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Las palabras son la base de la comunicación, las usamos todos los días, una y otra vez. De hecho, aunque en el Diccionario de la Real Academia Española se recogen unas 93.000, en el día a día usamos entre unas 300 o 500. Las repetimos, las combinamos y hasta las deformamos según necesidades y hasta estados de ánimo.

Poco pensamos, mientras lo hacemos, en cómo han llegado hasta la lengua cada una de ellas. Pero detrás de la respuesta a esa cuestión de dónde vienen las palabras hay muchas variantes. El castellano es una lengua romance, derivada del latín, pero, obviamente, no todos sus términos lo han hecho directamente desde esa lengua. El español ha importado palabras según necesidades desde muchos otros idiomas o ha creado lo que necesita juntando de allí y de allá para responder a las demandas de sus hablantes. Todo ese proceso ha dejado no pocas curiosidades etimológicas.

Muchas palabras del español son variaciones de palabras de otros idiomas, otras eran siglas en su día y otras se inventaron para designar nuevos objetos. A continuación, exploraremos el origen de algunas palabras comunes en marketing y economía, revelando historias sorprendentes y curiosidades lingüísticas.

Curiosidades Etimológicas de Palabras Comunes

El español ha importado palabras según necesidades desde muchos otros idiomas.

1. Trabajar, de Torturar

Si hay una curiosidad etimológica favorita en las redes sociales -y en las redacciones de medios cuando se escribe sobre los males del trabajo moderno- es esta. El trabajo es una tortura y casi se podría decir, siguiendo con el lenguaje social media, que literal. El verbo viene del latín vulgar tripaliāre, que a su vez viene de otra palabra latina, la que daba nombre a un instrumento de tortura.

2. Siesta, de la Sexta Hora Romana

La palabra ‘siesta’ actual no es más que una evolución de una de las franjas horarias en que se dividía el día en la Antigua Roma: la ‘sexta hora’.

En la Antigua Roma, el día se dividía siguiendo una estructura de horas vinculadas a la luz del sol. Para la noche quedaban las vigilias. La prima hora era la que seguía a la salida del sol y así sucesivamente. A cada hora se iban conectando diferentes rituales de la vida cotidiana, incluidos también los de descanso. La siesta actual no es más que una evolución de una de esas franjas horarias, la sexta hora. Era, como apunta el Diccionario de la Real Academia España, «tiempo que equivalía al mediodía».

3. Amarillo, de Amargura

La historia de los nombres de los colores está ligada a no pocas curiosidades. Por qué los llamamos así tiene relación con el conocimiento que se tenía de ellos o con las emociones que podían generar. Una teoría apunta que el nombre del amarillo viene la palabra latina amarus; o, lo que es lo mismo, amargo o triste. Que este sea el color que se adquiere en la enfermedad y la muerte sería la razón de este vínculo. Aunque, quizás, nada es más curioso que el color azul. Su nombre viene de lazawárd, la palabra andalusí para el lapislázuli, mineral que es justamente de un color que hasta no hace tanto no se llamaba de ninguna manera porque no se veía.

4. Gominola, de una Marca Registrada

Aunque nadie pelea con tanto ahínco como una empresa por la propiedad intelectual de sus marcas, a veces también caen víctimas de la popularización de su nombre. Es casi la pesadilla y el cielo de los equipos de marketing: su producto se ha convertido en brutalmente popular, pero lo ha hecho tanto que su nombre se ha convertido en el de toda una categoría. Le pasa a gominola, que está en el diccionario de la RAE, pero es una marca que pertenece desde 2015 a Migueláñez. Es lo mismo que ocurre -con diferentes dueños para el copyright- con clínex -quizás la metonimia de marca que más gente identifica-, celo, plastilina, vaselina o tirita.

5. Ojalá, o Si Dios Quiere

Ojalá, ojalá que tal o cual cosa pase. Se repite como una letanía, casi como un rezo. Y en la religión tiene, de hecho, su origen esta palabra. Es una evolución de una expresión árabe hispana: law šá lláh, que significa «si Dios quiere». Hasta 1817, el diccionario la incluía con x, un oxalá.

6. Gazpacho, de las Limosnas en la Iglesia

Tres líneas dedica la edición online del diccionario de la RAE a la etimología del gazpacho. Aunque empieza dejando claro que es un «quizá», la historia detrás de la palabra es tan curiosa como para querer minimizar la duda. El término viene del árabe hispánico gazpáčo, que es a su vez un derivado del griego. γαζοφυλάκιον (gazophylákion) significa cepillo de la iglesia. Esta conexión tan rara no lo es tanto: el gazpacho sería tan diverso como la ecléctica recaudación. Puede que ahora solo se dejen monedas, pero en el pasado allí acababa un poco de todo.

7. Recordar, o Volver a Pasar por el Corazón

El corazón sirve para bombear sangre. Es una función crucial y decisiva, pero a lo largo de los siglos se le han ido atribuyendo muchas más responsabilidades. Es el epicentro de los amores. Es también el de los recuerdos, al menos en el lenguaje. El verbo recordar viene del latín recordāri, que es «traer algo de nuevo al corazón», como explicaba Laín Entralgo y llevaba a redes la RAE. En algunas lenguas romance, las cosas se saben de hecho por corazón, como en francés (savoir par cœur). En castellano antiguo, recordar era también despertarse.

8. SOS, de Salvar Nuestras Almas

SOS es ya una universal petición de socorro. Sin embargo, su origen está en unas siglas en lengua inglesa. En realidad, lo que está diciendo es save our souls, salven nuestras almas, y ni siquiera es un término tan antiguo como podría parecer. Está muy conectado con la vida moderna y la revolución industrial, ya que su uso llegó vía telégrafo y navegación a vapor. En 1906, la Convención Radiotelegráfica Internacional unificó en un único término las peticiones de socorro que se lanzaban con morse. SOS era la forma más fácil de todas las que se usaban. De ahí pasó a las convenciones marítimas: fue, de hecho, lo que emitió el Titanic en su hundimiento.

9. Macarrón, una Promesa de Felicidad Eterna

¿Es un plato de macarrones la más clara confort food que existe? Es un tema para el debate, cierto, pero etimológicamente ya lleva bastante que ganar. Al castellano, macarrón llegó desde el griego bizantino con una parada en medio por el italiano dialectal. El término original era una expresión funeraria, algo que se decía en las comidas de los entierros: μακαρώνεια (makarṓneia). Significa «felicidad para siempre».

10. Chicle, una Incorporación del Náhuatl

Hay muchas versiones sobre el origen de la palabra chicle. Que si es el nombre de una ciudad en Colorado, que si es un préstamo de no se cuántas lenguas… La RAE deja claro que es un extranjerismo, sí, pero con un origen claro: viene de la palabra tzictli, del náhuatl, la lengua azteca que se habla en México y Centroamérica. No es la única palabra que el español debe a las lenguas indígenas de América.

11. Restaurante

La palabra restaurante viene de restaurant, que significa ‘restaurativo’. En 1765, un mesonero llamado Boulanger abrió una casa de comidas en cuya fachada colgó un eslogan en francés que en español venía a decir: ‘Venir a mí todos los de estómago cansado y yo los restauraré”. Tal fue su éxito que todas las cosas de comidas pasaron a llamarse restaurants y los cocineros restauradores.

12. Santiamén

Esta palabra tiene su origen en el aburrimiento, pues cuando las misas se oficiaban en latín la gente esperaba ansiosamente la bendición del padre para irse lo más rápido posible de la iglesia. La expresión de ‘en un santiamén’ se refiere a la última parte de la oración In nomine Patris, et Filli, et Spiritus Sancti. Amén.

13. Té

Esta palabra tiene su origen en China, ya que el símbolo de esta palabra proviene de la unión de la palabra hierba, chá, y del árbol, , y en la provincia china de Fujian se pronuncia ‘Tay’, y fue allí donde los importadores de té en Europa, los holandeses, aprendieron a pronunciarla. Con el tiempo, la palabra ‘tay’ se convirtió en té para España, tee para los alemanes, thé para los franceses y tea para los ingleses.

14. Jamón

Esta palabra es una evolución de la palabra ‘pierna’ en la ramificación francesa del latín, es decir, de jambe o jambon, pero fue mucho después cuando se popularizó en España como jamón, pues el primer escrito data de 1335. Antes de esto se referían a este alimento como pernil, algo totalmente en desuso.

15. Esnob/Snob

A pesar de que hay varias versiones sobre su origen, se dice que tiene lugar en la elitista escuela Eton College, en Inglaterra. Según cuenta la historia, para diferenciar a los pocos alumnos que no eran nobles, se les calificaba con la abreviación latina ‘S.Nob’ (sine nobilitate, sin nobleza). Ahora, la palabra se utiliza para nombrar a aquellas personas que desean aparentar la pertenencia a una clase social superior.

16. Usted

El origen de esta palabra tiene que ver con el término ‘vos’, como solía tratarse al Rey y otras autoridades en los siglos XVI y XVII. Cuando los españoles viajaron a América utilizaron el ‘vos’ en algunos países hispano hablantes. Al cabo del tiempo, se comenzó a usar por las clases sociales más bajas y fue necesario otros términos para resaltar el respeto. Ahí apareció en uso de ‘vuestra merced’, que derivó en ‘vueced’ y al final se convirtió en ‘Usted’. Poco a poco, ‘vos’ quedó en desuso en España.

17. Ok

El origen de esta palabra tiene dos versiones. Por un lado, en 1839 el periódico Boston Morning Post, como broma, escribía mal las iniciales y entre paréntesis explicaba su significado. Uno de estos fue el uso del OK, y entre paréntesis decía (all correct). La otra versión hace referencia a ‘cero muertos’ (0 killed), una expresión usada por los soldados norteamericanos cuando no había bajas.

18. Borracho

Esta palabra proviene de burra, que en latín significa hez o sedimento, y hace referencia a la devaluación de la condición que tiene una persona bajo los efectos del alcohol.

19. Láser

Aunque ya está totalmente aceptada como palabra, lo cierto es que está formada por las siglas Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation, que significa amplificación de luz estimulada por emisión de radiación.

20. Mambrú

¿Mambrú se fue a la guerra? Parece ser que esta palabra es una deformación a la hora de pronunciar el nombre del General Marlborough, del siglo XVIII. La canción que conocemos se hizo popular debido a que una nodriza se la cantaba a uno de los hijos de María Antonieta.

21. Dabuten

A pesar de que éste término no está recogido en los diccionarios oficiales sí que es utilizado, sobre todo, por jóvenes. Sí que se reconoce la palabra bute, que significa ‘mucho’ y junto a la preposición ‘de’ se utiliza para referir algo que vale mucho, de calidad. Como muchas otras palabras, su uso cotidiano hizo que se popularizara y comenzara a evolucionar en palabras similares, como ‘debute’, ‘debuti’, ‘debuten’. Hoy en día se utiliza para decir algo que es genial.

22. Caca

Proviene del griego, kakos, que significa 'cosa mala'.

23. Olé

Hay muchas hipótesis sobre el origen de esta palabra. Hay quien afirma que viene del verbo griego ololizin, utilizado como grito de júbilo. Otros dicen que viene de la Biblia, cuando Jacob es engañado en su boda con Raquel, pues la gente intentaba avisarle de que se trataba de Lea y no de su amada, diciendo ¡Oh, Lea! Pero la hipótesis más extendida tiene que ver con el árabe con la expresión Allah (Oh, Dios). La RAE, por otra parte, recoge que ¡olé! proviene de la exclamación árabe Wa-(a)llah (¡Por Dios!), una exclamación de entusiasmo ante una belleza o alegría sorprendente o excesiva. En el idioma árabe, no existe la vocal “e” y, en ocasiones, la vocal “a” suena parecido a la “e”.

24. Bidé

¿Dudas de cómo se utiliza éste accesorio del baño? Pues quizás su origen te dé alguna pista. Esta palabra viene del francés bidet, que significa caballito.

25. Chándal

Curiosamente, esta palabra proviene del italiano maccarone y éste a su vez del griego μακαρώνεια, es decir, ‘comida funeraria’.

26. Guiri

Éste término es utilizado para designar a los turistas podría venir de la palabra guiri-gay, un vocablo que alude a un lenguaje difícil de entender. Sin embargo, hay quien dice que es debido a los primeros turistas extranjeros que vinieron a España, pues éstos preguntaban ‘Where is…?’ y por ello se ganaron el término de guiris.

Términos Económicos: Origen y Evolución

La actualidad informativa también incluye noticias económicas sobre cómo evolucionan los mercados, el empleo, el IPC, el PIB, las empresas, los precios, los tipos de interés, las finanzas, etc. porque todo ello nos afecta a nuestra economía familiar y de la sociedad.

Estas informaciones están llenas de términos económicos que quizá ya estamos habituados a escuchar o leer. Sin embargo, ¿conocemos el origen histórico de algunas palabras económicas? ¿Quién las definió y dónde surgieron por primera vez? ¿Cuál fue su significado inicial y su evolución en el tiempo? ¿Qué se entiende por Economía tradicional y digital? ¿Cuáles son las nuevas palabras económicas del siglo XXI?

Es lo que se define como Etimología, conocer los orígenes, cronologías, evolución -hacia el lenguaje actual- y los cambios que hayan acontecido en las palabras. Su origen se encuentra en la palabra griega “oikonomos”, que significa administración del hogar: “oikos” significa hogar y “nemein”, administración. De ahí, que la Economía se ocupe de cómo se administran los recursos disponibles con objeto de producir diversos bienes y distribuirlos para su consumo entre los miembros de la sociedad.

Algunos ejemplos notables incluyen:

  • Económico: Del griego Oikonomikos, tratado por Jenofonte sobre la administración del hogar.
  • Dinero: Deriva del nombre de la moneda romana de plata, denarius.
  • Banco: Proviene de la palabra italiana banco, "escritorio", utilizada durante el Renacimiento por los banqueros judíos florentinos.
  • Oficio: Del latín officium, refiriéndose a la ocupación habitual o profesión.

Microeconomía vs Macroeconomía

Diferenciar las magnitudes agregadas de los agentes económicos de la Economía en Macro (del griego “grande”) y Micro (“pequeño”), es debido a que cada una estudia conceptos diferenciados pero a la vez conectados entre sí para el estudio de la Economía en su conjunto.

La Macroeconomía estudia variables de la economía nacional (el crecimiento económico, tasa de empleo y desempleo, tasa de interés, inflación, entre otros). La Microeconomía estudia el comportamiento de los agentes económicos en los mercados individuales y la formación de los precios relativos de dichos mercados. (Variables como: gasto, producción y deuda de una empresa; consumo del hogar, ahorro personal, etc.).

Economía Digital

Es la economía basada en la tecnología digital. El término fue dado a conocer en el libro más vendido en 1995, “La Economía Digital: Promesa y peligro en la Era de la Inteligencia en redes”, del autor Don Tapscott. Este libro muestra cómo Internet puede cambiar el modo en el que se hacen los negocios.

En 2001, el autor Thomas Mesenbourg escribía en su libro,“Measuring the Digital Economy”, que existen 3 componentes principales a tener en cuenta en la Economía Digital.

  • Infraestructura de Negocios (referido a los recursos de soporte al negocio: tecnología, hardware, software, telecomunicaciones, personal especializado).
  • Negocio Electrónico (e-Business, referido a los procesos empresariales desarrollados mediante aplicaciones informáticas o plataformas en línea).
  • Comercio Electrónico (e-Commerce, referido a la generación de negocios y compra/venta de bienes utilizando Internet como medio de comunicación).

Extranjerismos y su Impacto en el Lenguaje

Una de las principales características de la lengua es su dinamismo. Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías, vivimos en un mundo globalizado. Todos estamos conectados con todos. Esto hace que nuestras lenguas estén en continuo contacto y que se influencien las unas a las otras. Así, se producen cambios. Internet y las redes sociales se han convertido en algo indispensable para nosotros y están presentes en nuestro día a día. Son algunoss de los principales creadores de extranjerismos.

Este fenómeno lingüístico de intercambios léxicos con otras lenguas no se da solo en el español. Un extranjerismo es una palabra con origen en otra lengua que pasa a usarse de manera habitual en la nuestra. Son préstamos léxicos que se integran en el español. Algunos sufren alteraciones, sobre todo en la pronunciación. Algunos extranjerismos se adquieren para superar vacíos en nuestro idioma, otros son simplemente nuevas formas de expresar un concepto.

Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, los extranjerismos no son rechazables por simplemente ser extranjerismos. Sin embargo, deben responder a necesidades expresivas e incorporarse de forma ordenada. La RAE distingue entre los extranjerismos superfluos y necesarios y los extranjerismos necesarios o muy extendidos.

Algunos extranjerismos acaban siendo palabras de uso muy común en nuestra lengua. Esto se demuestra con su acogida en el diccionario. Sin embargo, deben resaltarse con cursiva.

El Caso de "Influencer"

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La mayoría de la población del mundo tiene un perfil en alguna red social. Por esto, es prácticamente imposible no conocer o no seguir a algún influencer. El origen de la palabra influencers es el verbo inglés to influence. Este verbo significa influenciar. El influencer utiliza sus redes sociales como herramienta para comunicarse e impactar de alguna manera en sus seguidores.

Pero ¿cuál es el verdadero origen de la palabra influencers? ¿Son algo nuevo? A pesar de que el término influencers pueda parecer nuevo, siempre han existido personas influyentes.

El Diccionario Panhispánico de Dudas habla de extranjerismos innecesarios o superfluos. Estos son los que ya tienen un equivalente en español. Esto se debe a que palabras como «influente» e «influyente» llevan años en la lengua española. Estos dos términos españoles tienen el mismo significado que influencer. La RAE recomienda el uso de «influyente» en su lugar. Fundéu, en cambio, opta por el uso de «influente», debido a su semejanza gráfica con influencer. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, si decidimos usar el anglicismo influencer (por escrito), hay que destacarlo usando la cursiva.

Ocurre lo mismo con otros extranjerismos que se crean en las redes sociales. Por ejemplo, la Fundéu reconoce el uso de follower, a pesar de la existencia de la palabra seguidor en español. En el caso de like, la Fundéu prefiere el uso del español, me gusta.

El intercambio léxico entre lenguas es algo que se ha dado siempre. La lengua de origen dependía de la época y de la lengua que gozaba de más prestigio y/o influencia en ese momento. Debido a esto, lo más común cuando pensamos en este tipo de préstamos es pensar en anglicismos.

Los anglicismos son los extranjerismos que provienen de la lengua inglesa, como es el origen de la palabra ‘influencers’. Sin embargo, aparte de los anglicismos, también es muy común la presencia de galicismos. También usamos préstamos que provienen del italiano, también conocidos como italianismos.

Vivimos en un mundo globalizado que está en constante evolución. Las lenguas también sufren estos cambios, ya que se ven influenciadas por otras lenguas. Con este fenómeno lingüístico se crean los extranjerismos. Muchos, hoy en día, provienen de las nuevas tecnologías y las redes sociales.

La voz influencer es un anglicismo usado en referencia a una persona con capacidad para influir sobre otras, principalmente a través de las redes sociales. Como alternativa en español, se recomienda el uso de influyente: Cómo ser un influyente en redes sociales.

La Propaganda: Origen y Evolución

Seguro que lo que entendemos por propaganda ya existía antes de que se le diera ese nombre. Porque, si nos guiamos por las acepciones de ese término en el diccionario de la RAE, la propaganda es la acción y efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores. Sin duda, desde que el hombre es hombre y comenzó a relacionarse se puso en marcha la propaganda.

En base a esa definición de la RAE no deberíamos considerar la propaganda como algo malo, sino como algo casi natural y consustancial al ser humano y a la política. Y al principio no era así, pero llegó un momento es que el término empezó a acumular manchas y por lo tanto perdió valor. Y eso indica que algo le hemos añadido a esa idea original. Si usamos la palabra propaganda es porque creemos que algo tiene un punto de trampa, de interés poco claro. Es distinto si hablamos de publicidad o relaciones públicas, que no añaden esa sospecha. En cualquier caso, según la RAE no debería tener esa connotación.

Esto puede ser porque la propaganda está más relacionada con temas ideológicos, políticos o religiosos y estos suelen dar pie a blancos y negros, y a intereses más marcados.

Pero volvamos a lo que tratamos de responder, el origen del término propaganda. Viene de lo que ocurrió en el Vaticano en el año 1622. El 22 de junio de 1622, para ser exactos. Ese día, siendo papa Gregorio XV, creó la Sacra Congregatio de Propaganda Fide. Esto es, la Sagrada Congregación para la Propagación de la Fe.

El motivo de creación de esa entidad pontificia era principalmente hacer campaña contra los luteranos, porque hablar de Dios y convencer a nuevos hombres para la fe católica no era una labor que comenzara aquel día de 1622.

Pero, como decía, mucho antes de ese momento de 1622 donde se acuñó la palabra ya se había hecho propaganda innumerables veces. ¿Acaso alguien duda de que era propaganda cuando los emperadores romanos, por ejemplo, organizaban espectáculos en el Coliseo? ¿O cuando los reyes en la Edad Media dictaban sus hazañas y pedían que se escribiera sobre ellas? ¿Y qué me dicen del mundo del arte al servicio de sus mecenas?

Y de ese 1622 para acá tenemos una palabra concreta para referirnos a ella, pero no ha cambiado mucho lo que hacen los propagandistas, y con toda probabilidad no ha hecho más que crecer el uso de la propaganda. En las guerras mundiales se utilizó por parte de los gobiernos de cada país para conseguir sus objetivos.

Por cierto, que esa institución vaticana sigue existiendo, aunque ha cambiado su nombre un poco.

Conclusión

Conociendo el origen de algunas de estas palabras económicas y los cambios generados en las diferentes corrientes de la historia del pensamiento económico, podemos afirmar en el contexto actual de cambios de tendencias económicas, que surgirán nuevos términos por definirse. Esto es lo maravilloso de una sociedad activa y dinámica.

* El «Observatorio de palabras» ofrece información sobre palabras (o acepciones de palabras) y expresiones que no aparecen en el diccionario, pero que han generado dudas: neologismos recientes, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, etc. Esta información es provisional, pues no está contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada en el futuro.