En el mundo empresarial, es común escuchar los términos "Pyme" y "empresa familiar" como si fueran sinónimos. Sin embargo, aunque muchas Pymes son empresas familiares, no todas las empresas familiares son Pymes. Es fundamental comprender las diferencias entre ambas para una gestión y planificación adecuadas. En España, las empresas familiares constituyen un pilar fundamental de la economía.
En CEDEC sabemos que la empresa familiar supone un activo de gran importancia en la economía española, siendo uno de los grandes generadores de empleo en nuestro país. Se estima que 1,1 millones de empresas son familiares en España, el 89% sobre el total de las empresas. Sus características arraigadas en la visión compartida por una familia empresaria convierten a este tipo de compañías en el mayor generador de empleo en España.
Su relevancia traspasa fronteras siendo las empresas familiares las organizaciones con más volumen de facturación y creación de empleo a nivel global. Se estima en la Unión Europea, hay 14 millones de empresas que son familiares y que generan más de 60 millones de empleos en el sector privado.
Es importante preparar a la siguiente generación familiar para garantizar una sucesión más o menos tranquila, pero ¿está la empresa preparada para la siguiente generación de clientes? ¿Y de proveedores? La empresa familiar tiene que hacerse valer de la flexibilidad, propósito social y mentalidad innovadora que siempre ha tenido. Las empresas familiares deben tener también una óptima comunicación intergeneracional y ¿por qué no? O evitar y solucionar conflictos familiares.
¿Qué es una Empresa Familiar?
De hecho, tal vez uno de los temas más discutidos en la actualidad en este campo es cómo definir una empresa familiar. Como su propio nombre indica, una empresa familiar es aquella gestionada por varios miembros de una misma (o varias) familias, pero no todas las compañías formadas por familiares reciben este nombre.
Para poder definir una empresa como familiar, la mayoría de las acciones con derecho a voto deben ser propiedad de la familia fundadora de la compañía, o de sus descendientes, y por lo tanto la capacidad de voto mayoritaria, directa o indirectamente, estará en sus manos.
Se considera empresa familiar a aquella, que independientemente de su tamaño (pyme o multinacional) y de su forma jurídica (individual o sociedad), está en manos de una o más familias; las cuales poseen el capital (o la mayoría de él), controlan la gestión o gobierno, y tienen como objetivo mantener la empresa en la familia con la incorporación de las siguientes generaciones.
La empresa familiar consiste en una actividad económica en la que colaboran de forma continuada (es decir, no ocasional) el cónyuge, los parientes hasta el segundo grado y los parientes hasta el tercer grado. Las generaciones sucesivas suelen dedicarse al negocio.
La empresa familiar es, entonces, el conjunto de actividades y activos (intereses económicos) significativos y de propiedad conjunta de una familia empresaria, y que ayudan a apoyar, identificar y unir a la familia. Una empresa familiar es aquella en la que una o más familias ejercen el control sobre una propiedad y también participan en su gestión.
Dicho esto, para que una empresa pueda ser considerada como familiar desde el punto de vista fiscal, es fundamental que esté constituida como Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) o Sociedad Anónima (SA).
Es importante que tengas claro si diriges una pyme o una empresa familiar, ya que en algunas situaciones se aplica un tratamiento fiscal distinto.
Requisitos para ser considerada Empresa Familiar
El Grupo Europeo de Empresas Familiares (GEEF) determinó en marzo de 2008 los requisitos que una empresa familiar debe cumplir para recibir dicha denominación:
- Control del voto: La mayoría de los votos deben ser propiedad, de forma directa o indirecta, del fundador o los fundadores de la empresa, o de la persona que adquirió su capital social (la que la compró), de los sucesores, o de la familia (mujer, hijos, padres, nietos…). Las empresas que cotizan en bolsa, al tener su capital muy fragmentado, se considera que mantienen la propiedad cuando los mismos sujetos del párrafo anterior poseen al menos el 25% de los derechos de voto, es decir, de capital social. El porcentaje de propiedad debe ser suficiente para que la familia pueda ejercer influencia sobre la gestión y dirección de la empresa.
- Control de la gestión: La gestión de la empresa puede ser realizada por ajenos a la familia sin que la misma deje de ser familiar, pero al menos un integrante de la familia o pariente debe participar en la dirección de la empresa.
¿Qué es una Pyme?
Todos hemos oído hablar de las pequeñas y medianas empresas (PYME). Siempre las incluimos en el mismo pack, pero en realidad no son lo mismo. Las PYME tienen una gran importancia en el tejido empresarial de España.
Así, la diferencia entre pequeña y mediana empresa depende, sobre todo, de tres factores:
- Microempresa: son las empresas de menor tamaño, ya que no superan los 10 trabajadores.
- Pequeña empresa: estos negocios tienen menos de 50 trabajadores.
- Mediana empresa: son empresas de menos de 250 empleados y facturan menos de 50 millones de euros anuales.
- Gran empresa: tiene más de 250 trabajadores en plantilla y factura más de 50 millones de euros al año.
En base a la información estadísticamente disponible seguimos distinguiendo las empresas por tamaño: micro, pequeñas, medianas y grandes empresas. Es la forma mas fácil de clasificar, lo cual no quiere decir que sea la mas útil.
Según datos del Observatory of European SMEs, el 92% de las empresas europeas tiene una facturación inferior a los dos millones de euros.
Diferencias entre Pyme y Empresa Familiar
La principal diferencia entre una pyme y una empresa familiar está en su propiedad. La principal diferencia entre las pymes y las empresas familiares radica en la naturaleza de su propiedad.
Para que una empresa sea considerada familiar desde el punto de vista fiscal debe estar constituida como una SL o SA y el grupo familiar debe poseer una participación mínima del 20 por ciento o un 5 por ciento a nivel individual.
Normalmente las empresas familiares comienzan su actividad como pymes, principalmente porque es complicado acceder a la financiación necesaria para ampliarse, especialmente durante la primera etapa. Lo usual es que este tipo de negocios comiencen siendo una pyme debido a que durante las primeras etapas es muy difícil acceder a la financiación necesaria para ampliarse.
Aunque la mayoría de pymes de nuestro país son empresas familiares, hay que tener claro que una empresa familiar y una pyme no deben por qué ser lo mismo. En España la mayoría de las pymes son empresas familiares, aproximadamente el 70 por ciento, pero todas las empresas familiares no son pymes puesto que también existen grandes empresas familiares que forman parte del IBEX 35, como Inditex, Ferrovial y Acciona.
No obstante, las diferencias entre las pymes y las empresas familiares no se limitan únicamente a la propiedad. Se ha constatado que las empresas familiares suelen crecer de manera más estable y constante a lo largo del tiempo, son más rentables en comparación con las pymes y se gestionan de manera más eficiente y transparente. También hay que destacar que la empresa familiar, por lo general, acostumbra a crecer de una manera mucho más estable y constante.
Es importante desterrar el mito de que empresa familiar y pyme son sinónimos, porque no lo son. La decisión y la capacidad de convertir una pequeña empresa en una empresa grande residen en las manos de la propiedad, que en el caso de las empresas familiares es la familia. Querer ser una gran empresa requerirá sin duda visión estratégica para detectar las oportunidades, grandes sacrificios y asumir riesgos. Depende de la voluntad y la capacidad de la familia como familia empresaria verse como una pyme o una empresa familiar.
En España, el número de empresas familiares supera los dos millones y medio, generando alrededor del 57 % del Producto Interior Bruto (PIB) y, aproximadamente, el 67 % del empleo en el sector privado. Además representan en torno al 83 % del total del tejido empresarial.
Gráfico comparativo del porcentaje de empresas familiares por tamaño:
Aunque las empresas familiares podrían entenderse como empresas más sólidas y cohesionadas que las no familiares, lo cierto es que el porcentaje de la familia que se dedica y trabajo en la empresa se va reduciendo conforme pasan las generaciones. Así, del 65% de la primera generación se pasa a un 25% en la segunda, a un 9% en la tercera y a sólo un 1% en la cuarta.
Las principales características de la empresa familiar son las siguientes:
- Propiedad concentrada en un grupo familiar.
- El grupo familiar participa en el gobierno y/o en la gestión de la empresa.
- Vocación de continuidad familiar, de transmisión de los valores empresariales propios de la familia.
7 claves para administrar tu empresa familiar eficazmente | ActionCOACH #RodrigoEscobedo
Ventajas e Inconvenientes de la Empresa Familiar
Se puede hablar de las siguientes ventajas competitivas de la empresa familiar:
- Orientación al largo plazo y mayor grado de unidad, compromiso y dedicación con el negocio.
- Mayor grado de autofinanciación y reinversión de beneficios para financiar el futuro crecimiento de la empresa, dado que se busca el beneficio de la familia.
- Mayor estabilidad laboral para empleados y directiva, pues por lo general en este tipo de empresas se desarrollan vínculos de amistad que dificultan el hecho de buscar la rentabilidad a base de afectar a los empleados de base.
- Mayor vinculación con los clientes, pues la atención al cliente suele ser más cordial y la calidad de servicio más alta, lo que origina un mayor grado de confianza y reputación entre los clientes.
- Mejor orientación al mercado, ya que suelen tener un conocimiento del negocio que se transmite a las siguientes generaciones, perpetuándolo como estrategia de dirección.
- Flexibilidad competitiva, al ser menos burócrata e impersonal en la toma de decisiones, que se suelen tomar con mayor rapidez. El hecho de que la familia tenga el control permite tomar decisiones rápidas y adaptarse diligentemente a cualquier cambio.
Como desventajas se pueden citar las siguientes:
- Dificultad de incorporación de socios externos, así como para la venta de acciones propias.
- Posible carga financiera para la recompra de acciones de familiares en el momento de la sucesión empresarial.
- Mayor tendencia a la autofinanciación y un menor acceso a las fuentes de financiación.
- Conflictos por entremezclar la propiedad del capital con la capacidad profesional para dirigir, pues pueden ponerse personas no cualificadas en puestos de responsabilidad directiva.
- Dificultad de atraer y mantener buenos directivos no familiares.
- Concepto de gestión continuista, Las empresas familiares suelen ser más adversas al riesgo.
- Relaciones interfamiliares e intrafamiliares. No suele haber diferencias entre la vida privada y la profesional, y de ahí suelen surgir problemas.
- Las familias empresarias tienen conflictos como todas las familias, y las empresas familiares tienen conflictos como todas las empresas, pero éstas además con el componente emocional.
- Incoherencias retributivas entre familiares y no familiares.
- Confusión de la empresa con el concepto de una gran familia, existiendo un método de valoración y autovaloración fundamentado en un análisis muy subjetivo.
Ventajas Fiscales para la Empresa Familiar
Las pymes pueden beneficiarse de programas de apoyo público a los que no pueden acceder las grandes empresas, como las ayudas estatales, los fondos estructurales y los programas comunitarios. Con el objetivo de impulsar el crecimiento de las pymes, el Estado les brinda algunos beneficios fiscales, como la posibilidad de deducir totalmente los gastos en inversiones siempre y cuando contraten a nuevos empleados o poder compensar las bases imponibles negativas aplicando una reducción fiscal de hasta un millón de euros a la base imponible positiva.
Todas las empresas familiares que se cataloguen como pymes, lo cual significa que no deben tener más de 50 trabajadores y su nivel de su facturación no puede superar los 5,7 millones de euros, pueden aprovechar esos beneficios fiscales.
La empresa familiar puede acogerse a un beneficio fiscal adicional que no se aplica al resto de las pymes: reducciones de hasta el 95 o el 99 por ciento en comunidades como Madrid de la base imponible en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Esta reducción se aplica a los descendientes directos o al cónyuge, aunque no es obligatorio que el heredero que asuma la dirección haya tenido participación previa en el negocio. Aquí hay que añadir un beneficio fiscal adicional, al que únicamente puede acogerse una empresa familiar, que trata de una reducción de hasta el 95% o 99% de la base imponible en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
Es necesaria una planificación para el cumplimiento de los estrictos requisitos legales que condicionan la aplicación de los beneficios fiscales.
Claves para gestionar una empresa familiar
Las características intrínsecas de la empresa familiar hacen que su continuidad es ocasiones resulte más difícil que en otro tipo de sociedades. Para alargar la vida de la empresa familiar y mejorar su gestión, recomendamos:
- Mantener unas buenas relaciones familiares.
- Organizar y planificar la sucesión mediante un protocolo familiar.
- Delimitar los derechos y obligaciones de los miembros de la familia respecto de la empresa.
- Analizar con objetividad las capacidades profesionales de los miembros de la familia para asignarle función según valía.
- Determinar los roles de cada miembro de la familia en la gestión de la empresa de una forma clara.
- Mantener separado el patrimonio familiar y el personal. He vivido en empresas familiares en las que “se metía la mano” en la caja de la empresa para pagar los gastos de la cesta de la compra familiar.
- Exigir la misma formación, reciclaje y méritos que se exigirian en otras empresas no familiares.
- Que los órganos de gestión de la empresa no sean informales.
- Mantener valores empresariales y los factores que les llevaron al éxito, sin perder la cultura del esfuerzo y del emprendimiento del fundador.
¿Cómo implementar un gobierno corporativo en la empresa familiar?
En las empresas familiares, los vínculos afectivos se entrelazan con la gestión del negocio. Esta combinación puede ser una fortaleza... Cuando la toma de decisiones se basa en la intuición o en dinámicas familiares no estructuradas, se pone en juego la estabilidad de la pyme. Sin embargo, implementar un gobierno corporativo no debería ser una reacción, sino una decisión estratégica. ¿Cómo implementarlo?
- ¿Qué tipo de decisiones se toman hoy? ¿Quién las toma?
- Puede ser un consejo de familia, un protocolo familiar o incluso un consejo de administración.
- No todos los miembros de la familia deben participar en la gestión.
El gobierno corporativo aporta profesionalización, claridad y estabilidad a la empresa familiar. Implementarlo permite mejorar la toma de decisiones, prevenir conflictos y asegurar la continuidad generacional. Es un paso estratégico que aporta beneficios tanto para la pyme como para el empresario y la familia empresaria.
Elección de forma jurídica para su constitución
Cuando son empresas de primera generación es frecuente encontrarse con empresas individuales y comunidades de bienes, pero cuando son empresas familiares con más antigüedad, mayor volumen de negocio y en las que ha existido reemplazo generacional, se suelen presentar la forma de Sociedad Limitada.
Esta elección, que es claramente la más utilizada por las empresas familiares en España, puede deberse al carácter más personalista, pero a la par cerrado, que presenta la sociedad limitada.
Además, existe el tipo de Sociedad Limitada Nueva Empresa, fórmula societaria sencilla que puede evolucionar con el crecimiento de la empresa y cuando las necesidades de financiación externa sean mayores, puesto que su transformación en Sociedad Limitada convencional no tiene mayores problemas.
La elección de la sociedad limitada puede deberse a los siguientes motivos:
- Mayor flexibilidad y menor exigencia de formalidades en los aspectos sociales.
- Menor exigencia de capital en la constitución.
- Aportaciones al capital social no negociables, lo que supone una ventaja para la empresa familiar, al dificultar la entrada de extraños en la misma.
- El tipo de Sociedad Limitada Nueva Empresa ofrece facilidades e incentivos a considerar en el momento de la constitución.
La forma de Sociedad Anónima quedaría reservada para estados más avanzados de la empresa familiar, como pudiera ser la salida a Bolsa o emisión de obligaciones. Hay que señalar, como factor positivo de este tipo de sociedad, el carácter negociable de las acciones en la misma, lo que permite acceder a los mercados secundarios de valores, posibilitando la ampliación de capital mediante el ofrecimiento público de las mismas.
