El complicado panorama laboral que ha dejado la pandemia ha animado a muchas mujeres a emprender. De hecho, en España, a pesar de que el perfil emprendedor sigue siendo predominantemente masculino, en cuestión de emprendimiento femenino nos encontramos por encima de la media europea.
En el Día Mundial del Emprendimiento, conocemos la cifra global de mujeres que inician un nuevo negocio, un 16, 9% mientras que los hombres llegan al 20 %. El Día Mundial del Emprendimiento llega fiel a su fecha de celebración, el 16 de abril, con avances y retos en lo que a género se refiere.
Empoderamiento y Emprendimiento Femenino: Retos y Realidades
Participación por Género en el Emprendimiento
En el primer trimestre de 2021, según los datos de personas físicas dadas de alta en la Seguridad Social como autónomos, “los varones representan el 64,4 % y las mujeres el 35,6 % del total”. Mientras en la industria y la construcción el porcentaje de mujeres es todavía extremadamente reducido, en el sector servicios hay una mayor proporción: 42,4%, frente a un 57,6% de hombres.
No obstante, analizando la evolución de las estadísticas mensuales y anuales, observamos que las mujeres, en los últimos años, emprendemos en una proporción mucho mayor a la de los autónomos varones.
La Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) española -que mide las iniciativas con menos de 3,5 años de vida en el mercado-, ha aumentado un punto con respecto al año anterior (del 5,2% al 6,2%) y, por primera vez en 8 años, ha superado el umbral del 6%, acercándose a cifras anteriores a la crisis (7,6% en 2007). La TEA presenta una participación masculina relativamente mayor que la femenina (55,1% frente 44,9%); no obstante, la brecha entre hombres y mujeres a la hora de emprender viene disminuyendo de forma continua desde 2012.
Distribución por género de emprendedores en España. Fuente: South Summit e IE University, 2024
Evolución de la Brecha de Género
Aunque el gap entre el emprendimiento femenino y el masculino empieza a estrecharse, crisis como la que padecimos con la Covid hicieron retroceder la tasa de mujeres emprendedoras.
Según Ángel Niño, Concejal de Innovación del Ayuntamiento de Madrid: “A pesar de que queda todavía trabajo por delante, la brecha de género en emprendimiento entre hombres y mujeres va disminuyendo”. Explica que lo han podido observar a través de la red municipal de viveros de empresas donde, prácticamente, se logra la paridad en la presencia de proyectos empresariales impulsados por mujeres y hombres.
Otro dato es que la edad de las nuevas empresarias varía en función del nivel económico. La percepción de oportunidades de negocio entre las féminas ha crecido un 79% en los últimos 20 años, y la confianza en sus habilidades de sacar adelante su compañía ha aumentado un 27%.
Formación y Emprendimiento
Según un estudio realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, en los últimos años ha aumentado el número de empresarias con estudios universitarios (un 37%) mientras que el de las que solo cuentan con la formación obligatoria ha descendido hasta el 31,6%, frente al 39,2% de hombres con el mismo nivel de estudios. No es baladí que el perfil de la mujer emprendedora en España corresponda a mujeres con una formación superior a la de los hombres.
En intención de emprender, las mujeres tienen menos contactos que los hombres pero, conforme avanzan en la actividad empresarial, van enriqueciendo esa red.
Los hombres, en la etapa de intención, consideran que tienen una formación avanzada para emprender en mayor medida que las mujeres, pero cuando nos vamos ya a la puesta en marcha de la empresa, las emprendedoras consideran que tienen más formación para emprender que los hombres.
Motivaciones y Percepciones al Emprender
La identificación de una oportunidad de negocio es clave a la hora de decidirse a emprender, así como los motivos por los cuales se apuesta por el autoempleo. A este respecto, tradicionalmente ha habido diferencias entre hombres y mujeres sobre la percepción de situación o coyuntura actual y los valores y aptitudes personales a la hora de iniciar un proyecto de emprendimiento.
Respecto a las motivaciones a la hora de crear un negocio, el 68,5% de las personas lo hace porque detecta oportunidades en el mercado, mientras que al 28,3% lo impulsa la necesidad.
Tanto para las mujeres como para los hombres, en el caso español, el principal motivo que les impulsa a emprender es la escasez de trabajo, la percepción de no tener clara una salida profesional.
Financiación y Recursos
Ligado al nivel de renta, se concluye que las mujeres tienen menos recursos acumulados para arrancar un negocio en la fase que se conoce de capital semilla.
Las mujeres enfrentan grandes dificultades para obtener financiación. El último informe de ClosinGap revela que la desigualdad de género persiste en el ámbito de la inversión. En 2023, sólo el 3% del total de las rondas de financiación fue destinado a startups fundadas exclusivamente por mujeres, mientras que el 82% se dirigió a proyectos liderados por hombres.
Se expone también que las empresas lideradas por mujeres que solicitan préstamos enfrentan un 10% a 20% menos de probabilidades de obtenerlos en comparación con las dirigidas por hombres, lo que demuestra que existe un obstáculo adicional para el desarrollo de emprendimientos femenino.
Borja Cabezón, consejero delegado de ENISA, enfatiza: “Somos conscientes de que hay que cambiar esta realidad, y eso no se logra con declaraciones, sino con acciones. Desde ENISA contamos con una línea específica, Emprendedoras Digitales, para financiar desde hace casi tres años proyectos de pymes en etapas iniciales o en crecimiento liderados por mujeres. Hasta la fecha, hemos desembolsado 275 préstamos por más de 42 millones de euros”.
Sectores de Emprendimiento
El mayor peso lo tienen en el sector servicios para el consumidor final. Por el lado contrario, los sectores de Energía y fintech destacan por su baja representación femenina, con solo un 9% y 10% respectivamente.
Según afirma Lula de León: “El emprendimiento en educación sigue siendo predominantemente masculino, aunque es cierto que tenemos más representación que en otros sectores. Probablemente se deba a la formación; en energía, por ejemplo, hay más ingenieros que ingenieras.
Además la emprendedora añade que persisten estereotipos de género que etiquetan las funciones en finanzas y tecnología como “orientadas a hombres”, desalentando a muchas mujeres a avanzar.
Iniciativas para Fomentar el Emprendimiento Femenino
Como afirma Lula de León: “El primer paso es el apoyo dentro de casa”. La emprendedora explica que todavía suele ser él quien deja su trabajo para emprender o quien cuenta con más tiempo para combinar el emprendimiento con su profesión.
Destaca que es importante que cada vez haya más mujeres como Business Angels y fondos dirigidos a emprendedoras, como Hearst Lab. En la misma línea, Carmen Hidalgo, cofundadora de Female Startup Leaders, enfatiza la importancia de visibilizar el talento femenino y apoyar a las emprendedoras para fomentar un ecosistema más inclusivo.
Por su parte, Antonio Berga, co-CEO de Embat, destaca la necesidad de fomentar la educación temprana en STEM para niñas y jóvenes, y promover programas de mentoría y redes de apoyo.
“Las empresas deben adoptar políticas más inclusivas con fondos de inversión y programas específicos para startups lideradas por mujeres. Estas son propuestas que también comparte María Luke, CEO de Uelz, que insiste en que para reducir la brecha de género en sectores como el fintech es necesario un compromiso de empresas, inversores, instituciones educativas y el propio ecosistema.
El Coste de la Desigualdad
El coste de la desigualdad en España nos sale caro. Hay estudios que lo cifran en torno a 255.000 millones de euros del Producto Interior Bruto (PIB). Como ya matizó Fernández Laviada, el informe no habla de empresas, sino de individuos, motivo por el cual los datos no siempre coinciden con otras estadísticas.
Llama la atención que regiones en las que las mujeres se declaran más propensas a emprender, como Andalucía, Cataluña, Valencia o Canarias, no coinciden siempre con las regiones que más mujeres emprendedoras registran. No es lo mismo emprender en Madrid que en Andalucía y para las mujeres menos.
Análisis del Mapa del Emprendimiento 2025
South Summit, en colaboración con IE University, ha presentado la decimocuarta edición del Mapa del Emprendimiento, un estudio que permite conocer la salud del ecosistema emprendedor español y la evolución de su comportamiento en los últimos tiempos.
Salvador Aragón, director de Innovación de IE University, ha realizado un análisis de los resultados del Mapa del Emprendimiento 2025, concluyendo que la brecha de género sigue siendo un reto del ecosistema emprendedor. Grosso modo, Aragón ha establecido cuatro parámetros para detallar los resultados de dicho mapa: demografía del emprendedor, estado del ecosistema y startups, financiación e internacionalización de las empresas y el valor de la innovación y de la sostenibilidad.
Desde un punto de vista demográfico, el 75% de los emprendedores son hombres, mientras que el 25% son mujeres. “La presencia femenina en África sorprende positivamente por condiciones más favorables, mientras que en España observamos una tendencia preocupante: la proporción de mujeres fundadoras sigue siendo baja y decreciente en comparación con años anteriores.
Otro de los aspectos analizados en el Mapa del Emprendimiento 2025 es el papel de la formación a la hora de emprender. También ha querido destacar el papel de los emprendedores en serie, que son aquellos que han fundado varias empresas y que representan el 52,3% de la muestra.
En este punto, Aragón ha explicado que estos últimos muestran diferencias de género: dos tercios son hombres y un tercio mujeres.
El otro factor clave es la internacionalización que afrontan las startups españolas. Para finalizar, la adopción de la inteligencia artificial se ha consolidado como un hecho transversal, no sólo sectorial. En este caso, tal y como Salvador Aragón ha aseverado, Madrid lidera la evolución tecnológica en España, con mejores indicadores de adopción y participación femenina.
España y los Jóvenes Emprendedores
España es uno de los países con menos jóvenes emprendedores, según lo ha develado el Informe Emprende realizado por Holded, el software de gestión empresarial en la nube, en colaboración con Visma y Kantar.
Para el 34% de los encuestados en España la legislación es percibida como un obstáculo "complicado" o "muy complicado" a la hora de crear una empresa. Otro de los puntos en contra que enfrentan los emprendedores españoles según la investigación es la financiación, debido a que un 24,3% considera que es una de las mayores dificultades para desarrollar su negocio.
Mientras que la distribución por género de los emprendedores en España es casi equitativa debido a que el 44,5% son mujeres y el 55,5% son hombres.
Emprendimiento Femenino: Datos Clave del Equipo
El emprendimiento femenino está calentando en la pista y las cifras recientes dan motivos para el optimismo (aceptando que aún nos falta). Analizamos tres informes clave -el Informe GEM “Mujeres y Emprendimiento en España 2023-2024”, el estudio de ONU Mujeres “La igualdad de género en 2025: logros, brechas y la decisión de los 342 billones de dólares”, y los “Principales Indicadores Estadísticos de Igualdad 2025” del Instituto de las Mujeres- los tres aportan los datos para esta carrera de relevos hacia la igualdad en 2030.
Primer Relevo: Emprendedoras Españolas
El informe especial “Mujeres y Emprendimiento en España 2023-2024” basado en datos GEM revela que ya no existe brecha de género en la intención de emprender: mujeres y hombres declaran por igual sus ganas de montar negocio. Además, la tasa de abandono emprendedor tampoco muestra diferencias de género - las que lo intentan, persisten tanto como sus pares masculinos.
Donde sí vemos distancia es en quién logra efectivamente arrancar y consolidar empresas: la proporción de mujeres emprendedoras recientes o consolidadas sigue siendo algo inferior a la de los hombres. Eso sí, la distancia se ha ido acortando con los años. Hace una década las mujeres eran cerca del 41% de la actividad emprendedora, y ahora rondan el 44-45%. En otras palabras, nos vamos acercando al 50/50 a paso constante.
De hecho, informes GEM globales señalan que en los dos últimos años la actividad emprendedora femenina mundial subió un 10% y la brecha de género se estrechó un 5%; en España la brecha se redujo un 6,5% en ese periodo. Claramente, nuestras emprendedoras han apretado el ritmo.
El informe GEM destaca obstáculos persistentes. Por ejemplo, las mujeres emprendedoras suelen tener redes de contacto más limitadas al principio que sus colegas hombres, y dependen más de ahorros propios para financiarse, recurriendo mucho menos al capital privado. Además, la proporción que emprende por necesidad (62,0%) supera a la de los hombres (52,9%) en 9,1 puntos. Es decir, muchas comienzan a emprender porque no ven otra salida laboral - el famoso “ser tu propia jefa” porque no te dejan ser otra cosa.
Es decir, nuestras emprendedoras corren con el corazón además de con la cabeza: buscan negocios que ganen dinero y cambien el mundo a mejor. También descubren que, una vez en faena, les sobra capacidad: al empezar muchas dudan de sus habilidades, pero luego se dan cuenta de que incluso están más preparadas que ellos en formación. Eso sí, los miedos no desaparecen por arte de magia; la buena noticia es que el tan citado miedo al fracaso resulta prácticamente igual en mujeres y hombres emprendedores, según el GEM, desmontando estereotipos.
En resumen, la primera relevista -la emprendedora española 2024- nos entrega el testigo con sabor a progreso. Más mujeres se animan a emprender y perseveran, recortando distancia. Pero carga también con mochilas: menos acceso a contactos e inversión, y más obstáculos derivados de roles tradicionales (como la carga de cuidados). Todavía nos queda carrera por delante para nivelar completamente el terreno de juego empresarial.
Segundo Relevo: Panorama Global y ONU Mujeres 2025
El informe de ONU Mujeres “La igualdad de género en 2025: logros, brechas y la decisión de los 342 billones de dólares” nos pone en perspectiva global. Estamos en 2025 y quedan cinco años para la meta 2030. Este informe -también llamado Panorama de Género 2025- nos plantea un dilema en la pista mundial: seguir cojeando en desigualdad, con el riesgo de más pobreza y economías debilitadas, o acelerar hacia la igualdad, con sociedades más prósperas y justas.
Los datos globales confirman que la meta sigue al alcance, pero exige meter quinta marcha ya: según ONU Mujeres, todavía sería posible lograr la igualdad para las niñas que nacen hoy, pero solo si el mundo empieza a invertir en ello ahora mismo.
La “decisión de los 342 billones” alude a esto: si aceleramos la igualdad de género, podríamos añadir 4 billones de dólares al PIB mundial de aquí a 2030 y alcanzar un beneficio acumulado de 342 billones para 2050. ¿Cuánto es eso? Básicamente, un mundo mucho más rico. La igualdad no sería un coste a asumir, sino un beneficio colosal que nos estamos perdiendo por cada día de retraso. Igualito que nos recordó María del Mar Fuentes (Autora en el informe "MUJERES Y EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA) : la desigualdad sale carísima, alrededor de 255.000 millones de euros del PIB español perdidos según cálculos citados en la presentación del informe GEM.
ONU Mujeres nos muestra también en qué puntos específicos necesitamos acelerar el paso en esta vuelta global. Por ejemplo, la brecha digital de género: mejorar el acceso de las mujeres a la tecnología podría beneficiar a 343 millones de mujeres y niñas, sacar de la pobreza extrema a 30 millones de personas, e impulsar significativamente las economías.
Asimismo, las mujeres siguen infrarrepresentadas en los sectores de poder económico del futuro: solo 29% de la fuerza laboral tecnológica global son mujeres, y apenas 14% de los puestos directivos tech están ocupados por ellas. Incluso se alerta de un riesgo en la nueva carrera de la IA: 28% de empleos femeninos podrían peligrar por la automatización, frente al 21% de los masculinos. Ojo, que si nos quedamos rezagadas en la revolución digital, nos pasan por encima.
La conclusión de esta segunda parte de la carrera de relevos global es clara y un poco dramática (como lo son las buenas finales de carrera): Nos lo jugamos todo en los próximos años. Mantener a las mujeres en la pobreza, fuera del liderazgo y expuestas a violencia es un sabotaje económico y social de primer orden. Al contrario, tomar acción decidida puede convertir privaciones en crecimiento: invertir en las mujeres y en la igualdad es el acelerón más rápido hacia el desarrollo. El Panorama de Género 2025 identifica seis áreas clave donde meter turbo (digitalización, fin de la pobreza, fin de la violencia, igualdad en la toma de decisiones, etc.). La meta 2030 requiere que enfilemos esas rectas con todo nuestro esfuerzo colectivo.
Tercer Relevo: España en Cifras - Indicadores 2025
Los “Principales Indicadores Estadísticos de Igualdad 2025” recopilados por el Instituto de las Mujeres nos dan la radiografía de España a mitad de la carrera. ¿Cómo vamos en nuestras marcas de igualdad?
Empecemos por el empleo, donde corremos pero a veces con viento en contra. La buena noticia: el desempleo femenino sigue bajando y la brecha de paro entre mujeres y hombres se redujo a 2,31 puntos (11,8% ellas vs 9,5% ellos) a finales de 2024, un gap más estrecho que el de un año atrás. La mala noticia: en actividad laboral (gente trabajando o buscando empleo) la brecha se estancó o peor, se amplió ligeramente - los hombres tienen una tasa de actividad del 63,7% frente al 53,6% de las mujeres, más de 10 puntos de diferencia que incluso subió un poquito respecto al año anterior. Es decir, muchas mujeres en edad de trabajar siguen fuera del mercado laboral, a menudo por razones vinculadas a los cuidados.
En cuanto a calidad del empleo, también vemos brechas persistentes. La temporalidad y la parcialidad afectan más a las mujeres, lo que se traduce en salarios y cotizaciones más bajos. Ahora bien, aquí llega un logro a celebrar: la brecha salarial se ha venido reduciendo. Según la última encuesta salarial (2022), el salario medio anual femenino equivale al 82,9% del masculino - unos 24.360 euros ellas vs 29.382 euros ellos. Aún nos falta para el 100%, pero ojo: hace diez años las mujeres ganaban apenas el 76% de lo que ganaban los hombres, así que hemos subido casi 7 puntos porcentuales en la última década. ¡Es como recortar 0,7 segundos en los 100 metros llanos de la igualdad salarial! Si mantenemos ese ritmo, la meta de salario igual por trabajo igual se va acercando.
