En la sociedad actual, donde el trabajo en equipo es esencial, el liderazgo se ha convertido en una habilidad fundamental. Podemos definir el liderazgo como la capacidad que ejerce una persona sobre los demás miembros de un grupo. Existen diversas formas de dirigir personas, y es crucial ser consciente de que no siempre se debe utilizar el mismo estilo. Conocer los diferentes estilos de liderazgo y saber aplicar el más adecuado a cada momento resulta esencial para un directivo.
Liderazgo coercitivo
Muchos psicólogos han estudiado este concepto, destacando la figura de Daniel Goleman, conocido por descifrar el poder de la inteligencia emocional. En su libro "Leadership that gets results", Goleman describe seis tipos de liderazgo, cada uno basado en un componente de la inteligencia emocional. Sin embargo, todos tienen en común que las personas que los desarrollan consiguen resultados.
Los tipos de liderazgo según Daniel Goleman no son incompatibles; los mejores líderes son capaces de tomar elementos de cada uno para adaptarse a las demandas del momento. Para elegir el más útil en una situación, primero es necesario conocerlos todos.
¿Qué es el Liderazgo Coercitivo?
El liderazgo coercitivo, también conocido como autoritario, se basa en la disciplina. Los directivos que siguen este modelo intentan que permanezca, por encima de cualquier otro valor, la disciplina. Para ello, por lo general emplean instrucciones cortas, concretas y precisas. Además, las consecuencias de no cumplir con lo encargado serán duras y en muchos casos intentarán sentar precedente, constituirse como un aviso para aquel que tenga la tentación de relajarse o de no seguir lo pautado.
Este tipo de liderazgo demanda el cumplimiento inmediato de determinadas tareas, sin dejar espacio a cuestionamientos y opiniones. Este estilo de liderazgo demanda el cumplimiento inmediato de las órdenes. Puede ser un modo de liderazgo efectivo en momentos de crisis o de verdadera emergencia, como puede ser un incendio o en días críticos durante la pandemia. También puede ayudar a encauzar a un miembro del equipo problemático si fallan el resto de métodos.
Fundamentalmente, un líder coercitivo es efectivo en situaciones de crisis, como último recurso para controlar a equipos de trabajo problemáticos, para implementar grandes cambios de manera rápida o durante emergencias reales (como, por ejemplo, un incendio). De hecho, suele resumirse con la frase “haz lo que te digo”.
Características del Liderazgo Coercitivo
El liderazgo coercitivo se caracteriza por:
- 'Haz lo que yo te ordeno': Este estilo es directo y coercitivo. ¿Esto se hace así porque lo digo yo y punto?
- Énfasis en la disciplina: El líder intenta que permanezca, por encima de cualquier otro valor, la disciplina.
- Instrucciones precisas: Se emplean instrucciones cortas, concretas y precisas.
- Consecuencias severas: Las consecuencias de no cumplir con lo encargado serán duras.
- Utilidad en crisis: Útil en situaciones de crisis y desconcierto.
- Dirección clara: El líder fija una dirección clara y prohíbe terminantemente cualquier desvío.
Al tomar las decisiones de manera unilateral y sin posibilidad de negociación, frena las posibilidades de que surjan nuevas ideas por parte de terceros y, por lo tanto, la creatividad y las iniciativas de las personas que tiene a su cargo.
Ventajas y Desventajas del Liderazgo Coercitivo
Ventajas
- Efectividad en crisis: Puede ser un modo de liderazgo efectivo en momentos de crisis o de verdadera emergencia.
- Control de equipos problemáticos: Ayuda a encauzar a un miembro del equipo problemático si fallan el resto de métodos.
- Implementación rápida de cambios: Para implementar grandes cambios de manera rápida.
- Reacción inmediata: Puede ser el único que permita romper hábitos desastrosos de trabajo y provocar una reacción entre las personas.
Desventajas
- Desmotivación: Si se prolonga en el tiempo, causa desmotivación y fuga de talento.
- Clima laboral negativo: Dificulta las relaciones dentro del equipo, creando un clima de presión, nerviosismo, temor, rabia e impotencia.
- Falta de iniciativa: Como las decisiones se toman de arriba abajo, el líder no tiene en cuenta las iniciativas de los demás, evaporándose su sentido de la responsabilidad y del compromiso.
- Pérdida de responsabilidad: Pierden el sentido de propiedad sobre los asuntos y no se consideran responsables de sus resultados.
¿Cuándo Utilizar el Liderazgo Coercitivo?
Este estilo debería ser utilizado solamente con extrema cautela en situaciones muy especiales en las que es absolutamente imperativo:
- En situaciones de crisis y desconcierto.
- Como último recurso para controlar a equipos de trabajo problemáticos.
- Para implementar grandes cambios de manera rápida.
- Durante emergencias reales (como, por ejemplo, un incendio).
- Para romper hábitos desastrosos de trabajo y provocar una reacción entre las personas.
Otros Estilos de Liderazgo
Además del liderazgo coercitivo, existen otros estilos que pueden ser más apropiados según la situación:
- Liderazgo visionario u orientativo: ‘Ven conmigo’. El líder define y explica la misión de la organización o del equipo y deja libertad sobre el modo de conseguirla.
- Liderazgo democrático o participativo: ‘¿A ti qué te parece?’ Antes de adoptar una decisión, el líder pide la opinión de todos los implicados, la escucha y tiene en cuenta.
- Liderazgo coach, capacitador o formativo: ‘Inténtalo’. Pone el foco no en las tareas diarias sino en acompañar a los empleados en su desarrollo personal.
- Liderazgo afiliativo: ‘Las personas son lo primero’. Favorece las relaciones personales y la confianza entre los colaboradores.
- Liderazgo timonel, imitativo o ejemplarizante: ‘Haz lo que yo espero sin necesidad de que te lo cuente’. El líder marca el rumbo de la organización y lo corrige y señala la velocidad de crucero.
La elección del estilo de liderazgo depende de las cualidades del líder, de sus seguidores y de las circunstancias del momento. Hay diversos estilos de liderazgo: autoritario, visionario, democrático… Elegir uno u otro depende de las cualidades del líder y de sus seguidores y de las circunstancias del momento.
En resumen, el liderazgo implica buenas prácticas, juego limpio y responsabilidad social. Según el modo en que cada uno las combine, y dependiendo de las circunstancias, resultan seis tipos o estilos de liderazgo, que también pueden operar simultáneamente.
