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Adivina adivinanza: ¿Qué tienen en común Sócrates y un líder de departamento en una empresa moderna? La respuesta está en el título de este artículo: las preguntas poderosas. Hace más de 2400 años, Sócrates ya utilizaba esta herramienta para guiar a sus discípulos hacia el autoconocimiento y el desarrollo personal. A través de su famosa mayéutica, planteaba preguntas que llevaban a sus alumnos a descubrir verdades por sí mismos, alcanzando conclusiones profundas y un conocimiento más enriquecedor.

¿Y qué tiene que ver todo esto con el management actual y los nuevos modelos de liderazgo? La verdad es que, en esencia, el mundo no ha cambiado tanto desde la época de los griegos. Imagina una llave maestra capaz de abrir cualquier puerta, una herramienta que, con la precisión de un cirujano, puede desentrañar pensamientos, propuestas y motivaciones. Eso es lo que representan las preguntas poderosas en el mundo del liderazgo y la gestión de equipos.

No son meras cuestiones lanzadas al aire; son preguntas cuidadosamente formuladas que invitan a la reflexión profunda, al autoconocimiento y a la expansión de horizontes. Como bien señala nuestra Presidenta, Pilar Jericó: «Una pregunta poderosa es aquella que nos hace pensar, nos ayuda a contrastar opiniones o nos amplía el punto de vista.» Y es que estas preguntas no buscan respuestas rápidas o superficiales.

Antes de sumergirnos en esta lista de preguntas, recordemos que el arte de preguntar es también el arte de escuchar. Un buen líder no nace, se hace. Y es que dirigir equipos hacia el éxito no es tarea fácil, pero todos tenemos el talento natural para conseguirlo. En el mundo del coaching se utiliza un método eficaz para ayudar a los clientes a desarrollar sus destrezas y habilidades. Este es conocido como el método de “preguntas y respuestas”. A través de él se espera impactar en la mente de las personas con el fin de motivarlas a buscar soluciones a sus problemas.

Esa es la razón por la que no se trata de simples preguntas casuales, sino de aquellas que logran tener un efecto poderoso en los interrogados. Estas preguntas tienen el objetivo de ayudar al cliente a reflexionar y replantearse sus ideas de vida. Algunas de las preguntas utilizadas, incluso son desafiantes. Todas estas preguntas ya han sido pensadas, por lo que, un coach tiene fundamentos probados para afianzar sus técnicas. Lo ideal es que se utilicen en el momento preciso y, evaluando el marco de circunstancias correcto. Esa es una habilidad que permite a los coaches impulsar el desarrollo de cada uno de sus clientes.

Las preguntas poderosas son algo más que una simple técnica que se puede utilizar. Ellas tienen la finalidad de brindar educación, promover un mayor aprendizaje y contribuir al desarrollo del pensamiento. Gracias a las preguntas poderosas, un coach ayuda a su cliente a evaluar por sí mismo las situaciones o problemas que está experimentando. Y las mismas preguntas sirven de orientación para que el individuo llegue a sus propias conclusiones.

Son las preguntas que utiliza un coach para orientar a su cliente hacia el futuro; invitan a tomar una acción bien pensada; además, orientan hacia la solución de problemas. Por eso, ellas empiezan con: qué, cuál, cómo, dónde, para qué, etc. Deben ser preguntas que abran la puerta a la reflexión, logrando así que el cliente medite y pueda conocer su realidad interior. Debido a esto, no se trata de preguntas cerradas que evocan un simple Sí o No.

Las preguntas poderosas tienen el objetivo de orientar a la persona o cliente hacia el futuro. Deben ser preguntas eficaces porque son la oportunidad que se tiene para guiar al individuo hacia una conclusión acertada. Las preguntas desafiantes son las que evocan a una acción que quizás no ha pensado el cliente. Es por eso que, tienen un tono que obliga a evaluar escenarios donde haya que tomar una decisión.

Cuando te confrontas y te retas, con la intención de crecer, uno de los ejercicios más poderosos es responder a estas preguntas. Si crees que por tu cargo los demás deben esperarte en cada reunión has malentendido el liderazgo, estás anteponiendo tu ego sobre el ejemplo que es más poderoso. Pides que tu equipo salga de su zona de confort y crezcan, pero tú sigues haciendo lo que te es más cómodo.

El verdadero liderazgo inspira a que tu equipo esté dispuesto a crecer haciendo las tareas que no son cómodas y los conducen a mejores resultados. Abrazas los valores de la empresa públicamente pero en en el día a día demuestras lo contrario. Cuando tú no estás presente en la sala se revela, sin filtros, la verdadera opinión que tu equipo tiene de ti. ¿De qué hablarían primero? ¿De tus cualidades que más admiran o de tus mayores defectos? ¿De qué crees que se quejarían? ¿qué cambios valorarían más en ti para incrementar sus resultados?

Si pudieran elegir a cualquier otro líder para trabajar, ¿te elegirían a ti? ¿Por qué sí? Aunque pienses que tu equipo no conoce tus inseguridades, porque no hablas abiertamente de ellas, sí las conoce. Te ha visto constantemente, lo que haces y no haces. Si tu equipo te percibe como una persona que se achica ante la presión, que no defiende sus ideas, estas acciones le están costando mucho a tu equipo (y a la empresa).

Nadie te seguirá porque se lo exijas, lo hará por decisión propia. ¿Qué quiere decir esto? Que las personas de tu equipo puede que te hagan caso porque eres su jefe, necesitan su empleo y salario; sin embargo, no te seguirán porque por ello no les pagas. Cuando el líder crece, tiene una visión, objetivos y pone por delante al equipo y la meta, antes que a él o ella, todo cambia.

#008 El arte de hacer preguntas poderosas - César Piqueras

La Importancia de la Comunicación Efectiva

Sin una comunicación efectiva, la cual implica claridad y sencillez, se generan malentendidos o conflictos que no eran la intención. Recuerda que "problemas de comprensión son problemas de comunicación". Si solo te comunicas desde tus habilidades técnicas (para demostrar que eres el que más sabe por tu experiencia) detendrás el crecimiento de tu equipo. Siempre que doy una capacitación en comunicación efectiva a los líderes que se comunican con sus equipos, les ayudo a decir menos tecnicismos y comunicar también sus emociones.

Considera estas preguntas para mejorar tu comunicación: ¿Eres el que más habla en cada ocasión? ¿Qué esperas lograr con este proyecto? ¿Qué expectativa no está clara y deba ser revisada? Al hacer preguntas orientadas a la gestión de expectativas, un líder puede asegurar que todos estén alineados y trabajando hacia los mismos objetivos.

Imagen y Lenguaje Corporal: Componentes Clave del Liderazgo

A veces los líderes son los que más descuidan su manera de vestir y lo que proyectan. La ropa no habla pero sí comunica. Líderes hombres que descuidan tanto su imagen personal porque creen que solo su inteligencia o capacidad impacta, la realidad es que nadie es una mente sin cuerpo. Podrías tener una muy buena vestimenta ejecutiva, pero tu lenguaje corporal no proyecta liderazgo, ni confianza. Te restará mucho.

Pregúntate: ¿Te sigues vistiendo como hace 10 años? ¿Tienes el mismo corte de cabello? ¿Tus combinaciones son idénticas porque tu ropa aun está en buenas condiciones? Si tu imagen actual sigue atada a quien eras en el pasado y no comunica en dónde estás ahora ni hacia dónde vas te resultará más complicado proyectar tu liderazgo. La gente reacciona a lo que ve.

Preguntas Poderosas para el Desarrollo del Equipo

Las preguntas poderosas en el liderazgo son aquellas que ayudan a las personas a ver las cosas de manera diferente o las encamina hacia algo que les ayude en su desarrollo. Aquí hay algunas preguntas que puedes usar para fomentar el crecimiento de tu equipo:

  • ¿Cómo crees que se siente [nombre] en este contexto?
  • ¿Para qué existimos?
  • ¿Cómo podemos mejorar?
  • ¿Qué es aquello que se nos da bien?

Estas preguntas no solo generan curiosidad y contexto, sino que también fortalecen la conexión entre el líder y el equipo.

Transformando Problemas en Soluciones

Las preguntas poderosas en el liderazgo permiten orientar a las personas hacia soluciones en lugar de problemas. En lugar de preguntar “¿Por qué fallaste?” tiende a paralizar y limitar, mientras que “¿Qué puedes hacer diferente la próxima vez para mejorar?” generan reflexión y enfoque en el crecimiento.

Considera las siguientes preguntas para abordar problemas y desafíos:

  • ¿Qué podemos hacer en conjunto para alcanzar nuestras metas?
  • ¿Qué logros pasados te hacen sentir más preparado para este reto?
  • ¿Cuál sería el primer paso que podrías dar para solucionar este problema?

Al formular preguntas que fomenten la acción y la responsabilidad, puedes transformar los problemas en oportunidades de crecimiento.

El Arte de Escuchar y Responder

De nada sirve plantear las mejores preguntas si no sabemos escuchar las respuestas. Un líder practica la escucha activa: guarda silencio mientras el otro habla, asiente, sabe esperar unos segundos cuando su interlocutor se ha callado porque después de ese silencio suele aparecer la información más importante y presta atención a la comunicación no verbal.

Aquí hay algunos ejemplos concretos de preguntas poderosas que puedes utilizar en diferentes situaciones:

Situación Pregunta Poderosa
Falta de motivación en el equipo ¿Qué te apasiona de este proyecto?
Conflicto entre miembros del equipo ¿Qué crees que está pensando la otra parte en este momento?
Estancamiento en la resolución de problemas ¿Qué soluciones hemos intentado hasta ahora? ¿Qué otras opciones podríamos explorar?
Resistencia al cambio ¿Qué beneficios podría traer este cambio a nuestro equipo?

Estas preguntas te ayudarán a desbloquear el potencial de tu equipo y a fomentar un ambiente de colaboración y crecimiento.

Preguntas de Visualización

Son preguntas de introspección que se responden con los ojos cerrados, imaginando el futuro que deseas. Tienen que ver con tu sueño, con la visión que tienes de ti mismo y de tu entorno en circunstancias de éxito, tal y como tú lo concibes.

  1. ¿Qué es el éxito?
  2. ¿En qué tipo de persona me tendría que convertir para que mi sueño se realizara?

Son preguntas abiertas, relacionadas con tu proyección de éxito y en el caso de la segunda, sería conveniente cuantificarla para poder valorarla a posteriori. Según tu nivel de consciencia, te resultará sencillo o difícil responderlas, pero, en cualquier caso, van a incidir en tu autoliderazgo y te conectarán con esa visión motivadora.

Preguntas de Introspección

Ya de vuelta al presente, conviene reflexionar sobre tu rol para concretar tu misión y talento:

  1. ¿QUÉ resuelvo a los demás?
  2. ¿PARA QUÉ?

Estas dos preguntas indagan sobre tu aportación a los demás y te permiten concretar tu misión, en coherencia con la visión, incorporándole la reciprocidad necesaria para avanzar, es decir, aquello que has venido a aportar a los demás y por lo que estás en el mundo.

Preguntas de Diferenciación

Tras las preguntas anteriores, ya estás muy cerca de tu propósito y talento, aunque te falten algunos matices y, sobre todo, tomar conciencia de ése talento único que sólo tu ofreces:

  1. ¿QUIÉN soy? ¿DESDE DÓNDE ejerzo mi talento?
  2. ¿DÓNDE puedo ofrecerlo? ¿POR DÓNDE voy?

Las respuestas nos mostrarán el primer paso del camino, que será más corto o más largo en función de la fase en la que te encuentres y de la distancia que te separe de tu visión.

Preguntas de Liderazgo Inspirador

  1. ¿POR QUÉ lo hago?
  2. ¿Cuáles son mis creencias?
  3. ¿En qué valores se sostienen?

Son tres preguntas relacionadas con el porqué que resultan clave para tu comunicación y liderazgo porque te vinculan a los que refuerzan tu propósito y por eso, a continuación, te ofrezco un concepto poderoso: «el círculo dorado». Fue acuñado por Simon Sinek, escritor y motivador inglés que se hizo célebre en 2009, a raíz de que se hiciera viral su charla TED sobre liderazgo.

El autor explica la forma en que los líderes inspiradores definen lo que hacen en base a tres preguntas, que representa en tres círculos concéntricos: QUÉ, CÓMO y PORQUÉ. Sinek afirma que todos somos capaces de contar lo que hacemos desde el qué y la gran mayoría desde el cómo, pero muy pocos sabemos hacerlo desde el porqué, la pregunta que ocupa el centro del círculo. Esta es la clave del éxito de los líderes inspiradores, que comunican desde el porqué, de dentro a fuera.

Sinek relaciona estas preguntas con las capas del cerebro y asegura que, mientras el qué y el cómo tienen que ver con el neocórtex y están relacionadas con el pensamiento racional y analítico, así como con el lenguaje, el porqué tiene que ver con el sistema límbico y se relaciona con las creencias, los sentimientos y la conducta, que rige la toma de decisiones cuando se hace de forma intuitiva, de ahí su importancia.

Dice Sinek: Las personas no compran lo que haces, ni como lo haces, sino por qué lo haces. Un razonamiento está en línea con la frase con la que inició su célebre discurso Martin Luther King: «Yo tengo un sueño» y con la conexión que estableció con sus seguidores.

Nos vinculamos y conectamos con los que creen en lo que creemos, con ellos nos relacionamos y a ellos queremos seguir, pero no nos engañemos, lo hacemos por nosotros mismos, no por ellos. Nos mueven nuestras propias convicciones.

Preguntas de Actuación

Una vez aquí quizá tengas una idea clara sobre tu propósito y talento único, también de los primeros pasos a dar y hasta de la forma de comunicarlo para establecer vínculos de confianza, pero todavía queda una pregunta:

  1. ¿CÓMO lo hago?

El cómo es tu catálogo de productos y servicios, el detalle de lo que resuelves a los demás, de tu forma de hacerlo y de tu posicionamiento en el mercado, una reflexión muy necesaria para que tu propósito se convierta en una profesión sostenible. Sin embargo, es una pregunta un tanto bloqueante si te la planteas a priori o antes de tiempo, mientras que, si fluyes con el foco puesto en tu propósito, el propio camino te la acaba mostrando.

A mí me gusta decir que del cómo se encarga el universo. No obstante, hay algunas formas de acelerar el proceso, sobre todo cuando no hay tiempo que perder. Una de ellas es fomentar el aprendizaje invisible, muy vinculado con lo intuitivo (sistema límbico). Es ese aprendizaje que aparece de forma espontánea mientras fluimos con lo que hacemos, o quizá incluso cuando buscamos otra cosa.