El marketing estratégico es algo parecido a una brújula que guía el éxito de las organizaciones de todos los tamaños. Pero que su principio básico sea algo sencillo no quiere decir que su desarrollo e implementación también lo sean. Y es aquí donde entra en escena el marketing estratégico.
En el marketing -y, en general, en un negocio- intervienen distintos factores (la competencia, los cambios en los patrones de consumo, la innovación tecnológica, etcétera) que lo hacen complejo. Como definición diremos: El marketing estratégico es la planificación a largo plazo que busca desarrollar estrategias para obtener ventajas competitivas sostenibles. Se enfoca en analizar el entorno, identificar oportunidades y diferenciar a la empresa para alcanzar un crecimiento duradero.
El marketing estratégico representa la evolución natural hacia una visión empresarial integral que trasciende las ventas inmediatas. A través de una planificación meticulosa, el marketing estratégico analiza el comportamiento del mercado para crear ventajas competitivas sostenibles. El marketing estratégico se distingue por su capacidad de integrar análisis de mercado, segmentación de audiencias y desarrollo de propuestas de valor diferenciadas.
El marketing estratégico es una metodología empresarial que utiliza análisis de datos avanzado e inteligencia artificial para desarrollar planes de crecimiento a largo plazo basados en el comportamiento del consumidor y tendencias del mercado. Su enfoque principal consiste en anticipar necesidades futuras del mercado mediante personalización a escala y experiencias omnicanal que fortalecen la conexión marca-consumidor.
Cómo crear un plan de marketing desde cero (paso a paso real)
El marketing estratégico se distingue por su enfoque analítico y su orientación hacia el futuro. Podríamos definir el marketing estratégico como la metodología o proceso comercial que agrupa un conjunto de acciones de marketing y pasos de manera organizada. Que analiza el mercado para detectar oportunidades, necesidades y/o deseos que puedan tener los consumidores y satisfacerlas.
Así pues, el marketing estratégico analiza la situación del mercado y la competencia. En esta etapa se definirá la situación actual de la organización, recapitulando los productos/servicios con los que cuentan en su catálogo y definiendo las competencias y nichos de mercado actuales que abarcan. Gracias a ello será posible definir las ventajas competitivas con las que cuenta una determinada empresa.
Características del Marketing Estratégico
El marketing estratégico se centra en la planificación y el análisis a largo plazo para crear ventajas competitivas sostenibles que aseguren el crecimiento y éxito de la empresa. Estas son sus principales características:
- Enfoque a largo plazo: Se orienta hacia la consecución de metas a largo plazo, buscando desarrollar ventajas que mantengan a la empresa competitiva de forma sostenible.
- Análisis del entorno: Realiza un estudio detallado del entorno externo (competencia, mercado, tendencias) y el interno (recursos, capacidades) para identificar oportunidades y amenazas.
- Segmentación del mercado: Divide el mercado en grupos de consumidores con características y necesidades similares, permitiendo un enfoque más específico y eficaz.
- Posicionamiento: Define cómo quiere que los clientes perciban la marca o producto en comparación con la competencia, logrando una diferenciación clara.
- Definición de objetivos claros: Establece metas concretas, alineadas con la misión de la empresa, que guían las decisiones y acciones de marketing hacia el crecimiento sostenible.
- Identificación de oportunidades: Se enfoca en descubrir nuevas oportunidades de crecimiento y expansión dentro del mercado.
- Elección de estrategias competitivas: Desarrolla estrategias como el liderazgo en costos, la diferenciación o el enfoque en nichos específicos para competir de manera efectiva.
- Desarrollo de ventaja competitiva: Busca crear ventajas difíciles de imitar, como la innovación, la calidad o un servicio al cliente superior.
- Planificación y seguimiento: Incluye la planificación detallada de acciones y un control constante para ajustar las estrategias en función de los resultados obtenidos.
- Adaptabilidad: Permite la flexibilidad para ajustar las estrategias ante cambios en el entorno o en las preferencias del consumidor.
- Coordinación interdepartamental: Requiere la colaboración de diferentes áreas de la empresa (finanzas, producción, recursos humanos) para asegurar una implementación efectiva de las estrategias.
- Enfoque en la diferenciación: Se esfuerza por destacar la propuesta de valor única de la empresa frente a la competencia, diferenciándose en aspectos clave.
- Evaluación continua: Monitorea el rendimiento de las estrategias de forma constante y realiza ajustes cuando sea necesario para alcanzar los objetivos.
- Orientado al cliente: Pone al cliente en el centro de las decisiones, buscando entender sus necesidades y deseos para crear soluciones que aporten valor y satisfacción.
Beneficios del Marketing Estratégico
Aparte de este aspecto (que no es tan obvio como parece), apostar por el marketing estratégico te ayudará a:
- Definir mejor los objetivos de tu empresa
- Conocer mejor a tu público objetivo e identificar (nuevas) oportunidades
- Conocer a tus competidores y tu mercado para poder diferenciarte
- Redefinir tu propuesta de valor (y tu ventaja competitiva)
- Dar coherencia a las distintas acciones de marketing
- Coordinar mejor los distintos equipos (marketing, ventas y atención al cliente) de tu negocio
En definitiva, con el marketing estratégico ayudas a cohesionar todas tus acciones y equipos bajo los mismos objetivos. Y, de paso, te sitúas por encima de tus competidores.
Elementos del Marketing Estratégico: fases de desarrollo paso a paso
Una manera de entender los elementos que caracterizan al marketing estratégico es conocer sus distintas fases.
Graeme Drummond y John Ensor, en su estudio Strategic Marketing (2001), señalan las tres básicas: análisis, formulación e implementación.
1) Análisis del marketing estratégico
La primera pregunta que debes plantearte es la siguiente: ¿Dónde estamos?
Para responderla, debes conocer tres aspectos de tu negocio: lo que ofreces (producto o servicio), a quien lo ofreces (clientes) y en qué entorno lo ofreces (mercado y competidores).
Esto implica los siguientes análisis:
- Análisis de tus productos o servicios, para conocer su rentabilidad.
- Análisis de tu público objetivo. Entenderás a tus (potenciales) clientes, sus necesidades, intereses y deseos para saber cómo llegar a ellos. Aquí nos detendremos a elaborar el buyer persona o cliente ideal de nuestros servicios, atendiendo a sus necesidades, retos y características psicodemográficas. También estudiaremos si podemos distinguir entre diferentes subtipos que sea necesario segmentar de manera separada.
- Análisis de mercado. Te ayudará a una mejor comprensión de la industria en la que te mueves y cuáles son sus tendencias. Así podrás definir mejor tus objetivos. Antes de lanzar productos y servicios al mercado, es necesario tener en cuenta cuál es el panorama al que nos enfrentamos. ¿Cómo es la situación de la economía en general y de nuestro sector en particular? ¿Existen ya otros productos similares o complementarios?
- Análisis de la competencia. Conocerás lo que hace tu competencia, la posición que ocupa en el mercado, cuáles son sus estrategias de precios y de promoción. El estudio de la competencia no deja de ser un factor más del estudio del mercado, pero conviene profundizar en él porque puede aportarnos mucha información de valor. Al menos, necesitamos investigar a las empresas más importantes que son competencia directa y averiguar cuál es su catálogo de productos, posicionamiento, precio y estrategias.
2) Formulación del marketing estratégico
Con la información que has reunido en la primera fase, ya puedes definir tus objetivos, tu propuesta de valor y tu público objetivo.
Estos tres elementos se derivan del análisis anterior: el análisis de mercado te ayudará a definir tus objetivos, con el análisis de tu competencia aprenderás a diferenciarte con una propuesta de valor robusta y con el análisis de tu audiencia construirás tu buyer persona (tu cliente ideal). El análisis de tus productos o servicios, por su parte, es transversal a los otros análisis.
Esta fase culminará con tu plan de marketing, que incluirá los objetivos (lo que se quiere alcanzar), las acciones (cómo se alcanzarán los objetivos) y los recursos, tanto materiales como humanos (con qué se alcanzarán).
Los elementos fundamentales del plan incluyen el análisis de situación, la definición de objetivos, la estrategia de segmentación y posicionamiento, el marketing mix, el presupuesto y los mecanismos de control y evaluación. Los objetivos del plan deben ser SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Relevantes y Temporales), proporcionando una dirección clara para todas las actividades de marketing.
3) Implementación del marketing estratégico
Pasar del plan a la acción no es fácil. Es más: muchas veces es ahí, en esta transición, donde la estrategia naufraga.
Teresa Vallet-Bellmunt, en sus Principios de marketing estratégico (2015), recomienda responder a las siguientes preguntas:
- ¿Quién pone en marcha la estrategia y quién será el responsable de cada campaña o acción?
- ¿Cuándo se pone en marcha cada acción (su cronograma)?
- ¿Cómo se va a ejecutar cada acción (personas, recursos materiales y económicos)?
- ¿Dónde se van a realizar las acciones (offline u online, por zonas geográficas, etc.)?
- ¿Qué otros elementos has de tener en cuenta para su implementación?
Tomo nota de estos:
- La cultura empresarial. Si algo en tu estrategia de marketing choca con la cultura de tu empresa (normas, creencias, valores) es probable que acabe fracasando.
- La estructura y organización del departamento de marketing, es decir, la coordinación, especialización y formación de los miembros del equipo.
- Las personas. Quienes implementarán la estrategia y su preparación para hacerlo. Y si es necesario formarlos o buscar refuerzos.
- El management. Quienes tienen la autoridad para tomar las decisiones en la empresa. Una dirección funcional, con la que fluya bien la comunicación, ayudará en la implementación de tu estrategia.
Durante la implementación es recomendable que lleves un control de las acciones. Así te asegurarás de que consigues los distintos objetivos. Y, en caso de no ser así, podrás tomar cartas en el asunto y hacer las debidas correcciones.
Después, una vez implementado, llega la revisión. El marketing estratégico está concebido para desarrollarlo a largo plazo. Y en el largo plazo puede haber cambios importantes -en tu mercado, en tu competencia, en tus clientes- que te obliguen a remodelar tu estrategia. Es fundamental mantener un enfoque flexible que permita realizar ajustes según los resultados obtenidos y los cambios en el entorno. La retroalimentación continua y el ajuste del plan son cruciales para su éxito dentro de lo que es el marketing estratégico, lo que implica establecer puntos de control regulares, analizar las desviaciones respecto a los objetivos planteados y tomar medidas correctivas cuando sea necesario.
Herramientas del marketing estratégico
¿Qué entendemos por herramientas? Recursos como métodos y técnicas de análisis, planificación y acción para poder desarrollar las distintas fases del marketing estratégico.
Aquí te proponemos algunas. No son las únicas. Pero sin duda te servirán de ayuda.
Análisis DAFO
Por su sencillez, es la herramienta por excelencia para hacer un diagnóstico de tu situación de partida. DAFO es un acrónimo formado por los términos debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades.
Con el DAFO podrás identificar aquellos factores externos e internos que pueden influir en tu estrategia. La influencia puede ser positiva (fortalezas y oportunidades) o negativa (debilidades y amenazas).
Mapa de posicionamiento
¿Cómo te identifican los consumidores con respecto a la competencia? Hacer un mapa de posicionamiento te ayudará a saberlo.
Por lo general, los consumidores identifican las marcas y sus productos a partir de atributos o valores. Por ejemplo, BMW se posiciona como una marca de coches de elevado rendimiento. De ahí el eslogan: “La máquina de conducción definitiva”. Volvo, en cambio, hace más énfasis en la seguridad y la durabilidad. “Pensemos en la seguridad del futuro” es uno de sus eslóganes.
Marketing mix
Es una herramienta esencial para el diseño e implementación del plan de marketing.
El marketing mix te ayuda a diseñar las distintas estrategias y acciones en distintos niveles: el precio, el producto, la distribución y la promoción. De ahí que también se conozca como las 4 pes (o p’s) del marketing (en inglés: pricing, product, place, promotion)
También es aquí donde el marketing estratégico y el marketing operativo se dan la mano. Por ejemplo, una vez se lanza el producto o el servicio y se fija el precio (o el modelo de precios), se lanza una campaña de promoción mientras se distribuye el producto o servicio.
En esta etapa se desarrollan las estrategias específicas para cada elemento del marketing mix (producto, precio, plaza y promoción).
KPI y ROI
Para controlar y evaluar el éxito de tu estrategia, necesitas al menos dos tipos de herramientas: una que te permita medir los resultados de las distintas acciones y otra que te ayude a valorar si tu inversión vale la pena.
La primera recibe el nombre de KPI, por key performance indicators, es decir, indicadores claves de rendimiento. Como el nombre indica, los KPI son una manera de saber -de medir- si las acciones de tu estrategia cumplen los objetivos de tu plan.
Un ejemplo sencillo sería el número de leads que se obtiene con una campaña de anuncios en Google.
A partir de los KPI se puede hacer una estimación del ROI (el retorno de la inversión), una métrica para conocer el rendimiento económico de tu inversión. Por ejemplo, en una campaña de anuncios en Google, gracias a los KPI (el coste por cada lead) podrás extraer el ROI, es decir, la ganancia que has obtenido a partir del coste de conseguir leads.
Otras herramientas de marketing estratégico
Al ser un tipo de marketing con visión a largo plazo, son múltiples las herramientas que necesitarás. Predominan, por ejemplo, las basadas en el análisis de partida:
- La cadena de valor. Te ayuda a analizar el impacto de tu entorno a partir de factores como el político-legal, el económico, el social y cultural, el tecnológico, el fiscal y el ecológico.
- La matriz Ansoff, conocida también como matriz producto/mercado o vector de crecimiento, es un recurso que guía a las empresas a crecer en mercados en los que ya operan o en nuevos por explorar.
- La matriz BCG, muy útil si tienes distintos productos. Te sirve para evaluar cuáles son los más rentables y que, por tanto, requieren menos inversión, y aquellos otros que requieren inversión para hacerlos rentables.
- La teoría de las 5 fuerzas de Porter centra el análisis y medición en la intensidad de competencia y rivalidad que puede existir en una industria.
Estrategias de Marketing Estratégico
Dentro del marketing estratégico podemos encontrar multitud de estrategias. Algunas de ellas son adecuadas para diferentes fases de vida de un producto o empresa, mientras que otras pueden ser complementarias.
- Estrategia de cartera de productos. Aquí buscamos definir y lanzar los productos más adecuados, teniendo en cuenta la rentabilidad potencial y las características de cada mercado.
- Estrategia de posicionamiento. Cada producto ocupa un lugar o categoría determinados en la mente del consumidor, por ejemplo "el detergente que lava más blanco" o "la bici barata para moverse por la ciudad".
- Estrategia funcional o de 4P. Busca definir y aterrizar las famosas "4P del marketing": producto, precio, promoción y distribución.
- Estrategia de crecimiento. Destinada a buscar maneras de expandir la empresa que tengan sentido y sean sostenibles de cara al futuro, ya sea incluyendo nuevos productos en la cartera, abriéndose a otros públicos objetivos y mercados, internacionalizando la marca o cualquier otra opción.
- Estrategia de fidelización. Esta estrategia busca consolidar la empresa a largo plazo haciendo que los clientes ya existentes se conviertan en habituales. Su estrategia de fidelización va más allá de programas tradicionales: crea comunidades donde cada consumidor se siente representado.
Diferencias entre Marketing Estratégico y Operativo
El marketing estratégico y el marketing operativo son dos enfoques complementarios dentro del marketing, pero tienen objetivos, horizontes temporales y enfoques distintos.
| Característica | Marketing Estratégico | Marketing Operativo |
|---|---|---|
| Enfoque | Largo plazo, visión global | Corto plazo, acciones concretas |
| Objetivo | Crear ventajas competitivas sostenibles | Ejecutar acciones para alcanzar objetivos a corto plazo |
| Proceso | Análisis, planificación, segmentación, posicionamiento | Implementación de campañas, gestión de ventas, publicidad |
| Naturaleza | Analítica, reflexiva | Táctica, de ejecución |
| Alcance | Define la dirección general de marketing | Implementa las estrategias definidas |
El marketing estratégico y el marketing operativo son dos tipos de disciplinas diferentes pero que, sin embargo, van de la mano. Es la sección del marketing más táctica, pues de encarga de poner en práctica las acciones en el mercado. El marketing estratégico, como su propio nombre indica, está orientado al análisis y el estudio de la evolución de los mercados en un tiempo extenso. El mercado estratégico identifica los mercados que plantean nuevas oportunidades y en los que sería posible introducirse a largo plazo mientras que el operativo llega a los mercados ya existentes.
El marketing estratégico actúa como una especie de “cerebro” de la empresa, para llevar a cabo unas previsiones de carácter global. Se trata de dos términos básicos y complementarios del marketing que se pueden reforzar y poner en práctica mediante una formación que permita especializarse en un ámbito de extraordinario potencial futuro. En contraposición a este concepto tenemos el marketing operativo, que se enfoca en el corto plazo y busca llevar a la acción las estrategias que hemos definido previamente.
Dentro del marketing operativo tendríamos la elaboración de presupuestos y el trabajar a nivel táctico las diferentes acciones de marketing. Es importante tener claro que ambas variantes, la estratégica y la operativa, son necesarias para el éxito.
Aunque el marketing estratégico y el marketing operativo se complementan entre sí dentro del plan de marketing, se diferencian en sus enfoques. El marketing estratégico se enfoca en el medio y largo plazo, mientras que el marketing operativo lo hace a corto plazo. Un objetivo del marketing estratégico puede ser mejorar la reputación digital de la organización. Este objetivo más abstracto o global es materializado en acciones concretas por el marketing operativo. Otro ejemplo puede ser el rebranding. Desde el marketing estratégico buscaremos el objetivo de actualizar la imagen corporativa a las nuevas necesidades y entornos. Desde el marketing operativo se ejecutará rediseñando el logo para aportar o reforzar valores a la marca.
Ejemplos de Marketing Estratégico Exitoso
Llevando todo esto a la práctica, podemos ver ejemplos de marcas como Toyota, que detectó que existía un segmento de población cada vez más preocupado por el medio ambiente y respondió a esta necesidad sacando al mercado su modelo Prius, un híbrido que utiliza tanto electricidad como gasolina. Otro ejemplo de respuesta a necesidades detectadas serían las múltiples marcas de cigarrillos electrónicos ("vapeo") que aparecieron en España después de la aprobación de la ley antitabaco.
- Tesla ejemplifica el marketing estratégico moderno al posicionar sus productos como símbolos de innovación y sostenibilidad. Su estrategia prescinde de la publicidad tradicional, enfocándose en crear experiencias memorables a través de eventos de lanzamiento espectaculares y contenido orgánico en redes sociales.
- Canva transformó el diseño gráfico mediante una estrategia de marketing que democratiza la creatividad. Su estrategia de crecimiento se basa en educación gratuita, plantillas accesibles y una experiencia de usuario intuitiva.
- Coca-Cola es un claro ejemplo de cómo crear experiencias de marca que generen un impacto emocional en los consumidores. La marca, con su campaña "Share a Coke": Esta campaña personalizó las botellas de Coca-Cola con nombres populares y términos cariñosos como "amigo" o "amor".
- Fenty Beauty revolucionó la industria cosmética con una estrategia de marketing centrada en la inclusividad radical.
- Los nichos de mercado también forman parte del marketing estratégico, pues basan todas sus acciones y decisiones en un público previamente analizado a profundidad. Tal es el caso del servicio de streaming Twitch, que no ha dedicado sus esfuerzos en tratar de atraer la atención de un público muy general, sino a solo aquellos usuarios que se interesen en los servicios y contenido que ofrecen. Twitch demuestra cómo identificar y satisfacer las necesidades de un nicho de mercado puede llevar al éxito.
- Si hay una marca experta en crear mensajes de valor e inclusivos es Nike; esto también forma parte de un marketing estratégico que busca sumar más consumidores y reforzar la esencia y la presencia de la marca en el mercado. Son muchos los ejemplos de campañas inspiradoras que esta compañía ha lanzado, pero una de las más recientes fue «The Land of New Football».
El marketing estratégico les permite a las empresas entrar al mercado con el pie derecho, sabiendo que tienen un plan muy bien delimitado que respaldará su producto o servicio a largo plazo.
