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OKR significa “Objetivos y resultados clave”, aunque es posible que no sepas de qué se trata o incluso que hayas escuchado su nombre. Los OKR son una herramienta eficaz de establecimiento de objetivos y liderazgo para comunicar lo que desea lograr y los hitos que deberá cumplir para lograrlo. Ya sea que se trate de operaciones de oficina, ingeniería de software, organizaciones sin fines de lucro o más, los OKR funcionan de la misma manera para establecer objetivos en muchos niveles de la empresa.

Los OKR se establecen, rastrean y reevalúan con frecuencia, generalmente trimestralmente. OKR es un proceso simple y de cadencia rápida que involucra la perspectiva y la creatividad de cada equipo. Uno de los principales beneficios de los OKR es crear una alineación en la organización. El objetivo es que todos vayan en la misma dirección, con prioridades claras, a un ritmo constante.

¿Qué es un OKR?

OKR responde a las siglas de Objectives and Key Results u Objetivos y Resultados Clave. Este es un protocolo para fijar metas de forma colaborativa que se puede aplicar a equipos, personas y compañías. Este método asegura que todos los esfuerzos de la compañía se unifican y persiguen las mismas metas. Los OKR definen qué se quiere lograr e instan al equipo y los líderes a concretar la acción; si estos se aplican de forma correcta pueden evitar un pensamiento excesivo, la dispersión o la poca ejecución.

Para conseguir un objetivo, todos los Resultados Clave que se han asociado a este objetivo deben haberse cumplido. Para ello, es importante que el resultado haya sido definido previamente y de forma adecuada [1].

Un OKR es una metodología de gestión de trabajo que tiene como finalidad facilitar los objetivos marcados por una empresa mediante la medición de manera cuantitativa y cualitativa del progreso de equipos. Ya desde los años 50, las empresas aplican multitud de técnicas de gestión pensadas para optimizar el rendimiento de sus empleados. El consultor y profesor de negocios Peter Drucker introducía entonces la Administración por Objetivos (APO), un proceso mediante el que directivos y empleados pactaban los objetivos y los procesos que debían seguir para alcanzarlos.

Esta metodología que puede ser aplicada tanto en Pymes como en grandes compañías multinacionales cuenta con una serie de beneficios con los que conseguir fortalecer la estructura de las organizaciones hasta volverlas escalables gracias al uso de un modelo sólido de gestión que tiene en cuenta tanto los objetivos como los resultados alcanzados.

Componentes de un OKR

Los OKR generalmente se escriben con un objetivo en la parte superior y de 3 a 5 resultados clave de apoyo debajo. Una meta adecuada tiene que describir tanto lo que logrará como cómo medirá su logro. Las palabras clave son "medido por", ya que la medición es lo que hace que una meta sea una meta. Un objetivo es simplemente lo que se quiere lograr, ni más ni menos. Por definición, los objetivos son significativos, concretos, orientados a la acción e inspiradores.

Los resultados clave comparan y monitorean cómo llegamos al objetivo. Los KR efectivos son específicos, tienen un límite de tiempo y son agresivos pero realistas. Sobre todo, son medibles y verificables. O cumple con los requisitos de un resultado clave o no; no hay zona gris, no hay lugar para la duda.

Cuando un objetivo puede ser de larga duración, renovarse durante un año o más, los resultados clave evolucionan a medida que avanza el trabajo. Todos los resultados clave deben ser cuantitativos y medibles. En primer lugar, porque los objetivos son simples, breves y fáciles de memorizar. En segundo lugar, porque los objetivos pueden adaptarse a la cultura organizacional y ser informales y divertidos.

Es importante tener objetivos. Estos pueden ser laborales y se pueden establecer en la oficina de farmacia, pero es importante que haya espacio para los personales. Fijar objetivos permite tener una dirección clara para conseguirlos, o al menos, activar estrategias para alcanzarlos. La metodología OKR es un buen sistema para identificarlos, pero además permite realizar un seguimiento para saber el estado en el que se encuentran.

¿Por qué es necesario definir OKR?

Definir los objetivos nos dará dirección de hacia dónde queremos ir; estos son metas cualitativas, específicas, limitadas en el tiempo y medibles. Es importante que los objetivos supongan un reto, pero siempre dentro de los parámetros de realidad. Esto es, deben ser retos alcanzables [2].

¿Para qué sirven los OKR?

Los OKR miden lo que realmente es importante, no puede ser un concepto difuso. Por eso, es fundamental que estos objetivos sean compartidos por todo el equipo para que sean efectivos.

Establecer objetivos: lo que se consigue a través de esto es alinear a todas las personas en la misma dirección y mejorar la productividad de la empresa. Hacer un seguimiento del progreso: realizar una revisión de todos los objetivos clave a medida que se van cumpliendo, es vital para reforzar la dirección. Priorizar lo importante: los empleados tienen un seguimiento concreto de sus objetivos, por tanto, el tiempo que se le dedica a cada trabajo es más significativo. Usando esta metodología, los objetivos específicos son alcanzables, por tanto, la motivación entre los empleados aumenta al ver los resultados.

Fomenta la comunicación: esta metodología de trabajo fomenta la comunicación eficaz entre los equipos, creando flujos de relación entre equipos bidireccionales. Es una buena herramienta para que los líderes puedan conocer las necesidades concretas y puedan ofrecer las ayudas adecuadas. Como se ha mencionado anteriormente, este sistema sirve para evitar la dispersión porque se trata de centrar las acciones. Cuando se produce con objetivos claros, el esfuerzo está puesto en la calidad y no en la cantidad; por tanto, el margen para innovar queda activo. La empresa puede aprender de los errores y adaptar los procesos para mejorar. Por tanto, se mantiene un estado de mejora continua.

Diferencia entre OKR y KPI

La diferencia principal entre los OKR y los KPI tiene que ver con el propósito de cada uno. Como se ha ido definiendo anteriormente, los OKR sirven para fijar y conseguir objetivos; los KPI, en cambio, miden el rendimiento respecto a objetivos específicos o puntos de referencia.

Ambición: mientras que los objetivos propuestos en los OKR han de ser ambiciosos y desafiantes, los KPI miden métricas concretas en áreas como operaciones y finanzas. Alcance: los OKR se pueden aplicar en cualquier ámbito de la organización, mientras que los KPI solo realizan seguimiento en áreas de negocio específico como ventas, marketing o finanzas. Eso sí: los KPIs pueden servir de inspiración cuando queramos definir OKRs.

Cómo implementar OKRs en tu organización junto a lapzo

La metodología OKR se puede aplicar a la farmacia de forma que todo el equipo tenga los objetivos claros y pueda trabajar en una dirección concreta. Para conseguir cada uno de los objetivos es importante que este, esté ligado a un resultado. un motor para perseguir aquello que uno se propone, pero es igual de importante establecer objetivos alcanzables para evitar frustraciones [2]. Aplicar esta metodología en la oficina de farmacia puede resultar interesante para definir y conseguir objetivos comerciales, desarrollar servicios farmacéuticos que no se hayan activado aún o mejorar la comunicación interna del equipo.

Si algo tienen en común las empresas son sus ganas de cumplir con éxito los objetivos que se marcan para conquistar a sus clientes, situarse como referentes en su sector y lograr unos resultados envidiables. Para ello, trabajar con metodologías que permitan mejorar el desempeño es esencial. Que Google apueste por la metodología OKR ya indica que, como poco, deberíamos estar al tanto de en qué consiste esta forma de organizarse el trabajo del que hoy te queremos hablar.

Cómo aplicar la metodología OKR

Para contestar la primera, deberás marcarte unos objetivos. Para dar una respuesta adecuada a la segunda, deberás alcanzar unos resultados clave. El primer paso consiste en definir los objetivos que te indicarán una dirección clara hacia la que debas dirigirte. Los objetivos deben ser ambiciosos para la empresa e inspiradores para los empleados. Además, deben aprobarse y quedar claros para toda la organización.

Una vez que tengamos definidos los objetivos, habrá llegado el momento de darles una respuesta, algo que haremos planteando unos resultados para cada uno de ellos. ¿Lo ideal? De tres a cinco resultados por objetivo. Estos resultados deben facilitar que el objetivo planteado por tu empresa sea medible, alcanzable, acotado en el tiempo y, además, que permita que se alcancen. Siguiendo los ejemplos planteados en el paso anterior, si quisiéramos aumentar los ingresos de la empresa, un resultado clave sería que lográsemos cerrar el año con un 20% más de ingresos.

Llegados a este punto, es el momento de trabajar con el método de puntuación de la metodología OKR. Para que te hagas una idea, Google establece sus OKRs trimestral y anualmente: cada tres meses se definen los OKRs, que se revisan una vez al año. Según el método de puntuación de OKRs, cada trimestre deberíamos medir y valorar los resultados obtenidos a partir de la puntuación por parte de cada empleado de sus resultados, siempre en una escala del 0 al 1. Lo habitual es obtener una media de 0,7/0,8.

Estas puntuaciones deben ser públicas con el objetivo de que cada empleado sepa en qué están trabajando sus compañeros con la idea de caminar en la misma dirección. Por último, queremos darte una serie de consejos que deberías tener en cuenta a la hora de trabajar con esta metodología con el objetivo de que su inserción sea la mejor en tu compañía. Prioriza y apunta hacia objetivos concretos en vez de hacerlo a demasiados frentes. Que, además, cumplan con los criterios SMART. Si eres ambiguo en su definición, tu equipo de trabajo podría dedicar esfuerzos en vano al dejar demasiado a la libre interpretación. Es decir, plantea OKRs alcanzables.

¿Qué es un OKR?

OKR son las siglas que representan a las palabras Objectives Key Results, un sistema de organización de las metas y objetivos que se necesitan alcanzar para organizar el trabajo en los diferentes departamentos de una empresa con la finalidad de alcanzar objetivos comunes. Además, es importante que los OKRs estén conectados con unos resultados, de esta forma podrán medirse y controlar su desarrollo.

Los OKRs fueron creados por el CEO de Intel, Andrew Grow, y sirven para enfrentar de una forma más sencilla los objetivos principales de una empresa. El funcionamiento de este sistema se basa en las palabras que lo componen:

  • Objectives: los objetivos que marcan la dirección hacia la que se dirigen.
  • Key results: los parámetros que se utilizan para medir si se cumplen o no los objetivos.

¿En qué se diferencian los OKRs de los KPIs?

Debemos tener en cuenta que, aunque los OKRs y los KPIs son métodos de gestión del rendimiento, los primeros se utilizan para definir objetivos, mientras que los segundos son los que dan seguimiento a la consecución de los objetivos. Los OKRs y los KPIs se pueden usar de forma complementaria o independiente.

¿En qué puede beneficiar a una empresa al implantar los OKRs?

El uso de metodología OKR en la empresa supone un importante beneficio que puede ayudar a organizar mejor los objetivos, permitiendo llegar de forma más sencilla a su consecución. Las ventajas que aportan a una empresa son razones claras para utilizarlos y mejorar con ello el funcionamiento de una organización:

  • Los OKRs permiten medir y obtener resultados que dan la posibilidad de conseguir mejoras.
  • Ayudan a que los equipos puedan trabajar en colaboración y por un objetivo común.
  • Son fáciles de implantar y de revisar.
  • Permiten una comunicación fluida interdepartamental, consiguiendo implementar una visión global para toda la empresa.

Algunos ejemplos para saber cómo implementar OKRs

Los OKRs pueden utilizarse para multitud de cuestiones dentro de una empresa, desde ayudar a abrir mercados, ganar clientes o, incluso, mejorar los ingresos de una compañía. Son muchos los ejemplos que se pueden encontrar y pueden inspirar para crear OKRs y ajustarlos a las necesidades de cada negocio. De esta manera, es posible establecer objetivos en torno a cuestiones como establecer la sostenibilidad financiera, la planificación de los presupuestos anuales, la consecución de leads o el lanzamiento de un nuevo producto.

Y ahora, ¿cómo implantamos los OKRs en una empresa?

La metodología OKR se puede estructurar en 6 pasos que permiten estructurar y seguir de forma ordenada el proceso hacia las metas que se establezcan:

  1. Definición de los objetivos: Los objetivos por definir tienen que ser claros y concisos. Es imprescindible que sean claros y que se encuentren alineados. Sin una base clara, será imposible trabajar para conseguirlos.
  2. Clasificación de objetivos: No todos los objetivos que se plantean tienen las mismas características, por lo que será necesario que se clasifiquen entre top-down y bottom-up, es decir, objetivos que parten de niveles superiores hacia la base y objetivos que llegarán desde abajo hacia los líderes de la empresa.
  3. Establecimiento de plazos: Los objetivos se deben cumplir en un tiempo determinado, por lo que hay que definir el tiempo que se tardará en conseguirlos para poder medir si ha funcionado o no la estrategia que se ha establecido para ello.
  4. Revisión continua de los resultados: Lo mejor de establecer objetivos medibles es que será posible medir y revisar de forma continuada si está o no funcionando la estrategia que se está siguiendo. Es importante fijarse en lo que ocurre y corregir aquello que se pueda mejorar.
  5. Comunicación de los OKRs a toda la empresa: Uno de los grandes beneficios de esta técnica es la posibilidad de contar con una comunicación fluida interdepartamental que permita conocer los objetivos y trabajar de forma conjunta por ellos. La transparencia se verá directamente reflejada en el éxito de los resultados.
  6. Análisis final: Para ser consciente de que las cosas se están haciendo correctamente es preciso un análisis minucioso de los resultados obtenidos a través de la analítica web.

La implementación de estrategias que sirvan para establecer objetivos y medir resultados es imprescindible para generar equipos enfocados. En este artículo hablaremos de qué son los OKR y por qué llevarán a tu empresa al éxito.

Fijar objetivos que concuerden con tus tácticas cotidianas y que contribuyan a tu estrategia comercial general significa que todos tus esfuerzos estarán destinados a generar un impacto. La metodología OKR se ha popularizado en la última década porque grandes empresas la utilizan con resultados exitosos. Al establecer mejores canales de comunicación y definir los objetivos de trabajo será más sencillo que todos los integrantes de tu organización sepan qué hacer y cómo lo harán.

Una de las consecuencias inevitables de la implementación de una metodología OKR es una cultura empresarial sólida. Al designar responsabilidades a cada equipo y a cada colaborador se evitan los fallos y las labores pueden desarrollarse de forma mucho más organizada. Al establecer objetivos y resultados clave se puede elevar el nivel de cumplimiento en las tareas y, por tanto, puede aumentar la satisfacción de los clientes. Cuando tenemos que cumplir con una asignación siempre es más sencillo dividirla en pequeñas tareas, lo que ayuda a que el personal no se sienta sobrepasado.

Ejemplos de implementación de OKR

En este punto seguramente te preguntes cómo podrías implementar esta metodología. Para aplicar exitosamente una metodología basada en OKR es necesario fijar metas realistas que deben acompañarse con dos o tres resultados clave para alcanzar esos objetivos.

  1. En el primer escenario la empresa busca elevar la retención de talentos y es probable que, tras realizar una evaluación de la plantilla, note la importancia de mejorar sus prestaciones.
  2. En materia de marketing es sumamente importante establecer resultados clave medibles a partir de la experiencia de los usuarios.
  3. Como puedes ver en estos ejemplos, los OKR pueden requerir la colaboración de varios departamentos de una organización.

Recuerda que para alcanzar ciertos objetivos suele ser necesario ejecutar modificaciones sustanciales en la organización, formas de trabajo y personal de tu empresa.

Pasos clave para implementar OKR

  1. Es necesario que el propósito de tu empresa, la misión y visión estén bien definidos para que a partir de eso puedas plantear una gran meta a corto y mediano plazo.
  2. Una vez establecido tu objetivo principal, necesitas fijar el rumbo. Para esto se desarrollan los resultados clave que nutren a esa meta u objetivo principal. De cada objetivo trimestral podrían desprenderse 2 o 3 resultados clave.
  3. Todo está vinculado: para cumplir ciertos resultados deberás emprender una serie de acciones clave, bien planeadas, estratégicas y relevantes.
  4. En este punto, y una vez que hayas definido con claridad tus objetivos, resultados y acciones clave, ya tendrás tus OKR. Para ello te recomendamos emplear documentos que puedas compartir con todos tus colaboradores.
  5. Los OKR requieren un proceso de seguimiento, control y medición. De esta forma sabrás si vas bien y con cuáles OKR has cumplido. Aquí entran en juego los KPI, ya que estos indicadores te ayudarán a medir los resultados. Asimismo, cada resultado clave poseerá sus indicadores o KPI.

Herramientas para implementar OKR

Como suele suceder con otras metodologías empresariales, existen aplicaciones y herramientas que facilitan su implementación.

  • Profit: Se trata de una plataforma que permite una buena gestión de negocios, con la cual puedes implementar objetivos y resultados clave. Profit cuenta con una interfaz intuitiva y de fácil uso que incluye más de 300 métricas. Es un software versátil y enfocado en la planeación estratégica de una organización.
  • Wrike: maneja una versión gratuita para 5 usuarios y distintos planes desde 9,80 USD. Se trata de un sistema de gestión de negocios que permite alinear a los equipos de trabajo con los respectivos OKR a través de hojas de ruta visuales. En sus versiones de paga cuenta con funcionalidades muy robustas.
  • Gtmhub: Este software es flexible y te presenta opciones ágiles de administración enfocadas en la planificación, seguimiento y control de resultados. Puedes probar la plataforma sin costo por 14 días o elegir entre planes que van desde los 39 USD al mes por usuario.
  • Weekdone: Esta plataforma respeta la esencia de la metodología OKR, así que resulta una excelente opción para implementarla dentro de tu organización. Te permite llevar el control de equipos, seguimientos y tiene un enfoque especial en el desarrollo de mejores hábitos. Puedes compartir progresos, prioridades y preocupaciones para generar las acciones que lleven a tu empresa a crecer.

Casos de éxito

  • Intel: Esta compañía es pionera en la implementación de la metodología OKR, pues su fundador, Andy Grove, logró alinear todos sus equipos de trabajo dentro de la organización. Este es el caso más conocido y emblemático del método OKR, por lo que ha motivado a que muchas empresas más lo adopten. Cuando termina un trimestre, mide los resultados con base en un sistema de numeración en una escala del 0 al 1, por lo que lo ideal es una media de 0,7 a 0,8.
  • Fitpal: Esta compañía adoptó desde el año 2012 la metodología OKR para mejorar diversos aspectos de la organización y para establecer la retroalimentación como una herramienta de mejora. Fitpal ha utilizado OKR para aumentar el número de gimnasios e inscripciones en Colombia, con una flexibilidad de suscripciones semanal, mensual, trimestral o semestral para más de 550 gimnasios. El crecimiento que ha tenido esta compañía se debe en gran medida a que trabaja con OKR muy claros que le dan visibilidad y posicionamiento a la marca.

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