Es posible que te suene el término benchmarking. De hecho, aunque no lo sepas, es probable que te hayas encontrado con este proceso en tu día a día profesional. Si no es el caso, no te preocupes. En este artículo vamos a contarte qué es benchmarking, los diferentes tipos que hay y cómo puede ayudar a tu empresa este método generalizado de análisis competitivo.
La palabra ‘benchmarking’ proviene del inglés ‘benchmark’, que significa “punto de referencia” o “análisis comparativo”. El benchmarking es una herramienta esencial en el mundo empresarial.
El benchmarking es un proceso con el que una empresa mide su éxito frente a otras compañías similares. De forma más técnica, el benchmarking se define como la acción de medir productos, servicios y procesos, comparando los resultados con otras empresas conocidas por ser líderes en uno o más aspectos de sus operaciones.
Además, el benchmarking proporciona la información necesaria para ayudarte a entender cómo se sitúa tu organización respecto a empresas similares, incluso si están en una industria diferente o tienen un público distinto. También puede ayudarte a identificar áreas, sistemas o procesos mejorables.
En una empresa nueva como en una empresa ya en marcha, el ‘benchmarking’ aporta una base sólida sobre la que alimentar el proceso de reflexión estratégica y la toma de decisiones.
La importancia del benchmarking radica en su capacidad para proporcionar una perspectiva externa y objetiva, ayudando a las empresas a entender cómo se comparan con sus competidores para identificar posibles áreas de mejora.
El benchmarking es una herramienta importante que las empresas utilizan para mantenerse al día con las tendencias de su industria. El benchmarking demanda aprendizaje constante y adaptabilidad.
A través de este análisis comparativo, las organizaciones pueden mantenerse a la vanguardia e innovar en un mundo de constante cambio. Esto les permite diferenciarse de sus competidores de manera efectiva y mejorar su posicionamiento en el mercado.
El objetivo consiste en identificar las fuerzas y debilidades de sus competidores, así como reconocer los desajustes internos de su propio negocio. Esto les permite desarrollar planes de acción para optimizar sus procesos, reducir costes y mejorar la calidad de sus productos y servicios.
“El ‘benchmarking’ es mucho más que una simple herramienta de comparación”, argumenta Joan Riera, profesor de Innovación y Emprendimiento en Esade. “Es un proceso estratégico que permite a las empresas medir sus procesos y resultados frente a los líderes de su sector para identificar las mejores prácticas y las áreas de mejora”, indica.
El benchmarking basa su actividad en tomar las prácticas más destacables de otras compañías y adaptarlas a tu ámbito de trabajo para mejorar tus servicios. Sin duda, mediante un análisis de benchmarking de empresas competidoras aprenderás de los mejores de tu sector y conocerás, de primera mano, lo que mejor está funcionando.
Mientras más información tengas de los clientes y su estilo de vida, las tendencias de la industria, los modelos de negocio que están revolucionando el sector y las innovaciones tecnológicas, mejores productos y servicios podrás ofrecer.
No obstante, para poder aprovechar todo el potencial de esta estrategia, lo más interesante es complementarla con un buen análisis interno de nuestra propia empresa.
El benchmarking es una técnica que consiste en analizar y comparar el desempeño de una organización con el de otras.
El trabajo de Benchmark mide y compara continuamente los procesos empresariales de la organización con el objetivo de recabar información valiosa y estratégica sobre los procedimientos, productos, estrategias de mercado y demás ámbitos empresariales, para establecer una comparación entre ellos y la propia organización.
En un contexto de alta competitividad empresarial, las empresas ponen su foco en referentes que les permitan identificar sus puntos de mejora.
El benchmarking es una herramienta de gestión empresarial que consiste en comparar los diferentes procesos, productos, servicios y estrategias de una empresa con las de otras organizaciones que ocupen una posición de liderazgo en el sector.
El objetivo es identificar sus puntos fuertes y tratar de implementarlos para mejorar el propio rendimiento. Mediante esta técnica, las empresas pueden identificar oportunidades de mejora, aprender de las buenas estrategias de otras compañías, establecer objetivos realistas, desarrollar planes de acción efectivos y monitorear su progreso de forma constante.
El benchmarking constituye una herramienta estratégica que permite a las empresas mejorar aprendiendo de otras y manteniéndose competitivas en un contexto empresarial en constante evolución.
Este proceso no es innovar por imitación. “Si únicamente se innova imitando, difícilmente será disruptivo y aportará algo muy diferencial al mercado.
Tipos de Benchmarking
No todos los benchmarking tienen el mismo objetivo ni contemplan las mismas áreas de estudio. Existen varios tipos de benchmarking que las empresas pueden emplear para mejorar su desempeño y mantenerse competitivas en el mercado.
- Benchmarking interno: Se centra en comparar prácticas y procesos internos dentro de la misma empresa, algo que resulta especialmente útil en empresas grandes con múltiples departamentos o ubicaciones. Este tipo de benchmarking se enfoca en comparar las operaciones y procesos dentro de nuestra propia organización. Benchmarking interno: consiste en comparar la propia gestión realizada en las distintas sucursales o departamentos de nuestra empresa. Mediante el Benchmark interno se analizan los factores internos de la empresa y se realizan comparaciones internas entre los diferentes departamentos que integran la organización. En las empresas grandes a veces resulta de mucha utilidad realizar un benchmarking que nos permita conocer más a fondo los procesos generales y también los que se establecen entre los distintos departamentos. Uno de ellos es el benchmarking interno, que implica evaluar y analizar diferentes áreas dentro de la misma empresa. Esto permite comparar su rendimiento e identificar áreas que necesiten mejoras, así como aprender de los éxitos de otros departamentos.
- Benchmarking competitivo: Implica comparar directamente las prácticas y procesos de la empresa con los de sus competidores más directos. Se centra en analizar el desempeño de nuestro negocio frente al de competidores directos en el mercado. Competitivo: compara a la empresa con sus competidores directos. Benchmarking externo: el eje del análisis es la competencia más directa. Es el más habitual. Mediante esta estrategia se estudia a la competencia para compararla frente a nosotros, optimizar lo que podamos y copiar de ellos lo que sea interesante para nosotros. Es aquel que se realiza entre empresas de nuestro mismo sector, fijándonos en aquellas que consideramos que son las mejores. Por otro lado, el benchmarking de competencia se enfoca en estudiar y analizar las prácticas de otras empresas dentro del mismo sector. Al observar a la competencia, las empresas pueden identificar sus propios puntos débiles en términos de servicio, procesos y estrategias, y tomar medidas para mejorar su competitividad. En primer lugar, el performance benchmarking implica recopilar y comparar datos cuantitativos. Es decir, medidas o Indicadores Clave de Desempeño (KPIs). Suele ser el primer paso que dan las organizaciones para identificar las brechas de desempeño. Gracias a ello, obtenemos datos que informan y ayudan en la toma de decisiones.
- Benchmarking funcional: Este tipo de benchmarking se enfoca en comparar procesos y prácticas con empresas que no son competidores directos, pero que sí son líderes en ciertas funciones o procesos. El benchmarking funcional consiste en comparar procesos específicos con los de otras empresas. En este caso sería igualmente válido focalizar el análisis con empresas de nuestro sector o de otros sectores del mercado. Benchmarking funcional: se refiere al análisis de compañías de referencia con independencia del sector al que pertenezcan. Permite hacer estudios de empresas que no son de tu segmento. El objetivo es analizar negocios de otros mercados, pero que de alguna manera puedan traer insights interesantes para tu empresa. Si queremos ir un paso mas allá también podemos realizar un benchmarking con empresas que no pertenecen a la misma industria. A pesar de no tratarse de nuestro sector de manera directa, puede que conozcamos algunas prácticas que resulten aplicables a nuestra empresa. Además, existe el benchmarking estratégico, que se basa en tomar como referencia las estrategias o procesos específicos de empresas en otros sectores que no necesariamente son competidores directos. Este enfoque permite a las empresas explorar nuevas ideas y replantear los paradigmas de su industria al.
- Benchmarking estratégico: Con este tipo de benchmarking se define la estrategia global de la empresa comparándola con otras líderes en la industria. Este enfoque analiza las estrategias de las empresas líderes, observando factores como el desarrollo o la implementación de esas estrategias.
El practice benchmarking implica la recopilación y comparación de información cuantitativa sobre cómo se lleva a cabo una actividad a través de personas, procesos y tecnologías. Con este tipo de benchmarking puedes obtener información sobre dónde y cómo ocurren las brechas de desempeño.
El external benchmarking compara métricas y prácticas de una organización con otras. Necesitas que una o más empresas acepten participar y un tercero que facilite la recopilación de datos. Este enfoque puede ser muy valioso, pero requiere mucho esfuerzo y tiempo.
Finalmente, también podemos hacer un estudio de benchmark dirigiéndonos directamente a la parte digital de las empresas.
Hay que implementar programas de reconocimiento para garantizar que los trabajadores sean reconocidos por sus esfuerzos y estén motivados.
Alberto BlanchJefe de Producto, destaca por su expertise en Ingeniería de Telecomunicaciones y Marketing.
Publicado: 22/03/2024 | Actualizado: 25/06/2025 Nieves Llevat¿Qué es benchmarking?
¿Cómo hacer Benchmarking?
Los estudiantes del FP en Marketing y Publicidad en Barcelona deben saber cómo llevar a cabo un análisis de benchmarking, que consta de varias fases.
A la hora de llevar a cabo un benchmarking de la competencia, es necesario plantearlo siguiendo las fases que lo componen, entre las que se diferencian: Planificación, captura y análisis de la información, plan de acción y evolución o mejoras adicionales.
Sin embargo, para que un análisis de benchmarking tenga éxito, es necesario establecer en todo momento unos objetivos de análisis en relación a los competidores a analizar.
La primera etapa se centra en definir el objetivo que se pretende conseguir con el benchmarking identificando las áreas, procesos, productos o servicios que se quieren mejorar.
Las fases del Benchmarking son:
- Lo primero que tenemos que hacer es realizar una planificación de la información que queremos recoger mediante nuestro estudio. Se definen objetivos, parámetros que se van a comparar y procedimientos para llevar a cabo la investigación. Como dijimos al principio, el primer paso para implementar la estrategia de benchmarking consiste en establecer unos objetivos. Definir objetivos claros: determinar qué se desea aprender y mejorar. Como hemos dicho, debemos estar muy atentos a los resultados. Es esencial escoger las métricas adecuadas y medir antes y después de implementar cambios. En primer lugar, es fundamental estudiar a fondo el negocio para comprender qué procesos internos o prácticas empresariales necesitan mejorarse. Este análisis puede llevarse a cabo, por ejemplo, identificando las quejas más frecuentes entre los comentarios de los clientes.
- El segundo paso consistiría en recopilar todos los datos que hemos considerado que son indispensables para nuestro estudio durante la fase de planificación. Seleccionar de manera fiable las empresas o proyectos que deseamos analizar. Generalmente escogeremos competidores directos que sean un referente en el sector. Después de definir el tipo de benchmarking, es necesario elegir las empresas que se van a analizar. Dependiendo de los procesos y prácticas que se deseen mejorar, se debe seleccionar de una a tres empresas. Es recomendable optar por aquellas que sean líderes en el mercado y que tengan un historial de acciones exitosas. Una vez seleccionadas las empresas, es momento de definir los datos que se van a recolectar. Esto implica recopilar información relacionada con los aspectos comparativos de las empresas elegidas. Por ejemplo, si se está realizando un análisis de la presencia digital, se deben recopilar datos en línea, como la actividad en redes sociales, la posición en los motores de búsqueda y otros indicadores relevantes. Analiza tus estadísticas más recientes para ser consciente de las tendencias actuales de la industria, incluida la rapidez con la que evoluciona. Este paso puede resultar difícil si intentas recopilar datos de un competidor. Esto se debe a que mucha de esa información puede ser confidencial.
- Una vez tengamos toda la información recopilada, será importante que pasemos a la fase de análisis de la información. En este punto, se comparan los datos de la empresa con los obtenidos de las empresas líderes identificando las prácticas que le confieren esa ventaja competitiva. El siguiente paso consiste en analizar los datos. Se deben realizar comparaciones, observar las diferencias y similitudes, identificar las relaciones que pueden aplicarse al negocio y determinar qué factores son relevantes para la estrategia. Se debe utilizar lo que ha funcionado como referencia y tener en cuenta las fallas para evitar repetirlas en la planificación. Analiza los datos que has recopilado junto a las métricas que has detectado a partir del análisis de tus propios procesos. A medida que vayas analizando y comparando, intenta identificar qué causa las brechas en tus procesos.
- Con las conclusiones que hayamos obtenido tendremos la opción de establecer un plan de mejora para nuestra empresa. Define las acciones específicas y concretas necesarias para conseguir tus objetivos. Es decir, crea un plan para implementar los cambios que hayas identificado como óptimos para minimizar las brechas de desempeño. La implementación requiere una aceptación total.
- Finalmente, para que todo tenga sentido, será necesario realizar un seguimiento de la estrategia que estamos ejecutando para ver si estamos consiguiendo los resultados pretendidos o no. Supervisa los resultados de los esfuerzos del benchmarking y asegúrate de que las acciones se apliquen de forma coherente. Si los nuevos procesos no funcionan como se esperaba, identifica las áreas que deben modificarse. Finalmente, llega el momento de implementar las mejoras identificadas durante el proceso de benchmarking. Se debe elaborar un informe detallado con todas las conclusiones, oportunidades de mejora, puntos críticos en las estrategias, posibles amenazas y sugerencias para mitigarlas.
Para saber si las estrategias que vamos a implementar son correctas debemos ser capaces de medir los resultados y comparar el antes y el después. Es por ello que debemos identificar las métricas que nos pueden dar datos representativos para medir el rendimiento.
Puedes usar herramientas diversas dependiendo de los aspectos en los que te estás fijando.
No debes ignorar el feedback de tus usuarios.
No todas las estrategias de tus competidores tienen por qué funcionar en tu empresa.
El benchmarking es una herramienta que debe complementar otras estrategias aplicadas en la mejora de tus productos y servicios.
Herramientas para el Benchmarking
El siguiente paso consiste en recopilar información sobre el desempeño de los competidores.
Por supuesto, Google Analytics 4 es una herramienta fundamental para conocer el tráfico de tu sitio web, así como el comportamiento de los usuarios. Es ideal para obtener datos propios, que pueden ayudarte a entender qué cambios están teniendo resultados positivos.
Estas son las herramientas más importantes para el análisis de competidores en el área digital. Otra herramienta muy interesante en esta área es SimilarWeb.
Estas plataformas te ayudan a analizar el rendimiento de tus propias redes sociales y también te ofrecen información con la que puedes poner esos datos en comparación con los de otras marcas.
También puedes usar herramientas como SurveyMonkey o Google Forms para recopilar información directamente de tus clientes con encuestas online.
Un área donde realmente podemos sacar mucho provecho al benchmarking, dentro de los proyectos digitales, es el SEO. Gracias a herramientas como SEMrush podemos comparar el rendimiento de las palabras clave relevantes para nuestro negocio.
Hoy es también muy importante la velocidad de carga de los sitios, ya que impacta en la experiencia de usuario y en el SEO.
Todo lo que hagas debe poder medirse. Define unas métricas adecuadas para tus objetivos y toma datos antes de comenzar.
Una vez aplicadas las nuevas estrategias es importante volver a medir los resultados para saber hasta qué punto están funcionando los cambios.
Si las métricas escogidas no tienen que ver con los objetivos que se pretenden conseguir o son irrelevantes es muy complicado que sepamos si realmente nuestro trabajo está teniendo el impacto deseable.
Ejemplos de Benchmarking
Ecommerce: un comercio electrónico utiliza el benchmarking para establecer el coste medio por conversación en distintas categorías de productos. Lo hace midiendo y prediciendo tendencias estacionales en las ventas e identificando a los clientes clave y mercados objetivos mediante los datos analíticos y registros de los clientes.
Atención al cliente: un centro de llamadas de atención al cliente podría comparar su índice de satisfacción del consumidor pidiéndole que califique sus servicios en función de su experiencia. También podría recopilar datos sobre los tiempos de espera, la duración de las llamadas…
Estas cifras podrían utilizarse para impulsar el desempeño gracias a la mejora de procesos y sistemas.
Nuevas tecnologías: una empresa puede monitorizar las especificaciones de los productos de sus competidores y compararlos con los suyos. También podría medir el ciclo de vida de los productos con los promedios de la industria para asegurarse de que sigan siendo competitivos.
Sector salud: las organizaciones del sector salud suelen recuperar datos de benchmarking sobre sus pacientes. Esto incluye la evaluación de los tiempos de espera, la calidad de la atención, los tiempos de recuperación y la satisfacción del cliente.
Canal HORECA: el benchmarking es clave para mantener la competitividad de la industria hotelera, donde todo se registra y se compara.
Starbucks: la conocida marca decidió hacer un estudio de benchmark para conocer la manera en que debían mejorar su funcionamiento y descubrieron que, una de las quejas más habituales, tenía que ver con el tiempo que tardaban en dar los cafés.
Xerox: una de las primeras empresas que decidió realizar un estudio de benchmarking fue Xerox. Gracias a un estudio exhaustivo de su competencia, descubrieron que debían realizar una mejora general de los procesos de la compañía para mantenerse a la orden del día en el mercado.
Ventajas del Benchmarking
El benchmarking mejora el proceso de ventas al proporcionar información valiosa sobre el desempeño de ventas, el tamaño del equipo de ventas y las herramientas utilizadas. Esta evaluación permite identificar áreas de mejora y eliminar barreras que podrían obstaculizar el rendimiento de la empresa.
Además, al establecer objetivos alcanzables y realistas, el benchmarking motiva a los empleados al proporcionarles claridad sobre las expectativas y metas de la empresa. La implementación de programas de reconocimiento también garantiza que los esfuerzos de los empleados sean valorados y que permanezcan motivados en su trabajo.
La práctica del benchmarking contribuye a aumentar la efectividad y la eficiencia de una empresa al identificar áreas de mejora en distintos aspectos, como ventas, marketing, atención al cliente y publicidad. Esto permite a la empresa optimizar sus procesos y recursos para obtener mejores resultados.
Además, el benchmarking proporciona una manera de descubrir nuevas oportunidades de crecimiento y éxito, especialmente para aquellas empresas que están estancadas o que no avanzan según lo planificado.
En definitiva, consiste en hacer una investigación de mercado.
Escribe una lista de competidores. La mayoría de las empresas realizan evaluaciones comparativas dentro de la misma industria. Puede ser difícil recopilar todos los datos que deseas si te comparas con un competidor directo. Por lo tanto, deberás seleccionar varias organizaciones diferentes con el fin de obtener los datos que necesitas.
¿Qué es Benchmarking? Ejemplos de Empresas
Optimización de tu estrategia. Gracias a la comparación nos damos cuenta de las deficiencias de nuestros objetivos y acciones.
Visualiza los canales en los que acceden a su público e intenta captarlos con una estrategia similar.
Observar a la competencia nos permite conocer las keywords por las que se posicionan.
Conocer a nuestros competidores más directos nos ofrece beneficios reales.
Es esencial escoger las métricas adecuadas y medir antes y después de implementar cambios.
A estos procesos de análisis, comparación y mejora los denominamos Benchmarking, que sería el conjunto de Benchmarks o comparativas desde un punto de vista estratégico y global.
Por tanto, Benchmark y Benchmarking son dos conceptos que se aplican a multitud de ámbitos.
El benchmarketing es un proceso del marketing cuya concepción proviene del término financiero benchmark. El benchmark supone tomar un índice de referencia para valorar la eficiencia de nuestra gestión, siendo el objetivo superar los niveles presentados en este índice.
Hablamos de benchmarking en términos de gestión comercial. Por su parte, el benchmarketing supone utilizar esta información recopilada para escoger una estrategia de marketing óptima que nos diferencie del resto.
Aunque se apliquen en dos mundos distintos, nuestros expertos en marketing digital aclaran que el benchmarketing y el benchmarking están estrechamente relacionados.
En ninguna de las dos herramientas se fomenta la imitación. Sino que tomamos como modelo a una empresa concreta cuya estrategia es efectiva y puede ser inspiradora para nuestro modelo de negocio.
Asimismo, también se escogen modelos negativos para evitar caer en sus mismos fallos.
Otra de sus ventajas es que la competencia a analizar no tiene que formar parte de nuestro sector.
En La Factoría Creativa utilizamos el benchmarking y el benchmarketing para implementar nuestra estrategia de marketing digital.
Benchmark significa punto de referencia o parámetro de comparación.
Cuando decidimos abordar una estrategia de este tipo estamos estableciendo comparaciones entre nuestra empresa y aquellos que consideramos nuestros competidores fuertes.
Mercado: puede ser que nuestra competencia este dando a los clientes una serie de servicios que nosotros no hemos valorado previamente y que nos interesa incorporar en nuestro catálogo.
Se realiza un análisis de la competencia, pero no de la competencia directa, sino de cualquier otra empresa de cualquier ámbito que destaque por su éxito y por su rentabilidad, su buena aceptación entre el público en general, etc.
