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Ya sea por necesidad, por gusto o por ambas, cada vez más mujeres abrimos negocios y entramos al mundo del emprendimiento. Ser mamá y emprendedora constituye un auténtico desafío que requiere de un equilibrio constante entre las responsabilidades familiares y el crecimiento de tu negocio. Es admirable, sí, pero también una tarea muy exigente.

Soy mamá de dos pequeñas y desde hace casi 3 años, después de toda una vida como empleada, decidí renunciar a mi trabajo y dar el salto de confianza para abrir mi empresa. Te comparto estos consejos que seguramente te serán de utilidad, escritos desde mi experiencia personal y desde el corazón, como algo que me hubiera gustado que me dijeran antes de emprender.

¿Cómo equilibrar la maternidad con el trabajo?

1. Toma en Cuenta la Realidad y TU Realidad

Debes sentarte un momento a reflexionar qué te motiva a emprender. ¿Cuál es la realidad de tu ciudad, de tu estado, de tu país? ¿Existen oportunidades para que puedas entrar a un trabajo con un sueldo fijo? ¿Cuál es la realidad del lugar dónde vives? ¿Existen posibilidades para que puedas emprender? ¿Cuál es tu realidad, qué situación familiar estás viviendo, cuáles son tus necesidades? ¿Es momento de abrir un negocio, con qué cuentas?

Te invito a retarte con estas preguntas que pueden resultar incómodas pero que debes hacerte para pisar un poco más en firme. Seguramente has vivido esas desventajas de querer entrar a un trabajo y ser rechazada por ser madre, o que te pregunten si tienes quién cuide de tus hijos, o que te cuestionen si piensas tener más hijos. Quizá las políticas laborales de las empresas a las que has aplicado no son flexibles y hacen imposible que puedas desempeñar un rol armonioso entre ser profesionista y madre. ¿Será que debes buscar trabajo o permanecer en el que estás mientras vas aterrizando tu idea de emprendimiento?

2. Trabajar en una Institución o Emprender: Ventajas y Desventajas

Entiendo muy bien que emprender suena bien... suena a ser tu propio jefe, suena a ser dueño de tu tiempo, suena a generar empleos, suena a realizar un sueño, suena cool pero... ¿has pensado también en las desventajas que tiene? Emprender también suena a menos salario al principio, a no tener prestaciones ni aguinaldo, a trabajar 24/7.

Y ¿ser "godín", a qué te suena? No está tan mal recibir un sueldo fijo y prestaciones, tener la posibilidad de ascender y hacer carrera. Te invito a no discriminar nada y sentarte a hacer una lista de ventajas y desventajas de ser empleado, así como también de abrir un negocio (hazlo de ambos). Una vez que hagas esa lista "tropicalízala" a tu realidad. Sé sincera contigo misma: En este momento de la vida ¿qué es lo que tú y tu familia necesitan? ¿Cuáles son tus talentos, virtudes, personalidad? ¿Para qué estás hecha? Si eres para emprender está genial, si eres para trabajar para una institución, también está genial.

3. Emprender: Qué y Para Qué

Leí en un libro de la periodista mexicana Julieta Lujambio, que los seres humanos tenemos una media naranja y no, no se refiere a una situación romántica. Más bien se trata de que en el mundo existen personas y situaciones que necesitan de tus talentos únicos. Tú eres la mitad de esa naranja con tus dones y capacidades; la otra mitad es la parte de la humanidad que necesita de eso que es muy tuyo.

¿Quieres emprender? Debes conocerte muy bien, debes saber para qué estás hecha, qué es lo que te apasiona, qué eso que haces tan bien y que harías aún sin que te pagaran. Eso que te inspira y te hace levantarte y para lo cual eres una fregona y todo mundo te alaba. Cuando lo descubras: Ahí tienes el "qué" debes emprender. No lo hagas solo desde "lo que haga más dinero, lo que sea más fácil de vender". Terminarás harta y desgastada y no llevarás al éxito ese negocio. Si haces lo que te apasiona, tendrás fuerzas para salir adelante en los momentos difíciles que SEGURAMENTE van a llegar en la vida de tu empresa.

4. Haz Tu Plan

Muy bien, ya tienes la idea y sabes el qué y el para qué. Bueno, siento decirte que no solo de sueños se vive y que eso que te apasiona necesita un plan muy bien aterrizado.

Necesitas investigar sobre tu producto o servicio, revisar la competencia y verificar si hay mercado para eso que tu quieres (ok, por más que sea tu pasión si no hay mercado, necesitas ser flexible y cambiar un poco la idea para poder generar dinero). Es muy importante que hagas una proyección financiera. ¿Cuánto dinero necesitas para comenzar y para sobrevivir el primer año, cuándo esperas que tus gastos sean iguales a tus ingresos, cuándo vas a tener utilidades, cuánto te vas a pagar de sueldo, necesitas contratar a alguien? ¿Tienes dinero? Si no tienes ¿puedes conseguirlo?

Necesitas otra vez ser muy realista y poner los pies en la tierra. Pídele a tu amiga, amigo o familiar que sea muy bueno en finanzas que te ayude a realizar esta proyección. Sin números claros, el negocio va a un fracaso seguro y por cierto... aun cuando tengas tus proyecciones bien definidas, recuerda que la realidad supera al excel así que los riesgos van a existir. ¡Qué mejor que estar preparada!

5. Mamá Emprendedora: Un Trabajo en Equipo que Requiere Pedir Ayuda de Diversas Formas

Muchas mamás tenemos el sueño de poner nuestro negocio. Algunas casi casi nos vimos en algún momento en la lista de las 100 mujeres más poderosas de Forbes y así... No está mal para nada, pero debes ser consciente de que debes pedir ayuda y trabajar en equipo te ayudará a llegar más rápido y más lejos.

Supera tu miedo a tener socios. Claro que es complicado pues cada cabeza es un mundo, pero te invito a ponerte aquí otro reto y buscar a la gente que más comparta tu visión y con la que te sientas en confianza, aquellos que tengan también el dinero para invertir, las ganas, la honestidad, valores, el tiempo y sobre todo, que estén enamorados como tú de la idea de negocio. Cada uno va a aportar cosas distintas y te lo aseguro: Habrán momentos difíciles y de tensión en los cuales querrán mandarse a " la goma". Sin embargo, esos momentos pasarán y tomarán buen rumbo si elegiste a las personas con las características que te dije arriba.

Ahora, no todo es cuestión de socios. También se requiere el apoyo de otra red de personas que estén al lado tuyo como mamá emprendiendo. ¿Quién va a cuidar de tus hijos cuando tú no puedas, quién te ayudará con las tareas del hogar, con tus pendientes personales? Es momento de pedir ayuda a familiares, amigas, vecinas. Si te sientes la super woman y quieres resolverlo todo tú sola, te adelanto que terminarás agotada y le robarás tiempo a lo más importante: tú persona, tu familia y tu negocio (en ese orden).

6. Flexibilidad: El León no es como lo Pintan

Muy bien, ya abriste el negocio y resulta que tu gran idea, esa que te mueve el corazón y te apasiona, no está funcionando como lo esperabas aún y cuando tenías un plan.

Calma, no entres en pánico, es momento de SER FLEXIBLE. Ten en cuenta que abrir un negocio al principio es como tener un laboratorio donde vas experimentando. Si una forma de tu idea no funciona, pues te mueves y pruebas otra forma, si una ubicación no funciona, buscas otra, si debes abrir un nuevo servicio que no tenías contemplado, quizá es momento de brindarlo. Sigue preguntando a la gente, haz encuestas con tus clientes o usuarios, haz todo menos quedarte inmóvil. Un emprendedor se mueve.

Tenlo claro; si quieres emprender debes moverte, romper estructuras y paradigmas. El negocio es como un laberinto en el cual caminas y te vas topando con paredes así que debes seguir caminando y cambiando la ruta hasta que encuentres la salida. Muchos negocios quebraron porque sus fundadores no quisieron moverse de su idea inicial. Yo no quiero que eso te pase a ti.

7. Paciencia y Tolerancia a la Frustración

Como te decía en el punto anterior, cuando abres un negocio estás "experimentando" al menos el primer año. A pesar de que tengas un buen plan, un buen equipo de socios y un buen equipo de colaboradores, así como un excelente producto, a pesar de que estés siendo flexible y buscando opciones, las cosas no siempre salen como las esperamos.

Aquí es donde se ponen a prueba nuestra paciencia, tolerancia a la frustración y es momento de poner a trabajar nuestra resiliencia. ¿Qué tanto estás dispuesto a aguantar? ¿Qué tan dispuesto estás a buscar soluciones? Leí en algún lugar que los líderes enfocan el 90% de su tiempo en buscar soluciones y el 10% lo enfocan en rumiar el problema.

¿Qué tipo de persona eres tú? ¿Eres de los que pierden rápido la paciencia, de los que se les cierra el mundo y se bloquean? Mucho está en juego así que antes de tirar todo por la borda, aplica la mayor dosis de paciencia que tengas. Si va a tronar, tronará obviamente, pero que no sea por tu falta de flexibilidad, por tu desánimo, porque no se cumplieron tal cual las expectativas que tenías.

8. Networking

Emprender no es para tímidos. Emprender es para gente que le guste relacionarse, darse a conocer, ir a todos esos lugares donde pueda dar a conocer su negocio.

¿Cómo eres tú? No basta con ser social, también hay que actuar con cierta estrategia. Es muy importante ir a eventos, conferencias, congresos, reuniones de networking. Es básico levantar la mano, darse a notar, aprovechar esa "publicidad" no pagada a través de los espacios que cada vez se abren más para que des a conocer tu marca. Métete a convocatorias, acude a eventos donde se evalúe tu pitch, aprovecha cada momento, todo el tiempo estás vendiendo.

Cambia la creencia de "qué oso vender, qué oso decir lo que hago, van a pensar que soy presumida o ventajosa". Date crédito y con seguridad y amor habla de lo que haces. Si eres tímida, pues aquí te lanzo otro reto: Busca ayuda porque "el que no enseña, no vende".

9. Tu Familia se Vuelve Emprendedora

Así como lo oyes. De la misma forma que tu comes, vives, sueñas, bebes tu negocio 24/7, así tu familia también lo estará viviendo. Ya sea que vivas sola, o estés casada, tengas uno o más hijos... los que te rodean serán parte de este proyecto tuyo y hablarán de él, se alegrarán contigo, se hartarán contigo, se preocuparán contigo. Es muy difícil no transmitir tus emociones en algo en lo que estás invertida desde el corazón.

Es importante tratar, en la medida de lo posible de no llevarte pláticas del trabajo a la mesa y a la hora de la convivencia familiar, que tus hijos no absorban tus problemas y angustias. Busca ayuda para desahogarte si lo necesitas. Pero también es increíble que les compartas lo que estás aprendiendo con el negocio, que tus hijos aprendan a ganarse el dinero, a invertir, que aprendan de finanzas, de creatividad, del servicio al cliente. Pero sobre todas las cosas, por lo que más quieras... busca vivir la CORRESPONSABILIDAD FAMILIAR. En casa de mamá emprendedora (y aunque no seas emprendedora) TODOS COOPERAMOS. Cada uno de acuerdo a su edad ayuda en las labores del hogar, todos nos ayudamos (papá y mamá, hombres y mujeres, chicos y grandes). Todos podemos hacer algo porque todos tenemos responsabilidades fuera de la casa como trabajar o estudiar, pero también todos formamos parte del hogar y debemos cuidarlo.

Sin corresponsabilidad en la familia, desafortunadamente te auguro cansancio extremo y un avance lento en tu negocio. Pero como no quiero eso para ti, te lo ruego: Enséñales a todos a ser corresponsables y sobre todo: PERMITELES ser corresponsables. Tu sola no puedes ni debes.

10. ¿Estás Dispuesta a Pagar el Precio? Busca Ayuda

Pagar el precio suena como pesimista, lo sé. Pero el precio no siempre es fracaso, a veces es éxito. A lo que voy es que emprender un negocio no es miel sobre hojuelas y tiene sus altas y bajas, sus retos, sus dificultades, aprendizajes, momentos difíciles y de gozo. Pero... ¿qué no es así todo en la vida?

Un negocio te da la oportunidad de crecer como ser humano, así fracases o triunfes, todo será aprendizaje en tu vida y al final te hará más fuerte. Pocos hablan de la tristeza que hubo detrás, el agotamiento, del estrés, de la depresión y ansiedad. Hoy pongo el punto sobre la mesa porque esas emociones y estados mentales se van a dar y es muy importante que pidas ayuda.

Sin miedo ni pena, busca apoyo psicoterapéutico, orientación familiar, coaching, apoyo psiquiátrico si es necesario, asesoría espiritual, talleres de relajación. Un negocio no es más importante que tu salud así que toma las riendas de tu vida y pide ayuda. No te olvides también de la mentoría de expertos en negocios ¡tú no lo sabes todo! Existen muchas personas y fondos dispuestos a asesorarte, a escucharte y bridarte estrategias. Ellos son gente que tiene mucha experiencia en negocios y podrán ver desde afuera tu emprendimiento y brindarte opciones, abrirte el panorama. Si haces networking estoy segura que podrás conocer a más de dos que lo harán incluso de forma gratuita.

Hábitos para Madres Emprendedoras

Para las madres emprendedoras, los hábitos se convierten en una herramienta poderosa para manejar la multitarea y la carga constante de trabajo. ¿Qué hábitos son los más importantes? ¿Cuáles son los que verdaderamente tendrán un impacto en tu VIDA? Aquí hay algunos:

  • Planificación Semanal: Examina tus objetivos y divide las tareas en pasos alcanzables.
  • Tiempo de Calidad con Hijos: Establece un hábito de tiempo de calidad con tus hijos, sin distracciones.
  • Autocuidado: No olvides sacar tiempo para ti, eso también te ayudará a desconectar del trabajo, relajarte y cuidar tanto tu salud física como la mental.
  • Ejercicio Regular: Establecer una rutina de ejercicio regular puede ser un cambio transformador.
  • Levantarse Temprano: Comenzar el día temprano te permite disfrutar de momentos tranquilos para prepararte mentalmente y establecer tus prioridades.

Ejemplos de Negocios Flexibles para Madres Emprendedoras

Cuando eres mujer emprendedora y madre, es importante elegir un negocio que se adapte a tu estilo de vida y te permita conciliar tus responsabilidades familiares y personales, con el trabajo.

  • Servicios de Consultoría: Si tienes experiencia en un campo específico, considera ofrecer servicios de consultoría en línea.
  • Blogging o Vlogging: Si te apasiona un tema en particular, considera comenzar un blog o un canal de YouTube.
  • Negocio de Cuidado Infantil en Casa: Si te encanta cuidar niños y tienes espacio en tu hogar, puedes abrir un negocio de cuidado infantil en casa.

Recursos y Ayudas para Madres Emprendedoras

Como mamá emprendedora, es importante que conozcas la variedad de recursos y ayudas que pueden facilitar tu camino hacia el emprendimiento.

  • Subvenciones y préstamos para mujeres emprendedoras.
  • Programas de capacitación y asesoramiento.
  • Redes de apoyo.
  • Servicios de cuidado infantil subsidiados.

Tabla de Ventajas y Desventajas de Ser Mamá Emprendedora

Ventajas Desventajas
Flexibilidad de horarios Ingresos variables e inciertos
Mayor control sobre el tiempo Falta de beneficios laborales tradicionales
Desarrollo profesional y personal Aislamiento y soledad
Potencial de ingresos ilimitado Estrés y presión constantes
Conciliación familiar Dificultad para desconectar del trabajo

Como ves, ser mamá y emprendedora es un camino complicado, sin duda, pero también increíblemente gratificante. Con determinación, planificación y apoyo, puedes alcanzar tus objetivos empresariales mientras disfrutas plenamente de la maternidad.