Seleccionar página

El nivel de competencia determina la estrategia de marketing que una empresa debe seguir. No es lo mismo estar solo en el mercado que competir en un océano rojo. Para tomar decisiones acertadas para tu negocio, debes saber qué ocurre en el mercado.

Imagen representativa de los niveles de producto en marketing.

¿Por qué es importante analizar a tus competidores?

Si quieres tomar decisiones acertadas para tu negocio, debes saber qué ocurre en el mercado. Se trata de comprender el entorno competitivo para identificar las oportunidades y amenazas. Además, el análisis te ayudará a identificar tendencias en el mercado.

  • El análisis de la competencia no solo te permite conocer de cerca a tus competidores, sino al mercado en general. Es decir, también entenderás mejor qué es lo que buscan los clientes.
  • En síntesis, cuando se realizan estudios de la competencia, las empresas pueden convertir toda esa información en ventaja competitiva. Por ejemplo, puedes identificar canales de distribución más eficientes, una mejor estrategia de precio y promoción, o las innovaciones que puedes hacer en tus productos y servicios.
  • Al comprender las fortalezas y debilidades de los competidores, así como las propias, puedes desarrollar propuestas de valor únicas. Innovar es clave y el análisis de la competencia te guiará para que lo hagas.
  • Por otra parte, también encontrarás oportunidades para mejorar tus estrategias de diferenciación. Un ejemplo sería ofrecer productos o servicios exclusivos. Con la investigación podrás desarrollar conceptos de marcas o productos con los cuales los clientes se sientan más identificados.

Niveles de Competencia: Identificando a tus Rivales

Para investigar a la competencia necesitas observar qué es lo que hace. Gracias a internet puedes rastrear sus acciones y conseguir mucha información. Al identificar competidores entenderás mejor el escenario en el que se encuentra tu negocio.

Cuando tengas una lista de empresas es el momento de categorizarlos y así centrarte en investigar lo que te interesan. Existen diferentes niveles de competencia que debes considerar:

  1. Competencia en primer grado (Directa): Todas las empresas que operan en tu mismo mercado, canales de distribución, con los mismos productos o servicios y que tienen el mismo público meta que tu propio negocio.
  2. Competencia de segundo grado (Indirecta): Son las que operan en el mismo mercado, con los mismos canales de distribución y público meta, pero con productos y servicios diferentes en algunas de sus características principales.
  3. Competencia en tercer grado: Son aquellos productos o servicios que satisfacen las mismas necesidades que tu negocio, pero difieren en los atributos principales que poseen cada uno.
  4. Competencia por presupuesto: Tu estudio debe tener unos objetivos definidos y, en base a estos, determinarás las variables a estudiar. Toma el ejemplo de los elementos que mencionamos antes. En este punto tienes que identificar quienes son los clientes de tu competencia, cómo se comunica con ellos, qué hace para diferenciarse en el mercado.

Ejemplos de Competencia Directa e Indirecta

Es importante identificar los productos que significan una rivalidad para los tuyos y, a partir de ello, desarrollar tus estrategias de posicionamiento eficazmente. La competencia directa de una empresa ofrece exactamente los mismos productos o servicios; en cambio, la competencia indirecta diferentes soluciones que pueden suplirlos fácilmente.

Una empresa que es la competencia directa de otra vende en el mismo mercado y puntos de venta; una empresa que es competencia indirecta no necesariamente está presente en el mismo punto de venta, pero sí en el mismo mercado.

Un ejemplo de esto son los pasabocas Sabritas que compiten directamente con Barcel (ambas se venden en supermercados y tiendas de conveniencia).

Los clientes son los primeros en percibir la competencia que hay entre una empresa y otra. Ellos no piensan en un artículo ni consideran únicamente una marca, sino que revisan y analizan varias alternativas; tampoco entran a las tiendas sin buscar algún otro producto que les pueda brindar una mejor solución o cuya relación calidad y precio les beneficie más.

Como es altamente posible que un cliente cambie de una marca a otra, lo más perspicaz que puede hacer una empresa es identificar cuál es su competencia directa e indirecta. En la mayoría de los casos, las características y funciones de los productos son muy similares.

Aquí la decisión de compra del cliente se define más por el gusto, precio, inmediatez y practicidad que le ofrece un artículo u otro. Incluso existe la posibilidad de que los productos pertenezcan a diferentes sectores y no estén disponibles en los mismos puntos de venta.

Ejemplos concretos de marcas y su competencia:

  • Visa: Esta marca garantiza a sus clientes usar sus tarjetas de débito y de crédito en las tiendas de numerosos países sin problemas y sin la necesidad de cambiar su dinero a la moneda que corresponde a dicho lugar.
  • Duracell: La inconfundible marca del conejito tiene como productos las pilas de alta potencia para diferentes dispositivos electrónicos. Para esta compañía su competencia indirecta es todo aquel producto que brinde energía a un dispositivo electrónico.
  • Nike: Desde los comienzos, esta marca deportiva sabía que debía enfrentar a otra empresa que vendía los mismos artículos y que le llevaba ventaja de más de una década de posicionamiento. Nos referimos a Adidas, la principal competencia directa de Nike.
  • Marlboro: Esta es una marca que se ha dedicado a elaborar cigarrillos en diferentes presentaciones desde hace más de un siglo, ese es el producto con el que se ha dado a conocer mundialmente. A lo largo de los años Marlboro se ha enfrentado a diferentes marcas de cigarrillos, tanto locales como internacionales.
  • Netflix: Netflix es la plataforma por excelencia de entretenimiento para ofrecer contenidos originales a sus usuarios ha creado sus propias producciones y está en constante adquisición de nuevos productos audiovisuales. Así que cualquier otra plataforma que cumpla con este propósito es su competencia indirecta.

¿Cómo analizar la competencia en tu estrategia de marketing?

Un punto importante de cómo analizar la competencia en tu estrategia de marketing es identificar la estrategia de productos y venta. Analiza las características de los productos y si cumplen con las expectativas de los consumidores.

Revisar las reseñas que dejan los clientes es una forma de saber qué se dice de la empresa en internet. Esto te ayudará a saber si están satisfechos o no con los competidores, qué se puede mejorar y más. Verifica las reseñas en Google y directorios dedicados a la industria.

Después del análisis serás capaz de identificar las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de cada competidor. Todo este trabajo debe llevarte a establecer tus propias estrategias para mejorar tu nivel de competencia en el mercado.

El análisis de tus competidores implica recopilar la mayor cantidad de información posible. ¿Conoces el método FODA? Este es uno de los más utilizados para conocer la situación de una empresa en el mercado. Pero no se trata de analizar solo a tu empresa, también debes conocer las debilidades y fortalezas de tus competidores.

El marketing es uno de los sectores que más se ha beneficiado de los avances de la inteligencia artificial. La ventaja principal de estas herramientas es que permiten recopilar y analizar grandes cantidades de datos. Así puedes conocer con detalles sus estrategias, productos, servicios, su rendimiento, etc. La IA te ayudará entonces a conocer mejor a tus competidores para desarrollar estrategias más efectivas.

💡 Qué es y cómo se hace un Análisis FODA - Planeación Estratégica - DOFA -SWOT - Planificación

Pasos para analizar a tu competencia:

  1. Investiga el mercado: Primero investiga cómo se encuentra el mercado en el que participa tu empresa. Es muy importante que sepas cuáles son las principales marcas de la industria en la que te mueves, ya sea textil, tecnológica, alimentaria, química, turística, entre otras.
  2. Identifica la competencia directa: Al ver qué empresas tienen los mismos productos que tú, si comparten puntos de venta y área geográfica vas a descubrir tu competencia directa.
  3. Encuentra tu ventaja competitiva: Después enfócate en ti, revisa todas las áreas de tu empresa para descubrir cuál es tu ventaja competitiva, qué te diferencia de las marcas rivales, qué beneficios ofreces que te hacen sobresalir entre las demás. También te puedes apoyarte en tus propios consumidores.

Herramientas para el Análisis de la Competencia

En la actualidad, hay una gran variedad de herramientas que te ayudan a realizar un análisis de competencia de manera más precisa y efectiva. Estas herramientas te permiten obtener datos valiosos sobre la presencia online de tus competidores, su rendimiento y sus estrategias.

  • Ahrefs: Con ella, puedes realizar un seguimiento exhaustivo de las estrategias SEO de tus competidores, analizar sus enlaces entrantes (backlinks), descubrir qué palabras clave están posicionando y ver qué tipo de contenido les está generando más tráfico.
  • Google Analytics: Con Google Analytics puedes analizar las fuentes de tráfico de tus competidores (si tienes acceso a datos públicos, como a través de su web o anuncios), observar sus campañas y comparar los comportamientos de sus usuarios con los tuyos.
  • BuzzSumo: Al utilizar BuzzSumo, puedes descubrir qué temas están siendo más populares y qué estrategias de contenido están generando mayor interacción.

Niveles de Producto en Marketing

Al hablar de un producto, los consumidores entienden el mismo como un todo. Sin embargo, desde el campo del marketing y la gestión de productos, estos se dividen en distintas dimensiones que nos ayudan a entender cómo se percibe el producto, su capacidad para satisfacer las necesidades de los consumidores y también cuál es su valor diferencial en relación con la competencia.

Esto es lo que se conoce como niveles de producto y su conocimiento es clave para desarrollar buenas estrategias publicitarias y de marketing, como veremos más adelante. Pero primero, vamos a conocer cuáles son los tres niveles de producto más habituales.

Tipos de niveles de producto que existen en marketing

Dentro del campo del marketing, cuando se habla de un producto se distinguen tres dimensiones que pueden afectar de forma diferente a la percepción que tienen los consumidores sobre el mismo. Vamos a conocerlos con mayor detalle.

  1. Producto básico: Se trata del primer nivel del producto y es aquel que se centra en el beneficio del producto, es decir, lo que lo hace valioso para el consumidor en sí mismo. Recordemos que, como hemos dicho desde el inicio, los productos deben satisfacer una necesidad para tener éxito y esta dimensión es la que nos ayuda a medir esto.
  2. Producto real: En el segundo nivel se hace alusión al producto tangible y, por tanto, a sus características físicas. De esta forma, al hablar del teléfono móvil, podemos hacer alusión a su diseño, dimensiones, peso, facilidad de uso, etc.
  3. Producto aumentado: Finalmente, tenemos una tercera dimensión que habla de aquella parte del producto que no es física. Nos referimos al valor añadido que podemos dar al mismo y que nos ayudará a distinguirnos de la competencia.

Algunos ejemplos de producto aumentado pueden ser un adecuado servicio postventa, unas buenas garantías comerciales, etc. En definitiva, cualquier cuestión que pueda añadir un extra de valor a nuestro producto.

¿Por qué es tan importante diferenciar y conocer el nivel de un producto?

Después de conocer con mayor profundidad las distintas dimensiones de un producto, seguro que has entendido mejor por qué son esenciales. No obstante, vamos a repasar de manera rápida algunas de las ventajas de conocer los niveles de nuestro producto.

  • Nos permite satisfacer en mayor medida las necesidades de los consumidores. Conocer el beneficio básico que proporciona nuestro producto nos ayuda a comprender con mayor profundidad las frustraciones y puntos de dolor de nuestro público objetivo.
  • Facilita la segmentación del mercado. El conocimiento es poder y puede ayudarnos a definir en mayor medida distintos grupos de consumidores para luego dirigirnos a ellos con aquellos productos que mejor se adapten a sus expectativas.
  • Ayuda a crear valor añadido a los productos. Por otro lado, disponer de este conocimiento también nos puede ayudar a mejorar nuestros productos, incorporando ese valor añadido que puede traducirse en mayor lealtad por parte del cliente o una posición más fuerte en el mercado.

En resumidas cuentas, diferenciar estos niveles es clave para comprender mejor nuestro producto, pero también el público al cual nos dirigimos. Cuestiones que nos van a ayudar a conseguir que nuestra estrategia de venta tenga más éxito.