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El mentoring se ha consolidado como un concepto clave en el lenguaje empresarial de la segunda mitad del siglo XX. Para adaptarse a un entorno cada vez más cambiante, la transmisión de conocimiento práctico es esencial. Sin embargo, el aprendizaje guiado es ancestral. La relación alumno-maestro se remonta a los albores de la civilización.

Si acudimos al diccionario, la palabra mentor significa: consejero o guía de una persona. En el mundo empresarial actual, un mentor es un especialista altamente experimentado en un área, que acompaña a un aprendiz o equipo de aprendices en su desarrollo y desempeño profesional.

Sin duda, es un trabajo altamente gratificante y con el que, a través de tu experiencia, facilitas el crecimiento de proyectos muy interesantes. Pero ¿qué es realmente un mentor? Los profesionales que pueden mentorizar a otros, o a las organizaciones de cualquier tipo o tamaño, son aquellos que tienen visión y experiencia para resolver cualquier tipo de situación. La razón es que no es suficiente con ser bueno en algo, sino que hay que tener años de experiencia real acumulada sobre el tema en cuestión.

En otras palabras, mentoring es la práctica de asesorar y guiar al cliente. Por otro lado, quizás hayas visto por ahí alguna vez la palabra mentorear. El significado de mentorear no es otro que la acción de mentorizar. A grandes rasgos, este y el anterior son conceptos similares. Incluso se pueden usar como sinónimos.

La palabra mentor tiene su origen en la Grecia Antigua. Proviene del personaje homérico Méntor, al que Odiseo le encarga la educación de su hijo Telémaco al ausentarse de Ítaca.

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El Rol del Mentor en el Mundo Empresarial

Como ves, el papel de éste guarda gran relevancia en el mundo empresarial. Si quieres convertirte en uno, te animo a unirte a un curso de mentores. Se te enseñará qué metodologías son las más exitosas y, además, cómo puedes vender tus servicios y gestionar a tus clientes.

El mentoring es el proceso en el que un profesional con experiencia (mentor) acompaña y guía a otro profesional en sus etapas de aprendizaje (mentorizado o mentee). Por tanto, el objetivo del mentoring es que el mentorizado desarrolle al máximo sus competencias profesionales y obtenga los mejores resultados en el desempeño de su trabajo.

El mentorizado progresa gracias al tutelaje continuo del mentor, que le proporciona información, le transmite métodos de trabajo, desarrolla su criterio y hace un seguimiento de su desempeño. Los mentores efectivos actúan como modelos de referencia e imitación. Sirven de ejemplo a sus discípulos y los orientan en su desarrollo profesional, la fijación de objetivos y la optimización de sus procesos.

El mentoring se fundamenta en construir relaciones personales de confianza entre profesionales que permitan la transmisión de conocimiento y el desarrollo del potencial de los individuos involucrados. Los beneficios del mentoring van más allá del desarrollo profesional de los aprendices. Son relaciones que también producen valor a los mentores y a la organización en su conjunto.

El mentoring puede ser visto como una técnica de gestión del conocimiento. Así mismo, el mentoring interno es una forma de retener y madurar el know-how de una organización y promover un flujo interno de transmisión del saber. Este proceso convierte el conocimiento individual en conocimiento sistémico y promueve el desarrollo del talento y de nuevas competencias.

Hay muchas formas de clasificar los diferentes tipos de mentoring:

  • Mentoring externo: este modelo parte de la contratación de profesionales externos para que actúen como mentores.
  • Mentoring interno: se trata del mentoring que ocurre dentro de las empresas, entre sus propios recursos humanos.

El mentoring es un proceso continuo de acompañamiento para el desarrollo de competencias profesionales en el cual el individuo más experimentado en un rol actúa como consejero y guía para transmitirle el conocimiento adquirido a un aprendiz. Suele ser un proceso orientado al largo plazo, que cuida la consecución de objetivos y asesora al profesional mentorizado en el desarrollo de sus funciones. Un proceso de mentoring debe durar, como mínimo, seis meses para que pueda existir un seguimiento del desarrollo del aprendiz. En muchos casos, el aprendizaje puede durar años, décadas o toda la vida.

Sin embargo, el mentor se hace responsable de la transmisión de un crisol de habilidades y conocimientos orientados a que un aprendiz o un grupo adquieran un conjunto diverso de herramientas, así como un entendimiento maduro de los procesos y los objetivos de los que serán responsables.

Tanto el coaching como el mentoring son técnicas muy efectivas para la generación y la transmisión de conocimiento. Pueden ser críticos en lograr el éxito de un proyecto. Mejoran la toma de decisiones, la eficacia de los procesos y la retención de los empleados.

Se le llama programa a la metodología que utilizan las organizaciones para llevar a cabo un proceso de mentoring de forma ordenada y coherente. Un programa de mentoring sirve para planificar e implementar una estrategia de formación en una empresa. En todas las organizaciones se produce cierto grado de mentoring informal.

En el caso de realizarse un programa de mentoring interno, los expertos con más años de experiencia y que poseen el conocimiento clave se ponen en contacto con los aprendices para fomentar su desarrollo en la dirección deseada.

Pasos para Establecer un Programa de Mentoring Efectivo:

  1. Establece objetivos: Es necesario tener claro qué competencias necesitas desarrollar en el seno de tu organización. ¿Son las prioritarias?
  2. Establece indicadores: Pregúntate qué factores son más relevantes para evaluar que el proyecto está avanzando en la dirección correcta.
  3. Define los participantes: Clarifica quién debe enseñar y quién debe aprender.
  4. Conecta los perfiles: Pon en contacto a mentores y aprendices e indícales el procedimiento que deben de seguir. Este procedimiento debe indicar los medios y la frecuencia de contacto.
  5. Haz seguimiento: ¿Se están cumpliendo los objetivos? ¿Los recursos se están invirtiendo de una manera óptima?
  6. Mide el impacto: ¿Las competencias necesarias se han adquirido? ¿Cuáles han sido los costes del proceso? ¿Cuál ha sido el retorno de la inversión?

Tipos de Mentoring y sus Aplicaciones

Una forma muy particular de mentoring es la de CEOs. Se trata de un tipo de mentoría uno a uno. Es un servicio en el cual los mentores, con probada experiencia en la dirección de empresas, asesoran a CEOs en el desempeño de sus funciones. Aporta gran valor al mejorar la toma de decisiones. Además, es muy útil en momentos de cambio como planes de sucesión, la incorporación de nuevos gerentes o la entrada en nuevos mercados. Sin embargo, el mentoring puede ser muy útil en cualquier momento, aunque no se perciba ninguna carencia ni necesidad especial.

Incorporar conocimiento de alto nivel en la dirección de una organización siempre es una buena idea. Por otra parte, un punto de vista externo ayuda a tomar las decisiones correctas, a ser competitivo y a mantener la estabilidad interna en la organización. También brinda nuevas perspectivas en el análisis, la ideación y la operativización de las propuestas. Esto permite diseñar soluciones que de otro modo serían imposibles y pueden tener un efecto radical en el futuro de una organización.

El mentoring de marketing surge como una respuesta a las omnipresentes necesidades de digitalización de las empresas. Es un acompañamiento que ayuda a madurar los canales digitales de mayor relevancia para el negocio en cuestión, brindando a la organización y sus empleados del conocimiento y las herramientas necesarias para madurarlos. Por ejemplo, una estrategia SEO, puede tener mucho impacto a largo plazo y sus resultados pueden mantenerse relativamente estables en el tiempo, pero es necesario saber muy bien qué se está haciendo. Sin embargo, un anuncio de paid media puede pasar de ser muy rentable a suponer pérdidas de la noche a la mañana.

El mentoring online es aquel que se realiza en remoto, a través de internet. Es un modelo que ofrece muchas ventajas.

El Mentor Informal y Formal

“Enseñar es un privilegio y es parte de mi responsabilidad entrenar a la siguiente generación”, esta frase de uno de los mentores más famosos de la historia del cine, el célebre Obi-Wan Kenobi de ‘Star Wars’, resume a la perfección el motivo principal por el que una persona decide tutelar a otras y contribuir a su crecimiento. “El ‘mentoring’ es una relación cercana entre dos personas”, explica el informe “A Review of Formal and Informal Mentoring: Processes, Problems, and Design” publicado por los expertos Lonnie D. Inzer y C. B. El mentor informal es aquel que establece una unión natural con su pupilo, “debido a una relación de amistad, respeto personal o profesional o admiración mutua”. Suele ejercer como guía en temas relacionados con el desarrollo profesional y trabaja a través del ‘coaching’, la asignación de retos y la exposición del emprendedor para darle más visibilidad.

El mentor formal: se trata de un profesional asignado por una organización o programa de aceleración de empresas para ofrecer tutelaje al emprendedor. Suelen ser voluntarios y la relación con los pupilos suele durar poco, con la intención de continuar, de forma informal, más adelante.

Características de un Buen Mentor

El emprendedor, tanto si se encuentra en la fase inicial de su proyecto como en etapas más avanzadas, tiene una responsabilidad inmensa con su negocio y empleados y, por lo tanto, vive bajo presión. El mentor no debe echar más leña al fuego, generando estrés, sino canalizar toda esa energía para acelerar el crecimiento. Para ello debe ser una persona motivadora, que sepa escuchar y cultivar una relación de confianza con el otro. “Algunos investigadores hablan de encontrar un alma gemela”, explica la investigadora Catherine McLaughlin en su informe “Mentoring, what is it?

Al margen de la relación que tenga con su pupilo, el mentor debe saber ser crítico y objetivo con el plan de acción de la empresa. Su actitud debe ser constructiva y de escucha, pero siempre dejando clara su posición.

El Mentoring en el Ámbito del Emprendimiento

El mentoring se ha convertido en una herramienta fundamental para el éxito de emprendedores y startups. Esta relación de apoyo y guía entre un mentor experimentado y un emprendedor ofrece una serie de ventajas significativas que pueden impulsar el crecimiento y la supervivencia de las startups en un entorno empresarial cada vez más competitivo.

Beneficios del mentoring en emprendedores y startups:

  • Orientación y asesoramiento estratégico brindando a los emprendedores una valiosa orientación y asesoramiento estratégico.
  • Fortalecimiento de habilidades y conocimientos en áreas críticas para el éxito de la startup, como liderazgo, gestión, finanzas, marketing, ventas y desarrollo de productos.
  • Acceso a redes de contactos profesionales, lo que puede abrir puertas a los emprendedores para acceder a potenciales inversores, clientes, socios estratégicos y otros actores clave en el ecosistema empresarial.
  • Desarrollo de una mentalidad de crecimiento, impulsando a los emprendedores a ser más resilientes, adaptables y abiertos a nuevas ideas y desafíos.
  • Acceso a recursos y financiamiento de gran utilidad para el desarrollo de la startup.
  • Acompañamiento emocional y apoyo psicológico ante las dificultades y momentos de estrés que puedan aparecer.

Mentoring vs. Coaching: ¿Cuál es la Diferencia?

En este sentido, el coaching trata de ayudar a los usuarios a definir sus objetivos, identificar sus obstáculos y desarrollar estrategias para alcanzarlos, adoptando el coach un rol más activo y desafiante, cuestionando las creencias y comportamientos del cliente para que este descubra su propio potencial. En cuanto a los objetivos, los del coaching son SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con un plazo determinado), enfocándose en áreas como la mejora del rendimiento, el desarrollo de habilidades, la superación de bloqueos mentales o la toma de decisiones.

También es diferente la relación que se establece entre las partes, siendo temporal y centrada en el usuario en el coaching y más duradera y personal en el mentoring. Ambos procesos comparten el objetivo común de hacer crecer a las personas en sus metas laborales y profesionales, de modo que elegir uno u otro dependerá de las necesidades y objetivos específicos del individuo.

Ejemplos de Éxito en el Mentoring

El que fuera CEO de Google, Eric Schmidt, ha sido un mentor clave para los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin. Indra Nooyi: CEO de PepsiCo, atribuye gran parte de su éxito a la mentoría que recibió de Jack Welch, ex CEO de General Electric. Estos son sólo algunos casos de éxito que destacan cómo el mentoring puede tener un impacto significativo en la vida profesional y personal.

El concepto mentor se refiere a un consejero o guía que a través de la experiencia y el conocimiento ayuda a otra persona a llevar a cabo sus objetivos. Es una práctica que se lleva a cabo desde hace miles de años. En este caso un mentor suele ser alguien especializado en una determinada área en la que acumula gran experiencia. Dicha experiencia, sirve para ser el guía perfecto de emprendedores que necesitan un plan de acción y una estrategia para desarrollar sus ideas.

A día de hoy la infancia y sobretodo la adolescencia tienen una carencia de la figura del mentor. Como figura de referencia aparecen los “influencer”, que muchas veces trasmiten opiniones/acciones con un contenido meramente comercial y consumista. El mentor en la adolescencia es ese adulto que no es ni tu padre/madre, ni tu profesor. Es alguien al que puedes acudir ante situaciones que no sabes manejar y que al pasar tiempo con él, aprendes y forjas una personalidad más completa.

Generaciones anteriores tuvimos de una manera más presente esta figura, encarnada en los monitores. La figura del monitor de ocio y tiempo libre se está acotando cada vez más a actividades puntuales. Como puede ser un campamento, un viaje de fin de curso o unas colonias urbanas, donde no hay una evolución en la relación niño/monitor. Los vínculos emocionales que se crean son fundamentales para la formación de futuros adultos con unos principios basados en el respeto y valores positivos. Como puede ser cooperación, tolerancia, esfuerzo, constancia, confianza, trabajo en equipo… Ya que a través de actividades, juegos o dinámicas se fomentan dichos valores como herramientas para actuar en el día a día.

Dentro de este tipo de actividades los monitores se convierten en figuras de referencia para/con sus chavales. De ahí la importancia de tener una buena formación. Además de reciclarse y ser conscientes como profesionales de la importancia de nuestra labor dentro del desarrollo de la infancia y adolescencia.