Phil Jackson, nacido en septiembre de 1945 en un pequeño pueblo de Montana, es uno de los entrenadores más laureados en la historia de la NBA. Su enfoque único, que combinaba estrategias innovadoras con filosofía oriental y prácticas de los nativos americanos, le valió el apodo de "Maestro Zen". En esta nota abordaremos, a través de su historia, cuáles fueron sus fortalezas y las herramientas disruptivas que usó para dejar una huella indeleble en la historia del deporte mundial.
Primeros Años y Formación
Criado en el seno de una familia pentecostal muy estricta, Phil y sus tres hermanos tenían prohibido mirar televisión o bailar. Sus padres, ministros de las “Asambleas de Dios”, le inyectaron dogmas religiosos, intentando que pensara y se comportara de una forma rígida. De hecho, vio su primera película a los 17 años y no fue a un baile hasta que cursaba en la facultad. Justamente el deporte fue, de chico, su vía de escape.
En Dakota del Norte, donde su familia se mudó, fue al secundario y practicó cada actividad que pudo: fútbol americano, béisbol, básquet y hasta atletismo. Se inclinó por el básquet, tras la beca de la Universidad de North Dakota. Ya en libertad, Phil desplegó sus alas como persona.
Claro, eran los 60 y 70, una época distinta en la que Phil abrazó el hipismo, el movimiento contracultural, libertario y pacifista que defendía la libertad sexual y la utilización de drogas. En el básquet, Jackson descubrió su rol, teniendo en cuenta que era un blanquito con poca potencia y capacidad atlética. Así llegó a la NBA.
Carrera como Jugador
Allí, con un rol secundario pero valioso como obrero, fue parte de los dos veces campeones Knicks (1970 y 1973) que quedaron en la historia por ser un equipo con todas las letras. En ese conjunto tenía como entrenador a quien sería su gran inspiración, Red Holzman. Un DT relajado que entendía el básquet como un todo, que impulsó un estilo sin egoísmos, en el que lo primero era el conjunto. Un juego simple, basado en los fundamentos y la inteligencia de cada jugador más que en la capacidad física. Todo lo que Phil inculcaría después a sus dirigidos…
Inicios como Entrenador
Ya como coach, su primer destino fue Puerto Rico, cuatro años (1984-1987) de aprendizajes, buenas campañas y algunos fracasos, pero sobre todo una gran experiencia humana. Le fue mal en sus pasos por Piratas de Quebradillas, pero bien en Gallitos de Isabela (perdió una final). Pero eso lo preparó para lo que vino después, la CBA, donde le fue mucho mejor. En la liga de desarrollo de la NBA ganó el primer título de los Albany Patroons, en 1984, y allí lo vieron para que pudiera dar el salto a la élite.
Filosofía de Liderazgo
De sus padres captó la idea de potenciar lo colectivo. Jackson fue una persona muy ecléctica que se hizo un apasionado de la espiritualidad y encontró ideas en tradiciones ancestrales. Por caso, en la filosofía zen, una escuela del budismo de la que sacó las técnicas de relajación y motivación. La idea de la meditación era que los jugadores se concentraran en algo más que las estrategias de juego. Eran comunes las respiraciones, incluso antes de los partidos, dejando a oscuras el vestuario, con los jugadores tomados de la mano y repitiendo mantras. Phil aplicó otras prácticas sacadas del misticismo cristiano y de los rituales aborígenes norteamericanos.
Dentro de este método holístico también era de regalarles libros a los jugadores para ayudarlos a nivel personal y cada día los sorprendía buscando sacarlos de la burbuja naranja. Una vez, en 1993, los Bulls llegaron al hotel en Nueva York en medio de tensión interna y Phil se los llevó de excursión a la estatua de la Libertad. En Chicago también asombró a los jugadores cuando les pidió que entrenasen en silencio o con las luces apagadas. Jackson llegó a los Bulls en 1987.
Phil Jackson con Jordan y Kobe En un capítulo de la serie The Last Dance se ve a todo el equipo de los Bulls, incluido a Jordan, haciendo yoga y meditación en un entrenamiento. El coach debía ser cautivante para lograr semejante “hito” en un ámbito en el que lo tan distinto está mal visto. Podrían parecer técnicas “locas” o hasta avergonzantes para estrellas, pero todos las practicaban.
Al principio me preocupaba que mis jugadores las consideraba disparatadas, pero con el tiempo comprobé que, cuando más hablaba con el corazón, más me escuchaban y se beneficiaban mis ideas. Y se preparó para, en 1989, dar el gran salto a coach principal. Pese a que Doug Collins lo había llevado hasta la final del Este, Jerry Krause creía que Phil era el elegido para potenciar más al equipo y tomó la decisión de echar a Collins, algo que a Jordan no le agradó.
La idea era pasar de un DT pasional, enamorado del talento individual (de MJ), a otro más tranquilo y paciente que, sobre todo, tenía otra mirada del básquet y podría hacerles entender a todos, en especial a MJ, la importancia de la dinámica grupal, algo que -para Jackson- va incluso más allá del juego. Para entenderlo mejor se puede trazar analogías con entrenadores de fútbol: Collins era un Cholo Simeone y Phil fue más un Sabella. O un Menotti. Con cosas de Griguol, Bianchi y Gallardo. Alguien con otro approach hacia el grupo y hacia el juego. Más maestro que obsesivo, pensando más en lo colectivo y en las personas, sus intereses y problemas, buscando relacionarse con cada jugador como persona en su totalidad, más que como un engranaje más de una maquinaria del éxito.
Jackson se fue comprando a MJ con ese estilo. Con la misma filosofía que lo acercó a Rodman para sacarle todo el jugo. La que le sirvió para contener y potenciar a Pippen. O que le permitió meter a Toni Kukoc en un equipo que no lo quería. El que se bancó años de tensión, propia y del equipo, con la dirigencia... Phil tuvo otra forma de liderar. No tan obsesiva, más relajada. No trató a todos de igual manera. Supo que existen personalidades distintas, con fortalezas y falencias. Y actuó en consecuencia.
A Dennis, por caso, supo entenderlo, contenerlo, ser una figura paterna. Con él, por caso, se conectó desde la ancestral cultura indígena. Al Gusano lo llamaba Heyoka, “la persona que caminaba al revés que el resto”. Phil supo que “yo era diferente”, admitió Dennis. A tal punto que intercedió con MJ y la dirigencia para dejarlo ir unos días a Las Vegas en medio de la temporada 97/98. Entendió que Rodman lo necesitaba... En otro equipo algo así no funcionaba. Pero era Phil, un titiritero de las mentes, un hacedor de grupos que tenía las reglas como orientación y no como un dictamen definitivo. Tampoco es casualidad que Jackson haya abrazado al Gusano. Recordando su historia en los 70, Phil era también un distinto, como un Dennis flaco, sin músculos ni tanta fiesta, claro...
Phil Jackson con Rodman “Phil sabe que necesitábamos distraernos. Un DT joven nos tendría entrenando ahora”, comparó Jordan en su serie mientras se lo veía jugando al golf a una semana del inicio de los playoffs 98. Jackson liberaba tensiones. Phil se relacionaba más allá del básquet. Era un amigo, un padre, pero si había que poner límites, era el coach. Algo que no es nada sencillo, porque los límites se pueden confundir. Pero él lo lograba. Sin dudas, un tipo muy especial. No era el clásico DT dominante “se hace como yo digo o te vas” porque “cuanto más intentaba ejercer el poder directamente, menos poderoso era”. Dejaba el ego en el banco y distribuía el poder, sin renunciar a la autoridad. Intentó que los jugadores desarrollaran su talento y encontrar su destino.
Era normal ver a Phil sin pedir tiempo muerto en los malos momentos de sus equipos. “Era para que ellos encontraran la solución”. Jordan amaba esa virtud, la denominaba “capacidad de pensamiento colectivo”. Lo mismo que la paciencia que tenía en los finales. “Mi confianza y seguridad iban en aumento porque sabía que, cuando el ánimo era el adecuado y los jugadores sintonizaban, era probable que el partido se decantase a nuestro favor”, argumenta. La elección del ataque triangular fue un ejemplo de cómo buscaba potenciar la solidaridad, inteligencia y trabajo colectivo. Lo tomó de Tex Winter, un gurú del básquet que era asistente -como él-, pero sus ideas no eran del agrado de Collins.
Hasta que asumió Phil. Jackson destacó su simpleza pero a la vez la creatividad que permitía dentro de una estructura clara. MJ, aseguran, aclaró en la intimidad que “le daría dos partidos”, cuando Phil lo implementó y, si bien nunca fue un gran amante del sistema, lo respetó y convivió con él durante casi una década. Amaba a Phil y por eso, cuando Krause se lo quiso sacar de encima, se fue con él, tras el sexto anillo.
Red Auerbach, mítico coach de los Celtics que era el líder en títulos hasta que Phil lo superó, fue el abanderado de aquellos que minimizaron la capacidad de Jackson, diciendo que su éxito tenía básicamente que ver con haber contado siempre con al menos dos superestrellas en cada equipo campeón. La realidad es que, sin él, ninguno ganó nada. Por caso, Kobe y Jordan suman 0 títulos en 18 temporadas. A dos de los más talentosos, creativos y competitivos jugadores de la historia les hizo entender que no podían ganar solos, que necesitan confiar en los compañeros, que debían ser mejores líderes… En definitiva, que todos, incluso los mejores, ganan en equipo. El resultado fueron 11 anillos (6 para MJ, 5 para Kobe) en 16 temporadas.
Principios Clave del Liderazgo de Phil Jackson
Phil Jackson no solo fue un entrenador, sino un líder que entendió la importancia del desarrollo personal y colectivo. A través de su libro "Canastas Sagradas: lecciones espirituales de un guerrero de los tableros", Jackson comparte cómo su educación religiosa y su contacto con filosofías orientales y tradiciones nativas americanas moldearon su enfoque de liderazgo. Su serenidad y espiritualidad se convirtieron en pilares de su vida y su trabajo.
1. De Dentro Hacia Afuera
Este principio subraya la importancia de la autenticidad y la empatía en el liderazgo. Jackson descubrió que hablar desde el corazón no solo facilita una mayor conexión con los jugadores, sino que también aumenta su receptividad y provecho de las enseñanzas.
"Con el paso del tiempo, descubrí que cuanto más hablaba desde el corazón, más jugadores me oían y se beneficiaban de lo que conseguí".
Tener una mente abierta es un síntoma de madurez y equilibrio personal. Saber que nuestras creencias más profundas pueden ser cuestionadas y tener el valor de asumirlo, nos convierte en personas emocionalmente estables.
2. El Ego al Banquillo
Jackson reflexiona sobre su enfoque de liderazgo: «Descubrí que, cuanto más intentaba ejercer el poder directamente, menos poderoso era. Aprendí a suavizar mi ego y a distribuir el poder lo más extensamente que pude sin renunciar a mi autoridad».
Este enfoque, aunque paradójico, aumentó su efectividad al liberarlo para concentrarse en su rol como custodio de la visión del equipo. Por paradójico que parezca, ese enfoque fortaleció mi efectividad porque me liberó y me permitió centrarme en mi labor como cuidador de la visión de equipo.
La imposición de reglas sin consenso puede socavar la autoridad real, conduciendo a una obediencia que se basa en el miedo más que en el respeto. Ser un líder no se puede elegir, o lo eres o no.
3. Cada Jugador Tiene Que Descubrir Su Propio Destino
Phil Jackson enfatiza la importancia de permitir que cada jugador descubra su propio camino y destino en el baloncesto. “Como entrenador, aprendí que no puedes simplemente imponer tu voluntad sobre los demás. Para influir en un cambio, debes inspirar a cada persona a querer cambiar por sí misma”, comenta.
Esta filosofía implica un enfoque en el desarrollo personalizado, empujando a cada jugador a explorar y maximizar sus habilidades y enfrentar sus propios desafíos.
Algo que he aprendido como entrenador es que no puedes imponer tu voluntad a los demás.
4. El Camino Hacia la Libertad es un Gran Sistema
Phil Jackson es reconocido por su innovador enfoque en el baloncesto, particularmente por su implementación del «triángulo ofensivo». Según Jackson, este sistema fomenta la creatividad y el trabajo en equipo al liberar a los jugadores de la rigidez de tener que memorizar jugadas preestablecidas.
El Triángulo Ofensivo; radica en que estimula automáticamente la creatividad y la labor de equipo, con lo cual libera a los jugadores de tener que memorizar decenas de jugadas preestablecidas.
Implementar un sistema o guión en otros contextos, ya sea en el trabajo, en proyectos comunitarios o en la vida familiar, puede proporcionar una orientación clara hacia los objetivos y la misión. La rigidez y la dictadura en la aplicación de un sistema pueden inhibir la creatividad y el compromiso de los miembros del equipo, convirtiéndolos en meros ejecutores de tareas en lugar de contribuyentes activos al éxito del proyecto.
Phil Jackson analiza los momentos destacados de MJ y el triángulo ofensivo de los Bulls en 'Detail' | ESPN+
5. Convertir la Rutina en Algo Sagrado, Intocable
Phil Jackson no solo se destacó por su estrategia técnica en el baloncesto sino también por cómo infundió significado y profundidad en la rutina del deporte profesional. Jackson integró la meditación en los entrenamientos de su equipo, buscando ofrecer a los jugadores herramientas más allá de las tácticas básicas del juego.
"Yo quería dar a los jugadores algo además de poner la mirada en X y O", explicó.
Mi trabajo como entrenador es darle significado a una de las actividades más rutinarias del mundo: jugar al baloncesto profesional.
La idea de incorporar rituales y prácticas de atención plena es aplicable en cualquier ámbito profesional y personal. Estas prácticas ayudan a las personas a centrarse en el presente, evitando distracciones del pasado o preocupaciones por el futuro.
6. Una Respiración, Una Mente
Phil Jackson descubrió el poder de la respiración sincronizada para alinear mentalmente a su equipo, especialmente bajo la presión de tomar decisiones rápidas y críticas durante los juegos.
"Los jugadores tienen que tomar decisiones bajo una gran presión en pocos segundos. Lo que descubrí es que cuando sientas a los jugadores en silencio, respirando juntos y sincronizados, esto ayuda a poner a todos en un nivel que es más efectivo que las palabras. Una respiración es igual que una mente", explica Jackson.
7. La Clave del Éxito Está en la Compasión
La compasión tiene el poder de romper barreras entre personas. Ser compasivo quizá no sea uno de nuestros fuertes naturales. Sin embargo, es esencial para poder ver el bosque y no solo los árboles. Como sostiene S. Covey, es fundamental entender primero antes de pretender ser entendidos.
8. Fíjate en el Espíritu Más Que en el Marcador
En cualquier equipo, ya sea en la familia, el trabajo, el deporte o asociaciones, la comunicación juega un papel crucial. "La mayoría de los entrenadores se centran en las tácticas, pero yo prefiero asegurarme de que los jugadores se muevan juntos, en la misma dirección", señala Jackson.
Esta aparente simplicidad es, en realidad, uno de los aspectos más desafiantes en la gestión de equipos. Es vital que las metas estén alineadas con las del equipo, ofreciendo a todos la oportunidad de desarrollarse y aportar lo mejor de sí mismos.
9. Mano Dura. A Veces Necesitas Sacar el Bastón de la Autoridad
Muchas veces Jackson usaba trucos para despertar a sus jugadores y elevar su nivel de ingenio. Una vez hice entrenar a los Bulls en silencio, otra vez lo hicieron con las luces apagadas. Me gusta cambiar las cosas.
10. Ante la Duda, No Hagas Nada
El baloncesto es un deporte de acción, en el que hay mucha gente con un alto nivel de energía, que ama lo que hace sobre cualquier cosa con el objetivo de solucionar problemas. Sin embargo, hay ocasiones que la mejor solución es no hacer nada.
11. Olvídate del Anillo
Los líderes odian perder. Como entrenador; obsesionarse con ganar resulta contraproducente, especialmente si te lleva a dejar de controlar las emociones.
"Estar obsesionado en ganar (o más bien, en no perder) es contraproducente, sobre todo cuando ésto hace que se pierda el control sobre uno mismo. Es más, la obsesión por ganar te vuelve un perdedor. Lo más importante es aspirar a mejorar para crear las condiciones idóneas para el éxito. Entonces los resultados pasan a un segundo plano porque terminan por llegar. El viaje es más importante que la meta".
Tabla Resumen de los Principios de Liderazgo de Phil Jackson
| Principio | Descripción |
|---|---|
| De Dentro Hacia Fuera | Autenticidad y empatía en el liderazgo. |
| El Ego al Banquillo | Distribuir el poder y centrarse en la visión del equipo. |
| Cada Jugador Descubre Su Destino | Desarrollo personalizado y maximización de habilidades. |
| Camino a la Libertad | Fomentar la creatividad y el trabajo en equipo. |
| Sacraliza lo Mundano | Infundir significado y profundidad en la rutina. |
| Una Respiración, Una Mente | Alinear mentalmente al equipo bajo presión. |
| Clave en la Compasión | Romper barreras entre personas. |
| Espíritu Sobre Marcador | Comunicación y metas alineadas. |
| Mano Dura | Sacar el bastón de la autoridad. |
| Ante la Duda | A veces, la mejor solución es no hacer nada. |
| Olvídate del Anillo | No obsesionarse con resultados, sino con mejorar. |
Phil Jackson, conocido como el "Maestro Zen", hizo historia en la NBA al ganar once anillos como entrenador, sumados a otros dos como jugador. Sus palabras siempre son valiosas, especialmente cuando se trata de motivar y liderar a un equipo. Jackson no solo fue un entrenador, sino un líder que entendió la importancia del desarrollo personal y colectivo.
