En el mundo empresarial, cada vez más mujeres están dejando su huella y construyendo imperios millonarios. Este artículo explora las historias de algunas de estas mujeres influyentes, destacando sus logros, desafíos y el impacto que han tenido en diversos sectores.
Marta Marcilla: El Imperio Inmobiliario y la Salud Mental
Marta Marcilla es una de las empresarias más destacadas del sector inmobiliario internacional. Forbes la incluyó el año pasado en su lista de mujeres más influyentes de México. Con apenas 29 años, la empresaria ha consolidado un imperio inmobiliario con presencia en el Caribe mexicano, República Dominicana y Estados Unidos, pero asegura que el éxito no solo depende del trabajo duro, sino también de los hábitos que se cultivan a diario.
Desde sus redes sociales, la joven millonaria catalana, CEO de Tsalach Real Estate, ha compartido una reflexión que pone en valor la importancia de la salud mental en el camino hacia el éxito personal y profesional. Marcilla sostiene que alcanzar metas elevadas exige un alto nivel de autoconciencia. “Para tener mucho éxito en la vida, tienes que tener un nivel de conciencia muy heavy”, comenta.
Y en esa línea, destaca que muchas personas que logran estabilidad financiera no solo se enfocan en el dinero, sino también en llevar una vida saludable: hacen deporte, cuidan su alimentación y prestan atención a su bienestar mental. La fundadora de Tsalach Group remarca que no se trata solo de lograr resultados tangibles, sino de sostener un equilibrio emocional y mental que permita tomar decisiones acertadas y mantener la motivación. Para ella, el éxito no es compatible con una mente saturada de pensamientos negativos.
“Creo que hacer el bien, te regresa el bien”, subraya. Marcilla también incide en cómo el trato que nos damos a nosotros mismos influye directamente en nuestra capacidad para superar obstáculos. “Cómo enfrentas el fracaso, te va a decir cómo vas a obtener el éxito”, señala. Y continúa: “Si tú el fracaso lo enfrentas diciéndote cosas tan feas como 'soy idiota', 'no sirvo para nada'... tu niño interior lo está escuchando”. Para la empresaria, cuidar ese diálogo interno es esencial.
“¿Verdad que a nuestros hijos hay cosas que no les diríamos nunca? Porque somos conscientes de que estamos formando ahora, desde que son niños, a un adulto saludable mentalmente? ¿Verdad que aplicas esta conciencia con tus hijos? ¿Por qué no lo aplicarías contigo?”, plantea, apelando a la empatía personal y la responsabilidad emocional. “Cuida cada palabra que te dices”, sentencia.
Sol Daurella: El Poder en Coca-Cola Europacific Partners
Muy discreta con su vida, son pocas las ocasiones en las que Sol Daurella, presidenta de Coca-Cola Europacific Partners (CCEP), se deja ver en público. Como decíamos, Sol Daurella es una de las empresarias más poderosas de nuestro país, algo que no solo ha conseguido por herencia familiar, también por méritos propios. Tal y como señala Forbes, cuenta con una fortuna de 2.900 millones de euros y además de presidenta de CCEP, es presidenta y CEO de Cobega, el holding de su familia con negocios de refrescos, café y restauración con marcas como Coca-Cola, Nespresso y Domino´s Pizza.
Además, la empresaria tiene puesto en el consejo de administración del Banco Santander, es cónsul honoraria de Islandia en Barcelona, y trabaja con organizaciones sin ánimo de lucro especializadas en la investigación del cáncer, la sanidad y la educación. Para este nuevo negocio, Sol Daurella podría contar con la participación de otro rostro conocido, el de Gerard Piqué quien, tal y como aseguran, ya mostró interés por este edificio en 2024.
En cuanto a Gerard Piqué, y más allá de la empresa dedicada al sector inmobiliario con la que participará en el negocio de Sol Daurella y con la que en 2017 compró una antigua residencia de la Policía Nacional en San Sebastián que arrendó a la cadena Axel Hotels, el deportista ha construido un imperio empresarial principalmente a través de Kosmos Global Holding, fundada en 2017 y enfocada en deportes, medios y entretenimientos.
Ana María Lajusticia: De Química a Gurú del Magnesio
La historia de éxito de Ana María Lajusticia es un claro ejemplo de cómo la investigación y la perseverancia pueden llevar a la creación de un imperio millonario. Si aún recuerda la tabla periódica de los elementos que estudió en sus clases de química del instituto seguramente le resulte conocido el magnesio. La investigación exhaustiva de sus propiedades convirtió a Ana María Lajusticia no solo en la gurú del magnesio, sino también en la creadora de un imperio millonario en torno a él.
Lajusticia fue pionera en casi todo, también en ser una de las primeras mujeres que estudiara una carrera viniendo de una familia humilde cuyo padre falleció poco después del estallido de la guerra civil. Nacida en Bilbao, estudió Química en Madrid, aconsejada por su abuela. "Ella me dijo: 'Si estudias ciencias solo puedes ser profesora; si estudias Química puedes ser profesora, pero también puedes trabajar en la industria", contó.
Pero fue otro hombre el que le cambió la vida: el jesuita Ignacio Puig. Su libro Virtudes curativas del magnesio fue la llave con la que Ana María abrió la puerta a la salud y a la riqueza en 1970. Sus continuos problemas con la artrosis y un corsé con el que convivió durante más de 20 años le llevaron a investigar cómo podía mejorar su vida. Empezó a tomar magnesio y su salud mejoró exponencialmente. Los calambres desaparecieron y los forúnculos que tenía en la piel también.
En 1980 creó su propia marca de complementos alimenticios con su nombre e imagen como garantía de que lo que ponía en el mercado era lo mismo que a ella le había funcionado. La reina del magnesio irrumpió con sus productos y desde entonces se granjeó una fama y popularidad que la llevaron a facturar más de diez millones de euros al año. Su producto estrella es el magnesio pero también el colágeno y su séquito de fieles era y es cada vez mayor.
María Li Bao: El Imperio Gastronómico Chino en España
Nunca ha pisado las aulas de Icade ni figura en su curriculum ningún master en emprendimiento, pero el caso de María Li Bao podría estudiarse en las aulas de cualquier escuela de negocios. A sus 52 años, su grupo es el referente de la gastronomía china en España, con 13 restaurantes y 180 empleados. China Crown, situado en el corazón del madrileño barrio de Salamanca, es la joya de la corona pero María acaba de desembarcar en el exclusivo espacio Canalejas con un local dedicado a los dim sum y está ultimando nuevas aperturas, no solo en la capital.
Antes de llevar ese nombre tan español fue Li Bao, una niña que aterrizó con 10 años en Madrid de la mano de sus padres que, como tantos chinos, emigraron a España en los 80 para buscarse la vida. Primero vinieron ellos y luego trajeron a sus tres hijas. Un tío de la familia tenía un restaurante y les colocó. También les metió en un piso de Ortega y Gasset. "No teníamos ni idea de que aquel era uno de los barrios mejores de Madrid y alucinaba con todo. Me encantaba ir al Corte Inglés de Goya, me quedaba fascinada", recuerda.
Sus padres trabajaban todo el día y ella se encargaba de la casa, de llevar a sus hermanas al colegio del Pilar de Castelló, de recogerlas, de sus deberes, de hacer la comida... Con 17 años, y con otra niña más en la familia, llamada Teresa, sus padres se marcharon a China para que su madre se sometiera a un tratamiento médico. Se fueron para un mes, pero tardaron muchos más en volver. María se quedó al frente del negocio y de sus tres hermanas. Negociaba con el banco, trataba con proveedores y mandaba en la cocina. Le costó mucho que le tomaran en serio hasta que echó a un cocinero "que era muy mala persona".
La Brecha de Género en la Riqueza
La igualdad de género no ha llegado todavía a los ricos españoles. El reconocimiento público de las mujeres más adineradas, tampoco. Hay ricas y poderosas que copan los titulares, como Ana Botín (presidenta de Banco Santander y una riqueza valorada en, al menos, 175 millones), Sol Daurella (presidenta de Coca-Cola Europacific Partners y 1.700 millones) o Carmen Thyssen, coleccionista de arte y con 1.300 millones de patrimonio. Pero en otros casos su actividad empresarial es desconocida y, a lo sumo, obtienen algún reconocimiento por sus fundaciones benéficas.
La diferencia de género entre los ricos es fácil de cuantificar, aunque medir el reconocimiento público resulta más complicado. Las 75 mujeres más ricas del país tienen propiedades e inversiones valoradas en 37.450 millones de euros, lo que supone una riqueza media de 500 millones por cabeza. La mujer más rica es Sandra Ortega, hija de Amancio Ortega y la fallecida Rosalía Mera, con 5.400 millones. Por su parte, los 75 hombres más ricos suman 116.400 millones o una media de 1.550 millones. Sea cual sea el criterio que se utilice, los hombres más ricos tienen de media entre 1,6 y 3 veces más que las mujeres más ricas.
