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Si hay alguna palabra de moda en el mercado laboral, esta es, sin duda, emprendedor. Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), este vocablo mágico se refiere a la persona «que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras». Por ejemplo, a los jóvenes que deciden crear su propia empresa después de años de estudio. De hecho, son muchos los profesionales que consideran que la mejor forma de combatir la crisis (y de marcar la diferencia en una sociedad altamente competitiva) es impulsando un proyecto propio.

Pero, ¿dónde se han formado estos emprendedores de éxito? ¿Qué carrera han estudiado? Aunque el emprendimiento suele asociarse a grados como Dirección y Administración de Empresas (ADE) o Economía, conviene no dejarse llevar por los tópicos. Es decir, ni todos los titulados en ADE crean su propia empresa ni todos los graduados en Humanidades renuncian a idear un proyecto personal. En otras palabras, para tener éxito como emprendedor no hay una única opción de estudio. Es más, en vez de fijarse en qué carrera universitaria es más adecuada, conviene poner el acento en determinadas habilidades o competencias.

Así pues, la pregunta a responder sería: ¿qué ámbitos del saber debe dominar un emprendedor? Y aún más: ¿qué perfiles profesionales serán imprescindibles para el buen funcionamiento de la empresa? A pesar de ello, no existe una receta segura: cada emprendedor y cada proyecto son únicos.

Fuente: unir.net

Carreras Universitarias Clave para Emprendedores

Aunque no hay una senda universitaria que forme específicamente para ser emprendedor, embarcarse en una aventura empresarial requerirá sólidos conocimientos de distintos ámbitos para evitar que una mala decisión acabe con un proyecto con buenas perspectivas. El primer paso para ser emprendedor será formarse para adquirir esos conocimientos y habilidades que permitirán realizar un diagnóstico del mercado, elaborar un plan de negocio y una estrategia de marketing, buscar financiación y realizar una adecuada gestión de la empresa.

Entre los grados más «útiles» para emprender, sin duda son los del área de Ciencias Empresariales y Jurídicas los que más destacan. Sin embargo, también existen otras formaciones que, de manera más o menos indirecta, resultan interesantes de cara a la gestión empresarial como las relacionadas con la TIC.

Administración y Dirección de Empresas (ADE)

Es una de las formaciones más indicadas para quienes quieran ser emprendedores o crear un proyecto de emprendimiento. Estos estudios permiten aprender a gestionar negocios, desarrollar habilidades gerenciales y sentar las bases para detectar oportunidades y asumir riesgos que redunden en la efectividad del proyecto. La carrera de ADE ofrece a los futuros emprendedores una amplia gama de conocimientos y cualidades que les facultan para gestionar con eficacia: Contabilidad Financiera, Políticas Económicas, Dirección de Operaciones, etc. Además, aprenderás a analizar el entorno empresarial, identificar oportunidades y tomar decisiones acertadas en situaciones complejas: son habilidades de liderazgo y trabajo en equipo que también trabajarás a lo largo de tus estudios.

Economía

Saber cómo funcionan los mercados, cómo es la dinámica de consumo y cómo estos factores afectan a la economía de los consumidores es relevante a la hora de emprender.

Finanzas y Contabilidad

Para emprender una cuestión primordial es contar con conocimientos (teóricos y prácticos), sobre ingresos, gastos, fiscalidad, facturación, cuentas y todo aquello relacionado con la actividad económica del emprendimiento. El grado en finanzas y contabilidad es uno de los más recomendados para aquellos emprendedores que quieran involucrarse en un futuro en empresas relacionadas con el mundo 'fintech' (tecnología e innovación aplicadas a los nuevos servicios financieros).

Derecho

Poner en marcha un negocio o una idea acaba siempre afectado, directa o indirectamente, por cuestiones legales que también interferirán en el día a día. Por esto es recomendable tener nociones de derecho empresarial para conocer tanto nuestras obligaciones como qué beneficios y ayudas existen para los emprendedores. Estudiar Derecho puede ser una llave maestra para proteger tus intereses en el mundo empresarial.

Marketing

Esta titulación también es altamente indicada para quienes deseen emprender ya que, además de tener un buen producto o idea, es necesario saber cómo comercializarlo. Estos estudios te van a permitir definir y aplicar buenas estrategias para conquistar nuevos mercados y clientes, o profundizar en los que ya operes: la mercadotecnia busca siempre generar demanda y potenciar las ventas. Además, estos grados suelen incluir programas específicos como innovación y creatividad. Las titulaciones relacionadas con el marketing y las ventas también están indicadas para aquellas personas que deseen estudiar para ser emprendedores.

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Ingeniería Informática

Esta profesión está ligada a la innovación y a las nuevas tecnologías, elementos que caracterizan a muchos proyectos de emprendimiento. Por eso este grado es el indicado para quienes quieran vincular su proyecto a temas relacionados con el desarrollo de software, inteligencia artificial, blockchain, ingeniería del software, diseño de hardware, arquitecturas de red, entre otros. En un mundo cada vez más digitalizado, las nuevas tecnologías y la innovación suelen caracterizar a muchos de los proyectos de emprendimiento. Por ello, el grado universitario de ingeniería informática es uno de los más adecuados para aquellas personas que quieran vincular su trayectoria en empresas relacionadas con el desarrollo de 'software', inteligencia artificial o 'blockchain'.

Doble Grado

Asimismo, estudiar un año más para obtener un Doble Grado en Marketing y ADE, ADE y Finanzas o Derecho y ADE ofrece mayores garantías y un perfil multidisciplinar.

Fuente: ceu.es

Formación Complementaria: Másteres y Posgrados

Finalizados los estudios de grado, el futuro emprendedor puede optar por complementar su formación con postgrados que aborden áreas que aún no conoce o reforzar aquellas funciones concretas que desea dominar para poner en marcha su negocio.

Aquellos profesionales con estudios universitarios que, después de algunos años trabajando, desean asumir nuevos desafíos y poner en marcha su propia empresa pueden cursar también un Máster en Dirección de Empresas o MBA (Master in Business Administration) y optar por una especialización en Emprendimiento. Se trata de un programa de posgrado de alta intensidad dirigido a que los alumnos adquieran una visión estratégica de la gestión empresarial. Durante la formación, se enfrentarán a situaciones reales que les permitirán desarrollar las herramientas y capacidades necesarias para dirigir un negocio, conociendo en profundidad las distintas áreas que componen el núcleo de cada compañía y aprendiendo a trazar planes estratégicos para gestionar de forma eficiente los recursos. Los másteres en negocios y administración son titulaciones específicas para aquellas personas que deseen ser emprendedoras. Se suelen hacer después de un grado en cualquiera de las materias mencionadas y cuentan con distintas especialidades aplicadas a diversos sectores como el emprendimiento digital, el liderazgo de equipos o el marketing digital.

Existen también otras formaciones como el máster en coaching, que quizá de primeras no se relacione con el emprendimiento, pero gracias a esta especialización se pueden aprender técnicas y herramientas para mejorar y autoguiarse hacia un mejor desarrollo profesional.

Ejemplos de Másteres para Emprendedores

  • Máster en Dirección de Empresas para Emprendedores (IEBS)
  • Máster Universitario en Dirección de Empresas (Universidad de Deusto)
  • Executive MBA (OBS Business School)
  • Máster Fiscal y Gestión de Empresa (Escuela de Negocios IVIGO BS)
  • Máster en Ventas de Servicios y Soluciones Tecnológicas
  • Máster Universitario en Digital Business (UCAM)
  • Máster MBA Recursos Humanos (Esneca Business School)
  • Posgrado en Gestión del Emprendimiento (UNIR)

Otras Habilidades y Competencias Esenciales

Además de las formaciones especializadas y las habilidades personales, a lo largo de la misión de convertirse en emprendedor se pueden ir añadiendo otras competencias como:

  • Idiomas: En un mercado cada vez más globalizado, conocer como mínimo otro idioma es necesario para abrir nuevos mercados y llevar a cabo negociaciones con proveedores y clientes. Si bien el inglés sigue siendo el preferido en las transacciones, otras lenguas como el chino o el árabe comienzan a ganar protagonismo.
  • Redes sociales: Conocer cuál es la mejor red social para posicionarse, darse a conocer y atraer nuevos clientes, mediante una estrategia de contenido acorde, es algo que un emprendedor no debe pasar por alto.
  • Informática: Contribuye a ser más eficiente y ágil. Importante saber manejar tantos programas generales como específicos en función de cada actividad.
  • Gestión: Gestionar un emprendimiento es una tarea compleja ya que abarca muchos aspectos relacionados con el día a día de la empresa, como la contabilidad, compras, personal, etc. Por eso incluir en la formación estudios de gestión en algunas de estas áreas hará que la tarea de emprender sea más llevadera.
  • Hablar en público: Perder el miedo de hablar en público, de saber comunicar, es fundamental. Esta cuestión puede aprenderse con cursos de oratoria, en los que aprender también a manejar los tiempos, comunicación no verbal y técnicas de storytelling.
  • Comunicación escrita: Además de una buena ortografía, los emprendedores deben estar familiarizados con la redacción de diferentes contenidos.

Habilidades Clave que Debes Potenciar

Está claro que contar con una formación adecuada en materia de negocios es un paso fundamental para hacer despegar un proyecto y alcanzar el éxito. No obstante, también se necesita contar con aptitudes personales como:

  • Ingenio: Ser creativo y tener una idea.
  • Resiliencia: Para levantarse y aprender de los errores.
  • Ambición: Determinación para llegar lo más lejos posible.
  • Pasión: Para poder enfrentar las dificultades es necesaria la motivación y amor por lo que se hace.
  • Coraje: Tener valor y saber tomar riesgos cuando sea necesario.
  • Pensamiento estratégico: Con el que tomarse el tiempo necesario para detenerse y observar y escuchar al mercado, al entorno, o aquello que ya funciona en otros países.
  • Paciencia: Para entender que los resultados no llegarán el primer día y que habrán altibajos e incertidumbre en el proceso.
  • Autoconfianza: Para generar confianza en el negocio se debe mostrar seguridad en uno mismo.
  • Manejo del tiempo: Aprender a priorizar tareas y gestionar el tiempo se reflejará en en los objetivos.
  • Capacidad de adaptación: En un emprendimiento el cambio es constante por lo que hay que tener una mentalidad abierta y ser flexible.
  • Dotes de comunicación: Para presentar el negocio y darse a conocer es necesario desarrollar buenas estrategias comunicativas.
  • Liderazgo: Un líder influye en el equipo de trabajo, pero también es quien los guía con la finalidad de detectar oportunidades y aprovecharlas.

Ejemplos Concretos: Historias de Éxito (y Fracaso)

Antes de generalizar, veamos algunos ejemplos concretos. Bill Gates, fundador de Microsoft, también abandonó la universidad. Estos ejemplos, a menudo citados, refuerzan la idea de que una carrera universitaria no es imprescindible. Sin embargo, ¿cuántos abandonan la universidad y fracasan? La mayoría. El éxito de estos casos excepcionales no anula la importancia de una buena formación.

Por otro lado, consideremos el caso de un emprendedor que creó una exitosa empresa de software, pero carecía de conocimientos básicos de contabilidad y administración. Su falta de formación en áreas específicas le generó problemas a largo plazo, aunque inicialmente tuvo éxito.

Analicemos también un caso de fracaso. Una persona con un MBA invirtió mucho dinero en una startup tecnológica sin realizar un estudio de mercado adecuado. La falta de comprensión de las necesidades del cliente y la mala gestión de los recursos, a pesar de su formación, llevaron al fracaso del proyecto.

Estos ejemplos ilustran la complejidad de la ecuación: formación + actitud + oportunidad = éxito.

Conclusión

En este post, lanzamos siete propuestas formativas para que un futuro emprendedor logre su objetivo. ¿Y tú? ¿Quieres crear tu propia empresa y todavía no sabes qué estudiar? Consulta los cursos disponibles en Emagister y ponte manos a la obra: ¡la siguiente pyme de éxito debe ser la tuya!

La clave reside en la combinación de una formación sólida, el desarrollo de habilidades clave y una actitud emprendedora, resiliente y adaptable. El mejor camino es aquel que te permita desarrollar tus talentos y pasión, independientemente de la carrera que elijas. La experiencia, la perseverancia y el aprendizaje continuo son los ingredientes esenciales para construir un negocio exitoso.