En la sociedad actual, donde la colaboración y el trabajo en equipo son esenciales, el liderazgo se ha convertido en una habilidad fundamental. Muchos psicólogos han estudiado este concepto, destacando la figura de Daniel Goleman, conocido por descifrar el poder de la inteligencia emocional.
Daniel Goleman, en su libro "Leadership that gets results", describió seis tipos de liderazgo diferentes, cada uno basado en un componente de la inteligencia emocional. Sin embargo, todos tienen en común que las personas que los desarrollan consiguen resultados.
Los tipos de liderazgo según Daniel Goleman no son incompatibles. Los mejores líderes son capaces de coger elementos de cada uno de ellos para adaptarse a las demandas del momento. Para elegir cuál es el más útil para una situación, primero es necesario conocerlos todos.
Liderazgo Coercitivo o Autoritario
El primero de los tipos de liderazgo según Daniel Goleman se basa en la disciplina. Los directivos que siguen este modelo intentan que permanezca, por encima de cualquier otro valor, la disciplina. Para ello, por lo general emplean instrucciones cortas, concretas y precisas.
Un líder autoritario, además de transmitir la visión y el objetivo, se ocupa de dejar claras las consecuencias si no se alcanza la meta. De todos los estilos de liderazgo, es fácil comprender que este estilo es uno de los menos eficaces en la mayoría de las situaciones.
Tengamos en cuenta lo que hace este estilo con el clima de la organización: la flexibilidad desaparece, todas las decisiones críticas las toma el líder. El miedo a las represalias o al castigo destruye desde su raíz cualquier intento de tomar la iniciativa o de generar nuevas ideas.
La gente se siente tan poco respetada que piensa «ni se me ocurre ofrecer mis ideas. Me las van a tumbar de entrada». Igualmente, el sentido de responsabilidad se evapora pues las personas no son capaces de actuar bajo su propia iniciativa. Pierden el sentido de propiedad sobre los asuntos y no se consideran responsables de sus resultados.
El estilo coercitivo de liderazgo tiene un efecto muy dañino en el sistema de recompensas. En su mayoría, los buenos trabajadores no están motivados sólo por el dinero y buscan la satisfacción en el trabajo bien hecho. Esto provoca, en general, la desmotivación de los miembros del grupo: los trabajadores sienten que no tienen control sobre su trabajo, que su operatividad y capacidad de decisión no va más allá de la de una máquina.
Podríamos decir que este estilo casi nunca funciona bien. Las investigaciones muestran, no obstante, que hay unas pocas situaciones en las que sí lo hace. Este estilo debería ser utilizado solamente con extrema cautela en situaciones muy especiales en las que es absolutamente imperativo.
Puede ser el único que permita romper hábitos desastrosos de trabajo y provocar una reacción entre las personas. Por ello, solo debería utilizarse en situaciones en las que sea necesario actuar de un modo muy concreto o en las que haya muchos problemas de organización en el grupo. Por ejemplo, durante una emergencia o cuando se realiza una tarea demasiado compleja en la que los límites no dejan mucho espacio para el error.
Fundamentalmente, un líder coercitivo es efectivo en situaciones de crisis, como último recurso para controlar a equipos de trabajo problemáticos, para implementar grandes cambios de manera rápida o durante emergencias reales (como, por ejemplo, un incendio). De hecho, suele resumirse con la frase “haz lo que te digo”.
Características del Liderazgo Coercitivo
- Los líderes coercitivos suelen establecer metas y reglas arbitrarias.
- Limitan el rango de actuación de los subordinados.
- Controlan la información.
- Establecen pautas y reglas a seguir para evitar castigos.
- El estilo coercitivo no entiende de flexibilidad y su valor estrella, que debe permanecer siempre por encima de los demás, es la disciplina.
- Fija una dirección clara y prohíbe terminantemente cualquier desvío.
Implicaciones Negativas
Es un estilo que conlleva una gran cantidad de implicaciones negativas, por lo que debe emplearse de manera muy puntual y con extrema precaución. Por su naturaleza autoritaria, acaba generando un clima negativo en la organización, desmotivando y alienando a sus trabajadores y perdiendo su sentido de la responsabilidad y compromiso con la empresa.
Como las decisiones se toman de arriba abajo, el líder no tiene en cuenta las iniciativas de los demás, que sienten que no son respetados y evaporándose su sentido de la responsabilidad y del compromiso. Dejan de actuar por iniciativa propia y dejan de sentir pertenencia. Por esta razón, el coercitivo es el líder menos efectivo de todos.
Al tomar las decisiones de manera unilateral y sin posibilidad de negociación, frena las posibilidades de que surjan nuevas ideas por parte de terceros y, por lo tanto, la creatividad y las iniciativas de las personas que tiene a su cargo.
¿Cuándo es apropiado el Liderazgo Coercitivo?
Aunque en términos generales el coercitivo sea el tipo de líder menos efectivo, lo cierto es que no es ni mejor ni peor que lo demás. Y es que en función de la situación a la que tenga que enfrentarse el jefe de una empresa, deberá adoptar un estilo de liderazgo u otro.
Enfrentarse a situaciones adversas como anunciar situaciones de crisis o comunicar despidos es algo que requiere de gran inteligencia emocional y a lo que, además, el líder de una empresa está más que acostumbrado.
Es necesario entender cómo las condiciones de trabajo pueden generar riesgos psicosociales y evaluarlos y cuantificarlos para que entendamos y podamos tomar acción, tengan relación o no con el estilo de liderazgo.
Otros Estilos de Liderazgo según Daniel Goleman
Además del liderazgo coercitivo, Daniel Goleman describe otros cinco estilos de liderazgo:
- Liderazgo Democrático: Se basa en tener en cuenta las opiniones de todo el grupo a la hora de tomar una decisión.
- Liderazgo Afiliativo: Se centra en la creación de lazos entre los distintos miembros del grupo, fomentando la armonía y colaboración.
- Liderazgo Visionario u Orientativo: Motiva a los subordinados mediante una visión clara y emocionante, mostrando a cada uno su papel dentro de la misma.
- Liderazgo Timonel: Marca un rumbo y se asegura de que se mantenga, actuando como un modelo a seguir.
- Liderazgo de Entrenamiento: Ayuda a los empleados a identificar sus fortalezas y debilidades, animándolos a establecer metas de desarrollo a largo plazo.
Los 6 estilos de liderazgo según Daniel Goleman | Descubre cuál es el tuyo
Volviendo a los estilos de liderazgo y su relación con el clima laboral, se ha concretado que 2 tipos de liderazgo impactaban negativamente de forma general en el clima laboral: el liderazgo coercitivo y el liderazgo ejemplar.
Algo que impacta en el clima o ambiente de trabajo va a condicionar unos niveles de satisfacción entre los empleados e incluso puede llegar a afectar a la salud mental, en positivo o en negativo.
Tipos de Liderazgo según Max Weber
Max Weber, es el primer pensador en abordar en su complejidad el concepto de carisma. Weber es el gran teórico del carisma. El primero en elaborar de una manera clara el concepto, en destacar su importancia y analizarlo en profundidad. Su teoría de las estructuras de autoridad, las cuales lo llevaron a catalogar a las organizaciones en términos de relaciones de autoridad dentro de éstas. El liderazgo según Max Weber está dividido en tres tipos que van desde el más cómodo y el más tenaz y comprensivo, hasta los que son opresivos y tiránicos.
- El líder carismático es aquel al que sus seguidores le atribuyen condiciones y poderes superiores a los de otros, es el que tiene la capacidad de generar entusiasmo.
- El líder legal es aquel que asciende al poder por métodos democráticos o es elegido por que muestra la calidad de experto que es en la materia que le compete. Es proactivo.
Otros Estilos de Liderazgo
Además del liderazgo coercitivo, existen otros estilos que pueden ser más apropiados en diferentes situaciones:
- Liderazgo Inspiracional: Se basa sobre todo en la comunicación de una visión de futuro atractiva para los subordinados.
- Liderazgo de Estimulación Intelectual: Enfatiza la innovación de los subordinados al hacerles reflexionar sobre sus creencias, marcos de actuación y estrategias para abordar viejos problemas y tomar decisiones.
- Liderazgo de Consideración Individual: Se caracteriza por una aceptación de las diferencias individuales de los subordinados.
- Liderazgo Directivo: Enfatiza la comunicación vertical sobre qué se espera de los subordinados y cómo tienen que comportarse para conseguir los objetivos.
- Liderazgo Transaccional: Se centra en la administración de recompensas y castigos a sus subordinados para motivarles y orientarles en sus trabajos.
- Liderazgo Visionario: Describe a alguien que utiliza su carisma y cualidades personales para hacer suscitar aspiraciones y obtener el compromiso de los subordinados.
