La gestión de los cuidados enfermeros es un componente esencial en la administración de servicios de enfermería. Este artículo explora la evolución histórica, el campo funcional y las competencias generales de la enfermera gestora de casos y/o de enlace, tanto en el ámbito de atención primaria como en atención especializada. El objetivo es proporcionar una orientación práctica para la futura labor profesional de las enfermeras.
“El liderazgo de la gestión de cuidados y la supervisión equipos enfermeros”
Objetivos Específicos
- Mostrar las circunstancias del contexto sociodemográfico del que emerge la enfermera de enlace.
- Informar sobre la legislación centrada en el modelo andaluz en lo referente a la enfermera de enlace.
- Desarrollar cómo se realiza la gestión de los cuidados por parte de la enfermera de enlace hospitalaria y comunitaria.
- Distinguir entre los diferentes roles que realizan la enfermera de enlace tanto en atención primaria como en atención especializada, así como el papel de la enfermera comunitaria.
Evolución Histórica y Legislación
En 1994, los países anglosajones desarrollaron esta estrategia de gestión de cuidados, aplicándola inicialmente solo en pacientes con trastornos psíquicos severos, para la reinserción socio-familiar. En el siglo XXI, dentro del territorio español, tuvo sus comienzos en las Islas Canarias y posteriormente se extendió a Andalucía y Cataluña. Recientemente, la Comunidad de Madrid también ha adoptado este modelo.
La Ley de Salud de Andalucía, Ley 2/1998 de 15 de Junio, en su Capítulo 1, artículo 6.2, anticipó la creación de la figura de la Enfermera Gestora de Casos y los derechos de los ciudadanos.
En 2002, en Andalucía, surge la figura de Enfermera Gestora de Casos (EGC) a raíz del Decreto del Plan de Apoyo a las Familias Andaluzas art 24. dentro del Servicio Andaluz de Salud (SAS). A fecha de mayo de 2009, el número de EGC en la comunidad andaluza era de 364, distribuidas en 307 EGCC en Atención Primaria y 57 EEH en Atención Especializada.
Años más tarde, el Gobierno de España aprobó la LEY 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, conocida como Ley de dependencia. Esta ley se inspira en los principios de universalidad y accesibilidad a las prestaciones en condiciones de igualdad y fundamenta su desarrollo en la participación de todas las administraciones en el ejercicio de sus competencias.
El Rol de la Enfermera de Familia y Competencias
El modelo de Desarrollo Profesional se basa en el Mapa de Competencias del enfermero/a de Atención Primaria (enfermera comunitaria) en Andalucía, que incluye 16 competencias que promueven la calidad del sistema de atención sanitaria y los distintos roles de la actuación profesional.
Estas competencias están estructuradas en 5 bloques que aluden al término de CALIDAD:
- El ciudadano
- La Atención Sanitaria Integral
- El Profesional
- La Eficacia
- Los Resultados
También se agrupan en 10 criterios en torno a los cuales se organizan las Competencias, Buenas prácticas y Evidencias:
- Orientación al ciudadano
- Promoción de la salud
- Atención al individuo y a la familia
- Gestión por procesos
- Trabajo en equipo
- Actitud de progreso y mejora continua
- Compromiso con la docencia
- Compromiso con la investigación
- Uso eficiente de los recursos
- Orientación a resultados
Gestión de Casos por la Enfermera Gestora de Casos en Atención Primaria
La gestión de casos es un proceso de colaboración en el cual la enfermera valora, planifica, aplica, coordina, monitoriza y evalúa opciones y servicios necesarios para satisfacer las necesidades de salud de una persona. Las necesidades de los usuarios incluyen:
- Identificar los problemas.
- Diseñar un plan de intervención.
- Coordinar las actividades con los profesionales y familiares implicados, mediante el cual la enfermera vela para que el paciente alcance los objetivos marcados en su plan asistencial coordinándose con diferentes profesionales y movilizando los recursos necesarios, garantizando así, una atención integral y continuada.
Esta enfermera constituye un eslabón entre la Atención Especializada y la Atención Primaria, teniendo una participación activa en las Comisiones de Cuidados de Área, discusión de casos, sesiones de seguimiento de planes de cuidados conjunto y planificaciones al alta conjunta.
Papel de la Enfermera Gestora de Casos
El papel de la enfermera gestora de casos incluye:
- Mantener y mejorar la calidad de vida relacionada con la salud de toda persona incapacitada y/o de riesgo atendida en su domicilio, así como de las cuidadoras principales.
- Facilitar la mejora de la Atención Domiciliaria al Equipo de Atención Primaria, ya que facilitan al personal de enfermería el “informe de continuidad de cuidados”.
- Mejorar la coordinación del equipo de Atención Primaria con la red social.
- Mejorar la coordinación con otros niveles asistenciales como elemento de garantía de la continuidad de cuidados.
- Garantizar el uso adecuado del material de ayudas técnicas para el cuidado.
Las actividades de la EGC deben basarse en:
- Captación activa de todas las personas susceptibles de recibir atención domiciliaria así como las cuidadoras principales.
- Impulsar la atención integral a las necesidades de cada persona captada.
- Ofrecer talleres de apoyo al cuidado para las cuidadoras principales.
- Participar en actividades de formación conjunta con los profesionales.
- Realizar actuaciones concretas con las redes informales.
- Planificación de altas hospitalarias con las enfermeras supervisoras y enfermeras de las unidades de hospitalización de aquellos pacientes susceptibles de ser incluidos en el programa de atención domiciliaria.
- Realizar la valoración y petición del material de ayuda.
- Colaborar en la recuperación de material de ayuda de atención domiciliaria.
La Enfermera Gestora de Casos ofrece un entorno centrado en la persona y no en la enfermedad, promueve la autonomía como pilar para la recuperación funcional, garantiza el máximo bienestar y minimiza el sufrimiento de pacientes y familiares, ya que fomenta la toma de decisiones compartidas entre profesionales y pacientes, y asegura la continuidad de la atención.
Gestión de Casos de la Enfermera de Enlace en Atención Especializada
Estas enfermeras centrarán su práctica profesional en las siguientes bases:
- Actuar ante grupos de pacientes y familias especialmente vulnerables.
- Fundamentar sus actuaciones en Planes de Cuidados normalizados (vías críticas, mapas de cuidados...) y Procesos Asistenciales Integrados.
- Gestionar los recursos, así como coordinar los distintos servicios y profesionales, a favor del paciente durante toda su estancia hospitalaria y su transferencia al alta.
El papel de la enfermera de enlace en atención especializada incluye:
- Garantizar la captación de la población diana.
- Potenciar la coordinación de la atención integral durante la estancia Hospitalaria.
- Mejorar la continuidad de cuidados durante la transición al domicilio tras el alta hospitalaria.
- Mejorar la homogeneización de la práctica enfermera en la continuidad de cuidados interniveles.
El liderazgo transformador en Enfermería
El liderazgo transformador es aquél que busca generar cambios positivos en los entornos de trabajo. El liderazgo en Enfermería tiene que ser un ejemplo y una guía. Estas profesionales son las que más cerca están de los ciudadanos “y somos quienes debemos liderar la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad. Por tanto, para la prevención del sistema, tener una población sana es lo más importante”.
Innovación y tecnología en el liderazgo enfermero
La digitalización y la tecnología están redefiniendo los cuidados, y es labor de las enfermeras liderar esta transformación garantizando unos cuidados humanizados, ya que “no hay nada más humano que el desarrollo de la tecnología. El gran reto “que tenemos por delante es el de la Inteligencia Artificial. Las tecnologías son un gran aliado para las enfermeras “porque nos aportan tiempo para dedicarlo a los cuidados; ayudan a la toma de decisiones y a que los pacientes nos reporten sus resultados en salud”.
De la formación a la gestión
Uno de los retos es preparar y formar a los estudiantes para que sean capaces de liderar en un entorno tecnológico, y aunque la calidad de los docentes universitarios es alta, “no podemos masificar las aulas”. La docencia es muy importante, pero tenemos que se capaces de equipararla con el ámbito laboral”. Y aún hay especialidades que no están implantadas y están surgiendo nuevas figuras que aún no se han regulado. Docencia es importante, pero la gestión también y las enfermeras no pueden ocupar puestos de gestión para los que tienen competencias y están formadas.
Las competencias en la gestión de recursos humanos
Las competencias representan un componente central para la adecuación de la gestión del cuidado y las prácticas de atención. El estilo de liderazgo de enfermería tiene un impacto en su rendimiento. Los factores que las enfermeras perciben como motivadores para un buen desempeño incluyen la práctica autónoma, las relaciones de trabajo, accesibilidad a los recursos, las características individuales de enfermería y las prácticas de liderazgo.
Competencias personales para el liderazgo
- Proactividad: Poner en marcha nuevos proyectos y aportar nuevas ideas, de manera que no se queden estancados y sean un motor de cambio dentro del equipo.
- Liderar desde dentro: La capacidad de manejar a tu equipo y el entorno interno de tu organización.
- Capacidad para reconocer y recompensar: Los resultados son importantes para los buenos líderes, pero lo es más aún la actitud de los miembros de su equipo.
- Tener empatía: Ponerse en el lugar de los demás para comprender las necesidades y preocupaciones del equipo.
- Saber gestionar los éxitos: Fijar metas a corto plazo, de manera que poco a poco se puedan ir celebrando las pequeñas victorias.
- Saber hacer seguimiento: Comprueba el impacto que tienen sus decisiones sobre su equipo y el conjunto de la organización.
- Motivación: Tiene capacidad de motivar, quizá la competencia de liderazgo más importante de todas.
Los líderes actúan siendo ejemplo, adoptan los valores de la organización y los contagian. Tienen la cualidad de ser honestos y sinceros, de no mentir y están alineados con la organización desde su especificidad. Son capaces de lograr unir a las personas en la búsqueda de un común. La adaptabilidad al puesto en un corto plazo de tiempo supone un valor añadido que beneficia al candidato. La flexibilidad es una competencia muy demandada en el mundo laboral.
