La figura del emprendedor está cada vez más en boga. ¿Quieres saber si las tienes? Al hablar de este término solemos relacionarlo con la idea de crear nuevas empresas o negocios; pero no necesariamente tiene que ser así. Ser emprendedor es una actitud, que puede aplicarse en el ámbito laboral por cuenta propia, pero también implementarlo en un trabajo por cuenta ajena o incluso en un aspecto cultural y social.
Un emprendedor es una persona que identifica una oportunidad de negocio y decide iniciar y desarrollar un proyecto empresarial asumiendo los riesgos financieros y personales asociados con el objetivo de generar beneficios económicos y/o sociales. En general, podría decirse que un emprendedor tiene la capacidad de detectar una necesidad o problema en el mercado, desarrollar una solución innovadora que le dé respuesta, convertir esa solución en un negocio viable y asumir la responsabilidad total sobre el éxito o fracaso de ese proyecto.
Características Esenciales de un Emprendedor
Aunque las características de un emprendedor pueden variar dependiendo de la persona, el proyecto y el sector empresarial en el que quiera moverse, a grandes rasgos todas las personas que apuestan por iniciar su propio negocio presentan una serie de rasgos comunes.
1. Pasión y Entusiasmo: Un emprendedor sin pasión por lo que hace no tiene ningún sentido. Al emprendedor tienen que entusiasmarle lo que está llevando a cabo y creer en su proyecto ya que de ello también dependerá su éxito o fracaso.
2. Creatividad y Visión: Un emprendedor tiene una perspectiva diferente del mundo, una mente abierta y creativa y un desarrollado pensamiento divergente. Es excelente detectando oportunidades e identificando áreas o nichos de valor que aún no se han ocupado o desarrollado. Piensa fuera del molde, ve más allá de lo establecido y se abre a un mundo de posibilidades que, si aún no existe, él mismo creará.
3. Iniciativa: De nada sirven la creatividad, las ideas y los sueños si no se pasa a la acción. Por esto, quien emprende es una persona con iniciativa, capaz de desplegar todos sus recursos para materializar su proyecto. No espera a recibir la aprobación o el apoyo externos, no necesita tener una red de seguridad para saltar; lo hace porque cree en su misión. Es capaz de tocar puertas, buscar soluciones y resolver problemas con gran diligencia. No le teme a aprender y el miedo a cometer errores no le paraliza.
4. Ambición: Cualquier proyecto que se emprenda ha de ser ambicioso. Y quien lo lidere también. El ser ambicioso permite tener intención por crecer y dar todos los pasos necesarios para ello.
5. Liderazgo: Una start-up o proyecto emprendedor necesita de un buen líder que tenga una capacidad de influencia especial y que sepa conectar con sus trabajadores. Para que un proyecto sea exitoso, el emprendedor debe saber comunicarse, delegar y coordinar un equipo. Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa, propiciar la reflexión… Las cualidades de un líder son también las virtudes de un emprendedor. Estas personas reúnen a equipos altamente cualificados y establecen la armonía en su plantilla.
6. Resolución de Problemas: Otra cualidad del buen líder y, por tanto, del emprendedor es la capacidad de resolver los inconvenientes o problemas de una manera rápida y eficaz. En relación con esto, tiene que poder ofrecer soluciones y planes de acción que puedan arreglar esos problemas y necesidades y que su impacto en el funcionamiento del negocio sea el mínimo posible.
7. Innovación: El emprendedor también tiene que tener una mente innovadora y creativa. Montar una empresa requiere inventiva. La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos.
8. Confianza en sí mismo: Mostrarse seguro de sí mismo y hacérselo ver al resto. Es necesario tener una buena actitud, tanto para lo bueno que vendrá, como para lo malo. Ser positivo ayudará al emprendedor a convertir las amenazas en oportunidades. Como puedes ver, sacar adelante un proyecto propio es realmente complicado. Por ello, además de la pasión y la disciplina, algo que caracteriza al emprendedor es la autoconfianza. Saberse capaz, preparado y poseedor de las cualidades necesarias es lo que le da el impulso para aventurarse.
9. Organización y Planificación: Para conocer el estado en que se encuentran todos los aspectos referentes al funcionamiento de la empresa es necesario tener una organización y planificación perfectas. Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía tendremos que seguir una planificación. Este bosquejo de actividades estará basado en metas estratégicas. Además, en este esquema también prevalecerá la eficiencia, es decir, el desempeño de las funciones que impliquen menos costes y más rapidez. Con este método controlamos las acciones para comprobar que vamos por el buen camino.
10. Habilidad para Persuadir: Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor. Una de las características de la comunidad emprendedora es su habilidad para persuadir. Con esta característica de los emprendedores podrán entender mejor las necesidades de los clientes. Al iniciar un nuevo negocio y durante su funcionamiento existen situaciones en las que será necesario alcanzar acuerdos. Es importante saber ceder cuando sea necesario para recibir lo que necesitas en otras ocasiones.
11. Curiosidad: Aunque suele haber personal especializado en cada una de esas áreas, entre las características de un emprendedor debe estar la curiosidad de conocerlas para marcar las líneas generales a seguir. Explorar nuevos caminos e impulsar nuevos servicios permite abrir nuevas oportunidades.
12. Diferenciación: Ser diferente es una de las claves del éxito, ya que los clientes podrán adquirir productos o servicios únicos.
13. Adaptabilidad: A lo largo de su trayectoria, los emprendedores deben hacer frente a escenarios en continuo cambio.
14. Capacidad de Decisión: Emprender también significa tomar decisiones complejas.
15. Formación de Equipos: Todos los emprendedores coinciden en presentar ciertas habilidades de liderazgo con las que ponerse al frente de equipos a los que tienen que comunicar su proyecto y su visión de manera efectiva, así como inspirar y motivar a otras personas para que crean en su proyecto.
16. Persistencia: Los emprendedores poseen una alta capacidad de resiliencia. Esta negativa a claudicar caracteriza a todo emprendedor/a, cuyas ideas se asientan en la tenacidad y el desconocimiento de la rendición. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son características de la comunidad emprendedora que no deben faltar si nuestro objetivo es montar un negocio.
17. Visión de Negocio: Un emprendedor ha de tener una visión de negocio especial.
18. Iniciativa: De la misma manera, un emprendedor debe llevar la iniciativa por bandera. Una persona que se plantee continuamente nuevas propuestas, mejoras y oportunidades.
19. Sensatez y Seriedad: Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. Además, la toma de decisiones requiere compromiso, pues tendremos que valorar las implicaciones y las consecuencias de apostar por un camino u otro.
20. Afrontar la Incertidumbre: No nos engañemos, si hay un estado continuamente presente en el emprendimiento es la incertidumbre, y resulta algo que ha llegado a convertirse en una de las características de la comunidad emprendedora. El mundo evoluciona a pasos agigantados y, aunque podemos sospechar ciertas alteraciones en el devenir de los acontecimientos, no tenemos la certeza de qué aspectos cambiarán y en qué medida.
21. Proactividad: Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema parece la situación deseable.
22. Imagen Profesional: Toda empresa respetable ha de proyectar una imagen seria. La formalidad implica sensatez y solvencia, dos virtudes que aportan a la compañía la credibilidad que requiere para su triunfo en el mercado. Dar al cliente aquello que se le ha garantizado ayudará a nuestra marca a labrarse un buen nombre.
Tipos de Emprendedores
"Que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras". Así define la Real Academia Española a un emprendedor. Sin embargo, ya sea por su personalidad, relación con el entorno o intereses, es posible establecer una tipología para todos aquellos que optan por poner en marcha su propio negocio o impulsar compañías ya asentadas.
- Emprendedor corporativo.
- Emprendedor "listo para empezar": Tiene la idea, el equipo y la tecnología a su alcance.
- Emprendedor asociado: No posee la idea inicial, pero integra sus valores para que el proyecto evolucione.
- Emprendedor visionario.
- Emprendedor recién llegado.
- Emprendedor inversionista: Cuenta con los recursos y el capital necesario para invertir en proyectos rentables.
- Emprendedor especialista: Alberga un gran conocimiento sobre un área, de tal modo que se orienta a un sector concreto.
- Emprendedor multifuncional: Dedica su esfuerzo a varios proyectos ejecutados en paralelo.
- Emprendedor intuitivo: Sus acciones están guiadas por impulsos o corazonadas.
- Emprendedor apasionado.
- Emprendedor persuasivo.
Tipos de Emprendimiento
Del mismo modo que existen diferentes tipos de emprendedores, también hay lugar para distinguir entre tipos de emprendimiento.
- Emprendimientos escalables: Ideados para registrar grandes tasas de crecimiento a través de la innovación a corto y medio plazo. Desde el inicio su objetivo es expandirse de manera rápida y tener presencia en diferentes países.
- Emprendimientos de oportunidad.
- Emprendimientos de pequeñas empresas: Es el tipo de emprendimiento más común y extendido.
- Emprendimientos sociales: Generan productos y servicios con el objetivo de resolver problemas sociales. Suelen ser organizaciones sin ánimo de lucro y cuyo fin no es obtener ganancias ni riquezas.
- Emprendimientos innovadores.
- Emprendimientos espejo.
- Emprendimientos culturales: Desarrollan soluciones y productos mediante la promoción de la cultura.
- Emprendimientos por necesidad.
- Emprendimientos ambientales: Permite a empresas y personas reducir su huella ambiental.
¿Dónde Nace el Espíritu Emprendedor?
El espíritu emprendedor nace dentro de las personas. Cuando un ser humano entiende que posee talentos y habilidades únicas con las cuales podrá prosperar y además impactar positivamente, se enciende una pequeña chispa en su interior.
De repente dejará de verse como un mero espectador, víctima de las circunstancias, y comenzará a reconocer ese tremendo potencial humano que yace en su interior. De una mentalidad de “No se puede”, pasará a una actitud mental de ¡Sí, yo puedo!.
Tener una espíritu emprendedor consiste en identificar las oportunidades y reunir los recursos suficientes para transformarlos en el emprendimiento que se desea, pero no sólo se trata de tener una idea, supone tener la actitud para realizarla así como también desarrollar capacidades para el cambio, experimentar, ser flexible y abierto y sobre todo, arriesgarse.
Es fundamental para el emprendedor la confianza en sí y en su propia idea o proyecto, y no siempre es fácil transmitir esa seguridad, especialmente si tienes baja autoestima.
La confianza es una emoción y como cualquier otra emoción, felicidad, tristeza, enojo, etcétera puede ser impulsada y mejorada. Así que para alcanzar ese alto nivel de confianza para superar los obstáculos de dirigir un emprendimiento, existen ciertas cosas que puedes hacer:
- Planea desde antes pero deja espacio para la espontaneidad.
- Escucha antes de hablar.
- Asegúrate de sonreír.
- Siente pasión por tu proyecto.
Muchas de las personas sufren de los mismos miedos, en mayor o menor intensidad cuando se enfrentan al emprendimiento y uno de los puntos débiles suele ser la falta de confianza en si mismo, sobre todo, en las capacidades.
Personalmente considero que este es uno de los grandes secretos para emprender con éxito: es necesario que creas que eres capaz de conseguirlo.
La falta de confianza en las propias capacidades puede bloquearte y paralizar tu vida. Porque si piensas y sientes así, seguramente sucedan dos cosas:
- Que repitas en la vida la vida situaciones similares, que corroboren aquello que piensas y sientes con tanto convencimiento.
- Y que no te esfuerces por conseguir aquello que quieres, porque de antemano, para ti ya no es posible lograrlo.
Cualquiera de estas dos situaciones es bastante grave, en términos de resultados. Es decir, que no conseguirás realizar tus sueños y, en consecuencia, siendo franca, no serás muy feliz.
Como dijo Henry Ford “Tanto si crees que puedes hacerlo, como si no, en los dos casos tienes razón”.
Entonces para poder emprender y tener éxito en tu proyecto, necesitas creer que puedes. Tienes que tener fe. Una creencia fuerte en tus posibilidades ya que la idea es, no sólo que en tu mente visualices que es posible emprender con éxito, si no que sientas en tu interior que lo has conseguido. Que te sientas capaz, feliz, pleno, orgulloso que sientas esa pasión porque deseas eso que te has planteado.
Existe una realidad y la comparto con Buddah cuando hace referencia a los pensamientos “con nuestros pensamientos creamos el mundo”.
Así que, el ejercicio consiste en todos los días, al levantarte o acostarte, cierres los ojos durante algunos minutos y te visualices como un gran emprendedor.
Piensa y siente que habilidades tienes, cuáles habrás adquirido, cómo será tu día a día.
Esta acción te llenará de confianza.
