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El liderazgo efectivo no se trata de la perfección, sino de la capacidad de adaptarse, aprender y crecer. A lo largo de casi tres décadas, John C. Maxwell ha sido una de las autoridades más solicitadas y respetadas en éxito y liderazgo. Este compendio de su best seller Your Roadmap for Success se enfoca en las tres cosas que crean una fórmula para el éxito. Pero existe algo que hay que ajustar: el modo en que vemos el éxito.

Este no es un libro sobre personas exitosas; es un libro para personas exitosas, especialmente quienes no entiendan que ya están en el camino hacia el éxito. Este libro le enseñará lo que significa estar en el viaje hacia el éxito, le ayudará a descubrir su mapa personal y le equipará con lo que necesitará para cambiar de curso y para seguir creciendo. El camino al éxito le está esperando; es probable que usted ya esté en él.

Las pequeñas cosas, bien hechas, marcan una gran diferencia en la carrera de un líder, afirma el ingeniero de Silicon Valley convertido en ejecutivo Michael Lopp, quien relata su ascenso en Netscape, Apple y Slack en esta autobiografía en tres partes -o “Actos”- que abarca lo que significa ser gerente, director y ejecutivo. Anima a todos los líderes -desde principiantes hasta ejecutivos experimentados- a preocuparse por las cosas pequeñas a la hora de contratar, delegar, gestionar reuniones, manejar graves crisis, controlar los rumores y mucho más.

La Importancia de la Adaptabilidad y el Aprendizaje Continuo

En el cambio solo crece una cultura del aprendizaje, a través del constante desarrollo intelectual y la mejora de los conocimientos. Sin cambios no hay progresos, ya que el cambio encierra alegría y es fundamental para la evolución de nuestra civilización y nuestra supervivencia. La mentalidad más satisfactoria y transformadora que una persona puede adoptar es que el éxito está en el viaje. Cuando entiende que el proceso diario es lo que hace que sus metas sean reales, no sólo acaba de cambiar el plan del éxito... usted mismo ya ha llegado a ser un éxito.

Muchos gerentes nuevos no reciben formación en materia de gestión y deben aprender por experiencia. La habilidad para sintetizar información es importante para los gerentes. Los gerentes que no cumplen sus promesas dan la impresión de ser incompetentes o perezosos y además le indica a su equipo que está bien abandonar las tareas. Son meticulosos a la hora de comunicarse y reunirse con sus empleados, tanto en valiosas reuniones individuales como en equipo.

Superando los Retos del Liderazgo

El autor best seller #1 del New York Times, John C. Maxwell identifica los retos más difíciles que enfrentan los líderes y muestra a los lectores cómo superarlos. Hace veinticinco años, John Maxwell publicó el libro que transformó para siempre nuestra forma de pensar ver el liderazgo. El autor de best sellers del New York Times y experto en liderazgo, John Maxwell, ofrece una perspectiva práctica para aprender cómo liderar a la persona que más importa: usted mismo. El camino hacia el liderazgo comienza con una pregunta que pocos nos hacemos: ¿Cómo me lidero a mí mismo?

Los líderes imperfectos tienen una profunda conciencia de sí mismos. Y al conocerse tan bien, sentirse humanos y vulnerables, saben perfectamente en qué se destacan y en qué circunstancias necesitan ayuda. No solo es comprender bien en dónde se sienten seguros y qué cosas les genera inseguridad, sino que también comprenden sus modos y motivaciones predeterminados. Y en el momento en que se produce el error, si además el líder se ha comportado demostrando que es una persona auténtica, podrá empatizar mucho más con su personal, volver a impulsar el compromiso y la motivación, porque ha asumido en primera persona no solo el cambio, sino las consecuencias que éste produjo, por ejemplo, un cálculo erróneo que finalmente se ha ajustado y que todos asumen como una cuestión operativa más, no como una hecatombe.

Autoconciencia como clave del éxito ✱ La Autoconciencia

Etimológicamente hablando, la palabra infalible significa que una persona nunca falla. Es evidente que la realidad es la que se termina imponiendo siempre en todos los ámbitos, pero también es cierto que es muy diferente según sean las circunstancias en las que ocurre en cada uno de ellos. La clave es la lucha y la voluntad que ponemos en nuestras tareas y responsabilidades que ejercemos cada día. El liderazgo consiste en hacer las cosas y ayudar a las personas a alcanzar su potencial.

Si tomásemos en cuenta las entradas en Yahoo y/o Google en la búsqueda del término liderazgo en todas las variantes que se nos pudieran ocurrir (liderazgo efectivo, multigeneracional, transformacional, personal, etc.), resultará que tendremos un auténtico espectro de liderazgo imposible de abarcar y del cual sólo hay que centrarse en cuestiones muy actuales de la materia que son las que interesan hoy. De ahí que como en otros campos del conocimiento, surjan ciertos mitos que en definitiva lo único que hacen es agregar más confusionismo, porque no dejan de ser apreciaciones que distan de la realidad. Por desgracia, estos mitos impiden con más frecuencia de la que nos gustaría, que las personas calificadas puedan llegar a la cima. Tal es el caso de esa afirmación que dice que “el liderazgo es una condición innata”.

Ya hemos sostenido en ocasiones anteriores, que cualquier persona que tenga la formación adecuada y se capacite en perfeccionar ciertas habilidades directivas, reunirá las mismas condiciones que aquellas personas que ya son refutadas como líderes. La cuestión subyace en que cuando se tiene el potencial, el problema es que, a pesar de contar con dichas habilidades, se necesita tiempo, entrenamiento y no dejar nunca de formarse. Pero esto siempre ha llevado a considerar -equivocadamente- que dominando ciertas técnicas se puede liderar.

El Carisma y la Confianza en el Liderazgo

En la medida que un líder esté trabajando sin perder de vista cuál es el propósito de su misión, entonces, dirigiendo sus acciones hacia una meta, le convierta en carismático. El carisma hace que los demás no duden en seguir al líder, porque se interesan por sus puntos de vista, visión y un gran porcentaje de seguidores si bien no pueden creer en la infalibilidad al 100%, sí están seguros que su líder es una garantía para que las cosas se hagan bien. El desarrollo de la personalidad se produce a lo largo de toda la vida, a diferencia del carácter que es innato.

Al ser conscientes de sus limitaciones y de la probabilidad para cometer errores, no dudarán los líderes imperfectos en empoderar personas y equipos. No van a nombrar personas que tengan que ser la imagen de ellos mismos. Delegar activamente las tareas a las que se aferra el líder, que son justamente las que muestran sus puntos flacos, es neutralizar el cometer errores, porque pasan esas tareas y supervisiones a personas más capacitadas técnicamente que el propio líder.

Hemos dicho reiteradamente desde este Foro, que en lo que no se tiene que empecinar un líder efectivo, es en saberlo todo, justamente, lo contario, saber orquestar el funcionamiento de los expertos en sus equipos y departamentos que son los que garantizan el alto nivel de calidad de los procedimientos aplicados. El líder efectivo, como el director de una sinfónica, sabe música, pero no puede tocar todos los instrumentos. Una manera idónea de dirigir personas y equipos, es hacerles sentir que el propio líder lo está haciendo por primera vez. Es decir, mantener el interés y la ambición del primer día. Ser siempre un principiante en algo ayuda a replantear y al mismo tiempo, actualizar los conocimientos sobre la materia de lo tratado.