteligente y autorreflexiva que, en su lecho de muerte, anuncia, ya en la primera línea, que está escribiendo «una historia universal», pero no una historia universal al uso, cuajada de «hechos» y «consecuencias», sino una historia que recoja la multiplicidad de voces que percibe cada cual. Por eso, ella misma será «una miríada de Claudias» y su historia universal será también una auto/biografía: escribirá su vida desde su percepción y su autoconocimiento vendrá marcado por los sucesos externos a ella.
Así, desde el primer momento, la novela nos introduce en una argumentación muy bien estructurada de lo esencial de la vida, la literatura y la historia. Vivir conscientemente y escribir esas experiencias crean un discurso que define de manera diferencial la historia de nuestro entorno, de nuestra nación y, por tanto, la Historia universal, que se multiplica, se expande y se quiebra en dicho proceso.
El propio título avala el método de Claudia: «moon tiger» es la espiral repelente de mosquitos que se consume lentamente al encenderla, y Lively utiliza el término para hacer referencia a que nuestras emociones y afectos, los deseos y los acontecimientos son transitorios y se consumen en sí mismos, al igual que el tiempo y la vida.
Penelope Lively
La ventaja de Claudia es que, al escribir, ella «tiene la última palabra. Es el privilegio del historiador». Es ella quien define a sus padres, a su hermano Gordon, a su hija Lisa y a todas las personas que significaron algo en su vida. Así, ya en las primeras páginas, la narradora establece que va a usar muchas voces en su historia, pero esas voces irán tamizadas por su particular percepción, lo que no las hace menos reales para quienes leemos, pero sí, quizás, para quienes manejan otro concepto de la Historia con mayúscula.
Claudia cree que las personas somos propiedad pública, porque somos herederas de una tradición, de un pasado que nos define, pero somos también entes privados, que vamos a formar parte en un futuro de ese pasado, y, por tanto, nuestras vivencias y opiniones son relevantes. Confiesa que comprendió esto cuando, siendo niña aún, contrastó que lo que para una persona era doloroso para otra, cercana, la misma situación era una satisfacción; luego, la historia ha de considerar ambos puntos de vista, así como las circunstancias, los cómos y los porqués.
Claudia no se amilana ante tal dificultad, tal imposibilidad de reducir la historia del mundo, y aún una autobiografía, a tres cientos de páginas. Al contrario, nos absorbe en un tejido de datos y opiniones que recorre la experiencia común británica de la primera parte del siglo XX y nos retrotrae también a sus conocimientos sobre las conquistas de Hernán Cortés. La narradora narra y expone, no pide perdón por lo que puedan haber sido errores en su vida, no elude críticas ni recuerdos y confía al poder de la memoria y del lenguaje su contribución a una historia universal que no puede ser la misma si se omite su experiencia y su visión personal. «Si existe la palabra dragón, será porque en algún momento hubo dragones. Exactamente. El poder del lenguaje, que preserva lo efímero, da forma a los sueños y conserva las chispas de luz solar».
Si bien la Claudia niña concebía el tiempo como «personal y semántico (la hora del té, la hora de la cena, la hora de irse, las horas muertas…)», pronto entiende que el tiempo puede conservar e inmovilizar a las personas en una fotografía, como en el caso de su padre, eternamente joven, «asesinado por la historia» en la primera guerra mundial. O a la Lisa bebé, «criatura fastidiosa y efímera […] irrecuperable hasta para la Lisa de hoy». Ese es el tiempo complejo de la historia.
El desierto norteafricano, que Claudia vive como corresponsal durante la Segunda Guerra Mundial, se convierte en la metáfora central de la novela. Claudia advierte la belleza de sus colores cambiantes, su inmensidad, el poder que ejerce sobre quienes lo cruzan porque puede subyugar, engañar y aniquilar cuando despliega sus armas naturales. Y, al final, la arena es capaz de engullir personas, sueños, armas y ambiciones, la arena «no conoce límites, ni fronteras, ni perímetros». A pesar de todo, Claudia no se rinde, sigue tecleando y «trata de plasmar en palabras lo que ve y lo que piensa».
En su relato hay también espacio para Dios, ya que, con frecuencia, vivir produce congoja y Claudia no se basta por sí misma «y necesita que alguien le ayude». Especialmente cuando la realidad se reduce al «lenguaje de la guerra.
Fabiola Torres: Una Líder en el Mundo del Marketing
Reuters Events: Women in Marketing with Fabiola Torres
Fabiola Torres es todo un ejemplo para que las mujeres profesionales luchemos por nuestras metas: con inteligencia, organización y esfuerzo, por difícil que parezca, ¡todo se puede lograr! Especialmente, si sabes enfocarte alrededor de tus talentos innatos. Cuando ella descubrió que el marketing era lo suyo, ¡despegó sin miedo como un cohete y ahora no hay quien le detenga!
Felizmente casada y mamá de tres fantásticos niños, Faby Torres nos recibió en su casa de Los Ángeles, California, para presentarnos a su familia y contarnos el secreto de su éxito, tanto profesional como personal. ¡Una entrevista exclusiva y muy inspiradora, para todos nuestros fieles lectores de HOLA! Faby, gracias por recibirnos.
De Guadalajara a Los Ángeles
Fabiola Torres se mudó a Los Ángeles permanentemente en 2009, cuando Nike la nombró la jefa de marketing de la costa oeste de los Estados Unidos. Llegó desde Guadalajara, México.
Conoció a su esposo, Jaime Carrera, al comenzar su carrera en Heineken en México, donde él también trabajaba. ¡Llevan juntos veinte años! Él es empresario tequilero.
Hablan de trabajo en casa, solo si son cosas importantes o en las que puedan apoyarse el uno en el otro.
Vida Familiar y Profesional
Fabiola y su esposo se parecen en muchas cosas: no aceptan un “no” como respuesta, son muy competitivos y siempre ponen las necesidades de sus hijos por delante de todo. Si en algo se diferencian, es en el amor que ella pone en los detalles. Ella es obsesiva con eso, la casa, los niños, ¡todo! A él no le importa tanto, pero es algo que a él le viene bien… ¡y créeme que lo aprovecha!
Definitivamente, son un equipo. Son conscientes de que no es fácil llegar a todo, pero tratan al máximo de buscar un balance en sus vidas como familia.
“La maternidad ha sido mi mayor logro”. ¿Cómo resulta ser la única mujer en una casa de 4 varones? ¡Ay, ay, ay! -dice con una sonrisa-. Yo ya me acostumbré, ¡y ahora les toca acostumbrase a ellos! -bromea-. La de veces que puedo decirles al día: limpien sus recámaras, levanten su ropa, pónganse lindos, cuídense y siempre, siempre, ¡pórtense como caballeros!
De sus hijos ha aprendido a apreciar las pequeñas cosas, a ser más espontánea, a no perder de vista lo que es más importante para ellos porque ellos harán lo mismo contigo.
Quiere inculcarles que sean amables los unos con los otros, buenas personas en general, con ética y grandes valores, para que cuando crezcan sean buenos hombres para nuestra sociedad. A que crean en Dios, que Él siempre les ayudará en sus mejores y peores momentos.
“Cuidarse uno mismo es lo primero para poder cuidar a los tuyos y hacer tu trabajo al mejor nivel”.
La maternidad es realmente su mayor logro y está tan, pero tan orgullosa de sus hijos. Junto a sus hijos, siempre hay algo nuevo que hacer o cosas por descubrir. ¡Crecen tan rápido! -se lamenta-. ¿Lo más difícil? ¡El tiempo! Pasar el mayor tiempo con ellos.
El balance es difícil siempre, pero tienes que crear una rutina y una disciplina para poder hacer todo pero, ¡ojo! tienes que empezar contigo.
Nunca pensó en poner su carrera en hold para cuidar de sus hijos. Se estresó para crear un “sistema” que funcionara alrededor de sus hijos, pues no tienen familia cerca para ayudarnos.
El Camino al Marketing
De la jovencita que estudió en Monterrey, en México… ¡Una pregunta difícil! No sé… Creo que yo siempre soñé a lo grande y ahora continúo haciéndolo.
Estudió Comunicaciones, y la publicidad y el marketing siempre le encantaron. Comenzó su carrera profesional en sendas áreas y el destino le fue llevando hacia el marketing. “Soy la SVP, GM + CMO de los energy drinks. Desarrollamos productos y creamos campañas de marketing para televisión y redes”. ¡Y acertó de lleno!
Lo que más le apasiona de su trabajo es su trayectoria brillante, sin duda. ¿Cuál es su secreto? ¿Cuál es exactamente su labor en PEPSICO? Soy la SVP, GM + CMO de los energy drinks. Desarrollamos productos y creamos campañas de marketing para televisión y redes. También proponemos las estrategias para lanzar los productos en las tiendas, así como on line.
Al nivel profesional en el que ella está, aunque muchas cosas han cambiado… Se ha sentido alguna vez discriminada por ser mujer? Sí, de hecho, varias veces. Ahora es mas fácil, llevas razón, pero a nivel que sigues avanzando profesionalmente más y más, también se complica, porque los puestos de arriba son de hombres.
Además, hay que reconocer que eres guapísima y tienes un tipazo… ¿Le ha supuesto eso algún problema en su carrera, quizá les haya costado más tomarle en serio, o para nada? Quizá sí, un par de veces se hizo más evidente, sobre todo cuando era más joven. Recuerda una vez, cuando acababan de nombrarla jefa de marketing de la compañía en México… Cuando llegó al evento, algunas personas pensaban que era la modelo que estaba allí para recibirles y saludarlos.
No te rindas nunca cuando te encuentres con obstáculos en tu camino o sientas que otros no creen en ti. Ten amor propio, confía en ti misma.
A las mujeres latinas les aconseja que tienen un atributo muy especial que las distingue: ¡el de ser carismáticas! Cree que todas nacieron con ese regalo, ¡úsenlo! Tenemos toda la intención, y también podemos sentir a la vez el impulso del corazón y la mente juntos, ¡puede ser tu mejor arma! Importante: tienes que trabajar duro y ser consistente, perseverante… No te rindas nunca cuando te encuentres con obstáculos en tu camino o sientas que otros no creen en ti. Ten amor propio, confía en ti misma.
A la hora de contratar a su equipo… Busca candidatos que sientan pasión por lo que hacen, que estén especializados en su rama y que, realmente, amen lo que hacen. Es fácil decirlo, pero no hay muchos así. Además, busca complementar talento con el resto de su equipo, así todos aprendemos y sumamos juntos…
Y quiere dar las gracias a ¡Hola! por contar su historia… -añade-. Le encantaría servir de inspiración a todas esas mujeres que están ahí fuera, leyendo este artículo, para que persigan sus sueños personales y profesionales, sean los que sean.
Estrategia de Marketing
