Un plan de marketing digital sirve de guía a las empresas en sus campañas de marketing en Internet. Gracias al plan de marketing podemos realizar un análisis de la situación actual de la empresa, del mercado y de nuestra competencia, marcarnos los objetivos que queremos conseguir, y pautar los pasos a seguir para lograrlos en base a estrategias y acciones. Es habitual ver a empresas o marcas que se lanzan “a las bravas” a invertir en publicidad online sin tener una estrategia clara de marketing digital; pero no es lo más recomendable si queremos alcanzar las metas que tenemos en mente.
El marketing es la estrategia que usas para conseguir que tu público objetivo te conozca, gustarles y hacer que confíen en ti para convertirse en clientes. En resumen, un plan de marketing es esencial para cualquier tienda online o negocio que busque crecer y alcanzar sus objetivos.
Cómo crear un Plan de Marketing perfecto en solo 6 pasos
En Activalink, fruto experiencias propias en cuestiones de consultoría, hemos desarrollado una metodología compuestas por 6 fases para crear estrategias de Marketing. Por eso, proponemos esta metodología, una forma práctica y útil para abordar tu plan de Marketing.
Un plan de marketing digital es un documento, lo más habitual es que sea en formato de documento de texto o presentación, en el que analizaremos el mercado que nos afecta; nos miraremos a nosotros mismos; definiremos nuestros objetivos, estrategias y tácticas a seguir para llegar a las metas que nos hemos marcado; e incluiremos en él el cronograma de las acciones a desarrollar, la definición del presupuesto disponible y realizaremos análisis en tiempo real.
Independientemente de la línea de trabajo seleccionada, realizar un plan de marketing digital te aportará las siguientes ventajas:
- Tener una visión de futuro.
- Plan claro y definido para alcanzar los objetivos.
- Marcarnos un presupuesto.
- “Hacer piña” con el equipo.
- Mejora la organización.
- Mayor eficiencia y prevención de errores.
Fase 1: Análisis de la Situación Actual
Antes de empezar a planear nuestra propia estrategia es clave que conozcamos la situación en que se va a desarrollar. Si no tenemos en cuenta el entorno en el vamos a trabajar es muy complicado que nuestra estrategia tenga éxito. En esta primera etapa se trata de conocer la situación digital en la que se encuentra la empresa.
En esta primera fase, debemos preguntarnos, realmente, ¿Quiénes son nuestros clientes? En esta fase no pretendemos vender (todavía). Para llegar hasta ahí, debemos utilizar herramientas de análisis que midan el grado de idoneidad de cada público hasta obtener un perfil detallado con nombre y apellidos.
En esta fase, la palabra realista tiene su importancia: si acabas de empezar o si tienes menos de 10000 visitas al mes, no puedes compararte y pretender competir con tiendas que ya llevan un tiempo en el mercado. Cada fase tiene su proceso y tienes que avanzar paso a paso.
Esta etapa de análisis incluye uno interno y otro externo. Respecto al interno, nos referimos a nuestros propios recursos y capacidades con los que contamos para conseguir los objetivos. Debemos analizar aspectos relativos a la financiación (liquidez, rentabilidad, recursos financieros), a la producción (recursos humanos, materias primas, capacidad tecnológica y de producción) y también a la propia organización de nuestra empresa (jerarquía, identidad corporativa, cultura empresarial).
Para analizar nuestra empresa podemos hacernos valer de una tradicional matriz DAFO en la que investigaremos sobre las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades. Por este motivo, también es recomendable realizar un análisis del buyer-persona a través del que identificaremos su perfil en base a información sociodemográfica (edad, sexo, lugar de residencia, nivel de estudios, etc.) pero no sólo eso, nuestro análisis buyer-persona también es interesante que incluya aspectos psicológicos como expectativas, comportamientos, gustos, miedos, presencia digital que tienen nuestros clientes potenciales, etc. Para analizar el entorno en el que nos encontramos, puede ser importante analizar la coyuntura social, económica y política en la medida en la que pueda afectar a la empresa en el corto, medio y largo plazo.
En cuanto al análisis de los potenciales clientes, la empresa debe focalizarse en definir a su buyer persona, más que en investigar a los consumidores en general.
Aquí te mostramos un ejemplo de cómo podría ser una matriz DAFO:
| Factores Positivos | Factores Negativos | |
|---|---|---|
| Interno | Fortalezas: Ventajas con la competencia | Debilidades: Rasgos de la empresa que le hacen tener desventaja |
| Externo | Oportunidades: Factores positivos del entorno que pueden beneficiar a nuestra empresa. | Amenazas: Factores negativos del exterior que pueden ser negativos para la empresa. |
Análisis Detallado de la Competencia
¿Qué se está cociendo fuera? ¿Qué estrategias están llevando a cabo mis competidores?La tecnología está permitiendo a pequeñas y medianas empresas ser tan innovadoras que incluso pueden hablar de tú a tú a las grandes organizaciones. Con esto, nos gustaría poner de relieve la importancia de no infravalorar a ningún competidor.
Por tanto, debemos analizar las principales características de la competencia, tanto las positivas como las negativas, analizando datos como el precio que tienen establecidos para sus productos y/o servicios, lo que te servirá para decidir cómo posicionarte en el intervalo de precios que te interese. También es importante que nos fijemos en cómo se relaciona nuestra competencia con sus clientes, los servicios adicionales que tienen establecidos, y tomar nota sobre las estrategias de marketing y promoción que siguen.
Determina en qué punto se encuentra tu empresa en relación con tu competencia y piensa en las estrategias y acciones que te permitirán desmarcarte.
Fase 2: Previsiones
No se trata sólo de lo que creemos que vamos a vender.
Fase 3: Establecimiento de Objetivos
Una vez que hemos analizado el entorno externo e interno y hemos calculado a corto, medio y largo plazo lo que puede ocurrir es el momento de fijar los objetivos. Antes de plantear cualquier estrategia debemos saber exactamente lo que queremos conseguir y tampoco podemos realizar cambios en los objetivos una vez que la estrategia está en marcha ya que tendríamos que volver a replantear todo desde el principio.
Suele ser muy útil el establecimiento de microobjetivos, de forma que según se vayan superando se irán alcanzado de forma sólida los objetivos que finalmente se quieren lograr.
Los objetivos pueden ser tangibles o intangibles. Los objetivos tangibles son medibles como un porcentaje concreto en el aumento de ventas, el llevar nuestro producto a X lugares más, conseguir la fidelización de un número concreto de clientes, etc.
Los objetivos de marketing digital que definamos deben ser realistas y SMART. ¿Por qué SMART? Porque deben ser “Specific” (específicos), por ejemplo: “aumentar el número de registros en un 30% durante los tres próximos meses”; “Measurable” (medibles), definir cómo vamos a medir el objetivo (herramienta a utilizar) y la periodicidad en la que lo vamos a hacer.
En tercer lugar, los objetivos de marketing digital también deben ser “Archievable” (alcanzables) establecer metas realistas; “Relevant” (relevantes) deben suponer una ventaja real para la empresa y estar alineadas con los objetivos generales de negocio; de nada sirve aumentar los registros si no van a convertir en ventas… Por último, llegamos a la T de (time-bound) con la que acotaremos en el tiempo nuestros objetivos de marketing a conseguir.
Fase 4: Elección de las Estrategias
Ahora que ya tenemos definidos los objetivos tanto tangibles como intangibles es el momento de decidir cómo los vamos a conseguir. El camino que vamos a seguir es la estrategia.
Una vez estén claros y establecidos los objetivos que la empresa quiere alcanzar, llega el momento de desarrollar las estrategias específicas para conseguirlos.
Tras definir los objetivos, debemos pasar a diseñar el plan de actuación que incluirá estrategias y acciones concretas a llevar a cabo. En este punto, ¡el límite está en la imaginación! Las estrategias pueden ser de producto, de comunicación, de precios o de ventas y distribución.
Las tácticas, o también llamadas acciones, son las tareas que vamos a ejecutar realmente para seguir la estrategia y logra el objetivo fijado.
Fase 5: Timing
Nada va a llegar a buen puerto sin no tenemos un calendario bien definido.
Pautar las estrategias y acciones en el tiempo es importante para no desviarnos de nuestro calendario y poder cumplir las metas fijadas en el tiempo previsto. Si no calendarizamos las acciones, podemos correr el riesgo de retrasar más de la cuenta las acciones debido a las urgencias del día a día.
Es muy importante que en el plan de acción se detalle qué, cuándo, cómo, cuánto, dónde y quién va a realizar cada paso necesario para completar cada acción establecida. Además, también suele ser útil marcar tiempos para lograr cada acción.
De todas formas, ten en cuenta que un plan de marketing (especialmente el marketing digital) está vivo y puede evolucionar constantemente. No es estático, por lo que puede sufrir modificaciones. Puedes medir y evaluar los resultados que arrojan las acciones para incorporar cambios y mejoras.
Fase 6: Evaluación y Revisión
Por último, llega el momento de evaluar los resultados obtenidos con las acciones definidas en nuestro plan de marketing digital. Para ello, los KPIs, Key Performance Indexes o indicados de desempeño, pueden ayudarnos a medir el éxito de nuestras acciones de marketing digital siempre relacionadas, como comentábamos antes, con los objetivos globales de negocio.
Establecido el plan de acción, también es importante que la empresa establezca cuales son las KPIs (indicadores clave de rendimiento) principales.
Cuando se comenzaron a desarrollar los planes de marketing digital, las empresas no solían prestar atención a esta última fase, pasándola por alto y sin realizar los análisis necesarios. Sin embargo, esta tendencia ha cambiado radicalmente. La medición de los resultados es la fase que indica a la empresa si está desarrollando adecuadamente su plan de marketing digital, en el sentido de arrojar información acerca de los resultados tanto de la estrategia en su conjunto como de cada acción de forma individual.
Un buen análisis de los resultados permite a la empresa conocer dónde ha fallado o está fallando con su estrategia y, por ende, le permite cambiar determinadas acciones para optimizar el plan estratégico.
KPIs importantes a considerar:
- Aumento de las ventas
- Porcentajes de conversión
- Costes por lead
- Retorno de la inversión
- Posicionamiento orgánico (SEO)
- Coste por clic (SEM)
- Coste por adquisición
- Engagement (Redes Sociales)
Puede serte útil establecer controles periódicos de KPIs. Debemos ser capaces de visualizar si gracias a estas acciones hemos alcanzado nuestros objetivos o, si no los hemos alcanzado, en qué medida hemos avanzado. Este análisis nos permitirá evolucionar en acciones futuras.
