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En el ámbito del liderazgo, existen diversos estilos y enfoques que pueden ser aplicados en diferentes contextos y organizaciones. Uno de los estilos más interesantes y valiosos es el liderazgo natural. Este tipo de liderazgo se distingue por surgir de manera espontánea, sin necesidad de una designación formal.

Definición de Liderazgo Natural

Un líder natural es aquel que, sin ser reconocido formalmente como tal, ejerce ese rol de manera espontánea gracias a sus resultados diarios y su buena gestión del equipo. En este sentido aunque el líder natural persigue un objetivo, su objetivo no es liderar, sino conseguir su meta.

En los equipos donde no existe un líder impuesto siempre acaba surgiendo una figura (o varias) que tiende a ser el que crea opinión y el que tira del carro en la toma de decisiones y la implementación de las propuestas. Es un líder natural, surgido por la propia necesidad de la estructura de equipo y que se hace necesario para evitar la inacción. Es cierto que muchas veces es un rol no reconocido y, sobre todo, no valorado, pero existe.

El liderazgo natural permite que los integrantes de la organización se mantengan «enganchados» al grupo debido a este tipo de liderazgo. Se puede lograr un ambiente de trabajo similar al de una relación de amistad, debido a la cercanía del líder. Los miembros del equipo se sienten valorados y escuchados, incrementando su motivación. Este tipo de liderazgo resta peso a la jerarquía y otorga mayor importancia a las relaciones personales. Puede no resultar del agrado de todos los miembros del equipo debido a que está basado en la personalidad del líder.

Supongamos el caso de una formación política. En dicho grupo existe una persona que siempre tiene la iniciativa de organizar jornadas de información, conferencias o charlas con los afiliados. Sumado a esto, promueve reuniones con los miembros que tienen cierta responsabilidad dentro del partido político para resolver errores analizar cómo conseguir el apoyo de más gente.

Características del Liderazgo Natural

El liderazgo natural es una forma de liderazgo cuya característica base está presente en todos los estilos de liderazgo. Los miembros del equipo confían plenamente en su líder debido a sus cualidades. A diferencia de otros tipos de liderazgo que pueden ser aprendidos y/o enseñados, el liderazgo natural se refiere a la habilidad natural de una persona para influir en los demás y liderar un equipo. Las personas que poseen un liderazgo natural son aquellas que tienen un carisma especial y un gran poder de persuasión, lo que les permite motivar a los demás y liderar con éxito.

Algunas de las características más destacadas de un líder natural incluyen:

  • Iniciativa: Siempre está dispuesto a tomar la delantera y proponer nuevas ideas.
  • Empatía: Se preocupa genuinamente por el bienestar de los miembros del equipo.
  • Comunicación efectiva: Sabe transmitir sus ideas de manera clara y concisa.
  • Resolución de problemas: Aborda los desafíos con creatividad y eficiencia.
  • Confianza: Inspira confianza en los demás gracias a su integridad y capacidad.

Estamos en un momento especialmente interesante en cuanto a la evolución social y económica de este país. Parece que las estructuras en las que se basa nuestra sociedad, la política, la economía, las leyes, la educación, el llamado «estado del bienestar» se está tambaleando, con aspecto de venirse abajo. En todo este tumulto, es interesante observar como las personas van cambiando de estado de ánimo; del estupor al inicio de la crisis, al miedo por “ no me vaya a tocar a mí”, evolucionando hacia la indignación y la protesta, incluso la crispación … parece además que todo lo que leemos, todas las noticias que vemos, están enfocados a identificar culpables y a mirar hacia otros lados, el gobierno, la oposición, Alemania, Francia, EEUU, mi jefe, mi vecina, … o como subrayaban en la entrega de los premios Goya, “el de la barba, el de las cejas…” Parece que todo lo que está fuera de nosotros es susceptible de marcarnos en la vida, complicarnos la existencia y de hacernos daño.

Pero para dejar atrás la crisis, tendremos que saber ¿qué está en crisis exactamente? Nos gustaría aproximarnos a esta pregunta desde diferentes ámbitos. En este sentido, Thomas Friedman habla de un concepto muy interesante, sobre la evolución de la Globalización. Globalización 1.0 surge entre los años1492 y el final del siglo XVIII. En este momento el poder transformador está en manos de los países de sus medios y recursos. El mundo se empezó a hacer más pequeño con los medios de transporte, la máquina de vapor, etc. Globalización 2.0 va del siglo XIX a final del siglo XX. Aquí la fuerza de la globalización está en las empresas, son las que impulsan toda la transformación. El mundo se hace pequeño con el avance de las telecomunicaciones y los transportes. Y es en el siglo XXI cuando aparece el concepto Globalización 3.0. En estos años el mundo se ha hecho minúsculo, cualquier información está a un clic. Puedes comprarte un vestido en Londres desde tu casa y tenerlo en dos días, por menos de la mitad de lo que cuesta en una tienda.

Luego parece que lo que está en crisis (como siempre) es nuestra forma de ver el mundo, nuestras maneras inconscientes de pensar, nuestros paradigmas sobre el papel de las empresas en el mundo, las formas de organizarnos y por tanto, el estilo de liderazgo. Nuestros paradigmas son como esas gafas que nos marcan los límites y las reglas y que nos ofrecen un modelo del mundo para tomar decisiones. Todavía vemos empresas que demandan programas de formación para sus directivos basados en modelos que etiquetan a las personas en función de lo que el jefe percibe, modelos que te dicen cómo gestionar a un apasionado, o a un irreductible, o a un aliado pasivo. Modelos de directivos que bajo un estilo autoritario, conducen el capital humano y el capital intelectual, y en la que por conseguir el máximo beneficio a corto plazo, se centran en poner parches. Es tiempo para olvidarnos de organizaciones lideradas desde el miedo, en las que se premia la mediocridad, la obediencia, el peloteo o el sálvese quien pueda.

Es la ocasión para salirnos de antiguas forma de pensar y darnos cuenta que el mayor recurso sin utilizar lo tenemos al lado nuestro, ¡las personas! Es momento de empezar a darnos cuenta que, como postula T. Friedman, que el papel destacado corresponde en este momento al individuo. La gran oportunidad está en satisfacer las demandas particulares de los individuos, desde los individuos. Es el momento de enfocarse de manera atrevida para hacer que el individuo se sienta el protagonista de su vida, que asuma su responsabilidad, desarrollando su liderazgo natural. Y para ello nuestra propuesta es que acompañemos a las empresa a cambiar este antiguo paradigma, y el desafío no es otro que convertir los antiguos jefes en “líder de líderes”, sustituyendo el liderazgo del control por un liderazgo generador, dónde la colaboración y la experimentación conviertan a las organizaciones en autenticas “comunidades de aprendizaje”. Organizaciones en las que los empleados sean percibidos como seres humanos con pasión, imaginación, respeto, cariño y libertad, capaces de pensar y de crear más allá de su conocimiento y experiencias previas. Hamel pronostica que «cambiar una organización es muy difícil porque a los directivos no les entusiasma la idea de ceder poder y autoridad. En los próximos años veremos un cambio drástico en la definición de líder. Y como bien sabemos todos, los pioneros, los primeros en cambiar hacia los nuevos paradigmas, como Galileo, tuvieron que ser muy valientes. Muchos líderes en el fondo lo saben, pero cuantos están dispuestos a cambiar sus gafas pardas, a salir de la zona de comodidad, ¿quién le pone el cascabel al gato?

Tipos de Liderazgo

Existen diferentes clasificaciones sobre los tipos de liderazgo que se puede ejercer. A continuación, exploraremos algunos de los estilos más comunes:

  1. Liderazgo Autocrático: El líder toma decisiones unilaterales sin consultar al equipo.
  2. Liderazgo Democrático: El líder involucra al equipo en la toma de decisiones.
  3. Liderazgo Burocrático: El líder se enfoca en hacer cumplir las reglas y procedimientos.
  4. Liderazgo Carismático: El líder inspira a su equipo a través de su personalidad y carisma.
  5. Liderazgo 'Laissez-faire': El líder delega la toma de decisiones al equipo.
  6. Liderazgo Afiliativo: El líder se enfoca en la relación y el bienestar del equipo.
  7. Liderazgo Transaccional: El líder recompensa o castiga según el desempeño del equipo.
  8. Liderazgo Transformacional: El líder inspira a los demás a alcanzar su máximo potencial.

El Rol del Líder en Equipos Comerciales

Un líder responsable de equipos comerciales debe dirigir, enseñar, acompañar y exigir de manera natural. También debe ser entrenador y docente. Es importante saber qué motiva a cada uno de los miembros del equipo, ya sea salario, salario emocional, tiempo libre, libertad de horario o supervisión. Cada persona es un mundo, y es fundamental conocer a cada uno en profundidad, incluyendo sus familias y aspiraciones.

Siempre digo que con que un jefe no desmotive, ya tenemos mucho ganado ya que mucha parte de la motivación se tiene que traer de casa. Importante saber qué motiva a cada uno de los miembros; Alguno preferirá más salario o variable, otro el salario emocional, o tiempo libre o libertad de horario, o que le supervises, o que no le supervises o que le subvenciones medio máster. Cada persona es un mundo y debes conocer en profundidad a todos y cada uno, a sus familias y sus anhelos.

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