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La crónica negra a menudo revela relatos llenos de matices, medias verdades, fortalezas y debilidades, así como la dualidad entre inocencia y crueldad. En España, varios casos de crímenes contra empresarios han sacudido a la sociedad, dejando al descubierto complejas tramas de ambición, venganza y desesperación. Este artículo se adentra en dos de estos casos: el intento de asesinato del empresario Juan Martínez y el misterioso asesinato del ex alcalde de Gandía, Arturo Torró.

Vehículos de la Guardia Civil, cuerpo encargado de investigar muchos de estos crímenes.

El Intento de Asesinato de Juan Martínez en Almansa

Ocho años después, Juan Martínez revive aquella noche del 25 de julio de 2017, cuando fue víctima de un intento de asesinato en su finca de Almansa (Albacete), un suceso que cambió su vida para siempre. Tras recoger a su hijastra en el parque, ambos se dirigieron a la finca donde le esperaría una trágica emboscada.

La Emboscada

“Aquel día fatídico aparqué más o menos como he hecho hoy y cuando estaba cenando, empecé a escuchar un pitido que sonaba insistentemente y vi junto a la verja un coche rojo", recuerda Juan. Era el coche de Marlon, quien llegaba puntual para ejecutar el plan trazado por su pareja, la hijastra del empresario. "Le pregunté que quién era y me dijo que se había perdido, que necesitaba hablar con sus amigos y no tenía batería en el móvil. Le dije a mi hija que si lo conocía y me dijo que sí, que era un amigo suyo del instituto".

Juan confió en que abría la puerta a alguien de confianza, pero sintió "un escalofrío" cuando Marlon le apuñaló en el cuello y huyó con su hijastra. "Intenté llamar a Guardia Civil, pero la pantalla estaba ensangrentada y recordé la instrucción de militar, de tener calma y mente fría, así que taponé la herida y simulé una llamada ficticia a la Guardia Civil", indica.

Entonces, "hubo dos o tres minutos de silencio", tras lo que escuchó a su hijastra decir a Marlon "¡Mátalo! ¡Mátalo!". "Abrió para rematarme, pero yo intenté forcejear y me golpeó con el mismo cuchillo en frente, cara, nariz, clavícula, muleca y me perforó el pulmón", señala el empresario quien, desangrándose y al borde de la muerte, aún encontró fuerzas para huir.

Así, Juan corrió como pudo a su coche, ante la mirada de su hijastra. "Estaba sentada como una mera espectadora, pero volvió a gritar '¡Mátalo! ¡Mátalo!'. Me acabé estampando contra un muro", cuenta Juan. En ese momento, el muro se derrumbó y atrapó a Marlon, causándole una luxación en la pierna izquierda.

Juan intentó entonces llegar a casa de su vecino, pero su hijastra se lo impidió. "Me decía que no llamara a nadie. Yo le decía que estaba desangrándome y me golpeó; mi hijastra me golpeó. Así me enteré de que me había traicionado, cuando la había criado desde que tenía un año", lamenta el hombre, visiblemente emocionado. "Así me lo pagó. Dice el refrán que criarás cuervos que te sacarán los ojos, y es cierto por desgracia", añade.

Testimonios Clave

Antonio Cuenca, un vecino, relata: "Parecía que decía 'Socorro, vecino, me están apuñalando'. Salí y vi que había dos personas que estaban golpeando, y entonces llamé a la Policía y al decir que venía uno de los dos se fue corriendo". Antonio solo fue capaz de decirle "Mi hija, mi yerno".

Rosario Monje, otra testigo, recuerda que Juan "decía que se moría". "Cogimos una silla y lo sentamos y se fue mi mujer a por una toalla para liársela fuerte al cuello, porque no paraba de sangrar", declara Antonio, quien indica que al poco tiempo "llegó la ambulancia, sacaron la camilla y le pusieron sondas por todas partes". Rosario añade: "Las palabras de la ambulancia eran que no llegaban".

Milagrosa Supervivencia

El 3 de agosto de 2017, diez días después del intento de asesinato, Juan Martínez despertó del coma, sobreviviendo a 13 puñaladas. Su testimonio cambió por completo el rumbo del caso. "Tomo 10 pastillas al día. La gente pensaba que estaba muerto, pero desperté del coma inducido a los 10 días. Me jodieron muchísimo la vida. Estoy vivo de milagro", relata el empresario a Equipo de Investigación.

Tras la agresión, Juan tiene "la parte izquierda paralizada totalmente". "El brazo izquierdo no lo muevo y con la pierna izquierda ando regulín", señala, a lo que añade que también ha "tenido que aprender a hablar". "De no haber recibido asistencia, no hubiera podido sobrevivir", destaca el empresario.

En el momento del intento de asesinato, Juan tenía 35 años. Es el quinto de nueve hermanos y desde muy joven, trabajó con máquinas excavadoras siguiendo los pasos de su padre. Con la crisis, se reinventó y montó una empresa de productos para hostelería. El día del intento de asesinato llevaba encima 16.000 euros euros en metálico y meses antes había contratado un seguro de vida de 300.000 euros.

Pruebas y Sentencias

Tras intervenir el móvil de la hijastra, los agentes encontraron los mensajes que intercambió la joven con Antonio David, su pareja. "He dado con el tío ese. En una semana puedo hacer algo. No sé si lo conseguiré. ¿Eres colombiano? ¿Por causalidad conoces algún sicario?". "Me dijo que como en Colombia había tanta delincuencia, que si yo por casualidad no conocía a algún sicario y yo le dije que en ese mundo no me movía", declaró al respecto el autor material del intento de asesinato en el juicio.

Casi tres años después del intento de asesinato, la Audiencia Provincial de Albacete dicta sentencia y condena a los tres acusados por intento de asesinato. A Mar, la pareja de Juan, a 13 años de prisión como autora intelectual; Marlon, por su parte, está en prisión como autor material de las puñaladas al empresario, tras ser condenado a 11 años de cárcel; Antonio David, el exnovio de la hijastra, cumple una condena de nueve años de prisión.

Además, el Juzgado de Menores impuso tres años y medio de internamiento a la hijastra de Juan por intentarlo, aunque solo cumplió nueve meses, por lo que en la actualidad está en libertad.

El Asesinato de Arturo Torró: Un Misterio sin Resolver

El 19 de febrero de 2025, Arturo Torró, ex alcalde de Gandía, fue asesinado de un tiro en el pecho en una cuneta de Valencia. Este crimen, lleno de aristas, conmocionó a la clase política valenciana y sigue siendo un misterio un año después.

A Torró lo mataron un 19 de febrero de 2025. Desde entonces, sin embargo, la investigación minuciosa de la Guardia Civil no ha permitido todavía detener a ningún sospechoso. Aunque los ha habido.

Fuentes de la Guardia Civil subrayan que la investigación del crimen de Torró -que está bajo secreto de sumario- sigue abierta. Y con muchas incógnitas todavía por resolver.

Un Emporio Empresarial y Deudas Pendientes

El paso por la política no impidió a Torró levantar de la nada un emporio empresarial. De hecho, al ex alcalde, que se definía como empresario y emprendedor, le gustaba presumir de que un día fue el empresario más joven con más franquicias abiertas en España. Lo logró a través del Grupo +Visión que fundó en 1994.

De hecho, mucho antes de entrar en política, Torró parecía desenvolverse como pez en el agua en el mundo de la óptica. Óptico optometrista por la Universidad de Alicante, Torró llegó incluso a ampliar su formación en el Instituto canadiense Nazareth et Louis-Braille. Su devoción por Gandía le llevó finalmente a instalarse en este municipio turístico que gobernaría con mano de hierro (y no pocas polémicas).

Hombre de mil negocios, lo cierto es que Torró arrastraba deudas y había denunciado amenazas en varias ocasiones a la Policía. Una vez se desveló la noticia de su muerte, no fueron pocas las personas de su entorno que apuntaron que Torró no atravesaba por su mejor momento económico.

Es más, tenía que pagar al Ayuntamiento de Gandía una deuda de 350.000 euros por el llamado caso Tele7. Y es que el ex alcalde estuvo imputado en varias causas y fue finalmente condenado a tres años y medio de cárcel por un delito de malversación en la adjudicación de los servicios de comunicación audiovisual del consistorio a una empresa, justo después de cerrar la televisión pública de Gandía. Torró tenía muchos amigos, pero también enemigos.

Arturo Torró, ex alcalde de Gandía, cuya muerte sigue siendo un misterio.

Hipótesis Iniciales y Nuevas Pistas

Sus problemas -que incluían deudas con socios y proveedores- llevaron pronto a los investigadores a centrarse en una hipótesis: la de un asesinato a bocajarro con móvil económico. Una de las primeras líneas de investigación, de hecho, fue la de que el crimen había sido organizado y planificado por sicarios profesionales. Un año después, sin embargo, las extrañas circunstancias en las que se produjo el asesinato, así como los interrogantes sin respuesta, han obligado a los investigadores a abrir el foco.

¿Realmente fue un crimen ejecutado conforme a un plan previo? ¿O fue víctima Torró de unos atracadores?

Las Extrañas Circunstancias del Hallazgo

El cadáver del ex alcalde lo encontró su propia mujer bien entrada la noche, en el arcén de la autovía A-38, a la altura del kilómetro 37 en el término municipal de Xeresa. Lo sorprendente del caso es que Torró, que regresaba a casa desde Sueca, conducía solo su Mercedes y paró voluntariamente en el arcén.

¿Por qué lo hizo? Al parecer, se detuvo en pleno trayecto por carretera porque creyó que había pinchado una rueda. De hecho, justo antes de parar hablaba por teléfono y así se lo transmitió a su interlocutor: que tenía que dejarle porque le había saltado el aviso en el coche de una rueda con la presión baja.

Ahora bien, la inspección posterior del vehículo que realizaron los investigadores reveló un detalle inesperado: el Mercedes de Torró no tenía ninguna rueda pinchada. ¿Saltó el sistema de alarma del coche de manera errónea? ¿O a Torró le hicieron creer que había pinchado para que se bajase del coche en plena noche? Esta es una de las grandes dudas de los investigadores.

Porque cuando su mujer, tras varios intentos infructuosos de localizarle por teléfono, salió a la carretera y localizó el coche, el vehículo estaba aún con el motor encendido. Es decir, Torró bajó del coche pensando que solo sería un momento. ¿Fue entonces cuando le sorprendieron?

El cadáver se halló tirado a escasos metros del vehículo, con signos de estrangulamiento y de haber forcejeado y con un disparo en el pecho. De nuevo, otro detalle que no cuadra:la bala de calibre pequeño que por lo general no es el que usaría un sicario profesional.

Si a Torró le tendieron aquella noche una emboscada es la pregunta para la que los investigadores buscan una respuesta.

La Tesis del Robo Oportunista

Y ahí empieza lo que se perfila ya como la hipótesis más probable para resolver su asesinato. ¿Y si el enemigo no era uno de esos candidatos bajo investigación tan aparentemente probables desde el primer momento? ¿Y si, quien lo mató, no supo que le estaba arrebatando la vida al que fuera alcalde de Gandía durante cuatro años y uno de los personajes políticos más controvertidos de esos años, en la Safor y fuera de ella? ¿Y si se trataba de un crimen de ocasión, casi accidental y alimentado por otro interés, el del simple robo oportunista?

Es cierto que la táctica del robo con pinchazo -hacer creer con señales en marcha que se sufre esa avería y lograr parar el vehículo-objetivo con la excusa de prestarle ayuda para luego desvalijarle al descuido o bajo amenaza- se prodiga mucho más en autopistas que en otro tipo de carreteras, incluso rápidas, como la A-38, con muchas más entradas y salidas, pero también lo es que es la hipótesis que integra los datos de los que disponen los investigadores, algo que no hacen el resto de las vías de investigación exploradas hasta ahora.

¿Un Arma Personal?

Arturo Torró recibió un único disparo a quemarropa, es decir, a escasos centímetros de su ropa. El proyectil es de un calibre inusualmente pequeño, un 6,35 mm. Es munición de una pistola pequeña, poco querida por los criminales que usan armas de fuego porque su letalidad depende de lo mucho que te acerques al objetivo, es decir, precisa de un riesgo que no se corre con calibres más eficientes.

Una pistola así sí cuadra, sin embargo, con un arma clandestina, obtenida por alguien que no está metido en el mundo del crimen, pero sí teme ser víctima de él, alguien que por ir desarmado hubiese estado a punto de morir en un acuchillamiento, por ejemplo. Alguien como Arturo Torró.

De momento, nadie de su entorno sabía, han declarado, que tuviese un arma; pero los investigadores empiezan a estar cada vez más convencidos de esa posibilidad. Y de que el empresario la cogiese al verse amenazado, es decir, al descubrir que ese buen samaritano que le había advertido del pinchazo quisiese, en realidad, robarle.

Reconstrucción de las Últimas Horas

Reconstruir las últimas horas de Torró ha sido fundamental. Comió con su mujer en el restaurante Cocos bar de la playa de Gandía. A su asesor y a ella les dijo que se iba a pasar por la óptica de Sueca. No lo hizo hasta las 19.00 horas. Apenas estuvo 10 minutos. De allí volvió a Gandía, pero no al apartamento de la playa, sino al piso que tenían en el centro de la ciudad, un trayecto de 33 minutos.

Dado que la conversación con su asesor se interrumpió sobre las 19.55, hacía 45 que había salido de la óptica. Los 12 minutos de diferencia es el tiempo que tardó en llegar adonde tenía aparcado el coche y en la parada para echar gasolina de camino, entre Xeresa y Gandía, justo antes de salir de la AP-7 e incorporarse en Xeraco a la A-38, una vez sorteado el tramo no desdoblado de esta vía que obliga a atravesar el casco urbano de ese municipio.

Análisis de las Cámaras de Seguridad

Los investigadores han comprobado el trayecto y la parada con las cámaras de Tráfico, las de la gasolinera y varias más de Sueca. También con el pago del combustible. De hecho, la breve parada en la estación de servicio, la última en el tramo de la AP-7 que utilizó, solo fue para llenar el depósito, así que en ese momento aún no sospechaba nada del pinchazo.

Del análisis de las imágenes se han podido extraer más datos relevantes. Los agentes han podido seguir el paso del Mercedes y eso les ha valido para llegar a una segunda conclusión: nadie seguía -y mucho menos, perseguía- el vehículo de Torró. No fue una emboscada. Así que tuvo que ser casual o, más acertadamente, oportunista.

Cronología del Caso Arturo Torró
Fecha Evento
19 de febrero de 2025 Asesinato de Arturo Torró
Noche del 19 de febrero de 2025 Hallazgo del cuerpo por su esposa
Durante la investigación Se revela que Torró tenía deudas y había recibido amenazas
Un año después La investigación sigue abierta sin detenidos

La investigación del asesinato de Arturo Torró sigue en curso, con la esperanza de esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. El caso plantea interrogantes sobre la seguridad de los empresarios y la complejidad de las motivaciones detrás de los crímenes.

Otros Casos Relevantes

Además de los casos de Juan Martínez y Arturo Torró, otros incidentes han marcado la crónica negra en España:

El Asesinato de Alfonso Triguero en Logrosán (Cáceres)

Alfonso Triguero, un empresario cacereño de éxito, fue asesinado de un disparo en su domicilio de Logrosán (Cáceres) el 14 de febrero de 2011. El crimen, sacudió la opinión pública extremeña. José Carlos Triguero, hijo de la víctima y responsable del parricidio, ya ha salido de prisión, según ha confirmado su abogado defensor, Emilio Cortés Bechiarelli.

El Crimen de Manuel Salgado en Vigo

El 8 de abril de 2004 fue localizado el cuerpo sin vida del empresario Manuel Salgado en el aparcamiento de Vigo donde dejaba su turismo todas las mañanas para ir a trabajar. El cadáver presentaba dos disparos en la nuca.

Estos casos reflejan la diversidad de motivaciones y circunstancias que pueden rodear los crímenes contra empresarios, desde venganzas personales hasta robos oportunistas.

El exalcalde que sabía demasiado | Caso Arturo Torró (Gandía, 2025)