Las criptomonedas se han confirmado como un fenómeno financiero de carácter mundial, pero en el último tiempo un nuevo tipo de activo digital ha despertado el interés del público: las meme coins. Dicha categoría de monedas, que surgieron de la vida digital, unen humor y especulación, con atractivo y riesgo a su vez.
Las meme coins son criptomonedas que aparecen a partir de memes, chistes o tendencias de internet. El valor de estas criptomonedas no descansa en tecnologías innovadoras, sino en la atención que logran.
Quienes poseen meme coins generan comunidades a partir de esta divisa. Estos pequeños grupos tienen como fin promover la compra y, así, incrementar el precio del activo. Las meme coins no tienen un verdadero proyecto detrás, a diferencia de Bitcoin o Ethereum. Es muy volátil.
Las meme coins utilizan blockchain para garantizar transacciones seguras. El 'rug pull' es una estafa en las criptomonedas, común en las meme coins. Consiste en que los creadores de una moneda retiran de golpe toda la liquidez del mercado, haciendo que el valor caiga a cero. El inversor no podrá colocar sus monedas y perderá todo su dinero. Este tipo de fraude ha sido recurrente en proyectos que carecen de transparencia y regulación.
El 'rug pull' se refiere a la actuación de grupos de manera coordinada realizando compras masivas para inflar precios. Poco más tarde, la criptodivisa se hundió. Miles de personas perdieron parte de su capital. El escándalo de la criptomoneda de Javier Milei ha ensombrecido la imagen de Milei, poniendo en el centro del debate los peligros de mezclar criptomonedas y política. Las meme coins son un fenómeno fascinante que mezcla cultura digital y finanzas, pero su naturaleza volátil las convierte en inversiones de alto riesgo.
El escándalo de Javier Milei y $LIBRA ilustra los peligros de este mercado.
Dogecoin (DOGE) tiene su origen en una broma y es considerada la primera moneda meme. Eso no la ha impedido escalar en el mercado y se encuentra entre las diez criptomonedas de mayor capitalización. En concreto, su valor asciende a los 60.500 millones de dólares. Desde la victoria de Trump, su rally ha sido del 144%. Esta cripto cuenta con el respaldo de Elon Musk y ese mero hecho la ha impulsado.
De hecho, el fundador de Tesla ocupará un cargo público para aumentar la eficiencia en la administración pública y el departamento ha recibido el nombre de la criptomoneda, DOGE. Suficiente para prender la euforia.
Dogecoin es un perro, Peanut es una ardilla y los siguientes meme tokens que más se han disparado también son animales. Existe una fauna al completo de criptomonedas, como BRETT o PEPE, también entre las principales ganadoras en esta historia. No es difícil crear una, por lo que las razones para hacerlo pueden ser infinitas.
Elon Musk tiene su propio token, MUSK, aunque no lo ha creado él. Esta cripto emite nuevas monedas cada vez que el empresario tuitea.
Esta criptomoneda no es nueva. Y no nació con vocación de ser moneda. El origen de la historia se remonta a hace más de diez años. La imagen que forma parte de la criptomoneda, era parte de una serie de fotos originalmente publicadas en su blog personal por un profesor de guardería japonés que había rescatado a un perro llamado Kabosu en Febrero de 2010.
La foto se convirtió en objeto de bromas y memes. Tomando prestada la expresión “doge” para referirse cariñosamente a los perros cuyas imágenes circulaban en Internet (en una broma aún más antigua que este meme, tal y como documenta Know Your Meme).
A finales de 2013, los ingenieros de software Billy Markus y Jackson Palmer decidieron crear “Dogecoin”, una criptomoneda que nacía como una broma para ironizar sobre la especulación salvaje que ya empezaba a darse en aquel momento. Tras un impulso inicial en el que aglutinó muy deprisa a una comunidad y obtuvo cierto valor, el hype se redujo y su valor cayó, manteniéndose muy bajo durante años.
En enero de este mismo año y a raíz del incidente de Gamestop, un grupo de usuarios de Reddit comenzó a animar a invertir en Dogecoin. Consiguieron que el valor aumentara en un 800%.
Elon Musk, en una práctica habitual que consiste en publicar memes en su cuenta sin acreditarlos, publicó la imagen de un perro como si fuera protagonista de una revista llamada Dogue. La retórica de una comunidad robinhoodesca que se salta las reglas del mercado para infiltrar una broma que termina cambiando dichas reglas es muy atractiva.
El propio Musk declaraba a TMZ que “las criptomonedas son prometedoras...pero no recomiendo invertir todos los ahorros de una vida”. Quizás porque para él, invertir en Dogecoin no sea más que un juego como publicar tuits graciosos. Pero para la mayoría de los mortales es la misma especulación de toda la vida, solo que ahora la economía fluye entre memes y virales.
Ya lo ilustraba Kevin Kallaugher en The Economist hace más de 30 años y una usuaria lo publicaba hace poco para ironizar sobre la posible burbuja de las criptomonedas en el arte.
Kabosu, un perro de la raza japonesa shiba inu cuya foto se convirtió en un famoso meme en internet y que inspiró el logo de la criptomoneda Dogecoin, apreciada por Elon Musk, murió este viernes en Japón, anunció su dueño: "Falleció en silencio, como si estuviera durmiendo, mientras yo la acariciaba", dijo Atsuko Sato en su blog, agradeciendo a los fans de su perro en todo el mundo."Creo que Kabo-chan era el perro más feliz del mundo. Y yo era la dueña más feliz", agregó Sato, que vive en la prefectura de Chiba, un suburbio de Tokio.
Todo comenzó en 2010 cuando publicó en su blog una foto de su perro, sentado en un sofá, con aspecto travieso y con las patas delanteras cruzadas. Esta inocente instantánea generó un fenómeno masivo en Internet: el meme 'Doge', donde innumerables internautas se apropiaron de la imagen o la de otros shiba inu para hacer bromas extravagantes en foros en línea como Reddit.
Con el mismo espíritu, en 2013 se creó una criptomoneda llamada dogecoin. Pronto, esta se volvió muy popular, especialmente después de que el empresario Elon Musk hiciera pública su pasión por el concepto. Dogecoin vale muy poco (alrededor de 16 céntimos), pero como esta criptomoneda es abundante, su capitalización total vale unos 23 mil millones de dólares. "El dux es el perro más popular de la era moderna", es "la Mona Lisa de Internet", dijo recientemente a la AFP uno de los fans incondicionales del fenómeno.
Las redes despiden a una de sus estrellas, Kabosu. Su dueña ha sido quien ha informado de que ha fallecido a los 18 años. “A todos los que queríais a Kabosu, cruzó el puente del arco iris. Muchas gracias a todos por vuestro apoyo a lo largo de los años”, ha anunciado Atsuko Sato en Instagram. Una publicación que rápidamente se ha llenado de mensajes de cariño.
La graciosa fotografía que tomó la mujer de su mascota mirando de reojo se hizo viral en febrero de 2010. Atsuko Sato no se imaginaba que la inocente imagen daría la vuelta al mundo y mucho menos que se convertiría en criptomoneda.
La 'dogecoin' subió su valor gracias a la promoción que hizo Elon Musk. El magnate es fan de la criptodivisa con la imagen de Kabosu y no dudó en elogiarla en una fábrica de Tesla en Alemania. Tras preguntarle si la empresa de automóviles debería permitir pagar con la dogecoin, respondió lo siguiente: “Debería permitirlo en algún momento”. Sus declaraciones provocaron la subida de la criptomoneda.
Pero esta no era la primera vez que se pronunciaba sobre la moneda. Musk la ha mencionado en varias ocasiones en sus redes, e incluso en entrevistas televisivas. El empresario no esconde el furor por el meme que seguirá vivo tras la muerte de su protagonista.
Como se puede ver en las imágenes de Instagram, el perro necesitaba una silla de ruedas para andar. “Se fue muy tranquila, sin sufrir, como si se durmiera mientras sentía el calor de mis manos acariciándola. Muchas gracias a todos por haber querido a Kabosu todos estos años. Estoy segura de que Kabosu era el perro más feliz del mundo. Eso me convierte en la dueña más feliz del mundo. Me gustaría expresar mi más profundo agradecimiento a todos los que nos han enviado mucho amor”, ha expresado su dueña.
La victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses ha generado mucho movimiento en el mercado de las criptomonedas. Quizás demasiado. Más allá del rally del bitcoin y sus máximos históricos, una lluvia de dinero ha regado las memecoins.
El impulso de PNUT tiene que ver con una reciente polémica en Estados Unidos, de esas que se viralizan en las redes sociales. Peanut era la ardilla del influencer americano Mark Longo que, junto a su dueño, era todo un personaje virtual. Entre ambos perfiles suman más de un millón de seguidores.
Longo se dedicaba a subir fotos y vídeos con su mascota, hasta que las autoridades de Medioambiente de Nueva York la requisaron por razones de salud pública y tenencia ilegal. Después, la sacrificaron. La polémica estaba servida y no dejó de crecer, llegando al plano político. Después, el tema viral pasó a ser una criptomoneda.
Peanut fue sacrificada a finales de octubre y la moneda meme empezó a negociarse justo el día antes de las elecciones, el 4 de noviembre. El token empezó a cotizar en torno a los cinco centavos y ahora vale 1,32 dólares. Su capitalización es de 1.320 millones de dólares.
Donald Trump no ha promovido las memecoins, pero ha exacerbado la euforia hacia las criptomonedas. Si las monedas meme se negocian por razones virales o aleatorias, la victoria del republicano ha sido la excusa perfecta para desatar la especulación.
Solo en el último mes, coincidiendo con su victoria en las elecciones, la capitalización de las criptomonedas meme ha pasado de los 55.070 millones de dólares a los 122.650 milones de dólares, un crecimiento del 123%. Es decir, se ha más que duplicado la capitalización de los token meme.
El presidente electo ha abanderado la defensa de las criptomonedas, que han sido una gran baza de su campaña electoral. De hecho, Trump no ha parado con las criptos. Es la cara y el alma del proyecto World Liberty Financial, lanzado antes de los comicios, que, aunque es una chapuza, está recaudando fondos.
Además de estrenarse con un token propio, las promesas para la industria de los activos digitales han abundado. Creará una reserva estratégica de bitcoins o convertirá a Estados Unidos en la capital cripto del mundo.
Tal ha sido el vínculo entre la campaña electoral estadounidense, Trump y los activos digitales que han proliferado las criptomonedas meme de políticos, también conocidas como PolitiFi tokens. Estas ya tienen una capitalización de 1.700 millones de dólares, según CoinMarketCap. Por supuesto, la volatilidad está servida.
El hecho de que estas criptomonedas no tengan ninguna utilidad o carezcan de proyecto no impide que haya miles de seguidores o comunidades que las respalden. No solo en redes sociales, sino con dinero. El hecho de que impliquen tan algo riesgo permite obtener elevadas ganancias o abultadas pérdidas. Lógicamente, la duda es qué recorrido tienen estas criptomonedas meme a largo plazo.
Esta incertidumbre contrasta con la cantidad de criptos de broma que circulan y su enorme popularidad, ahora en auge gracias a Trump. Las monedas meme también suelen comportarse mejor cuando las bolsas son alcistas y las perspectivas respecto a la política monetaria son favorables.
Kabosu, la perra Shiba Inu que inspiró el meme Doge y la criptomoneda Dogecoin.
Es octubre de 2023 y este perro de nariz puntiaguda, suéter bien planchado, manos en los bolsillos y sonrisa confiada aterrizaba en la red sin oficio ni beneficio. Sin embargo, ha tenido que pasar casi un año para que se haya convertido en uno de los memes más compartidos, primero en Estados Unidos, el país de origen del ilustrador, para luego sacudir México y, más tarde, España.
En España, en vez de optar por una traducción literal, los usuarios han nombrado a esta moda viral que aglutina todos los contenidos sobre el personaje con una fórmula verbal bastante malsonante: "chill de cojones". La ironía de este cuco personaje sirve para demostrar lo poco que te importa todo. Puro estoicismo.
Grandes marcas ya lo han adoptado para campañas publicitarias, y hasta shows televisivos como La Revuelta (en su reciente polémica y pugna contra El Hormiguero) han hecho uso de él.
Poco falta para que el meme empiece a ser usado de manera masiva con mensajes ideológicos. Algunos usuarios ya lo han utilizado con gran destreza para señalar a políticos en el punto de mira. Lo cierto es que el meme está en el momento justo en el que su mensaje o utilización muta hacia lo posirónico. Por ejemplo, mostrándole ahorcado.
"El meme sirve para reírse del propio autor que lo emite, como una autoparodia, ante una situación penosa o que debería generarle una reacción de desesperación", explica Damián Fraticelli, autor de El humor hipermediático, a El Confidencial. "Reírse de uno mismo a través de este meme sirve, paradójicamente, para mostrarse superior ante la situación que lo desespera, minimizándola y restándole importancia".
Como decíamos, en España ha tomado distintos usos, pero el más notorio quizá sea el de hacer chanza con los conflictos de pareja. O, mejor dicho, con la manera en al que los hombres pueden eludir el conflicto ante algo tan gordo como una infidelidad sin enfadarse, ponerse triste o tener que dar explicaciones.
Aunque parezcan inocentes, y en ocasiones el personaje sea usado por el género contrario aderezado con lacitos o melenita, algunos de ellos pueden aludir al prototipo de 'macho Sigma', ya que este viene definido como esa actitud masculina de mostrarse confiado e imperturbable ante cualquier situación, especialmente aquellas que tienen que ver con las mujeres. Es un meme, y como tal, admite muchas interpretaciones que dependen del contexto y la visión que le queramos dar.
Primero, porque la mujer viene representada como una loca histérica, un sesgo de género muy habitual en los discursos misóginos, especialmente si la mujer en cuestión se declara feminista. En segundo lugar, porque el papel del hombre es absolutamente pasivo, y sin saber del todo la causa del enfado o la magnitud del daño ocasionado, adopta esa indiferencia que enfada aún más a la mujer.
De hecho, el sesgo de género machista que viene asociado al hombre es el de demostrar fuerza y carácter, de ahí que ciertos voceros ultraliberales estallen ante momentos en los que las mujeres adoptan esa agresividad de la que siempre hacen gala los hombres, aunque sea con fines recreativos o performáticos.
Pero el 'macho Sigma' viene a romper con esa dinámica. Es un rol masculino que ha superado el enfado y la frustración, y prefiere la soledad de su habitación a mantener una conexión real y significativa con una mujer, a pesar de que surjan problemas o en cierto momento ella pierda los papeles. Porque, como avisaba Fraticelli, no hay mayor escudo y defensa frente al contrario que hacerle ver que aquello que le molesta te importa una mierda.
Así, el interlocutor supera la situación de una manera elegante y no confrontativa, aunque el fondo de ese conflicto sea lo suficientemente grave (una infidelidad o un menosprecio) como para tener una discusión.
"El 'tipo tranquilo' representa nuestra sensación de falta de autoridad en nuestras vidas, y el imperativo de sonreír y soportarlo todo a toda costa"
Hay casos y distintas formas de verlo. Lo cierto es que estos contenidos son especialmente dañinos para hombres adolescentes que pueden llegar a creer que la mejor posición frente a los problemas de pareja o los conflictos con sus contrapartes femeninas sea hacer caso omiso a sus demandas o reproches.
La actitud de los 'machos Sigma' puede no resultar tan dañina en comparación con la que lucen los Alfa, quienes siempre buscan tener la última palabra, caen en el mansplaining aunque no tengan ni idea sobre el tema o dan el puñetazo más fuerte a su adversario; en este sentido, los 'Sigma' serían una versión más subliminal de los Alfa, los cuales están tan hartos de las mujeres y los problemas que ocasionan, que acaban abrazando la soledad, el silencio, la inmutabilidad.
Una postura más conciliadora la adopta Magdalene Taylor, periodista norteamericana que acostumbra a narrar de manera crítica todo lo que sale de la manosfera. En una columna de su Substack, admite el sentido de superioridad que muchos hombres pueden esgrimir con esta actitud, pero también revela que, en el fondo, solo alude a la preocupación ante ser percibidos como "personas neuróticas y complicadas".
Por ello, argumenta, el "just a chill guy" conforrma "una identidad", masculina o femenina, "que se construye de su propio vacío emocional".
"Es el mismo tipo de humor sobre esposas de décadas atrás: estar molesto con la pareja, pero a pesar de todo, querer seguir con ella"
"En particular, cuando se trata del sexo o las citas, ser un 'tipo tranquilo' elimina cualquier sensación de desesperación, aunque esto en sí mismo sea un indicio estar desesperado", prosigue Taylor. "El 'tipo tranquilo' representa nuestra sensación actual de falta de autoridad en nuestras propias vidas, y el imperativo de sonreír y soportarlo todo a toda costa".
Así, la periodista se queda con el lado positivo del meme, y no tanto con el negativo, mucho más beligerante contra los hombres que deciden no hacer nada ante las demandas de su pareja.
A esta visión conciliadora del "chill guy", Taylor contrapone el meme de la Wifejack, usado en distintos contextos para ridiculizar a las esposas y sus antojos sabatinos. "La mayoría de la gente quiere que las cosas sean normales, entre ellas una relación o un matrimonio normal", asegura.
"Quieren burlarse del deseo de su esposa de pedir postre solo si ellos lo piden o de la prisa que se dan en poner las decoraciones navideñas. Es el mismo tipo de humor sobre esposas que hemos visto en décadas pasadas: estar molesto con la pareja, pero a pesar de todo y en gran medida, querer seguir con ella".
Taylor acepta que esa "normalidad" conyugal esté basada en "burlarse de las conductas de tu pareja y aun así amarla", y que los memes al fin y al cabo son una forma de "aceptar la universalidad de esa experiencia con otras personas normales". Evidentemente, "normal" es un término complejo. ¿Cómo se ama de manera 'normal'?
Todas y cada una de las relaciones, no solo conyugales sino también amistosas, son únicas y parecidas a la vez, y en ocasiones estos argumentos rebuscados en trifulcas digitales solo son el alimento o pretexto de los que verdaderamente odian a las mujeres.
"Cuando empiezas a vilipendiar estas cosas cotidianas y divertidas bajo la etiqueta de 'conservadoras' en realidad lo único que consigues es forzar a que la gente que quiera disfrutarlas se escore aún más hacia la derecha".
Taylor da en el clavo. La denuncia crítica, cuando se pasa de frenada, puede producir el efecto contrario en todas aquellas personas que se sienten atacadas simplemente por sentirse reconocidos con un pobre chico que no se inmuta cuando le riñe su pareja, al deducir que esto se trata de una conducta misógina propia del 'macho Sigma'.
No hay que ser condescendiente con el machismo, pero tampoco ver misóginos por todas partes. Y, en este sentido, merece la pena quedarse con el mensaje de Taylor: en una época de gran incertidumbre, caos y confrontación ideológica, el único que sale ganando, al menos moralmente, es aquel que admite su vulnerabilidad, agacha la cabeza y piensa: "Soy un tío tranquillo y me importa todo una mierda".
Dogecoin, una de las meme coins más populares.
Tabla comparativa de meme coins populares
| Meme Coin | Origen | Capitalización de Mercado (aprox.) | Características Destacadas |
|---|---|---|---|
| Dogecoin (DOGE) | Broma sobre la especulación de criptomonedas | $60.5 mil millones | Respaldada por Elon Musk, amplia comunidad |
| Peanut (PNUT) | Ardilla de influencer sacrificada | $1.32 mil millones | Surgió de una polémica viral en redes sociales |
| PolitiFi Tokens | Asociadas a figuras políticas | $1.7 mil millones | Volátiles, vinculadas a campañas electorales |
