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Al igual que en múltiples aspectos de nuestras vidas, una correcta planificación y estrategia en nuestro día a día nos asegurará grandes resultados. Algo similar ocurre en el ámbito empresarial. Para cubrir este tipo de escenarios, surgen las acciones enfocadas en el marketing estratégico.

El Plan de Marketing es un documento estratégico que establece los objetivos comerciales de una empresa y define las estrategias para alcanzarlos. Contar con un plan de marketing bien desarrollado es imprescindible para las empresas de todos los sectores y todos los tamaños.

El marketing estratégico consiste en un proceso comercial que una empresa debe llevar a cabo cuando realmente conoce de primera mano la estrategia de marketing a seguir respecto al catálogo de productos/servicios disponibles en su cartera. Se basa en un planteamiento completamente documentado y con planificación a largo plazo. Su implementación supone, a su vez, la base para cualquier toma de decisión relevante respecto al negocio.

El objetivo principal o la meta del marketing estratégico consiste en ofrecer un equilibrio y estabilidad al modelo de negocio. Los objetivos deben ser en todo momento muy claros, con la meta principal de construir una base sólida para generar una ventaja competitiva y sostenible en el tiempo que permite el crecimiento rentable del negocio.

Para empezar, es necesario estructurar un buen plan de marketing. Sin embargo, ¿para qué se necesita un plan de marketing estratégico? La respuesta es simple: para que soporte un determinado plan de negocios y permita la consecución de los propios objetivos y metas.

En esta etapa se definirá la situación actual de la organización, recapitulando los productos/servicios con los que cuentan en su catálogo y definiendo las competencias y nichos de mercado actuales que abarcan. Gracias a ello será posible definir las ventajas competitivas con las que cuenta una determinada empresa.

En marketing, podemos hablar de dos vertientes tan diferentes como complementarias. Por una parte, encontramos el marketing estratégico, orientado a cubrir el medio-largo plazo y que busca dar respuesta a las necesidades del cliente que puedan constituir oportunidades de negocio para las organizaciones. Por otro lado, el marketing operativo, relacionado con la gestión del marketing y sus acciones, y que abarca plazos de tiempo más cortos. No obstante, su eficacia dependerá de la calidad de las decisiones tomadas en la parte estratégica.

El marketing estratégico puede ser malinterpretado y confundido con el marketing operativo. Si bien ambas vertientes se concentran en objetivos y planes de acción, cuentan con una serie de diferencias que consideramos esenciales detallar.

Mientras que, por un lado, el marketing estratégico es esencial a la hora de detectar las necesidades del público objetivo y los servicios que una empresa debe cubrir, en el caso del marketing operativo el rol cambia sustancialmente. El marketing estratégico identifica mercados que puedan representar oportunidades para una empresa.

Un enfoque analítico y estructurado en la elección de estrategias y definición de las acciones conduce a niveles más altos de rentabilidad sobre la inversión, ya que asegura que la toma de decisiones se hace acorde a los principios y objetivos estratégicos. Proporciona un marco general útil para la revisión continuada de las actividades.

Como ya hemos visto, disponer de un plan estratégico de marketing es fundamental para que las empresas afronten con éxito tanto sus retos presentes como futuros.

Componentes Clave de un Plan Estratégico de Marketing

Un plan de marketing se integra dentro del plan de negocio de una empresa y se divide en una serie de apartados que dan respuestas a las preguntas más básicas que se debe plantear el departamento a la hora de fijar una estrategia útil y realista. Las partes que estructuran este documento son:

  1. Análisis de la Situación Actual: ¿Dónde estamos ahora?

    Para saber a dónde vamos es importante saber primero de dónde venimos. Por ello, es necesario estudiar la situación de la organización para entender cuál es su posición en el mercado y frente a la competencia. Una de las herramientas más utilizadas para ello es el análisis DAFO, que consiste en analizar a la empresa desde dos perspectivas distintas:

    • Una externa, en la cual se han de valorar las amenazas y oportunidades que ofrece el mercado. Al ser variables que provienen de fuera, la entidad no tendrá mucho control sobre ellas, pero es muy importante identificarlas ya que le afectan en gran medida.
    • Otra interna, en la que se analizarán los puntos fuertes y débiles de la empresa, es decir, sus fortalezas y debilidades. Al provenir de su interior, la organización tiene bastante control sobre ellas y por tanto puede llevar a cabo acciones que supongan una mejoría en este aspecto.
  2. Definición de Objetivos: ¿Dónde queremos estar en el futuro?

    Tras realizar el análisis de mercado es muy importante para la empresa fijar los objetivos del plan de marketing que querrá conseguir para establecer unas metas que ayuden a llegar a la posición deseada. Además, fijar unos objetivos adecuados es algo de vital importancia, ya que si no se hace correctamente luego será difícil comprobar si se están cumpliendo. Para ello es recomendable que cumplan con la regla SMART, que señala que estos deben ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con una temporalidad concreta.

  3. Desarrollo de Estrategias: ¿Cómo vamos a llegar?

    Una vez establecidos los objetivos del plan de marketing es momento de definir las estrategias que se seguirán para conseguirlos. Para ello, se planificarán una serie de acciones que ayuden a conseguir las metas previamente fijadas. Se pueden diferenciar dos tipos de estrategias: estrategias generales, que ayuden a cumplir las metas a largo plazo y unas estrategias específicas, son acciones más concretas que realizar a corto plazo.

  4. Medición de Resultados: ¿Está funcionando el plan de marketing?

    Una vez puesto en marcha el plan de marketing es muy importante comprobar si se van cumpliendo los objetivos establecidos. Para ello será necesario medir los resultados de las estrategias, comparando las previsiones con lo que se ha conseguido a fin de poder hacer correcciones si es necesario y plantear futuras acciones según el feedback obtenido por parte de los clientes.

Una vez realizado el plan de marketing otra de las acciones más importantes es la de elaborar el presupuesto, ya que esto delimitará en gran medida la proporción de este.

En esta situación vemos la influencia de factores tanto externos como internos. Entre los externos tenemos la situación general (social, económica...), las particularidades del sector y el mercado.

Las debilidades son aquellos aspectos internos de la empresa en los que se manifiestan carencias, se está en desventaja frente a la competencia o simplemente se desea mejorar. Para encontrarlas, nos plantearemos preguntas como "¿en qué aspectos es superior la competencia?", "¿qué cosas hacen que perdamos ventas?" o "¿con qué estamos menos satisfechos?". Algunos ejemplos de debilidades podrían ser la falta de financiación o las limitaciones en la oferta de productos.

Las amenazas también son un aspecto negativo, pero en este caso proceden del exterior. Son aquellos factores que ponen en peligro la empresa o al menos reducen su cuota de mercado. Identificarlas a tiempo en el plan nos puede ayudar a neutralizarlas. Para encontrarlas, podemos preguntarnos por las nuevas tendencias de mercado o los cambios en nuestro sector.

Las fortalezas son los aspectos internos positivos de la compañía, aquellos en los que destaca frente a la competencia o de los que estamos más orgullosos. En las fortalezas se encuentra la clave de la ventaja competitiva. Podemos identificarlas preguntándonos por nuestras ventajas sobre la competencia, los recursos de los que disponemos o nuestros puntos fuertes en general.

Por último, las oportunidades son los factores externos que juegan a nuestro favor y que pueden ser aprovechados por la empresa. Al igual que ocurre con las amenazas, podemos encontrarlas preguntándonos por las nuevas tendencias y los cambios del mercado.

El DAFO te ayudará a encontrar tu USP (“unique selling proposition” o propuesta comercial única): aquello que distingue a tu producto y lo posiciona en un lugar único respecto de la competencia.

La Importancia del Buyer Persona

Adicionalmente, recomiendo encarecidamente realizar un buen análisis del buyer persona, esto es, del cliente ideal de nuestra empresa. Un buyer persona es una representación semificticia que pone "cara y ojos" al mercado al que nos dirigimos.

La buyer persona viene a ser la representación semi-ficticia de quién o quiénes serían los clientes ideales de una empresa. Para crear estos perfiles nos basamos en datos demográficos, patrones comportamentales, motivaciones y retos a los que se enfrenta.

Para describir a las personas nos basaremos en variables demográficas tales como la edad, el sexo, los ingresos, la ubicación geográfica y situación familiar y/o personal. Pero, es incluso más relevante averiguar sobre sus intereses, preocupaciones y necesidades.

¿Quién es nuestro buyer persona? ¿Cómo puede ayudarle nuestra empresa? ¿Por qué? Comentarios sobre los retos y objetivos de los clientes y sus quejas y objeciones más comunes. ¿Cómo? ¡Mira este vídeo!

¿Qué presupuesto y volumen de negocio manejan? Las grandes empresas publican sus resultados anuales o trimestrales, por lo que en esos casos suele ser una información bastante accesible. Para empresas más modestas, puedes intentar pedir informes en bases de datos como einforma o asexor.

¿Qué precio tienen sus productos o servicios? En el caso de empresas B2C, esta información es fácilmente accesible, mientras que en las B2B tendrás que buscar un poco más.

¿Cómo es el proceso de ventas? Desde el primer contacto hasta la conversión y los servicios por venta, el viaje del cliente de la competencia puede darte muchas pistas útiles para tu negocio.

¿Cómo consigue los clientes? Esto es, cuáles son sus estrategias de marketing y promoción. En el caso del marketing online, lo tienes bastante fácil para averiguarlo investigando su página web, redes sociales y otros canales.

Ahora que ya tenemos claro el punto de partida, tenemos que ver exactamente a dónde queremos (y podemos llegar). Este aspecto es uno de los más importantes de todo plan de marketing, pero quizá sea de los que más se descuidan.

Estrategias Clave en el Plan de Marketing

En este apartado definiremos las estrategias de marketing, siempre yendo de lo más general a lo más concreto.

  • Estrategia de Producto. Incluso aunque ya contemos con una línea de productos muy bien definida y posicionada, siempre se producen cambios a lo largo del tiempo.
  • Estrategia de Precio. Aquí nos vendrá muy bien analizar la información de la que disponemos sobre la competencia. Necesitamos definir los precios de lanzamiento de productos nuevos, considerar si debemos hacer modificaciones en los que ya están en el mercado y, quizá lo más importante, decidir toda la estrategia de descuentos, promociones y ofertas.
  • Estrategia de Ventas y Distribución: aquí se trata de concretar cómo es nuestro proceso de ventas . Si podemos cerrar la venta con una compra online, es relativamente sencillo definir una serie de pasos por los que el usuario ha de transitar en nuestra web antes de convertirse en cliente.
  • Estrategia de Promoción y Comunicación: aquí entran en juego todas las acciones para dar a conocer nuestra marca con medios tanto online como offline. Dada la rápida evolución del entorno del marketing online y los hábitos digitales de los consumidores, este es uno de los apartados que más tendremos que revisar con el paso del tiempo.

Es el momento de definir las tácticas para cada una de las fases del embudo de marketing.

Una vez hemos conseguido convertir al usuario en cliente, viene uno de los retos más interesantes del plan de marketing online: la fidelización. Si pensamos que cuesta varias veces más adquirir un nuevo cliente que conservar uno ya existente, resulta evidente que prestar atención a esta parte de nuestro plan es muy rentable.

Medición de Resultados y Presupuesto

Para definir el éxito de nuestras acciones, debemos tener controlados una serie de KPI o “key performance indexes” (indicadores clave de desempeño). Se trata de métricas que están directamente asociadas con los resultados de nuestro negocio y que podemos obtener fácilmente a través de las numerosas herramientas de estadística digital. Pero, sin duda, uno de los KPI que no puede faltar en tu plan de marketing es el ROI; en español “Retorno de la Inversión”.

Para que esto sea así, mi recomendación es que organices reuniones regulares para evaluar la marcha del plan.

Definir el presupuesto que se destinará a la partida de marketing es absolutamente esencial para el éxito de todo negocio.

Generalmente, las empresas de nueva creación dedican entre el 12% y el 20% de sus ingresos brutos a las estrategias de marketing.

Por otro lado, el presupuesto que reflejemos en nuestro plan de marketing será una de las cosas que deberemos revisar de forma periódica para ver que se ajusta a nuestras necesidades.

Por último, no te aconsejamos que solo reflejes un presupuesto general en la estructura de tu plan de marketing, sino que también indiques cómo se va a repartir dicha cantidad entre las diferentes acciones de marketing.

En el punto cuatro de nuestro plan de marketing ya has visto que debemos trazar la estrategia concreta para cada aspecto del marketing del negocio. Entre ellos, encontramos la estrategia de promoción y comunicación, en la que deberemos dejar claro qué acciones queremos poner en práctica para dar a conocer la marca.

Errores Comunes al Crear un Plan de Marketing

Ahora que ya sabes cómo hacer un plan de marketing, te contamos todo lo que no debes hacer. Pero antes de seguir, queremos que tengas en cuenta una cosa: a veces, un producto o servicio no triunfa, no porque sea una mala idea, sino porque no ha desarrollado un marketing adecuado.

Utilizando un único canal de marketing estás limitando mucho tu alcance. No se trata tampoco de estar en todos, pero sí de estar en los que está tu audiencia.

Cada una de las métricas que existen en marketing sirve para evaluar el éxito de diferentes cuestiones.

Muchas marcas no se atreven con el vídeo o simplemente desconocen su importancia. Esto es importante en tu estrategia de posicionamiento en buscadores.

Los consumidores quieren verse reflejados en tu estrategia de marketing, por tanto es importante que los sitúes en el centro.

El UGC es todo el contenido que el usuario sube a la web hablando de nuestra marca y que podemos integrar en nuestras acciones de marketing. Son muy efectivos porque es contenido real en el que no hay detrás ningún tipo de acuerdo entre la persona y la marca.

El CRM es una herramienta clave en todo plan de marketing.

El mundo del marketing digital cambia constantemente y puede que lo que hoy te sirve, mañana no.

Seguro que diferentes áreas de tu empresa (ventas, contabilidad, recursos humanos…) cuentan con una estrategia anual que plasma los objetivos a conseguir.

Técnicamente, un plan de marketing es una herramienta de gestión en la que se establecen todas las acciones que se deben acometer por una empresa en el área de marketing a lo largo de un año.

Buenas Prácticas en la Elaboración de un Plan de Marketing

Tras analizar en detalle toda la información que debe incluir un plan de marketing anual, es importante resaltar algunas características o buenas prácticas que también debes conocer:

  • Por escrito.
  • Especificidad.
  • Control.

El plan de marketing debe contener los pasos a seguir para pasar de un punto x a un punto y, con una estrategia determinada.

Es importante estar asesorado de expertos para entender los frenos del sector en el que se trabaja y plantear estrategias óptimas.

El punto de partida de un plan de marketing siempre es el análisis del entorno. Es decir, se debe estudiar cuál es la situación de la empresa con respeto a sus competidores en el mercado en el que operan. Es importante que este sea un análisis objetivo en el que queden reflejados tanto los aspectos en los que la compañía es más fuerte como aquellos en los que es necesario mejorar.

  • Particularidades de tus buyer persona: para un negocio es fundamental conocer bien a su público objetivo, tanto a nivel sociodemográfico (edad, sexo, estudios…) como a nivel de comportamiento (motivaciones, necesidades, temores…).
  • Estudio de tu competencia: también es muy importante conocer bien a la competencia, desde sus ventajas hasta sus debilidades.
  • Análisis interno del negocio: además de mirar hacia fuera, también hay que hacerlo hacia dentro. Es decir, hay que profundizar en detalle en la situación de la empresa, cuál es su propuesta de valor, qué puntos hay que mejorar, en qué situación se encuentra el negocio… De esto se encarga el marketing estratégico.
  • Observar el comportamiento de los clientes actuales: entender lo que nuestros actuales clientes o usuarios hacen o dejan de hacer dentro de nuestra web es crucial para saber cuál será el camino a seguir en nuestra estrategia digital.

En este punto es fundamental que se fije objetivos SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y posibles en el tiempo).

Para que la consecución de estos objetivos sea todavía más palpable es conveniente fijar en la estrategia un deadline o fecha límite en la que se deben conseguir dichas metas. Una manera fácil de hacerlo es dividiendo dichos objetivos en varios plazos de tiempo, por ejemplo a tres, seis y doce meses.

10 Estrategias de Marketing Para Lanzar tu Producto

Una vez establecidos los objetivos hay que fijar las estrategias que se van a seguir para conseguirlos.

El último punto será la revisión de los resultados que se han obtenido con la ejecución del plan de marketing anual. Con ello se obtendrán unas conclusiones sobre el funcionamiento del plan con las que establecer las metas de cara al próximo año.

Si los objetivos se han cumplido significa que eran realistas y que puedes seguir con dicha línea durante los próximos meses. Es importante no esperar a que transcurran los 12 meses para hacer esta revisión, sino que es una tarea que se debe hacer constantemente para poder rectificar a tiempo en caso de que no se estén logrando las metas establecidas. Además, hacer un tracking de las KPIS principales del proyecto semanalmente será un factor clave en caso de que se produzcan incidencias.